|I|
Lee Yuna, una chica tierna con sus 17 años. Ella es bastante feliz a pesar de que sus padres nunca están ahí para ella. Solo su hermano mayor Jeno, el cual trataba de darle la mayor felicidad posible y no dejar que nadie le haga daño.
Ahora mismo la menor se encontraba afuera en el patio delantero sentada en el pasto y mirando las estrellas. Esperaba por su hermana mayor, el cual se encontraba en la Universidad. Pensaba sobre como sería su vida si sus padres no estuvieran tanto fuera de casa, tal vez Jeno no estaría lleno de estrés por cuidar de ella.
Sus pensamientos seguían hasta que un olor que se le hacia raro y horrible inundó sus fosas nasales haciendo que cubra estas con sus manos. Se levantó del cómodo césped del jardín y se dirigió a la puerta para buscar de donde venía ese desagradable olor. Abriendo la puerta se encontró con una chico sentado a unos cuantos pasos, observo como este dejaba salir humo por su boca, además de tener lo que parecía ser un cigarro entre sus dedos. Se acercó hasta el con cautela haciendo que el olor del tabaco se volviera más fuerte además de una pequeña nube de humo que voló hacia ella, pues el aire corría en esa dirección. Dejó su tos y movió sus manos intentado deshacer aquella nube y llamando la atención del chico.
Este solo levanto su mirada y se burló de la pobre chica al verla.
—Deberías de quitarte si te da el humo niña— Dijo obvio y volviendo a dar un calada de su cigarro deteniendo el humo unos cortos segundos para después sacarlo.
_Huele horrible y eso llega hasta mi casa— Contestó tímida volviendo a deshacer la nube de humo que viajó hasta ella.
—No seas tan exagerada niña... Será mejor que regreses a tu casa. Es muy tarde para que estés afuera— Se levantó provocando que Yuna de un paso hacia atrás y valla regresando a su casa aún con su nariz tapada.
Ese chico es un tonto, ¿Como puede dejar que eso este en su boca si huele horrible.
Pensó con una leve mueca dibujada en sus labios y entró a su casa, miro el reloj... Daban las diez de la noche, Jeno no tardará en llegar.
El tiempo paso y unos veinte minutos después se pudo escuchar la puerta principal dejando ver a Jeno con su ropa mojada, había empezado a llover y Yuna no se dio cuenta.
Tomó dos platos sirviendo la cena, la cual consistía de fideos, algo sencillo. Pero algunas veces le es complicado cocinar. Dejo los platos sobre la mesa del comedor junto a una caja de jugo para cada uno. Jeno se acercó sentándose en una silla frente a su plato.
—¿Como te fue en el colegio pequeña?— Preguntó su hermano mayor con una pequeña sonrisa tomando ambos palillos y comiendo de los fideos.
—Supongo que bien, pero aun no tengo amigos— Dice con un leve puchero haciendo sonreír a su hermano de nuevo.
Y era algo que ocurrió hace un mes, Yuna tuvo que se transferida a otro colegio debido a personas que molestaban de la menor por su comportamiento. Yuna desde muy pequeña perdió la atención de sus padres por completo debido al trabajo de ambos, quedando al cuidado de su hermano mayor. En cual solamente la trataba como una bebé y la mimaba, provocando que esta quede atrapada en su burbuja de niña.
—Es normal pequeña, eres nueva. Tal vez pronto tendrás alguna amiga— Se acerca aplastando un de las mejillas de su hermana. —Está lloviendo afuera... ¿Quieres salir?—
—Ummm, no creo que a mamá y a papá les guste verme afuera en la lluvia— Dijo dudosa, pero en verdad si que le gustaría salir.
—Llegarán hasta mañana en la mañana... Vamos— Se levantó poniendo los platos ya vacíos en el fregadero, tomo la mano de su pequeña hermana y antes de salir cambios los zapatos de la menor por botas para lluvia.
Abrió la puerta y un brisa fresca golpeo el rostro de ambos y los dos salieron sintiendo las pequeñas gotas de lluvia caer sobre su piel. Yuna comenzó a brincar sobre los charcos acompañada de Jeno, ambos reían.
Yuna miraba hacía arriba y su mirada se dirigió hasta la ventana de la casa de al lado encontrándose con el chico de hace una hora, tenía de nuevo un cigarrillo en su mano. El olor no llegaba, algo que le alegraba bastante a la menor. De verdad odió el aroma. Se percató que aquel chico la miro y esta enseguida desvió la mirada a otro lado y siguió brincando sobre los charcos. Pasó aproximadamente una hora y ambos entraron de nuevo a casa quitando sus botas.
—Ve a darte una ducha, te lavas tus dientes y te acuestas. Mientras haré tarea y después voy y duermo. ¿Si?— Mencionó su hermano y esta asintió subiendo las escaleras para darse una ducha con agua tibia.
