Si aceptas mis sentimientos
Omegaverse, mundo sin quirk.
Katsuki alfa, Izuku Omega
Chico x Chico
Advertencia
Todos será color de rosa 🌸🌸🌸🌸🌸
Disfruten ✨🌝🌺
La gran preparatoria U.A era unas de las mejores, y más grandes, los que salían graduados de ahí, era seguro que entrarían a una importante Universidad con un gran futuro por delante.
Del salón A salían un trío de amigos que iban en su segundo año de preparatoria. Uno era un beta de pelo color amarillo con un rallo en la cabeza, y ojos color ámbar, muy energético y bromista, el otro un alfa de pelo rojo en pico y sonrisa de tiburón, tan optimista y masculino, y el ultimo, un alfa de cabellera ceniza y ojos color rubí, malhumorado el cual siempre tenía él entre cejo fruncido.
Salían de su última clase ya estaban exhaustos y artos de la escuela, solo querían llegar a sus casas y tener una partida de videojuegos, cuando no tenían trabajo. Bueno, al menos dos de ellos. Antes los tres se reunían al salir de clase para ir y tener una tarde llena de videojuegos, pero el alfa cenizo ya no iba con frecuencia como antes, desde que tiene novio.
-Valla la clase estuvo aburrida - Se quejaba él beta.
- ¿Como sabes Denki? Si estuviste dormido la mistad del tiempo jaja- Río el alfa pelirojo.
- Entonces soñé que era aburrida - El beta si que era despreocupado.
- Si repruebas ni sueñes que te ayudare- Advirtió el cenizo.
- ¡Que! Pero Bakugou eres mi salvación- Lo miró con ojos de perrito regañado
- Ni lo sueñes - Lo ignoro y siguió su camino a la salida de la escuela.
- Es mi fin -
- No te preocupes ya lo convenceremos que nos dé clases a los dos - Ambos amigos siempre le pedían ayuda en algunas materias que no entendían ya que el cenizo era unos de los mejores estudiantes.
- ¡Los oí, ni lo piensen bastardos! - Los miró fulminante. Iba a seguir maldiciendo a sus amigos, pero escuchó la tierna voz de su novio.
- ¡Kacchan! -Un Omega de pelo verde esponjoso y revuelto llamó a su novio y abrazó el brazo del cenizo- ¿Como te fue en tu clase?- Le dio una tierna sonrisa
- Que tonta pregunta nerd, ya sabes que soy el mejor- Casi ni se notaba el ego del alfa.
- Midoriya dile a tu novio que me ayude a estudiar-El beta se arrodillo para pedir ayuda del Omega.
- Eh?..
- Ya te dije que no bastado. No metas a Deku en esto ...adiós - Tomo de la mano a su Omega y se fueron.
- No te preocupes si convencemos a Midoriya convencemos a mi bro- Los dos amigos sabían el gran poder que el Omega tenía sobre su alfa.
-Kacchan no camines tan rápido - Trataba de seguirle el paso, pero el rubio si que iba muy apurado.
- Eres lento nerd - El Omega formó un puchero e infló sus mejillas.
Su alfa no le gustaba dar muestras de afecto en público, así como tomarlo de la mano, era muy raro. Solo cuando estaban a solas el alfa mimaba a su Omega con caricias y besos en sus redondos y pecosos cachetes, y muchos de esas caricias terminaban en algo más. Su alfa también era muy hormonal desde que descubrió esos labios dulces y suaves se volvió adicto a ellos al igual al cuerpo del menor, no podía pasar cinco minutos a solas con su Omega sin que ya estuviera manoseando su cuerpo en especial ese gran trasero que el menor se cargaba.
Así que el pequeño Omega se tubo que acostumbrar a su pervertido alfa, aunque para ser sincero le encantaba que su alfa le gustara su cuerpo, se sentía orgulloso de tener toda la atención de su novio.
La pareja iba caminado por la calle pero el pecoso se detuvo, sus ojos brillaron y sonrió en grande al ver una máquina de juego que tenían peluches a dentro. No era secreto que al pecoso le en cantara los peluches, y uno en especial le llamó la atención, un conejito peludo color verde con un lindo moño rojo.
Puso sus manos en el vidrio con ilusión realmente quería ese conejo, pero era malo jugando y maniobrado esa clase de juego.
- Oye Deku por qué te detienes - El alfa grito sintiendo que su novio se había detenido.
Miró como el Omega miraba a ese peluche, rodó los ojos y sacó un bufido, no sabía porque su Omega le gustaban tanto esas mierdas. Rápido se puso al lado de el peliverde y tomó la palanca y introdujo la moneda para jugar.
- Mira y aprende nerd - La palanca se empezó a mover quedando justo arriba del peluche las pinzas de abrieron bajando y tomado el conejo. El Omega miraba emocionado Kacchan lo hacía parecer tan fácil.
El peluche callo justo en el contenedor, el alfa recogió su premio.
