Parte Única
Personajes
Hijos de Harry (36 años) Repostero
Bran Alfa (12 años)
Leyla Omega (11 años)
Daus Alfa (13 años)
Noah Alfa (15 años)
Isabella Omega (recién nacida)
Hijos de Louis (39 años) Militar retirado
Evan Omega (13 años)
Estrella Alfa (17 años)
Ryan Omega (8 años)
Cihan Alfa (15 años)
Osmán Omega (15 años)
Capítulo Único
Harry se encontraba haciendo un pastel de bodas que le habían pedido para ese día pero sus amorosos hijos le habían extraviado la nota donde tenía el pedido.
-¡Bran!—Le grita a su cachorro.—Necesitó que ayudes a Leyla con su tarea, no tengo tiempo para ayudarla yo, perdí la nota del pedido y me acaban de llamar para confirmar si lo llevaré.
-Mamá, tranquilo que yo le digo a Daus que le ayude.—Le dice entrando a la cocina.—Yo tengo que ir a jugar a casa de Jess y Marcos.
-Pero si te he dicho a tí, no irás a ningún lado hasta que ayudes a tu hermana.—Le advierte amenazándolo con la miserable.—Cuando termines con tu hermana, vas con Jess y Marcos y no quiero que llegues tarde.
-Dios mamá, me hostigas con tus cosas.—Gruñe saliendo para ir a la habitación de su hermana.
-¡Yo también te amo cachorro!—Le grita sonriendo.—Noah, entrá ahora que puedo olerte a metros de distancia, ¿Qué sucede bebé?
-Mami, te he dicho que no me digas bebé, soy grande ahora y me avergüenza que me lo digas.—Le gruñe sonrojándose.
-Bebé, está bien ya no te diré así.—Le dice alzando sus manos.—Ahora sí, dime qué necesitas o a dónde quieres ir.
-Pero si no te quería pedir nada, mami.—Le dice jugueteando con sus manos.—Solo quería saber cómo te encontrabas.
-Hijo, te conozco de toda tu vida y se que quieres algo.—Le sonríe avanzando hasta su hijo para besarle la mejilla y mancharlo de harina.—Sabes que puedes pedirme lo que quieras, no te negaré nada, siempre y cuando tengas cuidado.
-Ash, odió que me conozcas tanto.—Rueda los ojos.—Pero si, tienes razón mami, quiero salir con mis amigos a jugar, ¿Puedo ir?
-¿Con quién dices que irás?—Voltea a verlo con una ceja levantada.—Si es ese Alfa que te gusta y te trae a casa todos los fines de semana, claro que sí, pero por favor usa protección, bebé.
En ese momento suelta un gritó de emoción Noah cuando tiene el permiso, pero se sonroja tanto que termina gruñendo en voz baja y saliendo de la cocina.
Harry se quedó terminando de decorar el pastel cuando escucha que tocan el timbre.
-Abran la puerta, por favor cachorros.—Dice Harry terminando de colocar la última flor en el pastel.—Listo, ahora a guardarlo.
-¿Hablando solo otra vez Harreh?—Lo mira burlón.—¿Terminaste el pastel que habías olvidado?
-Dios, justo lo acabo de guardar, ¿Vas a hacer algo importante? Tienes que llevarme a entregar el pastel.—Habla rápido quitándose el mandil.—¡Voy a arreglarme y nos vamos!
-Esta bien, te espero.—Lo mira confundido.—¿Qué acaba de pasar?
Cuando sube a cambiarse les avisa a sus hijos que saldrá rápido y que Leyla estará a cargó, se pone un pantalón negro algo holgado, una playera con un estampado colorido y sus Vans blancas.
-Listo Jared, nos podemos ir.—Le dice sosteniendo el pastel para subirlo al coche con cuidado.
Jared se volvió hacia Harry para ayudarle y poder darle la noticia.
-Oye, Harry… ¿Aún no estás interesado en un Alfa?—Lo mirá sonriendo.
-Jared, ya te había dicho que no estoy interesado en ningún Alfa, luego de lo que sucedió no me interesa.—Le dice sobando inconscientemente la marca casi desvanecida.
-¿Por qué no te animas y tienes una cita?—Le dice mirándolo.
-¿Una cita?—Parpadea mirándolo.—Sube al coche y lo hablamos, se hace demasiado tarde.
Una vez que suben y se ponen en marcha, Harry prende la radio para calmar el ambiente.
-Tengo buenas noticias para ti. Te he conseguido una cita a ciegas.—Suelta de repente Jared sin voltear a verlo.
-¿Una cita a ciegas? ¿Qué es eso?—Harry frunció el ceño, confundido.
Jared le explicó que era cuando te presentan a alguien sin conocer a la persona previamente. Harry parecía escéptico, pero Jared lo convenció de que sería divertido y podría conocer a alguien genial.
-Lo único que necesito es que me des los detalles de lo que te gusta en un Alfa y yo me encargaré del resto.—Le dice sonriendo.
Harry seguía sin estar seguro, pero accedió finalmente. "Bueno, supongo que no tengo nada que perder". Jared sonrió y comenzó a hacer planes para la cita a ciegas, mientras Harry seguía pensando en lo que había aceptado.
🌻
-Zayn, ya te dije que no tengo tiempo de nada, estos cachorros me tienen enredado con todo.—Suspira recogiendo los libros y lápices tirados.—Les he dicho millones de veces que no dejen todo regado.
-Vamos Lou, tienes que darle una oportunidad a tu corazón amigo.—Le dice intentando hacerlo entrar en razón.—Puede que encuentres a tu alma gemela.
-Zayn, mi alma gemela fue Lucas y se fue hace mucho.—Le dice rodando los ojos.—No necesitó otro Omega, tengo a mis cachorros y son lo más preciado que tengo.
-Pues déjame decirte que te he conseguido una cita a ciegas.—Le dice alzando las manos.—No me mires de esa manera Alfa, me obligas a hacer eso.
-Si acepto está 'cita a ciegas'.—Lo mirá suspirando.—¿Me dejaras tranquilo?
-Claro que si, Lou.—Sonrie mirándolo.—Ahora dime, ¿Qué es lo que hace especial a un Omega?
-Papá, tengo que hablar contigo un momento.—Escucha a su alfa, su amada estrella.
-Hablamos luego, Zayn.—Le dice dándole una palmada en el hombro para después ir con su hija que estaba en la sala.
Al llegar a la sala se encuentra a su cachorra mensajeandose con alguien, hasta que lo huele voltea a verlo y le sonríe, es entonces que sabe que le quiere pedir algo.
-¿Pasó algo, amor?—Se sienta frente a ella y le sonríe.
Tras unos segundos de silencio, ella suspira y habla con tranquilidad y nerviosismo.
-Papá, quería preguntarte algo.—Le dice jugueteando con sus anillos.
-¿Qué pasa, hija?—Frunce el ceño preocupado.—¿Te sientes bien?
-Bueno... estaba pensando en hacerme un tatuaje.—Le dice tomando un profundo suspiro.
Louis frunce el ceño al escuchar esto, pero no le dice nada de inmediato. Se queda mirando a su hija atentamente, intentando averiguar si está siendo seria o si se trata de una broma.
-¿Un tatuaje, dices? ¿Para qué querrías algo así?—La mira como si se hubiera vuelto loca.
-Bueno, papá, es que... Me gusta mucho el diseño que he visto y creo que sería algo que me gustaría llevar conmigo para siempre.—Le explica intentando convencerlo.
-Ya. Y, ¿Quién te metió esa idea en la cabeza?—Gruñe mirándola.—Estrella, amor de mi vida entera…
Louis se levanta del sofá y se acerca a Estrella, colocando una mano en su hombro. La mira a los ojos con seriedad.
-Mira, hija, entiendo que quieras hacer cosas nuevas y experimentar, pero un tatuaje es algo muy serio. No es algo que puedas quitarte si después te arrepientes. Además, te vas a hacer daño y puede haber riesgos para tu salud.—Le dice serio.
Estrella asiente, mostrando que está escuchando atentamente a su padre.
