Caído del Abismo, parte 1
Hace mucho tiempo, en el lejano reino de Varshekia, la tierra donde los muertos caminan y los monstruos acechan, se estaba librando una sangrienta batalla entre el bien y el mal. Las hordas del averno chocan en armas contra los caballeros de la luz.
Un grupo de héroes legendarios, se ha reunido para combatir al infame Lazarus The Black, el malvado rey de los muertos, y el Lich más podroso que ha existido. Si lograban hacerlo caer, su reinado del terror acabaría y el mundo sería salvado, pero...
Los héroes derriban la puerta del salón del trono con un gran estruendo, y sus figuras flameantes emergen de la oscuridad. Sus armaduras producen ruidos ensordecedores con el rozamiento del metal, y sus pies rompen el suelo con sus pisadas. Un aura de energía los rodea, y solo deja en claro su magnificencia.
Al fondo de la habitación, Lazarus está arrodillado frente a una estatua, mientras susurra cánticos antiguos en un idioma incomprensible. Sus ropas negras se extienden por varios metros, y varios libros antiguos levitan a su alrededor, mientras una oscura niebla rodea la habitación.
Uno de los héroes da un paso al frente, con gran determinación y una voz amenazante;
Héroe: - Detente ahí bastardo! Tu tiranía llegó a su fin.- El héroe señala a Lazarus con su espada, mientras sus compañeros toman posiciones en la habitación, rodeando al Lich.
Lazarus no responde, solo se queda arrodillado, mientras las sombras se hacen con el resto de la habitación, hasta el punto de que no se puede ver nada además del Lich. El aura resplandeciente de los héroes, brilla más que nunca, mientras se sumergen en las tinieblas.
Finalmente, el hechicero se levanta de su posición, no es tan imponente como se lo imaginaban. Cuando voltea hacia ellos para mirarlos, tampoco les parece aterrador. A decir verdad, su aspecto es un poco torpe. Uno de los héroes de atrás, no aguanta la ganas de reírse a carcajadas;
Héroe: - Ajajaja! De verdad? Este viejo cúmulo de huesos ha causado tanto daño? Este es el "peligro inminente" que del que debemos deshacernos? - Sigue riendo sin parar, hasta que observa al Lich nuevamente. Unos puntos brillantes de color rojo, lo observan directamente desde las oscuras cavidades del cráneo de Lazarus.
El Lich lo sigue observando con una mirada penetrante, mientras el guerrero se quema por dentro, cae al suelo de espaldas, mientras se arrastra débilmente con sus temblorosos brazos. Siente su corazón ser aplastado, rasgado, como si algo estuviera jugando con él. Sus ojos se llenan de gran terror, y no puede apartarse de la mirada de Lazarus, por lo que desesperado toma su lanza y se corta la cabeza de un golpe.
Los demás están horrorizados por la escena, toman sus armas y se colocan en posición defensiva.
Héroe: - Que le hiciste?! Monstruo! -
Luego de ver la escena, en Lich sonríe con su esquelético rostros, y decide hablar, con un tono tranquilo y controlado;
Lazarus: - Monstruo? Monstruo... Hah... Y qué esperaban? Que me quedara mirando mientras ustedes vuelven polvo el imperio que tarde mil años en construir? Que me quedaré de brazos cruzados mientras su asquerosa luz acaba con las vidas de las criaturas que habitan mis dominios, sólo porque ustedes las consideran impuras? Que me quede quieto, mientras ustedes toman mi alma, y pisotean y escupen sobre mi cadaver y el de mis siervos? - Ríe un poco, para luego seguir hablando.
-No... Damas y caballeros, no lo haré... Ustedes no tienen motivos reales para buscar mi fin, así que les voy a dar una lección que no olvidarán, pero no les daré su fin. La muerte es un regalo muy generoso para unos bastardos como ustedes, que se proclaman como héroes salvadores cuando solo hacen grandes hazañas pir beneficio propio. Ustedes merecen algo peor que la muerte...-
Lazarus flota en el centro de la habitación. Energías malignas bailan a su alrededor, muentras él las toca sutilmente con sus huesudos dedos.
Los héroes se sienten impotentes ante tal humillación. Sus manis están temblorosas, sus rostros mirando hacia abajo y sus cuerpos cansados.
Un mago del equipo, decide dar el primer goloe, conjurando un relámpago que rompe parte de las ropas del Lich.
Siguiendo su ejemplo, el brujo lanza hechizos explosivos contra Lazarus, destuyendo algunos de sus huesos.
El druida convoca raíces, que emergen del suelo causando gran destrucción y atrapando a Lazarus, mientras el arquero y el pistolero le disparan con toda su potencia de fuego.
Del Lich, solo queda ahora su cabeza y su caja torácica. El guerrero se acerca para dar el golpe final, pero luego de unos segundos, siente algoen su interior. Sus ojos se vuelven rojos, sus duentes crecen como colmillos, y la adrenalina corre como sangre en sus venas. Siente una rabia y una sed de sangre como nunca antes.
Con la mente nublada, el guerrero entra en modo berserker, y salta sobre el arquero, arrancándole la cabeza de un mordisco, embiste al pistolero a gran velocidad, y le destroza el corazon aplastándolo con su propia mano, le parte la espina dorsal al brujo con una patada lateral, salta sobre el druida y hunde la cabeza en la caja torácica con un golpe y finalmente hace un ataque de combo con su espada, partiendo al hechicero en cientos de pedazos.
Tras regresar a la normalidad, y ver lo que ha hecho, salta hacia el Lich para acabar con él. Desesperado y cubierto de lágrimas y sangre que no le pertenecen, le grita;
Héroe: - Púdrete el en infieno! Maldito!-
Antes de asestar su golpe, los restos de Lazarus se esfuman, y el guerrero muere solo, en medio de la habitación, rodeado de los cadáveres de sus compañeros.