Como en aquella película que tanto te gustaba

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Summary

Libro 4 de la saga Mosqueteros en Madrid. Segunda parte de "Como en esa película que tanto te gusta" "Nosotros" se terminó. "Siempre" ha sido sustituido por "Tiempo" y Bianca no puede odiar más esa palabra. Sobre todo, si es Ciro quien se empeña en repetirla. Irlanda es su realidad ahora y la de él, volver a Soria. La distancia son solo números, 21-33 también... ¿Podrán sacar cuentas y volver a ser "Nosotros"?

Genre
Romance
Author
Sonia OG
Status
Complete
Chapters
23
Rating
5.0 1 review
Age Rating
16+

23 de diciembre. Ciro

—Y por esto, me guardo siempre días de vacaciones— le doy un golpecito en la nariz a Aurora que se queja de que le toca trabajar 24 y 25 desde hace días y reviso mi teléfono al tiempo que seguimos charlando —¿Vienen tus padres finalmente?

—Y mi hermana, vienen todos mañana por la noche.

—Entonces no hay para tanto.

—Dijo el que se larga ya a su casa y no vuelve hasta el 26.

—El que vale, vale— le doy un beso a María que me desea feliz navidad saliendo del hospital teléfono en mano —Llego en quince minutos.

—Solo queda meter tus cosas en el coche y a Luke en la jaula.

—Eso lo hago yo, no te agobies Frey ¿Ya ha llegado Thiago?

—No, está de camino.

—Ok, ahora nos vemos Elsa.

Las calles están en plena ebullición, la gente corre por las aceras haciendo compras, felicitando las fiestas a los conocidos con el sonido de los villancicos que desde las tiendas inundan las aceras. Hace muchísimo frío, no se descarta que nieve, en Soria lo dan por hecho y allí vamos una navidad más, Thiago, Freya y yo. Gael y Jimena no saben todavía si se unirán a nosotros, pero Onni, el hermano de nuestra Elsa igual se apunta, al igual que sus padres, para darle la bienvenida al cambio de calendario. De nuevo me quedo sin cama, esto está empezando a convertirse en costumbre.

—¡Cariño, ya estoy en casa!

—¡Dale un beso al niño después de lavarte las manos!

—¿Insinúas que estoy más sucio que mi gato?

—A saber, que han tocado esas manos en el hospital.

—Hoy nada— le doy un beso a Jimenita que me abraza —Me lo preguntas ayer…

—¡Tira!

—Jimenita ¿No tienes casa? — le pregunto para hacerla rabiar de camino a la cocina donde los chicos están preparando té para todos.

—Sí, pero mi marido os echa de menos.

—Eso será— le digo viendo que corre a abrazarme —Yo también echo de menos que hagas ruido, uses mi baño, te comas mi comida.

—Le pondré tu nombre a mi segundo hijo.

—Me gusta, este piensa ponérselo a su segundo perro— Thiago levanta la mano dando un sorbo a su taza que debe estar hirviendo, pero tiene la garganta a prueba de fuego.

—O al hámster, estamos valorando que tendremos primero.

Jimena sopla su taza que sostiene en una mano mientras con la otra va revisando los mensajes hasta llegar al que esperaba. Levanta la vista y se le achican los ojos cuando sonríe haciéndolos más rasgados aún.

—Bi se va al aeropuerto.

—Tengo ganas de verla— responde Gael recogiendo las llaves de la encimera —Nos vamos, nos llamáis cuando lleguéis al Burgo.

—Hecho hermano— respondo —Thiago ¿qué es esto?

—Infusión de cannabis— escupo lo que estaba a punto de beber y le miro de mal tirando a fatal —Esa taza es la de Frey, trae— me da mi poleo menta, solo faltaba que mi propio padre que ya me ha avisado de que el control de carretera le toca a él, me empapele por conducir bajo los efectos de sustancias poco adecuadas.

—Ciro ¿se viene?

—No me ha comentado nada, así que no creo— seguido por Luke, voy a mi habitación a terminar de meter mis cosas en la mochila y a él en la jaula que tanto odia —¡A papá no se le bufa! — le advierto —o no te dejo salir a jugar al patio.

—Pobres de tus hijos.

—Dijo el que ayer afirmaba que no debo construir una casa en el roble, para que no se maten los suyos en un futuro.

—¡Imaginad que salen a mí! — Con esas palabras en mente, salimos de casa rumbo a la de Duvi para desearle felices fiestas y echarnos a la carretera. Volvemos a casa.