• UN ÁNGEL •
Las luces de la ciudad iluminando la noche, era una de las cosas que Jeon Jungkook disfrutaba ver.
No importaba si las veía, mientras iba en un avión, no importaba si estaba viéndolas desde el quinto piso del lujoso edificio en el que vivía o si iba en auto como lo era en ese ocasión, era de las pocas cosas que nadie sabía que le gustaban, no era que le diera pena admitirlo pero habían ciertas cosas que las disfrutaba más cuando las tenía para el mismo.
Mientras disfrutaba de la hermosa vista no podía dejar de pensar de su abuelo y en la gran carga que le había dejado al morir.
Jungkook tenia una vida llena de lujos, nunca le falto nada en la vida y con la muerte de su abuelo todo eso solo aumento ya que todo lo que su abuelo poseía pasó a sus manos haciéndolo el único heredero de una gran fortuna.
Y como era de esperar se eso trajo riñas entre familia, su madre y su padre se alejaron de el desde que se dio lectura al testamento del señor Jeon. Sus "amigos" ahora solo se acercaban a el por interés, bueno todos a excepción de Kim Taehyung quien era su primo adoptivo.
Taehyung y Jungkook siempre fueron muy unidos, estudiaron juntos en la secundaria, luego en la universidad y ahora están Juntos en el trabajo siendo socios de la empresas Jeon.
Parecía que alguien así estaría feliz, de fiesta en fiesta, disfrutando de su fortuna viajando por todos los países y dándose lujos inigualables.
Pero lo cierto era que a Jungkook no le importaba todo eso, el solo se dedicaba a trabajar, su rutina diaria era esa justamente, de casa al trabajo y viceversa.
A pesar de todo lo que tenía, era una vida solitaria, llena de gente falsa y codiciosa, no tenía con quién disfrutar de su fortuna, no tenía con quién compartir una risa, una broma o con quién intercambiar regalos en navidad, salvo Taehyung.
Sus pensamientos pararon adbrutamente cuando las luces desaparecieron y dejaron ver el inicio de un puente, donde lo único que se podía ver era el mar oscuro.
Justamente esa vista podía describir perfectamente como se sentía Jungkook por dentro, sin luz, vacío, intranquilo como el agua corriendo bajo el puente, solo siendo iluminado por una pequeña estrella en la distancia.
Jungkook sonrió un poco al pensar que esa estrella podría ser perfectamente su amigo Taehyung.
Pero a pesar de la soledad que habitaba en su corazón, Jungkook siempre fue una buena persona con hermosos sentimientos, algo que sus padres jamás apreciarían.
A través de la ventana del auto Jungkook siguió contemplando el panorama tan oscuro y sin vida.
- ira directo a casa señor Jeon - pregunto
- si Kay, llévame directo a casa - contesto tranquilo
- debería de salir y divertirse, yo conozco un buen lugar donde puede ir a tomar un par de tragos y tener un poco de diversión... si sabe a lo que refiero - dijo el conductor del auto
- entendí perfectamente la referencia Kay - dijo Jungkook entre risas - prometo que otro día iremos, este día solo quiero ir a casa
- señor Jeon, no todos los días se cumplen 25 años - agrego el conductor viendo a Jungkook a través del retrovisor - debería de llamar al señor Kim y divertirse juntos
- Taehyung salió de viaje, Kay - dijo
Kay ya no tenía idea de como convencer a Jungkook de salir por lo que decidió solo guardar silencio y seguir conduciendo.
Jungkook seguía viendo el oscuro paisaje de afuera, hasta que una pequeña figura llamó su atención, estaba al borde del puente, intentando saltar al agua.
- ¡deten el auto! - grito preocupado y abrió la puerta del auto para salir, salto de este sin importarle que aún estaba en movimiento.
Jungkook corrió hasta donde estaba el chico y cuando estuvo cerca, escucho sus sollozos, estaba con la cabeza abajo y sus manos temblaban mucho.
- sea lo que sea que esté pasando en tu vida...todo tiene solución - dijo - menos la muerte - agrego - lo demás todo se puede solucionar - vio al chico negar con su cabeza y a Jungkook se le detuvo el corazón por un momento - no me digas que perdiste a un ser querido - dijo con temor - ¡puta madre! Mira olvida eso que dije, sea lo que sea todo tiene solución - dijo y escucho una pequeña risa salir de los labios del chico
Con cautela Jungkook se fue acercando a el hasta que el chico habló.
- ¡no te acerques o salto! - amenazó con sus manos en el pecho, sosteniendo el tirante del bolso que colgaba de su hombro
- esta bien, no me acercare - dijo tranquilo - pero baja de allí
- ¿por qué mejor no te vas y me dejas seguir con lo mío?
- no lo haré - dijo Jungkook seguro - mejor baja de allí y hagamos algo divertido y así olvidamos nuestras tristezas - agrego
Jungkook vio al chico desviar la mirada y estudiando detenidamente para luego agregar.