-Yo no te voy a decir que no lo hagas, porque al final eres tú quien decide, pero tienes que pensar detenidamente en las consecuencias y estar segura de que es lo que realmente quieres.—Suspiró sintiendo que perdía en esta competencia con su hija, definitivamente no quería verla con un tatuaje pero tampoco quería que estuviera enfadada con él.
-Lo sé, papá. Ya lo he pensado mucho y estoy segura de que es algo que quiero hacer.—Le dice rogándole, suelta un poco de su olor y marca a su papá, sabía que no podía resistirse a eso.
Louis suspira, sabiendo que no puede cambiar la opinión de su hija. Al final, le da su bendición con la condición de que ella escoja un lugar seguro y un artista de confianza.
-De acuerdo, hija. Si es lo que realmente quieres, está bien.—Le dice haciendo que pegue un grito de emoción la Alfa.—Pero, asegúrate de que es algo que te represente y que estés completamente segura de ello antes de hacerlo.
Estrella sonríe y abraza a su padre, agradecida por su comprensión.
🌻
-Jared, alfa por favor ayúdame.—Escucha que le dice Ian, su alfa y alma gemela.—Pon los platos en la mesa y yo llevó la comida.
-Ya voy, cariño.—Se levanta y agarra los platos para acomodarlos y sentarse.—Huele tan delicioso, también tu comida huele rica.
-Alfa.—Suelta una carcajada sonrojándose.—Siempre que haces eso me pones nervioso.
-Te amo Alfa.—Sostiene su mano y deja un beso en el dorso.—Gracias por la comida, amor.
-Te amo Jared.—Le dice sonriendo.—Amor, te quería contar algo que me dijo Zayn está tarde.
-Ese hombre solo se mete en problemas.—Rie mirándolo.—¿Ahora en qué se metió?
-Le organizó una cita a ciegas a Louis.—Le dice.—El Alfa militar, tiene 5 cachorros y Zayn hizo todo a sus espaldas, esperó que siga vivo mi amigo.
-Dios mío.—Jadeó sorprendido.—No puedo juzgarlo, yo hice lo mismo con Harry, ese Omega merece ser feliz y sus hijos apoyan totalmente mi idea.
-¿Qué hiciste, que?—Lo mirá sorprendido.—Vaya que si me sorprendiste.
-Se nota, amor.—Agarra un poco de vino y se sirve.—Oye, ¿No sería una buena idea que el amigo de Zayn sea la cita a ciegas de Harry?
-¡Oh!—Lo mirá sonriendo.—¡Es una gran idea! Mañana mismo le contaré a Zayn para que organicen esa cita, esperó que Harry sea feliz con un buen alfa.
-Esperó lo mismo, me importa ese Omega.—Suspira mirando a su esposo.—Es mi amigo desde hace años.
-Verás que todo te saldrá bien, amor.—Le sonríe tranquilizandolo.
🌻
-Jared, di de una vez lo que quieras decirme.—Le dice Harry de mal humor.
Por qué si, ese Alfa lleva 10 minutos mirándolo con una sonrisa estúpida en su hermoso rostro.
-Bien.—Ríe alzando sus manos.—Tienes que ponerte tus mejores ropas para está noche, te hice una reservación en ese restaurante del centro que te encanta.
-¿Reservación? ¿Estoy olvidando algo importante?—Lo mirá confundido.
-Claro, Omega tontito.—Le sonríe como un psicópata.—Hoy es tu cita con un alfa.
-Por todos los cielos.—Suspira pasando sus manos por su rostro.—No iré a cenar con un alfa que posiblemente ni siquiera sea de mis gustos, Jared.
-Harreh, este Alfa será su destinado, como me dejó de llamar Jared.—Le dice seguro de sus palabras.
-Mamá, ¿Tienes una cita?—Escucha la voz de Noah.—Oh dios, esto tengo que celebrarlo.
-No vas a celebrar nada, Alfa.—Le dice rodando los ojos.—El tío Jared dijo eso pero no iré a ningún lado.
-Cachorro, dile a tu madre que aún es joven y hermoso como para no salir con un alfa.—Jared mirá a Noah buscando apoyo.
-Tiene razón tío Jared.—Le sonríe victorioso.—Mamá, no puedes quedarte aquí a esperar que me casé y formé mi familia, tienes derecho de tener citas, nada va a cambiar en esta familia y apuesto a que mis hermanos te apoyaran completamente.
-Esto es un complot.—Dice Harry suspirando.—Está bien Jared, deja de influenciar en mi contra a mis cachorros, ¿A qué horas es la reservación?
-¡Si!—Le da un abrazo Jared.—Es a las ocho en punto, llega puntual que el alfa es muy estricto en eso.
-¿Estricto?—Lo mira irónico.—¿Te recuerdo que la puntualidad no es lo mío? Ese alfa tendrá que acoplarse a mi horario si quiere esa cita.
-Harreh, controlate que todo irá muy bien, de verdad se puntual.—Le dice dirigiéndose a la puerta.—Me voy por qué Ian me espera.
-Mandale mis saludos a Ian.—Le dice sonriendo.
Resopla caminando a su armario para revisar que usar para la cita, no debería sentir esa emoción, le daban cosquillas en el estómago.
Río sonrojándose escogiendo un traje color blanco, con una playera de tirantes debajo y unas botas blancas. Se metió a bañar, se vistió y buscó sus anillos, se puso perfume y fue a la sala a buscar su bolso.
-Mamá, pero que hermoso.—Le dice Daus sonriendo.—¿Ya te irás a tu cita?
-Claro, mi amor.—Le sonríe y besa su mejilla.—Por favor, les ruego que se porten bien y dile a Noah que me avisé si sucede algo.
-Si mamá, no te preocupes que estaremos bien.—Le dice abrazándolo.—No te desearé suerte, por qué no la necesitas.
-Te amo cachorro.—Le dice cerrando la puerta.
🌻
-Osman y Cihan, cachorros por favor dejen de pelear.—Dice Louis estresado.—No voy a repetirlo, si no se tranquilizan tendrán que limpiar la casa dos semanas.
-¡No papá!—Gritan parándose enfrente del Alfa haciendo pucheros.—Osman me empujó y le había dicho que me dejara tranquila pero no lo hizo.
-¡Eso es mentira, papá!—La mirá indignado Osman.—Cihan fue la que me gritaba cosas.
-No importa quien empezó, dije que se tranquilicen y se pidan disculpas.—Les dice mirándolos.—Esta noche no estaré y su hermana estará a cargo y me avisará si algo sucede, posiblemente llegué algo tarde.
-¿A dónde vas a ir?—Le pregunta el Omega.
-A cenar con un amigo, amor.—Le dice sonriendo.—Portence bien, mis cachorros preciosos.
-Si, papá.—Le dice la alfa sonriendo.—Ya vamos a acostarnos, cuídate y te amamos mucho.
-Los amo mucho mas.—Les dice dejando un beso en las mejillas de sus hijos.
Fue a su habitación para buscar su cartera y ponerse un poco de perfume, se acomodó el traje que había escogido.
Era un traje negro con una playera negra y unos tenis blancos, se acomodó el cabello y salió por las llaves del carro.
🌻
Al llegar al restaurante Harry se dirige hacia la recepción, recuerda que Jared le había dicho que la reservación iba a estar a nombre de 'Pájaro Soñador', así que confiado se dirige a la señorita que resulta ser beta.
-Buenas noches, joven.—Le saluda sonriendo.—¿Quiere una mesa o tiene reservación?
-Buenas noches, tengo reservación, gracias.—Le responde sonriendo.
-¿A qué nombre está la reservación?—Lo mirá abriendo el libro de registros.
-Eh, a nombre de pájaro soñador.—Se sonroja al sonar tonto el nombre de la reserva.
-Oh si, pájaro soñador, para dos personas.—Le sonríe.—Sígame por favor, lo llevaré a su mesa.
-Muchas gracias.—Murmura siguiéndola.
Su mesa está en el balcón, la luz de la luna ilumina todo el lugar y lo hace más especial, Harry le sonríe sentándose a esperar a ese alfa misterioso.