- ¡Eso fue genial Kacchan! -
- Ya lo se, yo siempre soy bueno en todo nerd -Miró al pecoso que tenía una hermosa sonrisa que lo hizo sonrojarse
- Ten - Le estampó el conejo en la cara, volteándose a otro lado para que el menor no lo viera.
- P-pero tú lo sacaste - Tomo al conejo entre sus manos.
- Lo saque para ti tonto - Dijo caminado rápido no quería que el Omega se diera cuanta que estaba avergonzado.
- Grasias Kacchan ...- Abrazó al peluche sonriendo y retomó su camino con su novio. Lo alcanzo y lo abrazó del brazo.
Podía el alfa ser mal hablado gruñón y tosco, pero en ocasiones tenia gestos románticos con el. Nunca pensó que un día saldría con el alfa que siempre le gusto, y que cumplirían seis meses de noviazgo, cuando se confesó pensó que no tenía oportunidad y lo rechazaría.
Seis meses antes
Un alfa cenizo iba a su salón ignorando a todos en el lugar, para el alfa todos eran unos extras, a diferencia de muchos estudiantes de ahí que provenían de buenas y adineradas familias él consiguió estudiar ahí por una beca. Era el mejor de la escuela iba a tener un futuro prometedor de eso estaba seguro, aunque tenía un rival, que llamaba maldito mitad y mitad, pero siempre lo derrotaba dejándolo en segundo lugar.
No solo eso, el alfa era muy apuesto y atractivo a los Omegas de la escuela a pesar de su carácter era muy popular y siempre los Omegas se le declaraban y él con todo el tacto del mundo los mandaba a la mierda. No era por ser malo era su forma de ser del alfa, a sus 18 años no a tenido una relación como tal y no quiere, ya que una pareja lo distraerá de sus estudios y mantener su beca era su principal preocupación.
Sus padres trabajaban en una empresa de diseño y aunque eso lo hacía mantener una situación estable los gastos extras hacían ajustar el presupuesto. Así que el alfa se esforzaba para tener una beca y además trabajaba medio tiempo en un café para pagar sus gastos en la escuela.
Fue a su casillero y al abrirlo una carta calló en el piso, supo que era otra carta de amor, está lo citaba a tras de la escuela a la hora del descanso. Pero valla que esos Omegas no aprendían la lección.
El día transcurrió normal tomó sus clases y sus molestos amigos lo seguían a todos lados. Fue al lugar donde lo citaron, una Omega de pelo cafe y labios gruesos
estaba ahí, reunió todo el coraje para declarase al alfa, pero sin más fue rechazada, el cenizo se retiró como si nada dejándola sola.
- ¿Y como te fue Bro- Preguntaba el alfa aunque ya sabía la respuesta. El alfa solo chasqueo la lengua.
- ¿Quien fue la pobre alma valiente? Jaja- Río él beta. Como envidiaba a su amigo
- Supe que esta vez fue una de último año- Los chismes si que corrían rápido. Ya que el pelirojo se hablaba con todos siempre se enteraba de las cosas.
- ¡Que! Una de último año que envidia y todas las rechazas es injusto-
- ¡Cállate! Es una molestia - Se quejo. Estaba harto de Omega que lo invitaban a salir, no estaba interesado en ninguno.
- Será mejor apúranos e ir al trabaj..- El beta se distrajo con algo
- Qué pasa Kiri -
- Creí ver a una manta verde, creo que nos estaba espiando -
- Ah...Como sea vámonos -
Los tres amigos les tocaba turno en el trabajo se dirigieron al café, saludaron al dueño y se pusieron su mandil, él beta era el cajero, el cenizo en la cocina, preparaba las bebidas y el pelirojo era el mesero. Ya llevaban trabajando como viente minutos cuando el pelirojo llamó o más bien jalo a sus amigos.
- ¡Pero que mierda! Pelos de pico - Se quejó por el jalón
- ¿Qué pasa por que tanto misterio? -
- Recuerda que les dije el otro día que alguien también nos espiaba- El cenizo alzó una ceja y él beta asintió.
-Pues puedo jurar que es ese chico de ahí- Señaló disimuladamente a un chico pecoso de pelo verde que estaba sentado en una mesa solo.
- ¡Ah si! - Grito él beta - Lo recuerdo el viene a menudo y curiosamente siempre en nuestro turno, creo que está enamorado de mi - Los dos amigos se le quedaron viendo al beta- ¡Pude ser, malditos alfas! -
- Tal vez no esté tan equivocado es un Omega puedo olerlo, pero quien de nosotros dos -
-¡Oigan yo también estoy aquí! - Grito indignado él beta
- Vamos Denki no te ofendas, pero los Omega normalmente salen con alfas -
El cenizo no dijo nada, miraba al pecoso intrigado, lo admitía era bastantee bonito y con cara de tonto mirando a todas partes. Por su apariencia podía ver que era extranjero.
Sin darle vueltas al asunto fueron a sus respectivos puestos. El pelirojo como el mesero fue a tomar la orden de aquel Omega que juraba que los seguía.
- Hola puedo tomar su pedido - Hablo con amabilidad a su cliente.
- Eh... a-si quiero un café y una tarta de fresa- Hablo con cierta timidez el Omega.
