Amigo Invisible

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Summary

Especial Navidad 2023. Relatos cortos con los protagonistas de la serie Inseparables

Amigo invisible

Karim miraba la hora esperando tener la suerte suficiente como para que Julia se hubiese olvidado de Γ©l. El dΓ­a anterior le habΓ­a contado que todos los aΓ±os, para Navidad, jugaban al amigo invisible. Y que, al dΓ­a siguiente, se reunirΓ­an en el estudio de Nur para sacar los papelitos con el nombre de la persona a quien debΓ­an regalar. De todas formas, el intercambio de regalos estaba programado para el veintitrΓ©s de diciembre, ya que ese aΓ±o, Lucio y Julia habΓ­an decidido pasar Navidad con la familia de Lucio en la ciudad de Buenos Aires y recibir el aΓ±o nuevo con la familia de Julia.

―Tienes que venir.

―No, Julia, muchas gracias, pero no.

―¿Por quΓ©?

―Porque es una tradiciΓ³n tuya y de tus amigos. Yo no tengo nada que ver con eso.

―Lucio participarΓ‘.

―Lucio es tu novio …

―Y tΓΊ eres el amigo de mi novio ―lo interrumpiΓ³ ―, vamos, no se diga mΓ‘s. MaΓ±ana a las cinco te paso a buscar y vamos juntos.

Y asΓ­, sin pedir su opiniΓ³n o dejar que Γ©l decidiera, Julia habΓ­a zanjado la cuestiΓ³n. Comenzaba a darse cuenta de que las mujeres de ese grupo tenΓ­an por costumbre hacer lo que se les antojaba con sus amigos.

MirΓ³ la hora, cuatro y cuarenta y cinco. β€œOjalΓ‘ se haya olvidado de mí”, pensΓ³. Pero toda esperanza se desvaneciΓ³ cuando le llegΓ³ un mensaje en el que leΓ­a que lo esperaban abajo.

Cuando llegaron al estudio de Nur, encontraron a Diego y a Santiago sentados en unas reposeras en el patio, debajo del ΓΊnico Γ‘rbol que Nur habΓ­a dejado crecer. Se saludaron, buscaron sitios donde sentarse y se hicieron un lugarcito debajo de la sombra.

Cinco minutos despuΓ©s llegΓ³ Nur con una guitarra cruzada en la espalda. SaludΓ³ a todos, dejando a Karim para el final de manera intencional. Cuando se acercΓ³ a Γ©l no pudo evitar molestarlo. Todo el aΓ±o lo habΓ­a llamado β€œmal tercio” porque consideraba, a pesar de que Julia ya le habΓ­a dicho que no era asΓ­, que estaba siempre en medio de Lucio y su amiga. Ahora no pensaba dejar pasar la oportunidad de incomodarlo.

―RecuΓ©rdame tu nombre, que si me toca tu papelito no sabrΓ© a quiΓ©n regalarle ―dijo con una sonrisa divertida.

―FΓ‘cil, Nur. Si te toca un nombre que no conoces, sabrΓ‘s que soy yo por descarte ―respondiΓ³ poniendo los ojos en blanco.

Vicente y Valentina fueron los ΓΊltimos en llegar y fue Valen quien en su departamento anotΓ³ los nombres de todos en papelitos de colores y los metiΓ³ dentro de una bolsita de terciopelo.

―Dejemos claras las reglas ―propuso Valentina―. Cada uno saca un papel y solo puede cambiarlo en el caso de que le toque su propio nombre. No se puede intercambiar nombre, el que toca, toca.

―Vamos, Valen ―apurΓ³ Diego―, ya todos sabemos jugar al amigo invisible.

―Bien, empecemos, ΒΏquiΓ©n saca primero?

Nur fue la primera en sacar papelito, cuando lo leyΓ³ y vio el nombre de Karim levantΓ³ la mano y pidiΓ³ cambiarlo.

―Valen, me tocΓ³ mi nombre, tengo que sacar otra vez. ―MetiΓ³ la mano de nuevo en la bolsa, sacΓ³ un papelito nuevo y reciΓ©n despuΓ©s metiΓ³ el nombre de Karim, no fuera a ser cosa que le volviera a tocar.