Suspira arreglando sus rizos para que caigan sobre sus hombros y alisa un poco el saco. Está evidentemente nervioso, desde la muerte de John no ha mostrado interés en citas ni en alfas.
-Espero que no sea alguien feo, Jared solo ve guapo a Ian y no sabe que no es mi tipo.—Murmura para sí mismo.
-Buenas noches ¿Eres Harry?—En ese momento una corriente pasó por todo el cuerpo de Harry haciéndolo jadear y voltear a ver al hombre parado frente a él.
-Si, soy Harry.—Lo mira hipnotizado, el hombre era de estatura medio alta, el traje que llevaba resaltaba sus ojos azules y olía de maravilla.—Disculpa ¿Cómo te llamas?—Maldice en diez idiomas a Jared por no decirle el nombre del Alfa.
-Creí que sabías mi nombre.—Ríe estirando su mano.—Soy Louis, un placer conocerte, por fin.
-El placer es mío.—Le respondé estrechando su mano.—Por favor, siéntate y cuéntame algo sobre ti.
-Bueno, mi nombre es Louis y soy un militar retirado.—Le dice sonriendo.—Tengo 39 años y tengo 5 hijos, ahora cuéntame algo tú.
-Vaya, no aparentas tu edad.—Le dice sorprendido.—Mi nombre es Harry, trabajo como repostero, tengo 36 años y tengo 4 hijos.
-¿Te gusta la repostería?—Lo mira curioso Louis.
-Si.—Le respondió sonriendo.
Harry no podía evitar sentirse atraído por el Alfa que tenía enfrente suyo, mientras Louis trataba de ser lo más dulce posible a pesar del evidente nerviosismo.
A medida que transcurría la cena, ambos se sentían cada vez más cómodos en la compañía del otro. Hablaban de sus gustos, hobbies y experiencias de vida, descubriendo que tenían muchas cosas en común. La risa era constante y el buen ambiente se iba formando.
El ambiente era tan agradable, que incluso se olvidaron del resto del mundo y sólo se centraban en el momento. Así que cuando llegó el momento de pagar la cuenta, ninguno de los dos quería irse. Sin embargo, la cita terminó con un beso en la mejilla y el intercambio de números de teléfono para tener la oportunidad de volver a salir juntos.
Salieron del restaurante mirando hacia atrás para recordar el lugar donde se conocieron. No sabían lo que les depararía el futuro, pero estaban seguros de que habían encontrado a una persona especial esa noche.
🌻
Al volver a casa Harry se sentía extrañó, algo le hacía falta y no sabía que era. Al cruzar la puerta de su casa sus cachorros lo atacaron con preguntas y exigiendo que les contará cómo había sido su noche.
-Cachorros, tranquilos.—Les dijo Harry riendo.—Sientense que ahora les contaré todo, mientras me hago un té.
-Si mami.—Le respondió Leyla sonriendo.—Aquí te esperamos.
En la cocina Harry puso calentar agua y escogió un té de limón, le puso un poco de miel y suspiró para ir a sentarse junto a sus hijos.
-Bien, ahora sí.—Les sonrió emocionado.—Ese Alfa es tan dulce y tan amable, cachorros.
-¡¿Qué aroma tiene!?—Le pregunta Noah.—¿Fue caballeroso? ¿Te hizo sentir incómodo? Ahora mismo voy a golpearlo si te hizo algo, mamá.
Harry suelta una carcajada y abraza al Alfa.
-Tranquilo Alfa, Louis es un militar retirado.—Le dice besando su mejilla.—Es muy caballeroso y su aroma es vino y madera.
-Mami ¿Te gustó ese alfa?—Pregunta la Omega sonriéndole a su mamá.—Por qué no voy a aceptarlo si te hace llorar.
-Tranquila, bebé.—La mira sonriendo.—Louis es muy guapo y tiene cinco hijos, me contó que su lazo se rompió luego de que algo le sucediera a la madre de sus hijos.
-Ow.—Hace un puchero Bran.—Parece que tuviste una cena muy tranquila y al parecer tuviste una conexión con ese alfa.
Harry lo voltea a ver sonrojado.—Alfa, no responderé eso.—Le dice Harry.—Bueno, ya es demasiado tarde para que aún estén levantados y mañana tiene colegio, rápido vayan a cepillar sus dientes y a la cama, mis amores.
-Buenas noches, mamá.—Escucha el coro de sus hijos y les sonríe mandándoles un beso.—Te amamos mucho.
-Yo los amo más, bebés.—Les dice.—Buenas noches.
🌻
Louis al regresar no escuchó ningún alboroto por parte de sus hijos, supuso que estaban dormidos como les había ordenado, lo único curioso fue el dulce aroma de su alfa.
-Cihan, se que me estabas esperando.—Le dice sonriendo.—Sal ahora de tu escondite y salúdame bien.
-No te estaba esperando, papá.—Le dice la alfa jugueteando con sus manitas.—Solo me dio sed y bajé por agua.
Louis la volteó a ver, sabía que era mentira ya que cuando se ponía nerviosa jugueteaba con sus manos.
-Ven alfa.—Abre sus brazos a lo que Cihan corre a abrazarlo.—Te extrañé ¿Quieres saber que tal me fue?
-Si papá, claro si no te molesta.—Le dice sonriendo.—¿Cómo es el Omega con el que saliste a cenar?
-Es muy bonito, tierno y algo desordenado.—Le dice haciendo una mueca que hace que Cihan suelte una risita.
-¿De verdad es muy bonito?—Le dice curiosa.—¿Qué aroma tiene?
-Es hermoso, cachorra.—Le dice suspirando.—No me había sentido así desde hace años, huele a Fresas con chocolate.
-¡Ah!—Lo mirá sorprendida.—Yo amo las fresas con chocolate.
-Lo se.—Ríe mirándola.—Me contó que hace pasteles y tiene cuatro hijos, tres alfas y un Omega.
-Vaya, algo que tienen en común.—Le dice.—Tienen muchos hijos.
Louis suelta una carcajada mirando a su hija.
-Si amor.—La mira sonriendo.—Vamos a dormir que ya es tarde y mañana tienen escuela.
🌻
Ya habían pasado algunas semanas desde aquella cita y habían tenido algunos encuentros casuales, se habían estado mensajeando y llamado por teléfono, todo estaba surgiendo tan bien.
Harry y Louis se sentían cada vez más vivos y llenos de energía, se estaban enamorando perdidamente y se sentían tan asustados a la vez.
-Papá.—Louis sale de sus pensamientos parpadeando al escuchar a su hijo.—¿Cuándo conoceré a los hijos de Harry?
-¿Qué?—Lo mira sorprendido.—¿Ha pasado algo que no sepa, Ryan?
-No papá, solo que mis hermanos no juegan conmigo y tú dijiste que Harry tiene un hijo pequeño.—Le dice haciendo un puchero.—Quisiera jugar con su hijo.
-Ryan, bebé.—Lo mirá sonriendo.—En uno de estos días quedaremos para que lo conozcas a su hijo.
-¿Me lo prometes?—Lo mirá con los ojos llenos de emoción.
-Claro que si, mañana habló con Harry.—Le da un beso en la mejilla.
🌻
Louis tomó su teléfono celular y marcó el número de Harry mientras caminaba por el parque cercano a su casa después de dejar a sus hijos en el colegio, con los pájaros cantando y la brisa refrescante que soplaba en su cara. Después de un par de tonos, Harry contestó al otro lado de la línea y Louis le saludó con una sonrisa en la voz.
-¡Hola Harry! ¿Cómo estás?—preguntó Louis con entusiasmo.—¿Estarás libre el sábado? Podríamos hacer un picnic para que nuestros hijos se conozcan, si no puedes esta bien.
-Hey Lou, tranquilo.—Se ríe tranquilizando al Alfa.—Claro, estoy libre ese día y llevaré algunos postres, los cachorros estarán felices.
Harry aceptó encantado la invitación de su amigo y Louis se emocionó al escuchar su entusiasmo. Juntos decidieron un punto de encuentro cerca de la entrada del parque y acordaron el horario para encontrarse. A Louis le gustaba la idea de pasar una tarde agradable con Harry, caminando entré la naturaleza y compartiendo momentos de amistad.