El alfa asintió y se retiró, el pecoso pudo respirar tranquilo, estaba esperando a su amigo él prometió acompañarlo mientras seguía a él alfa que le gustaba en su trabajo, era una lástima que el alfa le tocara en la cocina casi no salía y era muy raro poderlo ver, se veía muy guapo en con su mandil. Si, el Omega le gustaba el alfa cenizo gruñón, lo seguía también en la escuela y ya estaba hartando a sus amigos con su enamoramiento y la manía de seguir al alfa.
La puerta sonó entrando el alfa bicolor para ver a su amigo peliverde se acercó a el Omega.
- Me debes una por hacerme venir aquí- Reprocho a su amigo
- L-lo siento, pero sería muy sospechoso si viniera solo siempre- Cada vez que iban a esa cafetería arrastraba a su amigo para que lo acompañe.
- Como sea, al menos me salvaste de comer con el viejo, hasta cuando te le vas a confesar ya estoy arto de este juego de perseguir al alfa que te gusta- El Omega se sonrojo.
- Chss... No lo digas tan alto Shoto te podría oír -
- Bien así saldremos de esto de una vez por todas - Se cruzo de brazos
- N-No podría - El peliverde era muy tímido y sabía que el alfa tenía una racha de rechazar a cada Omega que se le declara.- O-otra Omega se le declaró hoy- Miró triste sus manos.
- Y...-
- La rechazó - El Omega siguió al alfa y vio como la chica era rechazada.
Estaba más preocupado de lo normal, ya que está Omega era del último año muy linda podía conquistar a su Kacchan, así es como lo apodo al alfa, pero respiro de nuevo cuando el alfa dejó a la chica sola.
- Oye en serio ya has algo al respecto tal vez por ahora las rechace, pero un día eso podía cambiar y no puedes seguir así Midoriya- El alfa tenía razón un día llegaría otro Omega que se lo quitaría, y es algo que su corazón no soportaría.
Tendría que amarse de valor, el Omega era tímido en inseguro proveían de una buena familiar que se mudó a Japón hace años cuando era un niño, pero por su físico por ser extranjero los niños lo acosaban y se burlaban de él. Era un Omega atractivo con buenas curvas y caderas anchas y una tierna cara con ojos jades grandes y hermosos, pero a pesar de ello por el acoso que sufrió tenía baja autoestima, grasias a Dios cuando entró a la Secundaria conoció a sus primeros dos amigos, Shoto un alfa bicolor y un beta llamado Lida, ya que con ellos tenían cosas en común y se parecían en algunas cosas pronto formaron una amistad.
Y ahora ellos dos eran sus cómplices y confidentes en el amor platónico que le profesaba al alfa cenizo.
- Y bien donde está el alfa de tus sueños o más bien de tus sueños húmedos - Miró con picardía al pecoso el cual se puso de todos los colores.
-¡Shoto! - Regañó a su amigo tapándose la cara por la vergüenza.
- ¿Que? ..hay por favor, ya no eres un niño Midoriya tienes ya 17 años ya estás viejo para que no te hallas tocado todavía ahí pensando en ese alfa -
-Todoroki como puedes decir eso, en un lugar público-
-¿Por que no? Es algo normal, yo igual me tocaba pensando en Inasa - Ahora el pecoso estaba verde del asco de tan solo imaginarse a su amigo así lo quería, pero era algo embarazoso. Después de todo un alfa tocándose ahí a tras no era muy común.
-D-deja de hablar de eso o te oirán, o peor a un Kacchan te puede oír- No quería que el alfa se llevara un mala impresión de él por culpa de su amigo.
- Si, si tu Kaccahan, aún no puedo creer que le hallas puesto un apodo sin siquiera conocerlo -
- ¿Y qué quieres que haga?-
- No se, algo como hola ¿Como estas soy Izuku Midoriya te e estado acosando todo el año y seré tu Omega y futuro esposo - Dijo de una forma tan neutral que daba miedo.
-C-como l-le voy a decir eso - El alfa iba a pensar que era todo un loco acosador.
- No se, tú eres el Omega acosador -
- Eres un...-
- Aquí está su pedido - El mesero alfa llegó interrumpiendo el momento. El Omega casi se atraganta con su propia saliva, rogaba que el alfa no hubiese escuchado nada.
- S-si... grasias - No pudo ni mirar al alfa
- ¿Gusta pedir algo?- Le pregunto al alfa bicolor.
- Si .... ¿Tiene soba? - Así transcurrió la tarde.
El alfa cometo que esa era la mejor soba que había probado. También dijo que el pecoso tendría suerte ya que su futuro alfa le prepararía comida igual de buena que esa, y el quería su parte.
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Al otro día
- Oye Lida el alfa de Izuku es un gran cocinero - Aunque no le agradará del todo el cenizo ya que siempre lo llamaba maldito mitad y mitad, a de admitir que sabe lo que hace en la cocina.
- ¿De verdad? ...Y ya se le confesó al fin - El Omega por el comentario de su amigo escupió su comida.