Cada quien tenia su habitación, obvio. Pero Yuna no le gustaba dormir sola, Jeno siempre iba para abrazarla hasta que esta quedara dormida y después regresaba a su habitación, o también se quedaba dormido junto con ella. La universidad si que lo dejaba muy cansado, iba desde las siete de la mañana, pero primero deja a Yuna en la preparatoria ya que esta quedaba pasando, a las cinco de la tarde tenia una hora libre y es la hora de salida de su hermana, iba por ella para dejarla en casa, comer rápidamente con ella y a las seis y treinta regresaba a la universidad para así llegar a las diez y treinta a casa para cenar.
Era difícil cuidar de su hermana y a la vez estar estudiando, pero no le molesta en lo absoluto tratándose de su tierna hermana. Algunas veces se preguntaba el porque sus padres tuvieron a otro hijo, si cuando el era pequeño no le daban nada de atención. Cuando la pequeña Yuna nació ambos tuvieron atención con ellos pero al cumplir su hermana los doce años el trabajo los consumió por completo. Dejando a Jeno a cargo de su hermana, y así a los quince años tuvo que crecer muy pronto para cuidar de su hermana.
Yuna terminó de ducharse y cepillar sus dientes, tomó su pijama de conejitos y estaba apunto de acostarse, pero enseguida bajo las escaleras encontrando a Jeno en la mesa con su computadora y algunas hojas. Se acercó lentamente a el, el cual sintió la presencia de la menor. Yuna se acercó hasta el y dejo un pequeño beso en su mejilla y diciendo "Buenas noches oppa" se separo y volvió a subir hasta su habitación, antes de acostarse en su cama miró por la ventana y pudo observar a su vecino, era ese chico de nuevo. Sonrió levemente y levanto su mano saludando al chico, tal vez seria bueno ser su amiga, su sonrisa de desvaneció al ver que el chico cerro sus cortinas, y ella imitó su acción y se fue hasta acostarse a su cama esperando por su hermano.
Pasaron algunos minutos y escucho pasos acercándose hasta su habitación, al abrirse la puerta se fijo que era Jeno
—No cerraste los ojos hasta que llegue, ¿Verdad pequeña?— Sonrió con su pijama ya puesta y su cabello algo húmedo, entro a la cama abrazando a la menor dejando caricias sobre su cabello y rápidamente esta se quedo dormida.
La puerta principal se escucho y después una pisada que parecían ser de tacones. Jeno sabia que eran de su madre, segundos después la puerta de la habitación fue abierta dejando ver a los padres de ambos chicos que estaban en la cama. El mayor los miro y se levantó de la cama con cuidado de no despertar a su hermana, salió de la habitación junto a sus padres y cerro la puerta.
—Creí que llegarían mañana en la mañana— Cruzó sus brazos recargándose sobre la pared.
—El tratado termino antes de lo esperado Jeno, ¿Ya se durmió Yuna?— Preguntó su padre tratando de abrir la puerta de habitación pero fue impedido por Jeno.
—Ya, y tiene que descansar para mañana poder llevarla al colegio, sera mejor que ustedes también lo hagan para su trabajo— Dijo con un poco de enojo y entro de nuevo al cuarto de la menor dejando con la palabra en la boca a su madre.
¿Jeno odiaba a sus padres? No, el decía muchas veces en su mente que no los odia. Pero era difícil eso al ver que su pequeña hermana esta apunto de graduarse para empezar una nueva etapa de estudio y saber que sus padres no iran. Aunque falta algunos meses para que eso suceda Jeno esta cien por ciento seguro que las personas que se hacían llamar sus padres no asistirían y pasara lo mismo que cuando su hermana se graduó de la primaria. Tuvo que asistir solo el ya que sus padres tuvieron un viaje de negocios urgente de ultima hora.
Sin duda Jeno siempre estaba enojado con ellos al ver que por las mañanas su pequeña hermana les quería contar su día y estos simplemente la ignoraban y sin mas se iban al trabajo dejando un forzado beso sobre la cabeza de Yuna. Veces incontables en que la había visto llorar al ver a sus compañeros de clases que ambos padres en las ferias de la escuela hacía. Lo único que podía hacer Jeno era ir el y actuar como un padre para la menor.
—Buenas noches pequeña...— Susurró dejando un pequeño beso sobre la frente de Yuna que se encontraba ya dormida, la abrazo y quedó dormido al lado de su hermana.
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03/09/2020 1611 palabras
Bueno aquí les dejo el primer capítulo de esta historia, por el momento no se ve con mucho sentido pero es para que conozcan un poco de la vida de nuestra protagonista que es Yuna y la de su hermano mayor Jeno. Pronto aparecerán los demás personajes principales y todo, también Jaehyun tuvo una corta participación pues no quiero que esto vaya muy rapido. Disculpen si ven una falta de ortografía o algo por el estilo. Espero les guste y voten, y también recomienden ya que no creo que sea muy reconocida.
-Lonyuin🍄