- ¿que sabe de tristezas un chico rico como tu? Ustedes los ricos no son más que unos aprovechados, asquerosos, lujuriosos y ambicioso - soltó con molestia
- te podría sorprender al saber que no todos somos así - dijo Jungkook suspirando
- a ver sorprendeme, dime que te tiene triste ¿se acabo el limite de tu tarjeta? ¿Tu papá no te quiso comprar un auto último modelo? O ¡ya se! ¿No te sirvieron carne al termino medio en un restaurante? - el chico hizo las preguntas alterado
- no se con que clase de personas frecuentas pero te aseguro que no todos somos así
- ¿no? A ver sorprendeme - dijo retandolo - dime cual es tu pena este día
- pues... mi abuelo murió hace poco, me dejó una herencia enorme con la que puedo vivir el resto de mi vida, pero dicha herencia sólo me ha traído desgracias a mi vida... mamá y papá me desconocieron como hijo por la decisión del abuelo, no he visto a mi hermanita en 3 largos meses y hoy es mi cumpleaños y ni una sola persona me ha felicitado - pauso y se acerco hasta la borde del puente - lo tengo todo y a la misma vez no tengo nada - agrego
- aún así tienes mucho... no puedes quedarte por vivir con lujos
- claro que no me quejo, pero me gustaría tener más personas con las que compartir todo lo que tengo
- ¿enserió es tu cumpleaños?
- si - dijo sonriendo
Por alguna extraña razón a Jungkook le gustó que de todo lo que le dijo al chico le llamara más la atención el decir que hoy era su cumpleaños.
- no te creo - dijo incrédulo
El castaño llevó su mano hasta su abrigo y comenzó a buscar en el su billetera, cuando la consiguió la abrió y sacó su identificación para extenderla al pequeño chico que aún seguía al borde del puente.
Junkook vio como el chico extendió su mano y la tomó, una sonrisa se dibujo en su rostro al ver lo tierna que era su mano.
- creo que eres la única persona en todo corea se se ve muy guapo en su identificacion - dijo entre risas - Jeon Jungkook, hasta tu nombre es lindo - soltó y le regreso la identificación.
Jungkook podia fácilmente tomar la mano del chico y bajarlo de donde estaba de un tirón, pero el quería ganarse su confianza y hacer que bajara de allí por decisión propia.
El castaño vio al chico hurgar en su pequeño bolso, estaba muy atento ante cualquier movimiento del pequeño. El chico seguía hurgando en su bolso hasta que sacó un pequeño paquete y se lo extendió.
Extendió su mano para tomarlo y Jungkook sonrió genuinamente cuando vio un paquete de tic tac sabor a fresa y crema.
- son mis favoritos - dijo bajo - me gustaría tener algo más que darte pero es lo que hay... feliz cumpleaños Jeon Jungkook - dijo secando sus lágrimas para luego regalarle una sonrisa
- sería un excelente regalo si bajas de allí - dice viéndolo detenidamente
El chico bajo su cabeza y comenzó a llorar de nuevo.
- sea lo que sea que te esté haciendo pensar que esta es la mejor salida tiene solución y si tu me dejas, te ayudare a resolverlo - dijo extendiendo su mano
El chico levantó su mano temblorosa y la coloco sobre la de Jungkook, este tomo su mano y lo acerco, cuando ya estaba suficientemente cerca lo tomo de la cintura, mientras el chico se apoyaba sus manos en sus hombros y lo bajo del lugar tan peligroso.
Cuando ya estaba en el suelo, el chico comenzó a llorar desconsoladamente y Jungkook lo atrajo a su pecho mientras acariciaba su espalda en un intento de tranquilizarlo.
- Kay mi abrigo - ordeno y el mencionado corrió al auto para ir por el abrigo
- señor - dijo Kay cuando ya estaba de regreso con el abrigo
Jungkook lo tomo y lo puso sobre el pequeño que aún seguía llorando en su pecho.
- ¡oh no! - dijo el chico al darse cuenta que había manchado la camisa de Jungkook de maquillaje - lo siento mucho, te juro que te pagaré
- no te preocupes, tengo 5 de estas - dijo para tranquilizarlo
- presumido - soltó con una mirada severa
- lo siento - río bajo - no quise sonar así
- eres...
El tono que un celular los interrumpió y el chico comenzó a hurgar en su bolso hasta que sacó su teléfono y solo se quedo mirando la pantalla que mostraba la llamada entrante de un número registrado.
- contesta - dijo Jungkook - deben estar muy preocupados por ti
- te puedo apostar mi vida que no es así
- ¿como estas tan seguro? Debe ser alguien te tu familia preguntándose donde estas
Al pequeño lo enfureció que Jungkook fuera tan ingenuo, por lo que contesto la llamada y la puso el altavoz para que escuchara y se diera cuanta que nada en su vida estaba bien.
- ¡MALDITA ZORRA! ¿DONDE TE HAS METIDO? - grito un hombre del otro lado - TENGO CUATRO CLIENTES PREGUNTANDO POR TI Y NO SABES TODO LO QUE HE MENTIDO PARA QUE TE ESPEREN... MAS TE VALE ESTAR CON UN CLIENTE O TRAERME BUENA PASTA DE LO CONTRARIO JURO QUE TE MATARE - y sin más colgó
El chico soltó un par de lagrimas que las limpio inmediatamente con el dorso de su maño.
- creo que no tengo que aclararte a que me dedico
- oye...
Una vez más, el teléfono sonó interrumpiendolos y el chico contestó sin ver el identificador de llamadas
- ¡¡cherry!!
- ¡¿que?!
- ¡Dios! ¿Donde estas?
- estoy fuera del bar
- ¿eres estúpido? ¿Sabes lo lleno que esta el bar? ¡yo no puedo sola con todos estos viejos! ¡MAS TE VALE QUE REGRESES O QUE TRAIGAS ALGO PARA MANTENERNOS A TODOS!
- suni...
- sabes las reglas cherry
- perdón
- ¡ya! Deja de llorar y trae tu trasero aquí - dijo y finalizó la llamada
El chico bajo su cabeza y soltó un par de lagrimas más.