- Si es la mejor que e probado cuando se casen me tendrán cada mañana, y no, aún nuestro peliverde sigue escondiéndose- Dio un sorbo a su bebida.
- ¡Ya basta! Dejen de burlarse de mi, para ustedes es fácil, pero yo no creo poder -
- Claro que puedes Midoriya solo inténtalo, es el único alfa con el que deseas tener como pareja ¿No? - El pecoso asintió - Entonces no debes desaprovechar tu oportunidad por ahora están en la misma escuela, pero él es un año mayor que tú y se graduará más rápido y según mi hermano la Universidad es muy diferente a la preparatoria, hay mucho más personas de diferentes lugar y puedes que ya no lo vuelvas a ver. - Su amigo tenía razón, tenía que reunir valor y hacer algo o si no lo perdería, si lo rechazaba al menos que supiera de su existencia.
- Si hazlo, así le podrás pedir que te prepare más comida, para mi-
Con esa motivación el alfa bicolor, por un buen plato de soba, le ayudó a escribir una carta para citarlo en la azotea.
Estaba muerto de miedo y estaba por demás sudando, veía desde lejos como el cenizo sacaba sus cosas de su casillero y se iba con sus amigos.
Espero que se fueran todos o por lo menos la mayoría, con pasos lento y torpe se acercó al casillero del alfa y de su bolsillo sacó la carta de color rosa, se paralizó, ¿De verdad iba hacer eso? Era más que seguro por la racha del alfa que lo rechazaría. Estaba a tiempo de salir de ahí y huir sin dejar dicha carta pero las palabras de su amigo resonaron en su cabeza, metió el pequeño sobre en el pequeño orificio y salió corriendo.
Ya estaba hecho no había marcha atrás mañana el alfa vería la nota y su corazón, sueños y ilusiones, sería hechos pedazos por un alfa cenizo.
Esa mañana
- Te vez horrible Izuku- El pecoso tenía ojeras no pudo dormir por los nervios.
- Y-ya se, mejor no voy -
-Nada de eso Midoriya, esto requiere de todo mi arsenal - El alfa arrastró a su amigo al baño.
-E-espera - El Omega fue sometido a una exfoliación completa.
-No puedes ver a tu futuro esposo luciendo tan demacrado -
En el salón dos amigos estaban sentados junto al alfa cenizo ya que el maestro había salido. Hasta que un energético pelirojo entró.
- Bakubro tengo información de quien dejó esta vez la nota- Se acercó al cenizo. El alfa tenía muchos contactos así que no fue difícil conseguir la información.
- Que me importa es otro extra - Admite que lo tomo por sorpresa pensó que esta vez había quedado claro.
- Yo si quiero saber Kirishima-
- Bueno, no sé su nombre, pero se que es un Omega hombre y es de primer año -
- ¡De primero!....Pobre Katsuki no vallas hacer un bruto con el - Sentía pena por el pobre chico.
-¡Ah!...
- Estoy de acuerdo con Denki si vas a rechazarlo al menos ten algo de más tacto Bro -
- ¡Que mierda! ¡Yo hago lo que se me de la gana! - El timbre sonó iniciando con el descanso, el alfa se paró y se fue enojado.
No era su culpa que los Omegas no aprendieran la lección, si a ellos le gustaba sufrir pues halla ellos.
Se dirigió a la azotea otro momento incómodo de ver a otro maldito Omega y oler sus malditas feromonas empalagosas.
No le gustaban las feromonas de los Omega ya que eran dulce su nariz y su alfa no le gustaba, apenas su nariz olfateaba algún Omega, arrugaba la nariz por el disgusto.
Ya estaba en la puerta de la azotea, suspiró fastidiado y la abrió. La azotea estaba desierta dio unos pasos con sus manos adentro de sus bolsillos, solo se oía el ruido del aire frío chocar con los árboles. Cuando una fragancia a Cerezos frescos llegó a sus nariz, por primera vez sintió la necesidad de llenar sus pulmones con esa exquisita fragancia su alfa estaba inquieto queriendo oler desde la fuente de tal aroma y conocer al Omega dueño de ese olor.
Pero es tal dichosos Omega no salía ya se estaba desesperado.
- ¡Sal de una vez malditas sea! - Grito, y de una esquina de tras de una pared salió un Omega con cabeza de arbusto color verde esponjoso pecas y grandes ojos. Abríos sus ojos en grande por primera vez dejó de mostrar el ceño fruncido, lo reconoció era el Omega que Kirishima dijo que los seguía.
El Omega estaba nervioso, tenía su vista clavada en el suelo mirando sus pies, y sus manos en su pecho sentía que su corazón podía salir en ese momento.
- Y..yo ...- No podía articular palabra estaba al fin enfrente del alfa que le gustaba sentía que se iba a desmallar.
- Habla de una maldita vez - De todos los Omega este era el más irritante
- ¡M-mi nombre es Izuku Midoriya...
y-yo...yo! ¡ M-me gustas Bakugou! ¡ Te e visto por un tiempo.. r-realmente me gustas...p-por f-favor s-saldrías
c-conmigo! - Grito con todas sus fuerzas, al fin se había confesado.