Al colgar con Harry fue directo a casa para preparar la comida y hacer la limpieza. Dejar pasar el tiempo organizando su agenda y lo que llevará al picnic. Ryan estará tan feliz.
Al terminar con los pendientes, estuvo hablando por mensaje con Harry para poder conocerlo mejor, no podía admitirlo en voz alta pero definitivamente le agradecía a Zayn por organizar esa cita a ciegas.
-Hola Harry, ¿Te parece si salimos el viernes a un bar o a un café?—Le manda un mensaje de voz.
Bloquea su teléfono sintiendo un poco de nervios, aun no podía acostumbrarse a la compañía del omega, pero tampoco podía estar lejos de él.
Claro Lou :) Me encantaría un café. xoxo
Louis lee el mensaje en la pantalla de su teléfono, sonriendo al no ser rechazado.
Paso por ti el viernes a las 7 p.m, ponte muy bello ese día ;)
Sonríe bloqueando su teléfono, fue a las habitaciones de sus hijos para organizarlas, sabía que ellos debían hacerlo pero como estaban tan dedicados a el colegio y clases extracurriculares, algunas veces no podían y le pedían el favor a su papá.
Entró a la habitación de Estrella y se da cuenta que la Alfa tiene todo bastante ordenado, solo levanta unos cuadernos que tenía en el piso y salió para dirigirse ahora a la habitación de los gemelos.
-Vaya, no esperaba ver tan limpio el espacio de Cihan.—Dice murmurando.
…
Habían pasado los días y por fin llegó el día del picnic, Ryan estaba tan ansioso que brincaba, corría y gritaba cosas como "al fin conoceré a el Omega de papá."
-Papá ¿Todavía no nos iremos?—Le pregunta Osman.—Ryan no deja de gritar cosas raras.
-Ya nos vamos, solo me falta sacar algunos jugos y un panque para los hijos de Harry.—Lo miró sonriendo.
-Genial, también quiero conocer a ese Omega.—Le dice sonriendo.
-Apuesto que se llevarán muy bien con los hijos de Harry.—Le dice a su hijo sonriendo.—Al igual Harry es un amor de persona.
-Ya basta papá.—Le dice Osman haciendo una mueca graciosa.—Puedo traerte una cubeta para que no manches el piso con tu baba.
Río a carcajadas por el comentario de su cachorro y luego lo corrió para poder terminar de empaquetar lo que llevarían.
🌻
-Vamos Noah, ayudame por favor con los panecillos.—Le dice el Omega sonriendo.
-Voy mamá, tengo que acomodar lo de Leyla.—Le dice desde la sala.—Esta pequeña Omega es tan desordenada y quiere llevarse toda la casa.
-Tranquilo cachorro, solo está emocionada por conocer a los hijos de Louis.—Le dice riendo.—¿Puedes venir un momento?
-Sí mamá.—Le dice entrando a la cocina.—¿Sucede algo malo?
Harry de verdad amaba que su alfa sea tan atento con él y sus hermanos, se preocupaba por Harry y si algo iba mal trataba de resolverlo sin preocuparlo.
-No cachorro.—Le dice sonriendo.—Solo te quería pedir el favor de que seas amable con los hijos mayores de Louis, se que no confías en extraños Noah, pero inténtalo por mí.
-Mamá.—Lo mirá suspirando.—Te amo Omega, eres mi madre y si veo alguna amenaza con esos alfas y omegas, te sacaré de ese lugar.
-Mi bebé.—Lo abraza Harry y le da un beso en la mejilla.—Eres el mejor alfa.
🌻
Llegando al parque donde habían decidido hacer el picnic decidieron rápidamente el lugar donde iban a acomodarse, en realidad lo habían escogido los cachorros menores quienes habían tenido química al instante de conocerse.
-Lou.—Le habla al alfa.—¿Podrías ayudarme con estos panecillos?
-Claro omega…—Responde Louis al tiempo que escuchan un gruñido.
Harry sorprendido voltea a ver quién le había gruñido a Louis, recorrió con su mirada a su alrededor y se encontró con su hijo Noah mirando serio a Louis.
-Noah, cachorro por favor lleva estos platos al lugar donde está tú hermana.—Le dice Harry mirándolo serio.
-Claro mamá.—Le responde dándole una mirada seria al Alfa.
-Compórtate por favor Alfa.—Le murmura Harry a su hijo cuando pasa a su lado.
Noah no le responde, solo gruñe bajito y baja del coche los panecillos para llevarlos al lugar donde estaba su hermana.
-Parece que tienes quien te proteja de todo mal.—Le dice Louis sonriendo.—No diré que es cosa de adolescentes, yo también le gruñiria a cualquiera que te diga Omega frente a mi.
Suelta una risita Louis mirando lo sonrojado que se había puesto Harry, luego de que bajaran lo último el alfa guía a Harry, mientras lo abraza por la cintura, por el lugar y poder presentar bien a sus hijos.
…
-Bien chicos, les tenemos una sorpresa.—Habló Louis sonriendo.—Se las diremos luego de comer y presentarnos todos.
-Bien, cachorros pueden venir por favor.—Les sonríe Harry.—Louis, estos son mis hijos y mi vida entera, Noah es mi hijo mayor. Daus es un alfa ejemplar, Bran y Leyla.
-Qué hermosos son tus hijos, Omega.—Le dice sonriendo.—Mis hijos, ¿Pueden presentarse?
En ese momento los hijos de Louis se levantan de su lugar y en coro se van presentando uno a uno, puede ver cómo Cihan reta con la mirada a Noah. El ambiente se puede sentir algo tenso, por lo que Harry se levanta para hablar.
-Vaya, qué preciosos chicos tienes, Louis.—Le respondé sonriéndole a los chicos.—Bien, vamos a comer los panecillos que hice, después daremos una noticia. Noah ¿Puedes pasarme los panecillos, alfa?
-Claro mamá.—Le pasa los panecillos sonriéndole.—Ten cuidado, no te vayas a caer.
-Estoy bien, cachorro.—Le dice repartiendo los panecillos.
Los más pequeños empezaron a devorar cada migaja y solo podían murmurar lo rico que estaban, Harry estaba encantado con todo.
-Omega, te parece si les decimos la noticia.—Le murmura Louis.
-Claro, alfa.—Le respondé sonriendo.—Me siento tan emocionado.
-Yo igual.—Le responde y sujeta su mano para caminar cerca de sus hijos.—Chicos, como les habíamos dicho antes, Harry y yo les tenemos una noticia, solo espero que se alegren como nosotros lo estamos.
>>Bueno, la cosa es, como todos ustedes saben, hemos salido a citas y nos hemos conocido bastante, por lo tanto tomamos la decisión de iniciar una relación y quisimos decirlo hoy que están todos aquí.
Hubo un silencio después de aquello, él omega estaba nervioso por la reacción de Noah, pero lo que realmente le sorprendió fue que Daus se le puso enfrente a Louis y lo miró desafiante.
-Si mi mamá llega llorando o siquiera triste.—Lo mira serio.—No lo volverás a ver.
-¡Daus Styles!—Jadea Harry regañándolo.—Respeta a Louis y pídele perdón ahora mismo.
-¿Quién te crees alfa estupido para hablarle de ese modo a mi papá?—Le responde Osman gruñendo.
-¡Niños!—Gruñe Louis enojado.—No voy a permitir que se hablen de ese modo, no son animales para gruñir y atacarse.
-No voy a permitir que nadie te gruña y mucho menos te amenace.—Le dice Osman.
-Cachorro, puedo tener control sobre esto.—Le dice Louis dirigiéndose a Osman.—Daus, se que tu prioridad es tú madre y por lo mismo jamás le haré daño, no puedo dañar a este bello hombre que amo.
-Yo no te gruñí.—Le responde Daus más tranquilo.—Solo quiero que cuides a mamá y no hagas que llore.
-Y es claramente lo que haré, Daus.—Responde Louis sonriendo.—Puedo asegurarte que Harry será muy feliz y que nadie podrá dañarlo.