- tengo que irme - dijo limpiando sus lagrimas, se quito el abrigo y se lo regreso a Jungkook - fue un gusto conocerte - le sonrió y se dio la vuelta para caminar
Jungkook estiro su mano para tomar del brazo al contrario, quien se dio la vuelta al sentir el tacto.
- ¿cuanto cuesta? - pregunto
- ¿que cosa? - contesto con otra pregunta
- ¿cuanto tengo que pagar para tener tu compañía esta noche? - pregunto
- ¿quieres pasar la noche conmigo?
- ¿no escuchaste lo que dijeron? Si no llevas el dinero estarás en problemas - dijo un poco preocupado - dime cuanto tengo que pagar
El chico de manera tímida levantó su mano dejando ver sus cinco dedos levantados
- ok, te daré diez mil wones - pauso - pero tienes que quedarte toda la noche conmigo
- ¡¿diez mil?! - pregunto preocupado
- si, dices que cobras cinco mil, entonces te daré el doble para que no tengas problemas - dejó levemente el abrigo en los hombros del chico y luego se dio la vuelta caminando en dirección al auto
- pero yo solo cobro 500 - dijo aún sorprendido por la cantidad que Jungkook le había ofrecido
Su cabeza comenzó a maquinar de manera rápida y comenzó a preguntarse que podía hacer con esa cantidad de dinero, y la mejor oportunidad se había presentado ante el, pensó que podría recibir el dinero de Jungkook y escapar de ese infierno.
Definitivamente conocer a Jungkook era una señal, la señal que tanto había pedido y sin saberlo Jungkook se había convertido en su ángel, sería el quien lo rescataria de ese infierno al que alguna vez llamó hogar.
Jungkook entro al auto y vio al chico sin moverse como analizando toda la situación.
- vamos, entra - dijo tranquilo
Luego de pensarlo un poco más, el chico entró al auto acomodándose en el costoso asiento.
- kay llevamos al gold street, por favor
- con gusto - dijo animado
Kay sabía lo bueno que era su jefe, no en vano ha trabajado tantos años para el y pues el pequeño se veía inofensivo no representaba una amenaza para Jungkook, sin embargo estaría pendiente ante cualquier movimiento del chico.
- dime por favor que Cherry es un apodo - dijo Jungkook burlonamente
- lo es - dijo entre risas - en el bar tenemos ciertas reglas que seguir y una de ellas es que no podemos decir nuestros nombres
- ¿que otras cosas no puedes hacer? - pregunto sintiendo curiosidad del mundo en el que estaba envuelto el chico
- no son muchas en realidad, son solo 5 - suspiro - no puedo decir mi nombre, no puedo hablar con los clientes, no puede quedarme con dinero, no puedo salir del bar a menos que el cliente lo pida y no puedo negarme a lo que el cliente te quiera
- eso es horrible - pensó en voz alta
- lo se - soltó un gran suspiro - soy un esclavo sexual
- pero puedes salir de ello...
- créeme que si tuviera otra opción no estuviera donde estoy - dijo triste
- llegamos señor - interrumpió Kay
- muchas gracias, ve a casa y descansa yo regresare a casa en taxi
- entendido - dijo sonriendo
Jungkook bajo del auto y ayudo al chico a bajar.
- ¿un restaurante? - pregunto confundido
- si - contesto tranquilo
- me dijiste que pagarías por mi compañía...
- y lo haré - dijo el castaño
El chico estaba confundido, pero aún así siguió a Jungkook al interior del restaurante. Escucho como el castaño hablaba con el de recepción pidiendo una mesa para dos, para luego ser guiados a una zona bastante solitaria, pero una hermosa vista a la ciudad.
Ambos ordenaron y comenzaron a comer.
Jungkook vio al chico sonreír tímidamente luego de cada bocado de comida y por alguna extraña razón se sintió satisfecho de verlo sonreír.
- el color de tu cabello es más intenso de lo que crei - dijo Jungkook - pero sin duda alguna el color te queda muy bien
- gracias - contesto tímido
Lejos de ser una cena incomoda, para ambos fue una experiencia muy agradable.
Para el chico era una linda experiencia el solo estar en la compañía de alguien, sin estar en una cama desnudo mientras un viejo asqueroso lo tocaba o por el simple hecho de estar comiendo decentemente. Y para Jungkook era agradable tener con quien cenar o el simple hecho de tener compañía hacia de ese día algo muy agradable.
Al terminar de cenar y Jungkook pidió un taxi para ir a su apartamento, el chico con cabello color cereza lo siguió sin protestar, aun que no podía ocultar la desilusión que sintió al pensar que Jungkook no era muy diferente a los demás y solo quería divertirse con el.
Cuando estuvieron fuera del edificio, el chico no pudo evitar mirar todo con la boca abierta pues todo era muy lujoso.
Entraron al apartamento y por alguna rara razón el chico se sintió nervioso por lo que comenzó a recorer el lugar en un intento de distraer su mente.
Jungkook por otro lado solo veía al pequeño ver todo con ojos brillantes como un niño en una juguetera.
El castaño entró a su habitación y removió todo en busca de algo cómodo pero no encontró nada que le quedara al chico, por lo que optó con una camisa grande. Se quito la ropa incomoda que andaba y salió en busca del chico.
- ten ponte esto - le dijo extendiendo la camisa al de caballo color cherry
- gracias - dijo sonrojado
- cámbiate en la habitación
Jungkook vio al chico asentir con la cabeza y entrar a la habitación.
Cuando ya estuvo solo busco snacks y una película que hace mucho quería ver, pero no la quería ver solo.