El lugar estaba en silencio, ya esperaba eso iban hacer los segundos más largos de su vida, tenía serrado los ojos con fuerza sabía lo que venía, sería rechazado como los otros, no podría dejar de soltar feromonas de miedo y de nervios, pero no podía evitarlo en pocos segundos su corazón sería hecho pedazos.
Tal vez era mejor así de esa forma se sacaría al alfa de la cabeza.
Las clases habían terminando, los tres amigos iban ablando de lo que harían.
- Oye por cierto bro ¿Que pasó con el Omega? Al menos si fuiste bueno con él ¿Verdad?-
- Vamos hablamos de Katsuki, probablemente dejó llorando al pobre chico -
- ¡Véte a la mierda! - Camino lejos de sus amigos.
- Vamos Bro no te enojes- Sus amigos lo siguieron, pero él alfa se detuvo al ver al mismísimo Omega pecoso que los a estado siguiendo.
Y su amigo iba directo a él, el Omega levantó la vista mirando al alfa y con una sonrisa siguió al cenizo.
Sus amigos no lo podían creer el alfa no era de salir con Omegas ¿ Acaso el era el chico de la nota? ¿Por que su amigo iba con el? Como si fueran una pareja.
El mundo se volvió loco acaso.
-¡Dejen de mirarme mierda! - El alfa y beta miraban fijamente al cenizo.
-No hasta que nos digas qué pasó, dinos ¿Acaso sales con el Omega con quien te fuiste ayer? ¿Aceptaste sus sentimientos?-
- Katsuki jamás haría eso ¿ O si? -
-Tks...si ... - Dijo en un susurro
- Eh!?
- ¡Dije que si joder! ¡Salgo con ese Omega, o algo así -
No lo podían creer realmente él alfa había sido conquistado, pero de todos, él mismo alfa no sabe porque no mando a la mierda a ese maldito Omega como los otros.
Gran parte fue por su alfa que se removía por el Omega ya que tanto él como su alfa le gustó el aroma del Omega pecoso, le gustó en especial el miedo que le causaba al menor, quería seguir oliendo por más tiempo ese aroma.
Así transcurrió un mes acompañaba al Omega al salir de clases a su casa, era un silencio incómodo el pecoso quería tener una conversación, pero el alfa no parecía interesado, en la escuela no la pasaban juntos, si se veían apenas el Omega lo saludaba y el cenizo correspondía el saludo algo fastidiado.
El Omega estaba triste, si bien estaba los primeros días feliz ya que el alfa correspondió sus sentimientos con el paso de los días su relación no avanzaba, si a eso se le podía llamar relación.
El alfa no hablaba ni hacía el esfuerzo por acercase a él y conocerlo, solo lo acompañaba de la escuela a casa, sentía qué tal vez lo estaba aburriendo ya que en todo este tiempo no habían tenido su primera cita. Bueno el pecoso siempre iba al café donde trabajaba el alfa, pero eso no era una cita.
Shoto le dijo que tenía que pedirle una cita, que salieran a algún lado como toda pareja normal, el peliverde no quería presionar al alfa y que lo deje. Pero su amigo fue muy insistente, a si que le pidió una cita al alfa este se negó, diciendo que no tenía tiempo ya que tenía que estudiar. Pero el pecoso le rogó diciendo que él esperaría cuando tuviera el tiempo libre, al final el alfa le dio el último domingo de ese mes ya que no tenía exámenes y no trabajaría, el Omega se puso feliz como si ganara la notaria era un paso importante para el.
El día había llegado lo estaba esperado con ansias, pero ese día tenía que ser más frío de lo habitual ya que estaban en temporada de invierno. Estuvo más de dos horas escogiendo lo que se pondría, al final se puso unos pantalones azules sus botas rojas una camisa blanca y un abrigo color rosa que tenía en la gorra unas orejas de conejo, una bufanda y unos guantes grises.
Llegó a tiempo en el lugar acordado, un parque, si que hacía frío en ese día, su nariz se congelaba y estaba toda roja igual que su cara, a pesar que tenía sus guantes sus manos estaban congeladas trataba de calentarlas con su aliento, el alfa no llegaba y él se estaba muriendo de frío, cubrió más su cara con su bufanda miraba por los lados pero no había señales del alfa.
¿Lo había dejado plantado? Tal vez no se acordó que iban a verse. Debió de mandarle un mensaje en la noche para confirmar que se verían hoy. Pero ahora que lo piensa no tiene el número del cenizo ¿Pero que clase de relación tenían? Cada vez que reflexionaba de su "relación" más se ponía triste lo más seguro era que el alfa no le importara y se cansara de él y lo terminara.
No quería eso, quería pelear por ganarse el amor del alfa, después de todo lo qué pasó para tener su oportunidad no quería rendirse haría todo para que el alfa se enamorara de él. Ya habían pasado más de veinte minutos y no llegaba, el aire frío le calaba ya en sus pulmones más porque al Omega el frío le hace más daño que a otras personas.
