PARTE 1
"Exquisito"
Ni siquiera estuviste
ahí ese día
Te estaba esperando
Me preguntaba si
sabías que ese día
Fue el colmo para
mí y yo sabía
Te envié flores
¿Tan siquiera te importo?
Corriste hacia la ducha
Y las dejaste en las escaleras
Estaba llegando a su punto límite.
Su paciencia en lo general era alta, pero ya no podía más con su hermano y su mejor amigo, los cuales se habían vuelto un dolor de muelas.
Jin estaba acostumbrado a recibir atención, e incluso acoso, ya que al ser un chico "guapo", era blanco de enamoramientos y fantasías inapropiadas, eso no era nada nuevo, y por lo general no de molestaba, después de todo, nunca antes le había afectado tanto como ahora.
Taehyung se había hecho amigo de Jeon Jungkook apenas entró a la preparatoria y desde entonces el acoso no había parado.
Todo comenzó con ridículas cartas, algunos guiños e incluso regalos, pero esto había escalado a cosas que Jin nunca hubiera imaginado y es que Jeon tenía una obsesión casi enfermiza.
Primero comenzaron a faltar prendas de ropa, después sus lociones, sus puntillas de guitarra, algunos anillos, pulseras y aretes, para después pasar a cosas mucho más fuertes, por ejemplo, una ocasión Taehyung le cortó un mechón de cabello.
Estaba cansado, completamente harto de que su hermano quisiera emparejarlo con su amigo, pero hoy fue la gota que derramó el vaso, pues mientras se duchaba, alguien abrió la puerta y un momento después, alcanzó a escuchar el sonido del flash.
Eso ya no podía permitirlo, debía poner un alto, así que salió de la ducha, se secó rápidamente el cabello y el cuerpo, para después colocarse unos bóxer y salir tras el imbécil de su hermano.
Apenas llegó a la habitación, escuchó una discusión entre ambos chicos.
- Eso es el doble de lo que acordamos.-- soltó Jungkook casi molesto.
- Fue el doble de riesgoso, así que 100 mil wones.--
- Pero somos amigos, ¿Podrías considerarlo? Por favor...-
- Te lo estoy dando a precio de amigo, a Jimin le cobre muchísimo más que a ti.--
Y por fin pasó, por fin se había cabreado lo suficiente para darle una lección a esos idiotas. Cuando abrió la puerta vió como Tae entregaba una de las camisas favoritas de Jin, mientras que el pelinegro extendía un fajó de billetes.
- ¿Qué diablos se supone que haces Taehyung?--
La reacción de Jungkook fue instantánea, escondió sus manos tras su espalda y el rostro se ruborizo a un profundo color escarlata.
- Yo...- comenzó Tae un tanto alterado al ver cómo Jin cerraba la puerta y colocaba seguro. Pero sus ojos no estaban en él, sino en el pequeño pelinegro.
- Con que te gusta tomar lo que no te pertenece, estás enfermo Jeon.--
Jungkook bajo la mirada, estaba casi temblando en su sitio, parecía querer llorar por haber sido descubierto en el acto.
Jin se acercó y tomó el cabello del menor en un puño, dando un fuerte tirón para obligarlo a levantar la cabeza y enfrentar su mirada, y arrancándole un pequeño grito en el proceso.
- Jin, espera, no lo golpees...- comenzó Taehyung, quién se había acercado para tomar el brazo de Jin e intentar alejarlo, sin embargo recibió un fuerte empujón que lo tiró al piso.
- ¿Quieres algo a lo que tomarle fotografía? ¿Quieres algo que grabar?-- le preguntó con voz molesta.
Tae negó, pero Jin tiró a Jungkook sobre la cama, le dió la vuelta de modo que el chico quedará contra el colchón, y le bajó el pantalón de un tirón para dejar al descubierto su trasero. Este era carnoso, de apariencia suave y lechosa, pero no pudo contemplarlo con detenimiento, porque el menor puso resistencia, lo que enojó a Seok-Jin, así que dejo caer su mano con la palma abierta sobre los pálidos glúteos, dejando una marca roja y punzante.
- Quiero que mires como desvirgó a tu amigo, así que graba. ¡Ahora Taehyung!--
Jungkook no volvió hacer amago de moverse, estaba asustado, pero su excitación era tanta que realmente pensó que debería haber algo mal en su cabeza para disfrutar de algo tan bajo como eso.