Cuando el chico salió de la habitación, Jungkook estaba en el suelo comiendo bocadillos de un gran tazón, al ver al chico acercarse sonrió genuinamente y palmeo a un costado de el invitando al chico a que se sentará, cuando lo hizo le tendió una lata de cerveza y bocadillos para comenzar a ver la película.
Entre bocadillos, películas que no vieron y platicas amenas se pasó el tiempo y sin darse cuenta ambos se quedaron dormidos haciendo una cucharilla en el sillón de la sala.
🍒
Eran las Once de la mañana cuando el chico despertó, con cuidado salió de entre los brazos de Jungkook, salió con mucho cuidado para no despertarlo.
Se cambio y encendió su teléfono el cual había apagado la noche anterior, se encontró con 56 llamadas perdidas y 17 mensajes los cuales no se molesto en leer.
Dejo la camisa doblada en medio de la cama y salió de la habitación.
Se quedo una hora viendo a Jungkook dormir, teniendo una discusión interna entre despertarlo o no, necesitaba el dinero que Jungkook le ofreció la noche anterior, pero por otra parte lo hacía sentir mal el pensar en cobrarle luego de que pasara una noche tan linda y tranquila como hace mucho tiempo no la tenia.
Salió del apartamento solo sin despedirse, pero decidido a seguir luchando por tener una mejor vida.
No tenía otra opción más que regresar al bar, camino por mucho tiempo hasta que llego a ese horrible lugar, suspiro pesadamente y entró al lugar una vez más.
- ¡¿DONDE CARAJO ESTABAS?! - escucho el grito que ya esperaba
- salía a atender a un cliente - mintió
- ¿y donde esta el dinero? - pregunto inquieto
- lo siento Lee - dijo agachando su cabeza y cerrando fuerte los ojos - pero cuando venia en camino me asaltaron - mintió de nuevo y sostuvo con más fuerza la cinta de su pequeño bolso
- ¡¡ERES UN IDIOTA!!
Escucho el grito de Lee seguido de repentinos golpes que impactaron en su cuerpo.
Poco a poco los golpes se iban marcando en su blanca piel dejando evidentes hematomas por los fuertes golpes.
- vas a trabajar el doble hoy - dijo el hombre sujetándolo del cuello de la camisa - quiero dos mil wons para mañana a primera hora Park
- es mucho dinero Lee - dijo preocupado
- quiero dos mil wones para mañana a primera hora - dijo sujetándolo con su mano libre precionando de sus abultadas mejillas
- Lee...
- tu madre nunca hizo nada bien, hasta con el intento de hijo que me dio fallo - escupió con rencor las palabras
- trabajare duro hoy - dijo resignado
La sola mención de su madre era una debilidad para el y Lee lo sabía muy bien.
- más te vale - amenazó y lo soltó fuertemente haciéndo que su espalda golpee contra el suelo
Se quedo allí tirado en el suelo esperando que pasara un poco el dolor, repentinamente Jungkook se cruzo por su cabeza y sus lágrimas se llenaron de lagrimas
- hiciste bien Park - se dijo a el mismo tratando de animarse
Con dificultad Jimin se levantó del suelo y camino hasta su habitación buscando lo necesario para la noche, este día tenia que lucir mejor que nunca y conseguir en dinero que le pidió Lee de lo contrario, el era capaz de matarlo.
Llegada la noche bailo un poco en el escenario para poder cautivar a más de alguno y poder tener compañía esa noche y tal como se lo propuso tuvo compañía esa noche con la cual no podía dejar de pensar en Jungkook y en lo lindo y respetuoso que fue con el muy a pesar de saber a que se dedicaba, pequeñas lágrimas salían de sus ojos las cuales terminaban en la almohada.
Era horrible estar pensando en la noche anterior mientras dejaba que un viejo hiciera lo que quisiera con el, pero el simple hecho de visualizar a Jungkook con su tierna sonrisa acompañado de un pequeño sonrojo de sus mejillas era algo que le daba un poco de paz.
Al finalizar la noche recibió otra paliza por no completar el dinero que Lee le pidió, luego de soportar tantos golpes frente a todos los que trabajaban en el bar, Lee ordeno que nadie le diera de comer hasta que consiguiera la cantidad solicitada.
Paso una semana en la que Jimin no salía de su habitación, estaba encerrado y para lo único que se le habría la puerta era para que buscará clientes por la noche.
- Cherry - lo llamaron al otro lado de la puerta - tienes cliente
- bien - dijo alto
- tratalo bien, se nota que es un pez gordo
- entendido - dijo
Jimin se quito el pequeño short que llevaba puesto quedándose en una pequeña y llamativa lencería y en la parte superior luciendo un pequeño top blanco que combinaba perfectamente con la lencería roja que traía abajo.
Jimin peino su cabello color cherry con sus dedos, retoco rápidamente su maquillaje y coloco más labial en sus labios para hacerlos más apetecibles.
- tu puedes Jimin - se animo a el mismo viéndose frente al espejo - solo serán un par de viejos
Respiro hondo un par de veces y cuando escucho que se abrió la puerta corrió hasta la cama y se tiro quedando de rodillas sobre esta.
A pesar de todas las veces en las que la escena se repite una y otra vez durante las noches, nunca puede deja de sentirse nervioso. Y ni hablar de lo sucio que se siente después de terminar un trabajo.
Jimin trago sonoramente y paso las palmas de su mano sobre sus piernas intentando controlar los nervios, pero todo era inútil, tan solo quería que todo terminara de una vez.
Escucho que la puerta se cerró por lo que levantó su mirada con temor y se formo un nudo en su garganta al ver el semblante del chico.