Su Omega estaba chillando de tristeza al pensar que el alfa lo había dejado plantado y el pecoso estaba a nada de hacerlo también, tal vez para el alfa no era importante, así que ya estaba a punto de irse cuando vio al cenizo ir hacia él corriendo, quien se detuvo tratando de recuperar el aliento.
- Katsuki...- El Omega lo miró sorprendido y a la vez aliviado se notaba que el alfa se apuró en llegar.
- ¿E..esperaste mucho? - Recuperaba la respiración, el pecoso negó, era una clara mentira el cual el mayor supo por la nariz roja del menor.- Se me hizo tarde por unos deberes de mi casa, vamos al cine y te compraré lo que quieras - Esa era su forma del alfa de disculparse. La bruja le dio varias tareas en su casa a un cuando él le dijo que tenía planes y iba a salir, su madre no le creyó ya que su hijo casi no salía y era su día libre en el trabajo pensó que su hijo solo se estaba excusando.
Entraron al cine más cercano el pecoso seguía al alfa se detuvieron en donde se exhibían las películas que estaban ese día ya que llegó tarde dejaría al Omega elegir la película por más ridícula que esta sea.
No tenía mucho interés en esta cita aún se preguntaba en que estaba pensando en salir con el menor, tan sólo le estaba haciendo perder el tiempo ya qué tal vez no llegarían a ningún lado.
-Elige cual película - Le dijo sin mirarlo, había de terror esa era obvio que no, el Omega estaría temblando, ¿De amor? podía ser, y la última que vio, una película de héroes sus ojos brillaron ya que era muy fanático de este género.
- Esa - Señaló a la imagen, el cenizo miró estaba sorprendido ya que a él también le gustaba ese género, bueno tenían un cosa en común.
Compraron las entradas y algo para comer, el silencio era incómodo pero al menos en la sala tenían algo en que distraerse. Se sentaron hasta atrás por decisión del alfa, no había tanta gente solo como unas diez personas .
La película empezó aunque le gustaba a ambos no podían concentrarse bien en especial el pecoso, un millón de pensamientos rondaban su cabeza ¿ Estaba aburriendo al alfa ? Trataba de hacer conversación sobre temas de la película, pero el alfa solo respondía un si o no.
También pensó que en todo este tiempo que a salido con el alfa no a intentado nada de acercarse físicamente a él, no es que piense solo en eso, pero es un adolescente con hormonas alborotadas y los alfas más, ni un rose o tomarlo de la mano. Así que disimuladamente puso su mano cerca del mayor, para que el alfa tomara su mano.
El cenizo alzó una ceja ¿Por que el peliverde había estirado su mano?
- ¿Q-quieres palomitas? - El Omega ofreció pero en ese momento como si el mundo conspirara en su contra alguien atrás de ellos pasó empujado el asiento del pecoso tirando enzima las palomitas al alfa y el casi en sima, había quedado muy cerca del mayor.
¿Por que tenía que pasarle esto a él?
-L-lo siento - Ahora si el alfa iba a terminar con el. El Omega estaba rojo ya que estaba muy cerca del rubio.
Otra vez ahí estaba ese olor que le picaba la nariz más esa linda vista de los labios rosas del Omega.
-Y..y..- El alfa no aguanto más y le planto un beso al Omega, se había estado resistiendo a ese aroma ya que tenerlo tan cerca solo aumentaba más el deseo de besarlo.
El pecoso gimió por el beso que empezó agresivo y demandante. Comenzaba a amar su vida era su primer beso y con el alfa que le gustaba, parecía devorarlo, puso sus manos al rededor del cuello del alfa y sintió que las manos del cenizo bajaban a su cintura. Besar al menor fue la peor cosa que pudo haber hecho, al descubrir tan suaves labios y tan adictivos despertaron a una bestia, más bien su alfa deseando solo tomar a ese Omega pecoso.
- K..Kacchan..- Por el momento dijo el apodo del cenizo que estaba solo en su mente. El alfa se separó y sonrió, enviándole un escalofrío al Omega.
- Así que Kacchan.. me gusta - Sonrió a un más grande y tomó con más fuerza las caderas del Omega para levantarlo y ponerlo en su regazo.
El Omega de forma instintiva abrió las piernas a cada lado del mayor. No desaprovechó la tan buena disposición del menor y el alfa guió una de sus manos a los muslos carnosos del este apretándolas con fuerza sacándole un gemido.
- ¡Ah!...-
- Shu... no querrás que nos descubran o si Deku -El alfa susurro, el pequeño solo asintió y volvió a atacar sus labios.
Ambos se besaban y manoseaban sus cuerpos sin que nadie se percatara ya que estaban es un lugar oscuro y hasta el fondo, pero tenían que detenerse ya que apestarían todo el lugar a sus feromonas.
- K..Kacchan..e-espera - Trataba de hablar pero el rubio no daba tregua a esos labios.
- ¿Que no quiere? -Apretó con descaro una de sus nalgas.
- Ah...s-si p-pero... -
- Pero nada es lo que querías no pequeña mierdecilla, que te tocara - Mordió la oreja el pecoso era una mar de jadeos y lágrimas debía admitir que le gustaba esas expresiones tan provocadoras.