- Hyung... por favor...- pidió Tae de manera temblorosa.
Pero ante la falta de obediencia, Jin llevó sus manos al cuello de Jeon, y comenzó a ejercer presión. Rápidamente las manos de Jungkook intentaron alejar los dedos que se cerraban alrededor de su cuello, consiguiendo únicamente dejar rasguños, sin embargo eso no consiguió que Jin aflojará el agarre, Jin mantenía la mirada sería en su hermano mientras apretaba, cortando por un momento la respiración de Jungkook.
Tae vió con miedo como su amigo se movía agitadamente sobre la cama, por lo que rápidamente tomó su teléfono y comenzó a grabar la escena.
- De acuerdo, ya está... ¡Ya está!-- casi gritó - ¡Suéltalo! Por favor...-
Jin no era ningún tonto, sabía cuánta presión ejercer y como sujetar para no lastimar, claro que los moretones eran inevitables, pero no de manera que Jungkook terminará realmente herido. Así que sólo aflojó su agarré, sin embargo Jungkook respiraba de manera entrecortada, sentía su polla doler de una forma que solo se podría considerar obscena.
- Bien pequeña putita, quiero que separes tus glúteos con las manos y me dejes ver tu apretada entrada.--
Jungkook sintió vergüenza de estar siendo observado por Taehyung, esto no era algo que quisiera que él viera, mucho menos quería que fuera grabado, pero se obligó a continuar, empujando la timidez y haciendo justo lo que Jin le había pedido.
- Mira nada más que dulzura, tan rosita, tan estrecho.-- dijo pasando dos dedos en caricias de arriba abajo entre las nalgas, sacando un agudo jadeó de los labios del menor. - Mírate, te gusta, eres tan zorra que ser obligado te pone tan mal.--
Presionó entonces su dedo medio en la rugosa entrada, pero no lo suficiente como para penetrarlo, solo para tentarlo. Se dijo a él mismo que quizá debería detenerse, que esto no es algo que debería estar haciendo. Dando una mirada a su hermano, se percató de que en esos ojos no estaba el miedo que él deseaba provocar, más bien había algo más parecido al odio. Aquello fue un golpe de excitación, así que se permitió una sonrisa descarada antes de bajarse el boxer y deslizar su dura verga entre los tibios glúteos de Jeon, no iba a joderlo todavía, solo quería que sintiera su tamaño y su peso.
Jungkook empujó por inercia sus glúteos hacía atrás y casi con desesperación restregó su rostro sobre las sábanas, se sentía demasiado vulnerable, nunca se había visto en una situación tan comprometida.
- Jin, él ya entendió... por favor para... es solo un niño, es incluso menor que yo.--
- ¿Un niño? - soltó con burla, haciéndose a un lado para que Taehyung mirará la posición de Jungkook, con el bonito culo al aire y sus manos separando sus nalgas para ser tomado.-- Me encargaré de hacer de él todo un hombrecito. -
Tae bajo el teléfono y dió un paso adelante, pero Jin levantó un dedo, gesto que hizo a su hermano dudar, lo que dió la distracción perfecta para que Jin volviera a tomar a Jeon de los cabellos, obligándolo a incorporarse, casi haciéndolo caer por la brusquedad de aquel movimiento. Las manos de Jungkook pasaron a sujetar la mano de Seok-Jin para intentar aflojar el agarre, pero entonces se vió de rodillas frente a la entrepierna del mayor.
- ¿No era esto lo que querías? ¿No era lo que tanto buscabas?--
- Jin...- Jungkook sentía un temblor y venir por su cuerpo, no sabía si era miedo o un anheló de que lo hiciera, de ser usado, de ser rebajado por el hermoso hombre frente a él.
Seok-Jin tomó su verga con la mano libre y la acercó a los finos labios de Jeon, dando un golpecito con el glande en ellos.
- Tae no cree que seas lo suficiente hombre para tomarlo.-- dijo Jin por lo bajo.-- Y yo no te obligare hacerlo, eso no es mi estilo, si tú quieres que te folle, deberás pedírmelo. Pero si no puedes, entonces no quiero que vuelvas acercarte a mí, yo no tengo tiempo para críos. -
Sintió su corazón latir frenético contra su pecho, tenía la oportunidad de dejarlo estar, pero cuando sintió que Jin aflojó el agarre a su cabello, dispuesto a alejarse, mando al diablo la vergüenza, él no era un maldito niño y tampoco estaba dispuesto a dejar a Seok-Jin, no le importaba la manera, quería tenerlo, quería ser suyo.
