Cuando Samuel se burló de David

No recuerdo una noche tan fría
las calles se ríen de otra alma solitaria
Quiero recordar algún abrazo,
pero se me prohibió, incluso ese abrigo
¿Tienes alguna moneda?
¿Tienes alguna sonrisa qué te sobre?
No recuerdo adonde voy,
estos ojos grises no me ayudan a volver
No recuerdo a mi Patria,
me imagino, porque nunca tuve una,
un corsario firma mis heridas
Las manos que besan una bandera
me exigen donar algo de caridad,
aunque primero adularon a un anciano, que las denigró
¿Dónde está mi Patria?
Todo es culpa tuya,
aunque seas fuerte
no lo dudes, igual te señalan por las monedas que se pierden
¿Dónde está mi refugio?
¿Sera la misma cloaca?
¿Es seguro adorar a una bandera?
Te lo confieso, ruego por la fé
aunque sea para saber que volverá el astro rey
Esa es mi bandera, en eso debo confiar
otro amanecer, que me sonríe
y les da su luz a todos por igual,
a los cobardes que nunca huyeron
y a los desvalidos que fueron leales
Recuerdo un abrazo,
quizás me equivoco
No tengo dedos, esta es mi prueba
¿Cuánto dura? ¿Seré una víctima más?
¿Es mi señal, ser la herida
de un templo sin mancha?
Buscare una vida que merezco,
por creer aun en un rey que ama a los desvalidos
Las calles no se burlan,
solo susurran con los demás ojos grises