-Bien bebé.—Harry abraza a Daus.—Te amo cachorro y no tienes que dudar de Louis, es un alfa muy educado y no me dañará.
🌻
Luego de aquella tarde todo continuó con tranquilidad, Harry y Louis habían comenzado planes luego de un año de relación y planeaban mudarse juntos y que sus hijos convivieran, ya que se podía sentir una tensión algo fuerte entre Daus, Osman y Estrella.
Daus resultó más difícil que Noah o sus hermanos, se volvió tan cercano al omega, al grado que algunas veces salía en las citas que tenían Louis y Harry, todo para “vigilar si Louis dañaba a su mamá”.
Todo se vio estropeado y llenó de gruñidos y de palabras, una tarde quedaron de reunirse como familia, todos los muchachos junto al alfa y omega.
-¿Están diciendo que compraron una casa a nuestra espalda y nos mudaremos?—Los mira incrédula Leyla.—Mamá, es una pésima idea.
-¡Leyla!—Le gruñe Cihan.—Es una buena idea, lo malo es ver la cara de Noah todo el día.
-¡Oye!
Todos sueltan una risa al ver la cara de Noah.
-Chicos, el único propósito de esta mudanza es que todos nos llevemos bien y formemos una familia feliz.—Les dice Louis sonriendo.—Se que ustedes no son mis hijos, pero realmente quiero cuidarlos y amarlos como se lo merecen.
Los niños de Harry se miraron entré sí, Leyla hizo la pregunta que estaba en la mente de todos.
-Pero, ¿cómo podrían vivir juntos si tú no eres de nuestra familia, Louis?—Lo miró la pequeña omega.
-Louis sonrió y se inclinó hacia sus hijos.—Bueno, queremos que sepas que aunque no soy tu papá biológico, te quiero mucho y te consideró como si fueras mis propios hijos.—Le dice sonriéndole a la pequeña.
Los niños sonrieron, sintiendo el amor de Louis y Harry hacia ellos. El otro hijo de Louis, preguntó con entusiasmo.
-¿Podríamos tener juguetes juntos y divertirnos?—Los miró con mucha emoción, Evan.
Harry asintió.—¡Sí, absolutamente! Tendríamos una casa más grande, con más espacio para jugar y ofreceríamos muchas más oportunidades para entretenernos y divertirnos juntos.
Los niños se emocionaron aún más, hablando ya sobre las posibilidades de tener una casa grande para jugar y divertirse. Louis y Harry sonreían felices de ver la emoción en los rostros de sus hijos.
-Entonces, ¿Qué les parece? ¿Les gustaría vivir juntos como una gran familia?—Les pregunta Harry sosteniendo la mano de Louis.
Los niños gritaron con entusiasmo y abrazaron a sus padres, excitados y emocionados por la idea de mudarse juntos. Louis y Harry se miraron sonrientes y el alfa le roba un beso en los labios a Harry, sabiendo que esta decisión sería una gran aventura para todos juntos.
🌻
Cada una de las familias se habían dedicado toda una semana a meter las pertenencias en cajas y donar cosas que ya no necesitaban, Harry ya había avisado a sus clientes que no estará unos cuantos días debido a la mudanza.
Mientras Louis estaba ayudando en lo que necesitaban sus hijos, sus pertenencias ya las tenía en cajas y con etiquetas, sus medallas, uniformes y cosas que le importaban.
-¿Cachorros, necesitan ayuda?—Louis habla desde la puerta de la habitación de los gemelos.
-Sí papá, Cihan no quiere que meta mi medalla en sus joyas.—Le dice Osman enojado.—Le expliqué que es solo eso, que llegando a la nueva casa voy a sacarla.
-Claro que no, se perfectamente que lo olvidarás.—Se queja Cihan mirándolo con el ceño fruncido.
-Dame Osman, la meteré junto a las mías.—Le dice sonriendo.—Alfa, recuerda que no debes ser grosera con tu hermano.
-Perdón hermano.—Murmura la Alfa mirando a Osman.
-Bien, vamos a sacar estas cajas para cuando llegue el camión poder subir todo.—Les dice Louis sosteniendo dos cajas apiladas.
Louis deja las cajas en la entrada de su casa y revisa su teléfono para saber si ya están por llegar el camión de mudanza, odiaba la impuntualidad.
-Niños, ya está por llegar el camión.—Les avisa a sus hijos.—Las cosas que llevarán aparté, por favor subanlas a la camioneta, no debemos demorarnos tanto aquí.
Se escuchó un coro de sus hijos diciéndole que habían entendido, cada vez se sentía más emocionado y feliz de que pudo encontrar a su alma gemela y su Omega.
🌻
Decir que Harry estaba estresado era decir muy poco.
-¡¿Podrían por favor calmarse!?—Les grita a sus hijos que estaban jalando una sudadera.—Noah y Daus, les doy 2 segundos para que se comporten o yo mismo voy a romper esa maldita sudadera y la tiraré.
Les gruñó y eso hizo que dejarán de jalar la prenda y lo mirarán sorprendidos y miedosos, jamás habían visto a su mamá tan enojado.
-Pero mamá, Daus me la quitó de mi armario y sabía que yo la estaba buscando.—Le dice gruñendo Noah.
-Noah Styles, deja de gruñir o de verdad me conocerás enojado.—Le amenaza serio.
-Está bien, mamá.—Le dice suspirando.—Pero dile algo a Daus, es mi sudadera y él me la robó.
-¡No te robé nada!
-Daus.—Lo mirá Harry.—Estoy lo suficientemente estresado y cansado como para resolver esto, ustedes son alfas y los he educado correctamente, como para que lo quieran resolver jaloneando ropa y gruñendo como bestias.
>Ahora mismo quiero que lo hablen, yo estaré en la cocina acomodando mis utensilios de cocina, si escuchó un gruñido más, les juró que no volverán a salir de esta casa.
Luego de eso Harry regresa a la cocina para terminar de poner en cajas sus espátulas y cosas de repostería que necesitaba.
-Mami ¿Me puedes ayudar a bajar unas cosas que no alcanzó?—Escuchó la voz de Bran.
-Claro amor.—Le sonríe, a pesar de que Bran era alfa como sus hermanos, era un tanto más pequeño para su edad.—¿Qué cosa es la que no alcanzas?
-Unos juguetes que tengo hasta arriba, no quise subirme a una silla, me dió miedo caerme de nuevo.—Murmura sonrojado.—También escuché como Bran y Noah peleaban, no quise interrumpirlos.
-No te preocupes, cariño.—Le dice sonriendo.—¿En que caja los echarás?
Bran sonriendo le plática cómo estaba acomodando sus cosas y le decía alguna cosa graciosa.
-Cachorros, debo ir a acomodar ahora mi ropa.—Le dice riendo.—No tardaré y lo que no te quepa en cajas, le dices a Noah que te ayude a subirlos al coche.
-Si mami, gracias.—Le respondé besando su mejilla.
-Te amo cachorro
Harry vuelve a su habitación para acomodar sus zapatos en una sola caja, luego su ropa de invierno y verano, todo marchaba bien, la mudanza no tardaría y en un par de horas su nueva vida iba a comenzar.
🌻
Al llegar a la nueva casa estaban todos afuera, habían decidido sentarse a hablar un poco, antes de entrar a escoger las habitaciones y acomodar sus pertenencias.
-Bien chicos.—Les dice el Alfa mayor.—Apartir de este día todo será diferente y esperó que sea para mejor.
-Claro que será para mejor, Alfa.—Le dice Harry.
En ese momento un leve gruñido se escuchó y en respuesta otro un poco más alto.
-Dije que es para mejor, dejen de gruñir ahora mismo.—Les dijo Harry serio.
-Ahora vamos a entrar, cada quien escogerá su habitación, la principal es de Harry y mía.—Les dice sonriendo para aligerar el ambiente.
Los más pequeños soltaron un gritó de emoción para luego correr hacia la casa, los grandes solo les daban órdenes de cuál habitación era suya y cosas de esas.
-Alfa, nuestro sueño se cumplió.—Le dijo Harry sonriendo.
