I

La multitud se empuja para ver el milagro que sus cosechas necesitan. El tiempo de espera había terminado. La joven Criseida abandono sus esperanzas
-Tu traición termina con mi vida. Tus promesas de regreso fueron en vano-
Criseida se arrodilla en el suelo y los campesinos permanecen en silencio. Es como si no estuvieran presentes, ni siquiera los niños se mueven
-Me dejaste con un vástago que devora cada día lo poco de voluntad que me queda- Criseida alza a un bebe con un tatuaje de chacal en su vientre por los aires
-¿Por qué no regresas por tu bastardo?- La joven grita más fuerte y aparta al bebe que llora pidiendo leche materna. Lo deja en el suelo cubierto de arena
-Si tanto amabas a tu mina de oro ¿Por qué formaste una familia? ¿Por qué me prometiste el paraíso para este bastardo si los sueños te iban a desviar en el primer aviso? -
El bebe lloraba más fuerte pero la multitud ni su madre lo atendía. Intento ponerse de pie, pero fue en vano. Después de muchos esfuerzos, solo logro sentarse y seguir su llanto mientras la joven se arrodillo frente a la cueva y alzo sus manos
- ¿Dónde está tu Patrona? Oh Poderoso Apóstol. Segundo padre de la humanidad en este planeta olvidado de los Antiguos-
La multitud saco sus semillas y las arrojaron a las espaldas de Criseida
-Que se sepa desde este día que reniego de mi pacto eterno con ese falso Agamenón y juro lealtad a la primera deidad que me de exilir para asaltar a los desposeídos y condenados a la soledad. Que nadie vuelva a caer en la estafa de un tesoro profetizado por ilusos sueños-
El bebe sentado intento acercarse a su madre, pero un imbunche salido de la cueva lo arrojo hacia los pies de la multitud que corrió despavorida. Cuando quedo a merced de otros imbunches que empezaron a devorar con vida a los humanos kiltros, unos brazos lo rescataron
-Hijo mío, disculpa la demora. Por fin encontré el tesoro...-
Agamenón vio como el chacal tatuado en el vientre de su hijo desaparecía. Alzó su mirada y choco con la de Criseida
- ¿Tú? Ya es tarde Agamenón. Ahora mi alma y tu bastardo están en manos del poderoso Millalobo. Mi carne será su conducto para que su profecía sea cumplida-
-No tienes que hacer esto Criseida. Abandona a esos falsos dioses y ven conmigo a la tierra del tesoro. Una poderosa fuente que los Antiguos regalaron a la humanidad antes del Apóstol y Su Patrona. La Fuente Primigenia-
Unos imbunches rodean a Criseida y le entregan una daga. La alza sobre su cabeza iluminando la cueva hacia atrás y mostrando las legiones de monstruos devoradores de humanos que corren hacia la multitud que escapa
-Con esta daga mística podre cumplir el designio del poderoso Millalobo. Entrégame al bastardo-
Agamenón mira a su hijo. Revisa sus armas, tiene algunas balas. Ha estado en peores situaciones con la primera invasión de los insectos mutantes
-Sobre mi cadáver. Maldita Calcu-
Dispara a los imbunches que saltan encima. Corre con su bebe en brazos
- ¡Atrapen al bastardo y al falso profeta! -
Los imbunches que seguían devorando los cuerpos se unen a los demás que persiguen a Agamenón. Algunas personas que siguen con vida y sus órganos al aire se arrastran recogiendo sus semillas, su único tesoro
Agamenón alcanza a una patrulla de los “Other” que vigilaban los sucesos del pueblo Cerro Patria. Lo toman al bebe y sujetan de los brazos al padre antes que los imbunches los alcancen
- ¡Acelera! ¡Tenemos que traspasar la barrera de la Fuente lo antes posible para cerrarles el paso a esos demonios de Cai Cai! -
Los imbunches aceleran hasta estar de par en par con el vehículo, se arrojan por encima y arañan el techo. Logran sacar a un agente agarrándolo por la cabeza y sacándole sus extremidades al mismo tiempo que lo devoran con vida. Los monstruos revientan las llantas haciendo que se vuelquen. Agamenón cae hecho una bola para proteger a su hijo mientras que sus compañeros no corren la misma suerte y son devorados por los imbunches. El padre saca sus garras retractiles y desafía a sus perseguidores, mientras arroja a su hijo tras la barrera de la Fuente
- ¿Qué esperan asquerosos malnacidos? ¿Quién es el primero que quiere conocer al imbécil de Millalobo? -
Varios imbunches se lanzan sobre Agamenón
- ¿Telémaco me estas escuchando? - Atenea que iba al volante frena de golpe a la orilla del camino haciendo que el agente babuino choque con el parabrisas e interrumpiendo su radio novela
- ¿Por qué justo cuando Agamenón pelea con los imbunches? Me arruinas la mejor parte-
-Pero si has escuchado esa leyenda varias veces-
-Le tengo mucho cariño estimada-
