🦋 ㄴㅏㅂㅣ🦋 [Hwang Hyunjin] ©

Summary

Hyunjin es un gran chico. Le encanta dibujar, Es muy inteligente y puede memorizar infinidad de datos en su cabeza. Tiene una hermana gemela llamada Yeji, Es muy estricto con su rutina, No puede mirar a nadie a los ojos y odia los ruido fuertes. No es muy sociable, Solo tiene un amigo, apenas y puede intercambiar algunas palabras con otras personas pero adora las mariposas. Y Han Nabi sin duda es su favorita. 🦋 Se tratara el tema del Síndrome del Espectro Autista. 🦋Puede contener errores ortográficos (Intentaré corregirlos lo antes posible). 🦋 Heterosexual. 🦋 Fanfic. 🦋 +18. 🦋 Actualizo cada que puedo. 🦋Capítulos semilargos. 🦋Stray kids. 🦋Posible historia corta. 🌌 Hermosa portada elaborada por @PurpleMinJi07

Status
Ongoing
Chapters
35
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prologo.

El día 20 de Marzo del año 2000, en el pequeño barrio de Gangdong-gu en Seúl, Corea del Sur. La familia Hwang había recibido la mejor bendición que una pareja establecida podía haber recibido: Sus amados Mellizos habían nacido sanos y salvos.

Habían Estado tanto tiempo buscando el poder tener un bebé, que cuando se enteraron que no sería uno sinó dos no lo habían creído.

Pero ahí estaban, Su pequeña niña la cual había sido la menor, a su lado un fuerte y sano varoncito, el cual había sido el primero en llegar a este mundo.

— Mi hermosa Yeji... Y mi guapo Hyunjin. — Susurra la señora Hwang mientras observaba a ambos. Su hija era muy inquieta a diferencia de su hermano el cual solo dormía y prefería el silencio.

— Son Perfectos. Amor, de todo lo que hemos hecho juntos... Nuestros hijos son lo mejor. — Dice el hombre mirándoles con cariño. — Ambos serán chicos con mucha suerte. De eso estoy seguro. —

—Si... Ambos han llegado a nuestras vidas para poder completar nuestra felicidad. — Susurra. — Sé que ambos serán muy especiales... —

Y no se equivocaban al pensar asi de los mellizos Hwang. Esos minutos se convirtieron en horas, las horas en días y los dias en semanas; pasaron los meses e incluso años mientras ambos iban creciendo. Y a medida que eso pasaba, Algunas cosas comenzaban a salir a la luz.

Al principio ni el Señor ni la Señora Hwang le tomaban importancia, eran padres primerizos y lejos de ver las conductas de su hijo mayor como un foco de alarma, Las veían más como una manera alternativa que tenía Hyunjin para poder divertirse.

Claro, cada niño era diferente y lo mejor era no reprimirlo o forzarlo a seguir un canon de niño “normal” pero llegaba un momento en el que las cosas comenzaron a volverse preocupantes.

Mientras Yeji aprendía a decir “Mamá” “Papá” “Leche”, Gateaba para después empezar a dar sus primeros pasos y Jugaba a las muñecas o a la casita. Su hermano mayor no emitia palabra alguna, a veces ni siquiera sonidos básicos; Solo se sentaba en un rincón de la habitación y se perdía en su mundo mirando por la ventana, Nunca jugaba con Carritos o con sus muñecos pero tenía una extraña fascinación por hacer Torres con libros que sacaba del despacho de su papá y muy rara vez demostraba tener empatía hacia los demás.

La mayoría de estás veces siempre era con su hermana gemela a la que pese a ser muy diferente a él procuraba cuidar pues tenía muy en cuenta su rol de hermano mayor... Si, Mayor como por 2 mayor minutos.

Ya fuera él tomándole la mano para cruzar la calle, alejarla de los insectos malos o simplemente dejándole más de la mitad de su cartón de jugo. Hyunjin parecía cuidar lo mejor que podía a Yeji.

No fue hasta los 5 años que Ambos padres ya desconcertados por la situación decidieron llevar a ambos con el pediatra.

— Mira Jinnie... Es una casita. ¿Quieres jugar? — Pregunta Yeji pero este niega mirando a cualquier otro lugar que no fuese a los ojos de su hermanita.

— La casita se ve bonita, Hyunjin. — Dice su mamá. — ¿Por qué no juegas con tu hermanita mientras esperamos? — Le anima y sonríe cuando ve que su hijo baja del asiento pero, no para jugar con su Yeji sinó para acercarse a la pared de la pequeña Sala de Juegos donde había algo que le llamaba mucho la atención.

Eran mariposas falsas pegadas en la pared. Hermosas mariposas de todos los tamaños y colores que lo dejan fascinado. Se les queda viendo hasta que la asistente le índica a la Señora Hwang que puede pasar.

Ese fue el inicio de todo, No sólo porque a partir de ese punto su amor por las mariposas comenzaría sino porque desde entonces empezaría todo un reto en las vidas de todos los integrantes de la Familia Hwang.

Hyunjin había sido diagnósticado con Trastorno del espectro autista.

«────── « ⋅ʚ 🦋 ɞ⋅ » ──────»

Gracias a su tratamiento y al apoyo de toda su familia, Hyunjin había podido salir adelante. Pese a pasar todo el Kinder prácticamente mudo y a que en la escuela ahora era Yeji quien le cuidaba, había comenzado a tener un gran avance.