Luego, cada uno sacΓ³ papelitos sin ningΓΊn incidente.

―Me olvidaba ―mencionΓ³ Valentina, quien se habΓ­a autoproclamado organizadora del β€œamigo invisible”―, junto con el regalito debe haber una carta para que el destinatario tenga la oportunidad de adivinar de quiΓ©n se trata.

β€œBien, regalo y carta”, pensΓ³ Karim y no lo vio difΓ­cil, le habΓ­a tocado regalarle a Vicente. No le parecΓ­a difΓ­cil. ComprarΓ­a unos palillos para la baterΓ­a y algo se le ocurrirΓ­a para escribirle.

―¿Alguien quiere mate? ―preguntΓ³ Vicente.

―¿Con este calor? ―respondiΓ³ Nur―. Bueno, yo. Vamos, que te ayudo a preparar.

Los dos se fueron a la cocina y mientras el resto conversaba e improvisaban una mesa para la merienda, Valentina se acercΓ³ discretamente a Karim.

―Karim, dime a quien te toca regalarle.

―A tu novio.

―¿De verdad? ―una sonrisa se le dibujΓ³ en el rostro antes de continuar hablando―. Te cambio.

―Valen, tΓΊ misma estableciste las reglas del juego.

―Y las reglas estΓ‘n para romperse, Β‘por favor, Karim! Este es el primer aΓ±o que somos novios y quiero ser su amiga invisible.

―EstΓ‘ bien ―le tendiΓ³ el papel y recibiΓ³ el que Valen le entregaba. Lo abriΓ³ y sonriΓ³ cuando leyΓ³ β€œJulia”. La tenΓ­a muy fΓ‘cil. Le regalarΓ­a una de esas novelas romΓ‘nticas que a ella tanto le gustaban y escribirΓ­a la carta en un abrir y cerrar de ojos.

Dos minutos tardΓ³ en aparecer Lucio a su lado. Sin decir palabra, le quitΓ³ el papelito de la mano y le dejΓ³ el suyo en el bolsillo.

―Lucio, ΒΏquiΓ©n te enseΓ±Γ³ a jugar al amigo invisible?

―Por favor, sΓ© que te toca regalarle a Julia. DΓ©jame ser su amigo.

―EstΓ‘ bien ―respondiΓ³ metiendo la mano en el bolsillo para sacar el nuevo papelito y leer el nombre. β€œPerfecto, Valentina”, volviΓ³ a pensar. Le regalarΓ­a una novela de fantasΓ­a, ella amaba ese tipo de historias. La carta era un poco mΓ‘s complicada, pero no lo veΓ­a difΓ­cil. Seguramente le escribirΓ­a alguna frase de Bon Jovi, sabΓ­a que le encantaba ese cantante.

―¿A quiΓ©n le regalas? ―preguntΓ³ Santiago cuando estuvo a su lado.

Karim ya iba conociendo el modo de jugar de los amigos, cada uno estaba buscando el nombre del amigo al que le querΓ­a regalar, por lo que ni siquiera hizo el intento de decir que asΓ­ no se jugaba.

―A Valen.

―Te cambio, es mi mejor amiga y este aΓ±o nos pasaron cosas un poco difΓ­ciles y quiero hacerle un lindo regalo.

―Toma ―respondiΓ³ tendiendo el papelito con el nombre y aceptando el que Santiago le ofrecΓ­a.

Santiago se fue con una sonrisa y Γ©l aprovechΓ³ para leer su nuevo papelito. Maldijo cuando leyΓ³ el nombre y enseguida buscΓ³ con la mirada a Julia mostrando su papel. Ella moviΓ³ la cabeza en seΓ±al de negaciΓ³n y asΓ­ hicieron todos cuando Γ©l intentΓ³ hacer lo que la mayorΓ­a habΓ­a hecho con Γ©l. Y como si de una invocaciΓ³n se tratara, apareciΓ³ la colorada con las cosas para tomar mate mientras Vicente caminaba detrΓ‘s de ella con una bandeja de facturas.

β€œΒΏQuΓ© mierda le regalo?”, se preguntΓ³ y enseguida supo que se encontrarΓ­a con la peor parte cuando Nur leyera su carta. Ya podΓ­a imaginar la burla en su sonrisa.