Atenea se resigna a esa charla y se saca el cinturón. Sale del vehículo y va hacia el negocio más cercano. Al entrar los clientes y locatarios la ven como la agente mangosta, aunque esta fuera de servicio por vacaciones que tomo con Telémaco II, la imagen holográfica la acompaña de por vida hasta que sea retirada
-Gracias por su compra agente Mangosta. Es un honor servir a la mejor integrante del Escuadrón Sabana-
-Le agradezco el buen servicio. Pero tenemos agentes muy buenos-
La mayoría del local se ríe a carcajadas e incluso el vendedor saca unas lágrimas
-Por favor, solo están usted, la agente Flamenco y la agente Avestruz. El resto son sucios engendros de los imbunches-
Atenea baja sus orejas y solo afirma con la cabeza. Se aleja del lugar, pero un niño señala a su vehículo
-Papá mira, el agente babuino-
-Si hijo, pero no lo señales. Ese es peor que cualquier traficante-
La gente deja de reírse y hay un silencio sepulcral. Siguen con la mirada a Atenea que se sube al vehículo sin dirigirle la palabra a Telémaco que entra después de terminar sus necesidades. Siguen su camino en la carretera en silencio
- ¿Atenea? -
La agente se hacia la desentendida sin perder la vista en el volante
-Agente está sudando y tiene un leve temblor en su parpado derecho. Necesita detenerse en este momento-
Para Atenea todavía era nuevo saber que solo Telémaco era capaz de ver su verdadera forma humana detrás de la imagen holográfica de mangosta, aunque ya se había acostumbrado a la imagen humana de su compañero
-Bueno agente Babuino de los “Other”- Dicho eso estaciona a la orilla del camino, justo cerca de una cabaña colindante al rio Amazonas
-Que lindo se ven Fobos y Deimos en el atardecer- Atenea sonríe, pero al cruzar sus ojos con los de Telémaco se apaga
- ¿Te paso algo en la tienda? - Telémaco se sacó sus audífonos y también el cinturón para mirarla de frente
-No es nada Telémaco, es solo que, tú sabes. Lo de siempre-
-Ah ya veo. Como con tus padres-
Atenea suspira y se apoya la frente en su codo
-Si. Como mis padres-
Telémaco la sigue mirando, aunque ella se zambulle más adentro, ahora poniendo su cabeza entre sus piernas
-Mis padres son unos especistas de mierda, al igual que toda mi raza de humanos puros. Me enferma tener que pelear con todo este planeta rojo solo porque tengo a mi mejor amigo que es un humano kiltro- Atenea saca su cabeza por la ventana y dispara contra una imagen del sátrapa de Marte
- ¿Te conté que ese desgraciado es pariente mío? -
Telémaco posa su mano sobre su hombro
- ¿Necesitas seguir hablando? -
Atenea se muerde los labios y aprieta su puño. Había algo que siempre quiso confesarle desde que fue asignada a Telémaco como novata. Pero en el cartel vio un dron camuflado como abeja mutante del Departamento Terápsido
-Telémaco. Te pido disculpas por el comportamiento de mis padres. Príamo y Hécuba a veces pueden ser muy...-
- ¿Ignorantes? - Sentencio Telémaco
-Tradicionalistas iba a decir, pero esa palabra también es indicada-
Atenea voltea y el dron abeja está escondido de tal forma que tiene visión derecha de ellos
-Para mí igual es una molestia que perdamos dos días enteros de nuestras vacaciones en viaje. Ahora deberíamos estar en el rio, comiendo alrededor de una fogata o solo...- Ella agarra la pierna de él y se la acaricia suave, a lo que Telémaco rechaza sacándola de igual modo
-No fue todo tiempo perdido. Antes de que nos expulsaran logre sacar esta foto de los dos-
Telémaco se la pasa a ella y están ambos primero como sus imágenes holográficas de babuino y mangosta, pero que al traslucirla se revelan sus formas humanas originales y con el rio Amazonas del planeta rojo de fondo con un atardecer de un tono naranjo
-Es muy linda-
-Gracias, sé que le doy un efecto increíble-
-De hecho. Eres increíble agente babuino-
Atenea intenta de nuevo tomar la pierna de Telémaco, pero al voltearse para asegurarse que el dron siga en su posición, él la retira suave y se recuesta en el asiento
-Antes que nos fuéramos tu padre Príamo me dijo que, si volvía a verme contigo, se iba a asegurar que los insectos me desollaran-
-Sabes que no sería capaz. Sera un viejo especista pero no es un asesino-
-Esos ojos llenos de furia los conozco- Telémaco saca una agenda de su bolso y lo abre en una foto de un niño con torso desnudo mostrando un tatuaje de un chacal y un hombre que lo sujetaba de una correa al cuello
- ¿Eres tú? -
-Y mi padre. Telémaco I, el agente Terápsido. El detective más eficaz de todo Marte, pero un especista como todo buen humano puro-
-Oye- Atenea se ríe y se tapa la boca
-Menos tú claro-
- ¿Por qué me la muestras? -
Telémaco cruza sus dedos y empieza a respirar nervioso
