Prólogo
Para un escritor, es difícil encontrar público que disfrute de su visión. Y más cuando lo único que parece “vendible” son las tramas clichés de la bella huérfana desafortunada, que en realidad es una heredera millonaria perdida, o la chica delicada que se roba el corazón del tipo más rudo o poderoso del planeta. Siempre la historia que gana la atención tiene la fórmula un romance entre un protagonista débil + protagonista fuerte, independientemente del género u orientación sexual.
Una historia que no encaja con los prototipos “vendibles” resulta poco atractiva en la mayoría de las veces, por lo que los autores tienen que “suplicar” a los lectores que se acerquen a leer su trabajo, y hasta regalarles el libro con tal de que se animen a leerlo. Para un escritor, siempre será gratificante cuando alguien se anima a leer tu historia, ya sea que la adquirió gratis o la compró, y te regala una reseña, independientemente de si esta es positiva o no.
Debido a lo anterior, decidí hacer un compendio de relatos cortos, muchas veces basados en anécdotas de mi vida o sueños que alguna vez tuve. Algunos los postulé a concursos literarios, pero lamentablemente no fueron del gusto de los jueces ni ganaron reconocimiento. Otros los tuve que guardar debido a que no cumplían con los parámetros de inscripción. Sin ánimo de parecer pretenciosa, considero que mis historias valen la pena de ser leídas y merecen ganar premios.
Como no quiero aburrirles con mis quejas, les invito a que lean mis relatos, estoy segura de que disfrutarán la experiencia.