Tan solo por un momento pensó que el pez gordo sería Jungkook y una leve luz de esperanza alumbró su corazón por escasos minutos, pero todo se espumo cuando vio al chico frente a el, tenia un semblante de niño rico si, pero no como Jungkook.
- ¿tu eres Cherry?
- soy yo - dijo no tan seguro
- bien - dijo serio y comenzó a teclear en su teléfono - ¿puedes pararte?
- ¿como?
- párate - dijo acercándose a el
Jimin lo hizo sin protestar y se paro frente al chico, quien sin decir nada comenzó a pasar sus manos por todo su cuerpo, para luego comenzar a revisar todo el lugar.
Por alguna razón Jimin se sintió incómodo y con mucha necesidad de cubrirse, por lo que regreso a la cama y se arrodillo en ella para luego colocar una almohada en sus piernas, cubriéndose un poco.
No podía hacer más que ver al chico revolver todo con un semblante muy serio, hasta que por fin se detuvo e hizo una llamada.
- esta limpio - dijo y colgó - El señor Jeon esta por subir y más te vale que seas discreto con el - soltó y salió azotando la puerta
El corazón de Jimin comenzó a palpitar fuerte, pues sus súplicas habían sido escuchadas. Sonrió levemente escondiendo su rostro en su almohada sintiendo dos gotas caer de sus ojos, pues esto era lo más bonito que le había pasado en años.
Pero su conciencia comenzó a hablar para arruinar todo.
"Jungkook, merece más que eso - hablo su conciencia - el es una buena persona a la cual no deberías de arrástralo a esta vida tan miserable que tienes"
Y solo eso basto para que la ilusión de Jimin desapareciera por completo, se aferro más a la almohada y deseo que el señor Jeon que estaba a punto de entrar no fuera el mismo Jungkook que lo salvo la otra noche.
La puerta se abrió y Jimin se negó a levantar su cabeza, ya no sabía que sentir pero definitivamente quería ver una vez más la sonrisa de su ángel.
- ¿estas bien? - pregunto y su vos fue una bella melodía para los oídos de Jimin - ¿te hicieron algo? - pregunto preocupado
- estoy bien - dijo sin sacar su cabeza de la almohada
- ¿puedes decírmelo viéndome a los ojos? - dijo con cariño
Jimin levantó la cabeza de la almohada y busco los ojos de Jungkook y fue allí cuando sintió nuevamente la culpa invadir su interior.
- estoy bien - dijo viendolo a los ojos - ¿que haces aquí? Este no es lugar para ti
- tampoco para ti y sin embargo estamos aquí - dijo tomando una de sus manos - tenia que asegurarme que estabas bien. El otro día yo... ¿hice algo malo?
- ¿de que hablas? - pregunto confundido
- cuando desperté ya no estabas y no te di el dinero que te prometí... pensé que había hecho algo malo para que te fueras sin despedirte
- no quiero que te imbolucres conmigo y toda esta vida de mierda que llevo - dijo bajando su cabeza
- pues es muy tarde - soltó con voz suave - ya me involucre - dijo tomándolo del mentón
- no quiero que estés aquí - susurro
- entonces vístete, iremos a otro lugar - dijo sonriendo
- yo no puedo salir
- eso ya lo arregle - dijo guillandole un ojo - ve a cambiarte
Jimin se quedo allí como congelado, su cuerpo no respondia, quería ir con Jungkook, claro que si quería pero no quería involucrarlo más en esta horrible vida.
- ve a cambiarte - insistió Jungkook
- lo haré, pero quiero que cierres tus ojos - dijo sintiendo sus mejillas enrojecerse
- ¿por qué haría eso?
- solo hazlo por favor - suplico
Era la primera vez en mucho tiempo que Jimin sentía vergüenza de que alguien lo viera con lencería tan provocativa, no savia que era pero algo dentro de el no quería que Jungkook pensara mal de él.
- esta bien - soltó una pequeña risa y cerró sus ojos
- si haces trampa voy a enojarme - amenazó
- no haré trampa lo prometo - dijo seguro
Y tal como lo prometió cerró sus ojos fuertemente y solo pudo escuchar a Jimin salir de la cama, cosa que lo hizo sonreír
- estas espiando - lo acusó el de cabello color cherry al ver la enorme sonrisa de Jungkook
- no es cierto - dijo riendo
- ¿entonces por que te ríes?
- no importa - rio una vez más - solo cámbiate ¿si?
Jimin comenzó a buscar algo decente para vestirse, unos jeans, una camiseta blanca y una chaqueta de cuero no le parecieron una mala opción, los acompaño con unas botas de cuero negras, un corro negro y su inseparable bolso, fue el outfit con el que finalmente se cambio, coloco un poco de brillo labial y un poco de su loción favorita, para luego darse la vuelta y encontrarse con Jungkook quien aún tenía los ojos cerrados, Jimin sonrió enternecido y se acerco a el.
- estoy listo - dijo tímido
Vio a Junkook abrir los ojos y sonreirle tiernamente.
- te ves hermoso - dijo sin dudarlo
- gracias - contesto sonrojandose
¿Cuando había sido la última vez que alguien le dijo que se veía hermoso? No, nadie lo había hecho nunca y ahora que Jungkook le dijera sin filtro que le parecía hermoso era algo de descontrolada los latidos de su corazón.
- vamos - dijo Jungkook sujetándolo de la mano para sacarlo de su habitación
Jimin no podía quitar su vista de sus manos entrelazadas, no era la primera vez que lo tocaba un hombre, pero si era la primera vez que alguien lo tocaba tan gentilmente.