Resuelto, con aquel pensamiento, abrió su boca y tomó el largo y grueso pene de Seok-Jin en ella.
- ¡Maldita sea Jeon! - gritó Tae, dándose vuelta para evitar mirar más aquello.
Pero a Jin no podía importarle menos el arrebato de su hermano, no cuando la dulce boquita del chico se envolvía alrededor de su falo, intentando torpemente tomar lo que podía de él.
Jungkook resultó mucho más inexperto de lo que esperaba, y aunque había sido un completo cretino desde el principio ya que esto había sido más por impulso e irá, tampoco era tan hijo de perra, está era la primera vez del mocoso.
- Respira por la nariz dulzura, y relaja la garganta.--
Jungkook lo intentó, y así lentamente comenzó a marcar un ritmo mientras tomaba a Seok-Jin en su boca, acariciando con la lengua y ayudándose con una de sus manos. El agarre que Seok-Jin había mantenido en su cabello ya no era tan doloroso, eso no significaba que no fuera firmé, ya que el hombre lo dirigía en cada movimiento a su voluntad.
Tae sólo era capaz de escuchar las respiraciones aceleradas de Jeon, el sonido de la carné siendo chupada y las arcadas que Jungkook soltaba. Era tan desagradable, y aún no se preguntaba porqué diablos no se largaba de ahí.
- Ven aquí Taehyung - ordenó Jin, pero Tae negó con un leve gesto de la cabeza.-- No volveré a repetirlo, ven aquí.--
Tae respiro profundamente antes de darse vuelta y mirar como Jin movía sus caderas, golpeando contra la boca de Jeon con cada embestida, aquella imagen provocó tantas cosas inapropiadas en él, que apretó las piernas por inercia, conteniendo algo que definitivamente no debería estar sintiendo.
Tal como si estuviera hipnotizado, se acercó a dónde estaba Jin, tragando saliva fuertemente y tratando de mirar a cualquier parte menos a la escena frente a él.
- De rodillas.--
Los ojos sorprendidos de Tae por fin miraron a su hermano, incluso Jeon se había detenido por un momento de lo que estaba haciendo.
- Yo no... tú... eres mi... eso es tan...-
- Y aún así eres tú quién me sigue a todas partes para grabarme desnudo, eres tú quién toma las fotografías y quién rebusca la ropa interior de mis cajones. Eres tú quién sigue aquí aunque pudiste haberte largado desde hace rato. Así que de rodillas.--
Tae dirigió una mirada a Jeon antes de ceder y arrodillarse junto a Jungkook. Sintió tantos nervios, pero para su sorpresa fue Jungkook quién tomó su mano para dirigirla y tomar el pene de Seok-Jin. Estaba húmedo por la saliva, se sentía tan caliente y pesado contra su mano, tan duro y tan firme.
Entonces Jeon se acercó comenzando a acariciar con su lengua toda la extensión, robando un gemido grave de la boca de Seok-Jin, algo que impulsó a qué Taehyung se inclinara y sacará la lengua para lamer del otro lado. No fue ni de cerca tan desagradable como imaginó, era solo piel húmeda.
Fue así que comenzó a turnarse junto con Jungkook para chupar el pene de Seok-Jin, prácticamente besándose con la gruesa erección entre sus bocas. El líquido preseminal mezclado con la saliva los tenía hechos un desastre, un delirante y exquisito caos.
Jin estuvo a punto de venirse al tener a dos chicos vírgenes sumamente entusiastas, chupando su polla, pero no podía detenerse, había prometido algo y lo tomaría, quería follar a Jungkook.
Alejó entonces a ambos, apenas recuperando su respiración.
- Los quiero desnudos, ahora.--
Taehyung se sentía aún un poco aturdido pero aún así, se acercó a Jeon quién se había puesto en pie, adoptando una actitud nerviosa y algo cohibida, y es que aunque lo pareciera, Jungkook no era esa persona descarada que siempre aparentaba y bien sabía Tae que uno de sus mayores complejos era su cuerpo, por lo que tomando control de la situación, fue directamente a él y comenzó a desvestirlo, no fue tan complicado ya que de la parte baja ya estaba prácticamente desnudo, así que le distrajo dando pequeños besos en la curva del cuello mientras se deshacía de uno por uno de los botones de la camisa.