-Esto es tan hermoso, Omega.—Le dice besando sus labios.—Mis hijos tendrán a alguien en quien confiar y hablar, no solo conmigo.
-Louis.—Le dice Harry con los ojos vidriosos.—Mis cachorros te esperaban, esperaban tener esa figura que siempre les enseñé cosas nuevas, tus historias son las mejores.
Estaban en una burbuja que fue reventada al escuchar algo romperse y gruñidos amenazadores, ambos voltearon y entraron rápidamente a la casa para ver qué sucedía y que no pase a golpes.
-¿Qué pasó?—Los mira Harry y revisa a sus hijos, luego pasa a revisar si los hijos de Louis tienen alguna cortadura.—¿Qué tienen y por qué gruñen?
-Este Alfa inútil que le estaba dando órdenes a Osmán, como si fuese el dueño de esta casa.—Harry voltea a ver impresionado a Cihan.—Solo lo defendí, nadie tiene derecho a ordenarle nada a mi hermano.
-Cuida como me hablas.—La miró realmente furioso Daus.—Y claramente no le ordené, que tú Alfa, hayas interpretado todo mal no es mi culpa.
-Alfas.—Les gruñó Louis haciendo que le presten atención.—Dijimos que tendríamos un buen inicio y esto no lo está siendo.
-¿Daus, puedes decirme qué le dijiste a Osmán?—Lo miró Harry tranquilo.—Cachorro, necesito que se lleven bien.
-No le ordené nada, mamá.—Le dice mirándolo, sus facciones se relajan y acaricia la mejilla de Harry.—Solo le pedí que me pasará una cosa que se había revuelto entre las suyas, se lo pedí por favor y le agradecí, pero Cihan no pudo aguantar sus celos y dijo eso.
-Esta bien amor.—Le dijo el Omega.—Cihan, alfa.
-¿Qué?—Le contesta bruscamente.
-¡Cihan!—Le grita Louis.—Contesta bien Cihan, no te eduqué de esta manera.
Al escuchar aquellas palabras, la chica se encoge y tiembla ante el tono de voz de su padre.
-Perdón.—Murmura con los ojos llenos de lágrimas.—No quise contestar feo, solo estaba enojada.
-Ven, hija.—Suspira Louis abriendo sus brazos.—Saben que los amo a todos, aunque no sean de mi sangre los amo.
Luego de aquello, todo se tranquilizó y terminaron de acomodar sus pertenencias, Harry se encontraba en su parte del closet.
-Harry ¿No crees que deberías hablar con Noah y Daus?—Le dice sentándose en los pies de la cama.—Siempre están chocando con Cihan y…
-¿Perdón?—Lo mira alzando una ceja.—Mi hijo se defiende y a la misma vez respeta a todos, Cihan es bastante protectora y celosa con Osmán, deberías hablar con ella.
Louis lo miró incrédulo.
-¿Defenderse? Harry, literalmente gruñen si alguien se te acerca.—Le dice tensandose.—Me gruñeron a mí, cuando yo jamás te dañaría ni los dañaría a ellos.
-Claro que hacen eso.—Le dice parándose frente al Alfa.—Son alfas y toda su vida me han tenido solo para ellos, obviamente iban a desconfiar de un alfa que me cortejó e iban a sentirse atacados.
>He hablado muchas veces con ellos, te tienen que respetar, eres mi Alfa.—Le dice alzando la voz.—Pero tu hija no sabe controlarse, claramente Daus jamás le haría eso a Osmán, lo respeta y sabe cómo comportarse.
-¿Mi hija es el problema?—Frunce el ceño, en eso su olor se volvió un tanto picoso, dando a entender que estaba enfadado.—Mi hija fue criada para respetar y no para eso, tus hijos son de esa manera al no tener un alfa y padre que les de ese ejemplo.
-¡¿Crees que no soy lo suficientemente estricto para saber cómo educar a 4 hijos, entre ellos 3 alfas?!—Grita Harry empujando a Louis para que quedé recostado en la cama.—Escuchame muy bien, Louis. Deje toda prioridad para sacar a 4 hijos adelante, que sepan sus derechos y…
Todo el ambiente cambió en el momento en que Harry sintió sus piernas temblorosas, ocasionando un pequeño tambaleo, con su aroma intensificandose, Louis se para rápidamente para sostenerlo. En eso se da cuenta que su piel está demasiado caliente, está entrando en celo.
-Harry, omega.—Lo mirá Louis, bastante preocupado.—Estás entrando en celo, llamaré a Zayn para que venga por los chicos.
-Lou.—Gime el omega.—Lou, estoy, alfa ven, te necesito.
-Lo sé amor, lo sé, solo esperame un poco.
-No, ya ven, ¿Acaso no me deseas, Alfa? Estoy lubricando para tí.—Insistió.
-Maldición omega, claro que te deseo, pero piensa en los cachorros, necesitó sacarlos de aquí antes.
Harry pareció recobrar un poco del sentido perdido ante la mención de sus cachorros.—Llévame a la bañera, y ve con ellos, diles que estoy bien, pero se claro, sino, mis alfas se va a preocupar y no se van a querer ir.—Gimió con un poco de dolor, la parte baja de su vientre comenzaba a contraerse.—¡Date prisa!—Gruñó.
El alfa asintió, no se había encontrado tan nervioso en años, se metió a su baño y comenzó a llenar la tina con agua casi fría, puso algunas gotas de lavanda para relajar el cuerpo de su omega, regresó inmediatamente a la habitación y tomó al rizado en brazos, este comenzó a pasar sus manos por todo su pecho y a pasar su lengua por la piel expuesta del alfa.
-Omega, no hagas eso.—Le gruñó y lo bajó en el baño, comenzando a quitar su ropa, dejando pequeños besos en el cuerpo del rizado, realmente le estaba siendo una tarea bastante difícil no tomarlo ahí mismo, podía sentir como su celo se iba activando, con sus colmillos picando por salir y marcar al rizado, por dejarlo tan lleno de él, sus ojos ya estaban casi negros por completo, no ayudaba en nada que el aroma meloso del lubricante ya hubiera llenado la habitación.—No tardaré.
Harry asintió y cerró sus ojos cuando Louis se fue, en él solo estaba la necesidad de ser anudado, de que su alfa cuidará de él, no podía pensar en otra cosa, estaba un poco sorprendido ya que su celo se había adelantado, pero sabía que era por el enojo que había sentido
Podía sentir su adolorida polla, estaba tan dura, y su agujero se sentía tan vació, dejó que su mano explorará en su cuerpo, con una jalando sus pezones y la otra bajando hasta su entrada, metiendo dos dedos de un solo movimiento, comenzó a abrirlos en tijeras, entraban y salían de él, bastaron unos pocos movimientos más para que se corriera, luego de unos minutos, tomó su esponja y comenzó a lavar su cuerpo, el agua fría estaba ayudando, se levantó y enjuagó el jabón, salió y se envolvió en la toalla de su alfa, ronroneando ante su olor.
-Te dije que me esperaras ahí.—Gruñó Louis, sus ojos estaban completamente negros, su parte animal ya se había apoderado de él, ya se había desnudado ya que pensaba meterse a bañar con el rizado.
-¿Los cachorros?
-Zayn se los llevó.
El omega se desabrocho la bata y la dejó caer al suelo, quedando totalmente desnudo frente al castaño.—Tómame.
Louis gruñó y se acercó rápidamente al omega, tomándolo entre sus brazos y llevándolo a su cama, lo acostó y cubrió con su cuerpo, tomando sus labios en un húmedo beso, bajó a su cuello y dejó varias marcas, succionando toda la piel expuesta que podía, mordiendo todo a su antojo, gruñó cuando sintió su cuerpo ser empujado.
-Levántate.—Le pidió el omega.
El Alfa se quitó de encima y se quedó de pie.—Omega.
-Shh.—Se levantó de igual manera y se arrodillo frente al alfa, tomando sus manos y llevándolas hasta su cabeza.—Folla mi boca.
