Capitulo 0
Cuando eres joven, las únicas preocupaciones que tienes en la vida no van más allá de no meterte en problemas y poder divertirte un poco a campo abierto recolectando algunas flores y quizá persiguiendo mariposas por la pradera, ayudar en el trabajo de campo o quizá volverte aprendiz de algún increíble médico, pintor o escritor.
Pero la vida no es así de sencilla cuando llega el momento en que tu naturaleza es manifestada, para los jóvenes omegas llegar a los dieciocho años es solo el inicio del fin, si logras mantenerte al margen y pasar desapercibido con suerte llegarás a los veinte sin convertirte en un esclavo del palacio otomano, lo que ya era una gran ventaja para muchos.
Las reglas eran sencillas, atrapar a todo jóvenes que poseyera una belleza única y asegurarse de que su manifestación fuera omega, estos eran tomados por la fuerza y examinados por los médicos especiales que acompañaban a cada tropa encargada de reclutarlos, era sabido que antes de los veinte la mente aún era moldeable, enseñando reglas, costumbres y tradiciones que cada uno tomaría como propias dejando a un lado su origen y olvidando su familia para convertirse en un esclavo encargado de cumplir las necesidades del palacio, una vez que los omegas seleccionados cumplían los diecinueves años comenzaba su entrenamiento para ser parte del Harem del sultán en turno, logrando así una perfecta esposa y compañera para el sultán, un sueño muy codiciado dentro del palacio que muy pocos eran capaces de alcanzar, las envidias no faltaban y la muerte siempre se encontraba a la vuelta de la esquina, solo los omegas mas fuertes podían llevar el título de sultanas y la mente mas fuerte era la que lograba subir a su pequeño cachorro al trono.