- ¡Cherry! - lo llamaron haciéndolo que despertara de su ensoñación
- Lee - dijo nervioso acercándose a el - mi cliente se siente incómodo aquí, saldré un rato, prometo regresar pronto y atender a más clientes, pero... déjame salir un rato - dijo con temor
- ¡tonto! ¿De que hablas? El señor me pagó por adelantado para que lo acompañes toda la noche y me pago lo de la otra noche que desapareciste, si lo hubieras mencionado en esa ocasión no hubiera sido tan duro contigo - dijo falsamente
- lo siento Lee
- ¿pero que esteperas ve con el y más te vale atenderlo bien, necesito que hagas de el un cliente frecuente - dijo sonriendole
Jimin asintió con su cabeza y se dio la vuelta para regresar con Jungkook, quien sin dudarlo lo tomo de la mano para sacarlo de ese lugar.
Ambos subieron al lujoso auto y este se puso en marcha al instante. Jimin veía por la ventana perdido en sus pensamientos y Jungkook se sentía inquieto por el silencio del pequeño.
- ¿paso algo? - pregunto finalmente
- ¿porqué desperdicias tu dinero en alguien como yo? - pregunto con el ceño fruncido
- no es un desperdicio - dijo tranquilo
- ¿dime cuanto le pagaste? - pregunto molesto
- no te lo diré - contesto seguro
- bien - soltó molesto - podría detenerse por favor - le pidió al conductor y cuando el auto se detuvo abrió la puerta para bajar del auto, pero Jungkook fue más rápido y la cerró
- esta bien te diré - dijo resignado - le pague veinticinco mil wones - soltó finalmente
- ¡¿veinticinco mil?! ¿Jungkook estas loco? - dijo histérico - es mucho dinero
- tenía que hacer algo para verte y esa era la única forma en que podía hacerlo - dijo encogiendo de hombros - quería tu compañía y si tengo que pagar para estar contigo lo haré cuantas veces sea necesario
- no soy una pu... - no pudo terminar la frase, por que si lo era - no quiero que me veas como una puta - dijo soltando una lágrima - jamás sentí tanta vergüenza de lo que soy hasta que te conocí y no quiero que me veas como una puta - dijo con un hilo de voz y esta vez fue más rápido que Jungkook y salió del auto para comenzar a caminar de regreso al bar
Jungkook salió del auto y corrió hasta alcanzarlo, lo tomo del brazo y lo hizo que se girará para quedar frente a el.
- no te confundas - dijo levantando su cabeza - que pague para estar contigo no significa que te vea como lo que tu dijiste - dijo negándose a repetir la palabra que Jimin había dicho - te busque en todos los bares de Seúl durante días y lo único que quiero de ti por el momento es una cita
- ¿una cita? - pregunto
- si una cita - repitio
- Jungkook las personas como yo no tenemos citas - susurro
- entonces serás el primero - dijo acercándose más a el
- ¿bajo que condiciones sería la cita? - pregunto aún sin creer que Jungkook era sincero con lo que pedía
- solo tengo una pequeña condición - dijo tomándolo de la cintura
- ¿y cual es? - pregunto viéndolo a los ojos
- solo por esta noche olvídate de la vida que tienes - acaricio su rostro con la mano libre - quiero de disfrutes como cualquier otra persona
Jimin asintió con su cabeza sintiéndose totalmente perdido en la mirada del castaño, quien se inclino un poco haciendo que ambos quedarán más cerca, la nariz de Jungkook rozó la nariz de Jimin, quien comenzó a temblar entre los brazos de Jungkook.
- solo relájate - susurro Jungkook y se acerco un poco más buscando sus labios, pero Jimin bajo su cabeza tímido y Jungkook sonrió al verlo tímido quería pensar que el provocaba eso en el de cabello color cherry pero le daría tiempo así que esta vez se conformo con un pequeño beso en la frente y lo abrazo fuerte - solo relájate - repitió nuevamente y poco a poco sintió el cuerpo de Jimin menos tenso
Se separaron un poco para regresar al auto y comenzar de nuevo.
- ¿ya comiste algo? - pregunto mientras Jugaba con los pequeños dedos de Jimin
- no tuve tiempo de comer
- ¿se te antoja algo en particular? - pregunto curioso - no te preocupes por el dinero yo pagaré - dijo adelantándose a una posible respuesta
- ¿podemos ir a comer carne donde fuimos la última vez? - pregunto timido
- ¿te gustó? - pregunto riendo bajo y Jimin asintió con su cabeza - bien, Kay escuchaste a Cherry - dijo Jungkook
- si señor - contesto Kay
- por cierto, ¿no vas a decirme como te llamas? Si queremos olvidarnos de tu vida por esta noche sería muy conveniente que supiera tu nombre - dijo astutamente
- me llamo Jimin, Park Jimin
- Park, sería un buen apellido para mis hijos - bromeo - ¿tu que dices Kay?
- Jeon Park, combinan muy bien - segundo el conductor
Jimin enrojecio como un tomate al escuchar a Jungkook siendo tan suelto y hablando de manera tan suelta, como si se tratara que un chico normal y si Jungkook no tenía ningún problema con eso, talvez, solo por hoy podría hacer lo mismo y hacer que le dejara de preocupar la vida que llevaba.
La noche fue aún más especial que la última que compartieron juntos, cenaron entre bromas y risas, platicas profundas, anécdotas duras y difíciles, pues todo indicaba que era una cita cualquiera entre dos chicos comunes que solo querían conocerse, la noche pasó muy rápido y cuando se dieron cuenta ya era media noche pero aún así era muy temprano para despertar de ese sueño.