-Joder.—Gruñó Louis, enredó sus dedos en los rizos de su omega y tomó su erección guiandola a esos carnosos labios.—Abre la boca.—Le ordenó e inmediatamente introdujo casi toda su polla en esa húmeda cavidad, moviendo la cabeza de Harry a su antojo, se detuvo cuando sintió que su nudo estallaría pronto.
Puso al omega de pie y lo cargó, haciendo que enredara sus piernas en su cintura, acarició sus nalgas y dejó que sus dedos explorarán en el pliegue de estas, sintiendo lo empapado que estaba Harry.
-Te corriste.—Le gruñó, su omega había tenido una corrida anal por haberle follado la boca.—Estás tan humedo, amor.—Metió un dedo, pero no encontró resistencia.
-Me preparé para ti.—Susurró Harry.—Por favor, dame tu nudo, es mío, dámelo.
-Por supuesto que es tuyo.—Guió su polla a la entrada del omega y lo penetró de una sola estocada, jadeo cuando la calidez y la estrechez lo envolvió, sin salir del omega lo acostó sobre la cama y sus caderas comenzaron un vaivén lento.
-Lou, más rápido.—Gimió, se encontraba tan sensible, con el alfa martillando su punto una y otra vez, intentaba detenerse de algo, terminó agarrando el cabello del castaño y jalandolo a su antojo.
Obviamente las deseos de Harry eran órdenes para Louis, sus caderas se movieron más rápido, entrando y saliendo del omega, gruñendo por lo bien que se sentía, tan húmedo, jadeó tan alto cuando el omega lo apretó dentro de él mientras se corría.
-Alfa.—Gimió, sintiendo su corrida manchar su pecho, ladeo su cabeza dejando expuesto su cuello, su punto de unión.—Marcame.
Louis gruñó, dominante, siguió embistiendo hasta que su nudo estalló y se quedó atrapado en el omega, en un rápido movimiento los giró para que el rizado quedara sobre él, lamió la piel blanquecina expuesta, sintiéndose disgustado al ver una pequeña cicatriz ahí, lo mordió, tan fuerte para asegurarse que su lazo fuera lo único que el omega sintiera, la única marca que tuviera en su cuello.—Mío, mi omega, mi destino.—Lamió la marca hasta que esta dejó de sangrar, se quedaron acostados, con la primer ola de su celo superada, y tan solo dejando que el lazo se terminará de formar.
Habían pasado dos días desde que había terminado el celo de Harry, tenía la marca de su Alfa. Nada podía entristecerlo ahora, solo sentía un poco de nervios por la reacción de los chicos.
-Omega, tranquilo.—Se acercó Louis dándole un beso en los labios.—Los niños van a reaccionar bien y si es lo contrario, hablaremos con ellos.
-Tengo miedo que Noah o Daus reaccionen mal.—Le dice bajando la mirada.—Confío plenamente en ellos, pero…
En ese momento Louis lo envuelve en un abrazo, es increíble cómo se sentían las emociones a través de su lazo.
-Omega, relájate.—Le dice mirándolo.—Zayn llegará en un rato más con los niños, nada saldrá mal.
Harry suspira y se relaja, su alfa tenía razón, no podía estar preocupado por las reacciones de los niños. Lo importante es que su lazo se había formado y serían la familia que tanto soñaron.
-Tienes razón, Lou.—Le dice sonriendo.—Nada saldrá mal.
Harry se acerca para abrazar a Louis.
-¿Necesitas un té pa…?—En ese momento el timbre interrumpe al alfa.—Voy a abrir, cariño, seguro son los niños.
Louis logra escuchar una respiración de parte del Omega, cuando está por abrir la puerta puede escuchar los regaños de Zayn, puede imaginar todos los problemas que les dio.
-¿Cómo se portaron los niños, Zayn?—Le pregunta sonriendo.
-No sé cómo podrás sobrevivir a estos demonios.—Le dice tapando su rostro.—No tendré hijos, gracias por hacer que me diera cuenta de eso.
Louis suelta una carcajada mirándolo, estaba casi colapsando.
-Tranquilo Zayn, gracias por cuidarlos estos días.—Le dice riendo.—Entren muchachos, esperen todos en la sala.
Luego de despedirse de Zayn, va hacia la habitación donde se había quedado Harry y le extiende su mano para que la acepte.
-Los muchachos están esperando en la sala.—Le dice besando el dorso de su mano.—Te amo Omega, se que lo tomarán bien.
-Confío ciegamente en ti, Lou.—Le dice dejando un beso en sus labios.—Vamos antes de que se desesperen.
El Alfa le sonríe haciendo que se relajara un poco, le sostiene la mano entrelazando sus dedos y caminar hacia la sala donde se escuchaban murmullos de todos, sabía que Daus y Noah estaban tomando el orden entre ellos.
-Niños, necesito que escuchen con atención lo que su madre les dirá y no quiero que lo interrumpan o siquiera murmuren algo.—Les hace callar Louis alzando un poco su voz, haciendo que todos guarden silencio.—Vamos Omega, aquí estoy.
-Bien.—Los mira Harry jugando con sus anillos.—No sé cómo se tomarán esto, pero quiero que sepan que los amo con mi alma y corazón.—Les dice sonriendo.
—También se que no podré ocupar el lugar de su madre, pero quisiera que me dieran esa oportunidad de apoyarlos y aconsejarlos.
Todos lo miran asintiendo, pero Harry puede sentir la tensión de Daus y de Leyla por lo que continúa hablando.
-Cómo lo notaron, tuve un celo inesperado.—Se ríe al ver las expresiones de asco de todos.—Antes de que sucediera eso, hablamos con Louis y decidimos una cosa.
Voltea a mirar a Louis sonriendo, luego mira a sus hijos y a los hijos de Louis. Con más confianza y firmeza baja el cuello de la playera que traía puesta, mostrando su marca.
En ese instante puede escuchar jadeos de sorpresa y unos gruñidos bajos.
-Tranquilos todos.—Gruñe Louis calmando a los chicos.—No obligué ni use a mi alfa para doblegar y aprovecharme de Harry en ese estado, no somos ningunos críos para esconderlo y si a Harry le ha costado decirlo frente a ustedes, es por qué estaba aterrado de sus reacciones.
En ese instante se levanta Noah y va frente a Louis.
-Confío plenamente que vas a cuidar a mamá.—Le dice abrazándolo.
-Te prometo que nunca verás llorar a tu madre.—Le responde el alfa.—Lo cuidare como se lo merece.
🌻
Ya habían pasado unos meses desde que Harry y Louis se habían enlazado, las cosas en su casa estaban tranquilas, pero ese día en particular. Harry había amanecido con muchas náuseas y sin ánimos de levantarse.
-Harry, vamos al médico ahora mismo.—Le dice preocupado.—Los niños también están preocupados, vamos para un chequeo rápido.
-Alfa.—Gime el Omega quejándose.—No quiero…
Lo único que escucha luego de eso Harry es un gruñido de parte de Louis, sabía que estaba preocupado, pero no tenía fuerzas para levantarse.
-Omega, no importa si te llevo cargando hasta el hospital, pero te llevaré.—Le dice cargándolo en estiló nupcial.
Al salir de su habitación va directo hacia la de Noah.
-Noah, necesito que te hagas cargo hoy de tus hermanos, tu madre amaneció algo enfermó y lo llevaré a qué lo revisen.—Le dice Louis bajando las escaleras.
-¿Qué sucede?—Le pregunta asustado el Alfa.—Anoche estaba bien y comió con nosotros.
-No lo sé, Alfa.—Le dice en la entrada de su casa.—Te avisaré cualquier cosa, tranquilo que tú madre no está solo y jamás lo dejaré.
Escucha un suspiro de parte de Noah, abre el coche como puede y acomoda a Harry en el asiento de copiloto y abrocha su cinturón de seguridad.
-Ya vamos al médico, amor.—Murmura el Alfa dándole un beso en los labios.—Todo estará bien.
El caminó al hospital fue algo tenso, Louis podía sentir toda la tristeza y dolor del Omega, no tenía idea de que le había hecho daño o por qué de pronto lo había enfermado.