Bajo hasta su cuello comenzado a lamer y hasta morder, el peliverde no puso resistencia tan solo se dejó hacer por el alfa. Después de todo la temperatura de su cuerpo comenzó a subir el frío se había ido por completo y le gustaba esta nueva sensación, tanto que empezó a mover sus caderas necesitado por más contacto.
- Eres toda una zorra necesitada - Río con cierta burla.
- Ka-Kacch... - Su labios fueron tomados de nuevo, pero las feromonas del menor empezaban a delatarlos.
Así que el alfa se paró y tomo al Omega de la mano saliendo rápido del lugar ya que pudo ver a los trabajadores venir a su dirección. Ambos salieron entre risas del cine, fue bastante excitante esa travesura, ya en la calle el alfa tomó de la cintura al pecoso y lo volvió a besar.
- ¿ A donde quiere ir Deku ? - Tal párese que ese sería su nuevo apodo, el alfa lo miró travieso, pero todavía era muy pronto para ese paso.
El pecoso sonrió y guió al alfa a una tienda de videojuegos que le gustaba ir al
menor, había muchas máquinas se divirtieron toda la tarde ambos resultaron ser muy competitivos cuando uno ganaba era arrastrando por el otro por la revancha. En el último juego el alfa sacó la mejor puntuación y el premio era un peluche de un lobo rubio cenizo, que terminó por dárselo al Omega al ver como sus ojitos brillaban de solo verlo.
Después fueron por algo de comer ya que cierto Omega tiró las palomitas, primero fueron a comprar un cafe caliente ya que el frío comenzaba a calar y se sentaron en una banca para decidir qué comerían.
- Así que antes vivías en Alemania ¿eh?- El alfa dio un sorbo a su café. Así que no se equivocó era extranjero.
- Si, nos mudamos hace años, también estuve en Estados Unidos. De vacaciones, mi papá me enseñó a pescar en hielo - El Omega no paraba de hablar una vez le tomó confianza al mayor, pero al alfa no le disgustaba era relajante oírlo además que le gustaba la voz tan dulce del Omega.
El pecoso en medio de su platica comenzó a toser varias veces.
- ¿Oye estas bien?- Tocó la espalda del menor ahora que se daba cuanta, el menor estaba temblando.
- E- estoy bien...cuando era pequeño y fui a pescar con papá por accidente me caí al lago, como era de esperarse estaba a bajas temperaturas mi cuerpo todo entumido aún recuerdo la sensación de miles de agujas se clavaban en mi cuerpo y poco a poco mi cuerpo dejaba de responderme fue la peor experiencia, mi padre se lanzó a sacarme y estuve a punto de morir por hipotermia. Desde entonces mi salud se puede decir que es algo delicada me enfermo con facilidad ya que el accidente dejó secuelas en mi cuerpo. - El alfa se quedó impactado por la historia del menor no se podía imaginar vivir tal experiencia debió ser aterradora. Ahora sabía que el Omega era propenso a enfermar más en climas fríos, su deseo de protegerlo tanto él como su alfa se incremento aún más en proteger ese frágil cuerpo.
- Vamos - Tomó al pecoso de la mano
- A-a donde -
- A buscar un lugar cálido - El Omega sonrió enternecido por la reacción del alfa. Mientras caminaban el Omega sentía un escalofrío y estornudo- ¿Tienes frío? -
- Mis manos están congeladas - El cenizo tomó ambas manos del pecoso y la acercó a su boca y utilizando su alimento calentó las manos ajenas. El Omega se ruborizó al sentir el aliento tan cálido del alfa.
Todo en el rubio era cálido, su cuerpo, su aliento, incluso su personalidad era explosiva y resplandeciente como el sol el cual él quería correr de tras del el y si era posible poder tocarlo.
- Grasias..- El Omega abrazó y se acurrucó en el pecho del alfa - Así no siento el frío -
- Dime si tienes más frío - Se acercó a su oído - Y yo puedo encargarme muy bien de calentarte en mi cama - Le sonrió pícaro.
- ¡Kacchan... tonto!- Escondido su cara en el cuello del alfa ocultado su sonrisa.
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Dos meses habían pasado y la relación cada vez mejoraba más, hasta el punto que el Omega iba a las clases de su novio cada vez que podía y el alfa pasaba a su salón a recogerlo para irse, los descansos la pasaban juntos, solo los dos. También los celos y lo posesivo del alfa surgió le gruñía al que se atreviera a mirar de más a su Omega.
Anunció a todo pulmón en un descanso arriba de la azotea con un altavoz que el Omega pecoso era suyo el era su alfa, y que ni se atrevieran a acercase a él. Por el otro lado el pequeño Omega sentía las miradas de los Omegas que gustaban del alfa en especial de los que había rechazado no le hacían nada porque sabían que meterse con el pecoso era meterse con el alfa.