Caminaron por la calles de Seúl tomados de las manos y a unos cuantos pasos de ellos venían Kay y otros guardaespaldas más, pero eso no importaba, lo importante era el tiempo de calidad que estaban pasando junto al otro y era sorprendente el pensar en cómo una simple cena y un paseo por las calles comunes de Seúl los hacían sentirse tan llenos.
Caminaron hasta llegar a Seokchon, un parque con lago en la ciudad de Seúl, estaba solitario por ser tan tarde y eso lo hacía aún más hermoso.
- mamá adoraba venir a este parque - dijo viendo los árboles de cerezo llenar todo el lugar de color rosa
- deberíamos de traerla la próxima vez que vengamos - soltó sin pensar
Aun que en otra circunstancia Jimin hubiera llorado pensando en tener a su madre con el de nuevo, en esa ocasión solo sonrió enternecido, imaginándose una escena donde estuviera el tomado de la mano con Jungkook y su madre tomando su otro brazo.
Pero así como entro a esa ensoñación salió repentinamente cuando se descubrió imaginándose un futuro con alguien que acababa de conocer y eso lo inquieto aún más, no podía ser tan ingenuo y confiar en cualquiera, aun que no estaría confiando en cualquiera, confiaría en Jungkook, su ángel, ya que si no fuera por el, Jimin ya no estuviera en este mundo.
- mi madre ya murió Jungkook - dijo tranquilo
- lo siento mucho - tomo su mano más fuerte
- esta bien
Jimin continuo contemplando los árboles, luciendo tan hermosos.
Caminaron hasta la orilla del lago y contemplaron las luces de la ciudad, esa noche a Jimin le parecía todo mucho más brillante.
- Jimin - lo llamo Jungkook, sin apartar la vista de los edificios
- ¿si?
- si tuvieras la oportunidad de salir de esa vida que llevas ¿lo harías?
- sin pensarlo - soltó sin una gota de duda
- ¿te están obligando hacer esto?
Jimin siguió contemplando la ciudad, mojo un poco sus labios con nerviosismo y asintió
- ¿quien te esta obligando hacerlo? - pregunto
- mi padre - dijo bajo - luego de que mamá murió, Lee fundó el bar, al principio solo lo ayudaba como mesero, hasta que un día le ofrecieron 700 wones por mi compañía, luego llegaron los otros chicos y comenzó a hacerse más ambicioso el ya no se conformaba con tener 500 wones por cada chico, comenzó a exigirnos más y más, hasta el punto que convertirnos en sus esclavos sexuales...
- si yo te ofrezco mi ayuda ¿la aceptarías? - pregunto sacando a Jimin de sus pensamientos
- ¿que tendría que hacer a cambio? - pregunto
- solo vivir la vida que siempre quisiste
El corazón de Jimin comenzó a palpitar fuerte y su respiración comenzó hacer más agitada.
- ¿como voy a pagarte?
- no necesito que me pagues Jimin - Jungkook jaló a Jimin para que quedara frente a el y coloco sus manos en su cintura - solo quiero que disfrutes de la vida y que tengas una vida de ensueño - levantó una de sus manos y la coloco sobre su mejilla para acariciarla
El corazón de Jimin era un remolino de sentimientos que lo abrumaban y lo hacían sentir completamente asustado, su mente le gritaba que aceptara, su conciencia lo maldecía porqué no respondía y su corazón estaba agitado latiendo enloquecido por las pequeñas caricias que Jungkook le daba a su mejilla.
Estaba allí totalmente perdido en los brazos del castaño que sin conocerlo bien, se había ganado su confianza.
- quiero que trabajes, estudies, que sigas sus sueños y si no quieres hacer nada de eso y solo quieres descansar estará bien, lo único que quiero es que hagas de tu vida algo normal y olvides todas esas malas experiencias... y si luego de todo eso tu me dejas conocerte más, yo seria el hombre más feliz del mundo... hay algo en ti Jimin que me atrae mucho y estoy seguro que algo lindo puede resultar de esto
Jimin cerró sus ojos intentando relajarse, pero no contaba con que en ese momento de debilidad Jungkook le robaría un beso, beso que fue correspondido inmediatamente.
El beso era lento, delicado, pausado y sobre todo desbordante, un beso con el que había soñado para su primera vez.
A pesar de que solo se habían visto dos veces, ninguno de los dos podía negar la química que sentían entre ellos y sin mencionar la gratitud que Jimin sentía con su ángel por salvar su vida.
- por favor, ayúdame a salir de esto - susurro Jimin luego de cortar el beso
Sin poderlo evitar el de cabello color cherry, se hecho a llorar y Jungkook lo rodeo con sus brazos.
- tranquilo, ya estas a salvo - dijo bajo en su oído
Jimin se aferro al castaño mientras lloraba, sintiendo la tranquilidad apoderarse de él pues sin duda alguna Jungkook era un ángel enviado específicamente para el.
Jungkook llevo a Jimin a su apartamento donde este durmió por un día completo, sin imaginarse que mientras el estaba tranquilo en el apartamento de Jungkook, el bar era desmantelado por policías llevándose arrestado a Lee por múltiples crímenes, dejando a Jimin totalmente libre para rehacer su vida.
El castaño se tomó el día libre para estar pendiente de Jimin, pero no tuvo corazón para despertarlo, se veía tan tranquilo y lleno de paz que decidió que lo mejor era dejarlo descansar.