Primero al demostrar que para su tardía edad de comenzar a hablar, lo hacia de una manera sorprendentemente fluida, aún más impactante había sido descubrir que él sabía leer desde los tres años y que había aprendido precisamente mientras hacia Torres con los libros de su Papá. Libros complejos para un niño, pero que él había leído sin detenerse.

Y la primera palabra del chico había estado muy lejos de haber sido alguna de las que su gemela aprendió primero, Siendo esta la palabra “Lepidóptero” Seguida de una extensa y muy detalla explicación del que eran los lepidópteros y cómo las mariposas formaban parte de ese órden de insectos.

Odiaba que alguien más que no fuera él mismo tocase su cabello, misma razón del porque se lo dejaba largo y de vez en cuando lo ataba en una coleta como Yeji le había enseñado. También era un estudiante ejemplar, Sus notas eran demasiado buenas y siempre llevaba muy buenos resultados a casa, lamentablemente su vida social y Escolar eran inversamente proporcionales a la vida académica.

Pues entre mejor estudiante y más inteligente era, más raro e insoportable lo veían sus compañeros, quienes pese a estar al tanto de la situación de Hwang, solían ser algo crueles de vez en cuando.

O mejor dicho casi siempre.

Yeji intentaba ayudarlo en lo que podía pero ya no era como cuando ambos tenían 5 años, ahora ella también tenía su propia vida, sus amigos, sus preocupaciones y estaba separada de su hermano, asistiendo en diferentes grupos de clase.

Esa mañana como todas las demás, Hyunjin era siempre el primero en llegar a su salón pues le gustaba mucho sentarse en su lugar específico. Para él, seguir con su rutina era algo muy estricto y cualquier cosa que pudiese alterarla en lo más mínimo representaba un problema para él.

Como todos los días, su salón fue llenándose de poco a poco y como todos los días, él no hacia nada más que quedarse quieto. Al menos hasta que una voz conocida le llama. — Jinnie... — Este se sienta detrás de él.

El chico alza su mano y la deja estática un momento como sí estuviera haciendo un juramento pero en realidad estaba saludando. — Christopher... — Dice Serio y como es de esperarse, ni siquiera se gira para conversar o algo, su mirada esta clavada en su cuaderno.

Pero estaba bien porque para Bang aquello ya era normal. Hyunjin y el eran amigos desde la escuela secundaria aunque Hwang prefería calificar su relación como “Compañeros de salón que compartían interacciones mayores al promedio”.

Básicamente lo mismo pero dicho de manera más inentendible. Hyunjin no podía evitar comparar a Christopher con su hermana, ambos eran iguales aunque obviamente no físicamente sinó en actitud y los tratos que tenían con él. Lo bueno de estar cerca de Chris era que nadie lo molestaba mientras estaba con él. Como un perro protector o como el capullo de una mariposa.

El timbre de la campana suena haciéndolo sobresaltar y hacer una mueca, Odiaba los sonidos fuertes pero tenía prohibido usar los audífonos dentro de la escuela.

La profesora entra saludando a la clase pero no lo hace sola sino que detrás suyo entra una nueva estudiante.

Una chica.

Y una muy hermosa.

— Buenos días, Clase. — Comienza la profesora. — El día de hoy se nos une una nueva alumna, Así que les pido a todos que sean muy amables con ella. — La profesora voltea a observar a la chica. — Presentate por favor... —

Mientras todos prestaban atención al frente, Hyunjin solo intenta concentrarse en las mariposas que dibujaba en su libreta. No le interesaba para nada conocer a un nuevo estudiante, uno más o uno menos era igual y hasta cierto punto le molestaba ya que por culpa de esa chica la clase se estaba retrasando, lo que le causaba una gran ansiedad.

Ella estaba alterando su rutina. Sin embargo, Apenas escucha a la chica decir lo siguiente desvía su mirada hacia ella directamente. — Buenos Días, Mi nombre es Han Nabi. Estuve unos años estudiando en Busán pero soy de aquí de Seúl. Espero que podamos ser Buenos amigos. — Sonríe y hace una respetuosa reverencia a todos.

Ahí es donde Hyunjin queda embobado.

Nabi.

— Bien, Bienvenida Nabi. Sí gustas puedes sentarte frente a Hwang Hyunjin. — Dice señalando el único puesto vacío que había pues nadie quería estar cerca de él.

La pelinegra asiente y a medida que se acerca a él, el pánico se va apoderando de su cuerpo. ¿Qué debía hacer? Quizás presentarse.

Justo cuando esta por tomar asiento este se levanta de manera frentetica provocando que ella se sobresalte y se quede de pie.

— ¡BIENVENIDA A LA CLASE! MI NOMBRE ES HWANG HYUNJIN. 1.79 DE ESTATURA, PESO DE 65 kg, TIPO DE SANGRE B, SIGNO ZODIACAL PICIS Y HERMANO MAYOR DE HWANG YEJI. — Dice un poco más fuerte de lo que pensó y manera hiperactiva. Cosa que provoca que el resto de los alumnos a excepción de Bangchan estallen en burlas y carcajadas.

Pero lo más curioso es que por primera vez en su vida había sido capaz de mirar a alguien a los ojos.