-Porque desde que tengo uso de razón viví bajo el odio de alguien más. Te juro que, si ni hubiera sido porque me hice agente, ahora estarías cazándome como lo estamos haciendo con esos delincuentes de Eurínome y su padre París. Para los humanos kiltros existe la pobreza y la corrupción frente a un mundo que nos aborrece solo porque no escogimos tener material genético de imbunches. Aunque en mi caso solo tengo una diferencia del 1% entre puro y kiltro, aun así, hasta para mi padre soy un demonio-
- ¿Cómo has sobrevivido hasta ahora? - Atenea sin darse cuenta dejo de voltearse y prestar atención al dron que seguía sus movimientos
-Aprendí que, si no puedo ser alguien honesto, ni tampoco ruin. Debía al menos conformarme con ser lo que no quisiera que me hicieran-
-Por eso eres el mejor agente de seguridad. Y te lo quería decir cuando llegáramos a Rio, pero estoy muy orgullosa de que por fin seamos compañeros en el Escuadrón. Tú eres mi inspiración- Atenea apoya su mano en el brazo de Telémaco, pero este no lo rechaza
-Gracias Atenea. Creo que arruine el viaje contando cosas innecesarias sobre mi familia-
-Creo que todos tenemos problemas con nuestros padres. Los míos como te disté cuenta aún no aceptan que escogí la profesión de un kiltro antes de ser política como mis primos-
-Al menos tú tienes a los dos. Mi madre me abandonó después de darme a luz. Ni siquiera ella siendo una kiltra tuvo compasión de mí. Irónico-
Atenea se acerca hasta sentir la respiración de su compañero
-No te tengo compasión. Lo mío por ti es distinto- Los ojos rosados suyos recorren el rostro moreno de Telémaco
-Gracias por ser buena amiga. Aunque no me puedo borrar tu imagen cuando llegaste como novata a las fuerzas-
-Tuve un buen maestro que me acogió-
El pelo blanco de ella cae encima del rostro de él
-Estoy cansada. Prefiero seguir mañana-
-Bueno agente mangosta. Usted escoge si asientos traseros o delanteros-
-Tengo una mejor idea. Ocupar la cabaña-
Telémaco se da cuenta del lugar y se ríe nervioso
-Ya veo los titulares: “Encuentran en cabaña a un peligroso babuino que secuestro a una inocente mangosta para fines perversos de kiltros”-
Atenea no logra evitar una carcajada. Toma de la mano a Telémaco, al mismo tiempo que asegura el vehículo y prosiguen su camino hacia la cabaña. Una vez adentro encuentran una sola cama con una mesa servida con abundante alimento y una fogata encendida
-Si no fuera agente diría que me intentas sacar información de algo y preparaste todo-
Atenea sin escuchar, se tiende en la cama y le indica con la mano a Telémaco que la siga
-Estoy cansada agente. Quizás más tarde disgustemos algo-
Telémaco rodea la mesa, se sienta en la orilla de la cama y se recuesta sin desvestirse. Se pone sus audífonos para seguir con la radio novela de la leyenda de la Profecía de la Cueva de Quicavi mientras Atenea se quedaba solo con ropa interior
Pasaron unos minutos y Telémaco se voltea para chocar con los ojos rosados de su compañera que ni parpadeaban estando fijos sobre él
- ¿Necesitas conversar más sobre nuestras familias? -
Atenea le sonríe y le quita los audífonos. Luego lo abraza y de a poco se va poniendo encima suyo hasta que su pelvis esta sobre la de él. Telémaco en estado de shock solo se queda viendo a Atenea y su cuerpo solo cubierto por su sostén
-Telémaco, yo te...-
- ¿Te? -
-Te quiero decir que...-
Atenea se interrumpe al escuchar un zumbido de un insecto por la ventana
- ¿Qué me quieres decir? -
Ella se refleja con la luz de la noche como un diamante
- ¿Conoces el cometa granja Ítaca? Dicen que los Espíritus Patricios están regalando cometas para colonos en el cinturón de asteroides
-Bueno si tanto te parece que los mencionas justo antes de hacerlo. Te podría acompañar-
- ¿De veras? -
-No creo que tenga muchas alternativas siendo un kiltro-
Atenea sonríe y hasta unas lágrimas recorren sus mejillas. Se apoya en los hombros de Telémaco y moviendo su cabeza para correr su cabello hacia atrás, prosigue con lo que empezó
-Ven acá kiltro rabioso y que mis padres tengan más motivos para odiarte-
El dron abeja mutante graba como Atenea y Telémaco entrelazan sus cuerpos a la luz de los Fobos y Deimos mientras un Therapsido con garras retractiles acompañado de una Fororrácido ambos antropomórficos anotan en su agenda tras la pantalla
-Por eso eres la mejor agente mangosta- Sentencia la Capitana Juno, coordinadora del Comité Cerbero
-Algo que pueda contribuir mi vástago- Exclama Telémaco I antes de darle la espalda a la pantalla
El autor sugiere escuchar esta canción como presentación:
Paramar - Los Prisioneros