El Lamento de los Héroes

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Summary

En un mundo asolado por la oscuridad y la muerte, donde la línea entre el bien y el mal se desdibuja, dos religiones han estado en conflicto durante más de tres mil años por el asesinato de la divinidad Diane a manos del Héroe. Sin embargo, algo más siniestro y profundo acecha detrás de esta enemistad, alimentando un odio ancestral que parece no tener fin: secretos y traiciones que se ocultan tras cada oración y cada canto. El hierático Zelif logró firmar un tratado de paz entre ambas facciones para poner fin a la violencia, pero su muerte, a manos de un asesino conocido, ha desatado la furia de los creyentes. La ciudad está al borde del caos y la destrucción, y una guerra que podría durar siglos parece a punto de estallar. En este peligroso escenario, tres personas se ven envueltas en una trama de conspiraciones, intrigas y secretos. Azel, el asesino de Zelif que carga con el peso de su culpa, busca desesperadamente redimirse de sus acciones pasadas, Xeli, una seguidora devota del Héroe que luchará por su religión y desentrañar la verdad detrás del asesinato, y Cather, un idealista que busca poner fin al conflicto y encontrar al asesino, con la esperanza de hallar una solución pacífica para todos. Los tres deberán sobrellevar sus diferencias y unir sus fuerzas y poderes para detener el conflicto antes de que sea irreversible.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
16+

cita

Cuando el grito de los oprimidos rasgó el silencio, el cielo se tiñó de sangre, y el fuego y la tormenta fueron heraldos de su rebelión. Su canto sin esperanza se ahogó en la noche eterna, y el dolor se hizo carne en sus voces y susurros, que ahogaron el alma y la sumieron en el abismo del martirio.

Y de las cenizas brotó la primera señal del Portador del Olvido, cuyo aliento mortal devoró la vida, y el llanto de los afligidos se elevó al cielo, mezclado con ruegos desesperados. Este presagio anunció el ocaso de una era y ahora sellará el ocaso de otra

Los campos se vistieron de gris y desolación, la luna huyó entre sollozos y la naturaleza se marchitó en silencio, aterrada de su destino. Una oscuridad insaciable fue arrojada de una tierra donde había consumido todo a su paso, arrancando el último aliento y el duelo eterno que antes era de pocos y ahora será de todos.

Mas de las sombras nació el Pueblo del Destructor, rompiendo cadenas y muros con su bravura. La libertad se alzó, bañada con la sangre de los inocentes, y en sus manos reposó el sagrado deber de guardar al Destructor, aquel que renunció a su nombre, cuyo recuerdo se desvaneció en el vacío, mas cuyo temor y gloria ahora moraban en todos los corazones.

Quien tenga oídos, que escuche; quien tenga ojos, que observe. Los tiempos se desvelan, y el telón se alza sobre el último baile de la historia.

Extraído de las profecías del Olvido, de autor anónimo, traducción de Elandor Valena, 2548 d.C.