Al entrar al hospital fue directo con el médico que siempre atendía a sus hijos cuando enfermaban, esperó un momento hasta que la secretaría le pidió que entrarán.
-Bien Louis.—Se levanta de su asiento el doctor luego de escuchar todo lo que tenía Harry.—Por favor recuesta a tu esposo en la camilla y levanta su playera a la altura de su pecho.
-¿Por qué? ¿Tiene algo grave?—Lo mira preocupado, pero hace caso y recuesta a Harry para seguir sus instrucciones.
-No sabemos si es grave, le haré una ecografía para descartar eso.—Le dice acomodando los aparatos y le ofrece un bote con líquido al alfa.—Por favor coloca un poco en el estómago de Harry.
Louis lo mirá un momento y hace lo que le pidió, luego sostiene la mano de su esposo y le murmura cuánto lo ama y lo hermoso que es.
-¿Harry, hace cuánto fue tu último celo?—Le pregunta el doctor moviendo una maquinita y tecleando en el monitor.
-Fue hace unos meses, no recuerdo exactamente.—Le dice en voz baja.—¿Por qué lo pregunta?
-Entonces eso resuelve mi duda, no estás enfermo.—Le dice sonriendo.
-¿Entonces por qué me duele mi estómago y me siento desforzado?—Lo mira extrañado el Omega.
-Es agotamiento y no es nada grave.—Le dice dándole un pañuelo para que limpiará su estómago.—Felicidades, estás embarazado de dos meses.
-!¿Qué?!—Lo voltea a ver Harry.
-Sí, por eso las náuseas y el agotamiento, pero en uno o dos meses parará ese malestar.—Le sonríe anotando unas cosas en la receta.—Quiero que tomes esto y tomes reposo dos semanas.
-Gracias doctor.—Murmura Louis saliendo con Harry de la mano.—Embarazado…
Al llegar al coche ambos seguían en un estado de shock por la gran sorpresa.
-Alfa.—Escucha la voz de Harry entrecortada.—Tendremos otro cachorrito.
-No puedo creerlo.—Lo voltea a ver con los ojos vidriosos.—No creí volver a experimentar está emoción, estoy tan feliz.
Lo abraza con cuidado y le da besos en sus mejillas y labios.
Al llegar a casa y contarles todo a sus hijos, éstos reaccionaron igual que Louis, estaban en shock, algunos soltaron unas lágrimas de emoción y luego todos abrazaron al Omega y lo mimaron.
🌻
Harry estaba en el octavo mes de embarazo, su vientre había crecido demasiado y le habían salido algunas estrías en la parte de sus pechos, eso lo hacía sentir un poco inseguro. Pero su esposo le decía que era la señal de que su bebé crecía y su cuerpo estaba preparado para recibirlo, que jamás dejaría de amarlo así tuviera todo su vientre lleno de cicatrices, él era hermoso y no podría dejar de amarlo por esas cosas absurdas.
-Noah, podrías pasarme la taza que está en la parte de arriba.—Le dice a su hijo sonriendo.—Tu hermana me tiene agotado y solo quiero un poco de té.
-Mamá, ve a recostarte un poco y yo te llevo el té.—Le dice besando su frente.—¿Ya tienen un nombre para la bebé?
-Hemos hablado de eso y decidimos un nombre.—Le sonríe emocionado.—Isabella me gustó demasiado y los chicos estuvieron de acuerdo.
-Es un hermoso nombre, esperó que tenga tu belleza, mamá.—Le dice haciendo que se sonroje el Omega.
-Hijo, no digas eso.—Ríe un poco mirándolo.—Tu también eres herm…
En ese momento es interrumpido por un dolor en la parte baja de su vientre. Noah se pone en alerta y se acerca sujetando a su mamá.
-¿Estás bien, mamá? ¿Es hora?—Lo mirá preocupado llevándolo al sofá para que pueda recostarse un poco.—Llamaré a papá.
-Estoy bien, Noah.—Le dice Harry respirando profundo.—Solo son contracciones débiles, no te preocupes, aún faltan algunas semanas.
-¿Estás seguro?—Lo miró un tanto inseguro.
-Sí, voy por mi té, eso me tranquilizara.—Le dice Harry parándose del sofá con ayuda del Alfa.—No quiero alertar a Louis aún, ha tenido mucho trabajo y llega cansado.
Harry preparó su té y se sentó en el comedor para hablar con su hijo, sabía que Leyla y Ryan estaban preocupados por el bebé, había escuchado algunas veces cuando hablaban, creían que con la llegada de la bebé se iban a olvidar de ellos.
Eso entristeció a Harry, no podía creer que sus hijos pensaran esas cosas… No podía jugar como antes por su pancita, pero eso no significaba que no los amaba.
En varias ocasiones habló con ellos respecto a ese tema, les explicó que los primeros meses de vida de su hermanita, tenía que protegerla y cuidarla mucho para que no enfermara, que ellos también podían cuidarla y amarla como ella los amaría.
En la noche que había llegado Louis, Harry corrió para poder abrazarlo y olerlo, se sentía muy sentimental y tenía ganas de llorar, no podía hacerlo en presencia de los chicos e intento no hacerlo con Louis, pero falló en el instante en qué abrazo a su Alfa.
-¿Omega, qué pasa?—Le besa la mejilla y lo carga con cuidado para ir a la sala.—¿Isa te tiene así de triste?
Harry asiente limpiando sus lágrimas.
-Mi bello Omega.—Lo arrulla Louis.—Ya casi tendremos aquí a nuestra bebé.
-Alfa, me duele.—Se queja el Omega acariciando su vientre hinchado.—Creo que es hora, el bebé ya viene.
El Alfa en ese momento salió corriendo por las maletas de Harry y de la bebé, luego avisó rápido a los hijos mayores para que cuiden de los pequeños, ya que no podían ir todos al hospital, les dejo instrucciones rápidas y ayudó a Harry a subir al coche para ir al hospital.
Al llegar Louis habló con un doctor que iba pasando y que por suerte iba a atender a Harry.
El Omega ya estaba en una habitación de hospital, con una luz tenue y un ambiente tranquilo. Estaba tumbado en la cama, respirando con dificultad mientras su cara refleja el dolor. Su Alfa está a su lado, sosteniendo su mano y dándole palabras de aliento.
La habitación está llena del personal médico, todos preocupados y listos para asistir al nacimiento del bebé. Se escucha el sonido suave de monitores cardíacos, que registran los latidos del bebé y las contracciones de él.
Él se agita cada vez más a medida que las contracciones se vuelven más intensas. El sudor corre por su frente y su respiración se hace más profunda. Los médicos y enfermeras lo animan a que siga respirando y a mantener la calma.
-Ahora señor Styles, le pondremos anestesia para que no sienta ningún dolor, pero no lo dormiremos.—Le dice el doctor haciéndole una seña a la enfermera para que le inyectará la anestesia.—Ahora comenzaremos con la cesárea.
De pronto lo único que escucha el Omega son las palabras hermosas que Louis le murmuraba, el dolor de las contracciones ya no estaba y por alguna razón estaba tranquilo, esperando escuchar el sonido del llanto del bebé en la habitación, el cual se escuchó luego de unos minutos. Llenando de alivio y alegría a todos los presentes. Él sonríe, exhausto pero feliz, mientras el personal médico coloca al bebé en sus brazos.
La espera termina con lágrimas de felicidad y abrazos de celebración, mientras madre e hija comparten un momento único y especial.
-Louis, Alfa.—Murmura Harry entre lágrimas.—Mira a nuestra cachorra, es preciosa.
-Omega, me haces tan feliz en estos momentos.—Se limpia las lágrimas Louis.—Tengo que avisarle a los niños, no paran de mándame mensajes, Daus dijo que si estaba fea no le enseñará nada.
Harry suelta una carcajada antes de hacer una mueca de dolor, Daus estaba loco y sabía que lo decía enserio.
-¿Quieres cargarla?—Le sonríe a Louis.
-Claro, amor.—Le dice acercándose para sostener con gran cuidado a la bebé.—Hola mi amor, bienvenida a la familia Isabella Styles-Tomlinson.