1. Cuídate
De un día para otro dejaste de contestar mis mensajes y llamadas.
Al mes te vi en nuestro bar favorito rodeada de nuevas amigas que yo no conocía, te saludé y tu no me lo devolviste.
Tu sabes lo difícil que era mi vida y tú mi hermana del alma eras lo único que me mantenía en pie.
A veces me imagino que estás a mi lado y que me dices las frases que me decías para alentarme.
Pero ya no estás.
Ya han pasado muchos años desde la última vez que te vi y sabes que, estoy feliz.
Todavía extraño a mi amiga, pero ya no dependo ni de ti ni de tu opinión.
Tengo nuevas amistades geniales que me apoyan, arreglé mis problemas familiares y estoy con las personas que amo.
Hoy nos vimos en el bar de toda la vida, en nuestro bar, estabas llorando, te saludé y hablamos, me contaste que habías roto con tu último novio y te dije que si querías podíamos quedar, te volví a dar mi número puesto que ya lo habías borrado de tu móvil.
Hoy viniste a mi casa, conociste a la familia que había formado con la persona que amo, sonreíste de manera sincera y me dijiste que tenía suerte.
Estuvimos hablando, hablamos como si el tiempo no hubiese pasado, me contaste que había sido de tu vida y yo te conté de la mía. Me alegré de volver a verte y prometimos volver a hablar en otra ocasión.
Espero que algún día cumplas con esa promesa.