Luego de un par de horas Jimin despertó y sin quejarse comenzó a comer. Solo con Jungkook había podido comer hasta quedar satisfecho.
Cuando Jimin había terminado de comer y se veía más tranquilo, Jungkook deslizó el periódico sobre la mesa, el cual Jimin tomó quedando en shock al ver la noticia publicada en primera plana, sus ojos se llenaron de lagrimas y llevo sus manos hasta su frente sin poder creerlo, leyó la noticia hasta donde sus ojos se lo permitieron y luego cubrió su rostro con sus manos.
- ya eres libre - dijo Jungkook
Y Jimin lloro por mucho tiempo, tiempo que le pareció corto, para todo lo que tenía acumulado desde que inició su martirio en ese lugar.
🍒
Tal y como Jungkook se lo pidió, Jimin vivo la vida haciendo todo lo que alguna vez soñó estando en esa horrible habitación del bar.
Estudio cocina y se convirtió en un chef muy cotizado y ahora trabaja en un restaurante cinco estrellas cuyo dueño fue el primero en creer en el, dandole la oportunidad de trabajar como mesero y gradualmente ir ascendiendo de puesto cosa que lo lleno de orgullo y no solo a el sino también al hombre que le dio la oportunidad de desarrollar sus habilidades.
Sin mencionar a Jungkook que era el más orgulloso de todos, ver esa mirada llena de brillo, mirada que cuando se cruzo con la suya por primera vez estaba muerta y sin esperanza. Pero ahora era una mirada soñadora, llena de luz y brillo.
Jimin había luchado por todo lo que quería, por todos y cada uno de los deseos que se plantaban en su corazón.
Dejo el color Cherry así como toda su vida en el bar, ahora era otra persona, lucia un hermoso color platinado que combinaba perfectamente con piel de porcelana.
Bajo del auto apresurado y entró a la casa dejando todas sus cosas en la entrada y corrió directo a la habitación
- ¡llegas tarde de nuevo! - dijo molesta la pequeña
- Minji, lo siento mucho - dijo Jimin triste - hice lo posible por salir rápido del restaurante, pero se me complico todo
- ...
- linda por favor no te molestes - jimin hizo un puchero y la pequeña se derritió ante la imagen tan adorable
- eso es trampa papi sabes muy bien que no puedo resistirme a tus pucheros - dijo inflando sus mejillas
- perdóname mi amor, prometo compensarlo - dijo triste, sintiéndose culpable de dejar plantada a su hija
- ahora me debes dos salidas - dijo la pequeña levantando dos de sus pequeños deditos
- y las tendrás, lo prometo
- bien - dijo cruzándose de brazos
- pero ya no estes molesta conmigo - acaricio su cabello
- te perdonaré si me cuentas como conociste a papá - dijo maravillada
- Minji, te sabes la historia de memoria
- pero me encanta escucharte como la relatas
- esta bien - sonrió enternecido - pero luego que la cuente tendrás que dormir ¿si?
- lo prometo papi
- bien - dijo tranquilo ayudando a la pequeña a acomodarse en la cama - todo inicio una noche de septiembre, tu papá estaba apunto de caer por un acantilado y yo valientemente le ayude a no caer, entonces el me dijo que estaba huyendo de unos hombres que querían hacerle daño, y papá dijo que tenía que saltar al agua para perdernos y yo le deje si tu saltas yo salto - dijo entre risas - entonces con lo astuto que es papi convenció a papá para que lo acompañará a su casa por refugio y comida - pauso - pero lo que tu padre no sabía era que ya me estaba encargando de los malos, muy valientemente me encargue de hablar con los malos y uno de ellos me llamó idiota y yo antes de darle una buena paliza le dije...
- ¿me hablas a mi? - completo la pequeña con una risa en sus labios
- y ya conoces el resto - dijo Jimin entre risas - ahora duerme princesa - ordeno y la arropó para luego darle un beso
- te amo papi - dijo la pequeña con sus ojos cerrados
- también te amo hija
Jimin salió de la habitación sin hacer ruido y apago la luz para luego cerrar la puerta.
- que hermosa historia le contaste a nuestra hija - dijo Jungkook haciendo que Jimin diera un salto
- me asustaste - dijo llevándose una mano al pecho
- ¿con que tu fuiste el que me salvaste?
- mentí un poquito lo se - dijo sonrojado
- ¿y que es eso de si tu saltas yo salto?
- Titanic - dijo Jimin riendo
Jungkook no pudo evitar reír por las ocurrencias de su esposo, estaba totalmente enternecido porque aún que la historia estuviera llena de fantasía era básicamente o que paso.
- ¿que voy hacer contigo? - pregunto
- llevas preguntándote eso tres años
- y han sido los mejores tres años de mi vida - dijo acercándose a Jimin para tomarlo de la cintura
- jamás te agradecí por salvarme la vida aquella noche - dijo rodeando el cuello del castaño
- lo volvería hacer mil veces más
- te amo kook
- también te amo minie
Jungkook se acerco hasta unir sus labios con los de Jimin besándolo lentamente tal y como sabía que le gustaba que lo hiciera.
Y es que Jungkook se tomó el tiempo necesario para estudiar a Jimin, cosa que fue un poco complicada al inicio pero con la paciencia necesaria pudo llegar hasta donde están ahora.
Jimin lucho contra inseguridades, miedos y traumas del pasado. Pero siempre tenía a su ángel para animarlo a seguir adelante. Y fue así que desde ese entonces que lucho por tener la vida que siempre soñó, vida que ahora tenía y solo se preocupaba por vivir al máximo, tal y como una vez se lo prometió a su amado ángel.