Como ya llevaban tiempo saliendo la mamá del cenizo le preguntó a donde iba, el cenizo trato de mantener su relación en secreto un poco más no era por ocultarlo solo no quería a la metiche de si madre. Cuando le dijo que salía con un Omega la ceniza no lo podía creer así que le exigió que lo trajera Así que ahí estaba llenado a conocer a los padres de su alfa, estaba muerto de miedo ¿Que tal si no le caí bien? Según Kacchan su madre tenía un fuerte carácter, se aferraba al brazo del rubio con fuerza.
- Cariño no debiste presionar a nuestro hijo - Decía un alfa castaño sentado en su sofá.
- Y hasta cuando crees que nos iba a decir ese mocoso, de seguro es un Omega feo o vulgar, el mocoso jamas podría conseguir un Omega de categoría- La puerta sonó anunciado que la pareja había llegado.
De inmediato el matrimonio se levantó para recibir a la pareja, vieron a su hijo como siempre con cara de molestia y una cabellera color verde de tras de él con un agradable aroma.
- Vieja él es De...Izuku Midoriya mi Omega-
- E-es un g-gusto - El pecoso asomó su cara. La mujer quedó seria y el aire incomodo lleno el lugar.
- ¿El es tu Omega? -La mujer no daba ninguna expresión.
- Si, ¿Algún problema? -
- Si, si, lo hay ...es ...¡Es demasiado lindo!- Empujo a su hijo y se abalanzó al Omega para abrazarlo.
- Maldita vieja déjalo -
- Más te vale que no sea una mentira o una broma mocoso -
- ¡No, no lo es, el es mi Omega! - Gruñó
- ¡Masaru, nuestro hijo no es un completo tonto como pesaba, se consiguió un bello Omega, te imaginas como serán nuestros nietos, serán hermosos! - Chillo emocionada. El pecoso se ruborizó por tales palabras.
- ¡Vieja! -
- Déjalo respirar amor -
- ¡Así! Ven pasa cariño eres bienvenido cuando quieras, siéntete como en tu casa- La mujer guió al menor al comedor
- Más te vale no echarlo a perder mocoso - Amenazo a su hijo
La tarde continuó tranquila la mujer se encariñó con el pecoso muy rápido consintiéndolo más que su hijo ya que le dijo que le avisara cuando iba a venir para preparar una comida que le guste al menor. Su relación no podía ir mejor se había presentado con los padres de su alfa y se llevaban bien con ellos y las cosas con su novio iban cada vez mejor, jamás pensó que las cosas saldrían así de bien.
Actualidad
La pareja se encontraba recostada en el césped del parque disfrutando del sol en un momento para relajarse después de un día de escuela. El Omega abrazaba su nuevo conejito de peluche apretándolo fuertemente en su pecho, mientras el alfa tenía sus manos en su cabeza mirando el cielo.
- ¿Y dime me empezaste a acosar cuando me viste por primera vez en la escuela Deku?-El alfa miro travieso al pecoso este se ruborizó por la vergüenza de ser descubierto. El cenizo tenía curiosidad de cuánto tiempo había invertido el Omega en seguirlo su pecho se llenaba de orgullo al tener a un lindo Omega de tras de él.
- Y...yo no
- Ni lo niegues Deku de mierda, siempre ibas a mi trabajo con el maldito mitad y mitad- Al principio al cenizo no le gustó la idea de que su Omega fuera amigo del alfa, pero el pecoso al explicarle que el bicolor tenía novio y además era alfa no solo soltó un suspiro de alivio, si no que se rio. No podía creer que el alfa fuera gay y le gustara ser tomado por atrás.
- N-No fue la la primera vez que te vi- Dijo nervioso y mirando al otro lado con su cara roja.
-¿Ah? ..
- Y-yo ya te había visto cuando éramos niños -
El pequeño Omega de cuatro años recién se habían mudado de Alemania a Japón.
Al ser nuevo y extranjero no tenía amigos y todos se burlaban de él, como provenía de una buena familia muchos bravucones lo golpeaban y le quitaban su dinero ya que era débil y un Omega, presa fácil.
Llegaba a su casa todo herido y le mentía a su madre que era por andar jugando o fue un accidente. Los niños eran crueles ya que por ser diferente se burlaban de su apariencia como sus pecas y su cabello verde es por eso que no tenía mucha confianza. Pero un día conoció al alfa.
El pequeño Omega jugaba en el parque solo como siempre ya que ninguno quería jugar con el, los tres niños que siempre lo molestaban aparecieron, este templo ya sabía lo que venía.
- Bien Izuku ya sabes que nos tienes que dar tu dinero -
- P-pero mi mami ya no me dio dinero - Era verdad, su madre al ver como su hijo se "gastaba" toda su mesada muy rápido no quiso darle más.
- Por que me mientes Izuku- Tomo al peliverde de su camisa
- E-es la verdad- Estaba asustado no quería que le pegaran otra vez sus ojos ya empezaban a lagrimear.
- Mentira alguien tan rico como el tiene dinero de sobra, mejor ya golpearlo Kou -
- L-les estoy diciendo la verdad - Era su padre el que tenía dinero el solo era un niño
- Eres un mentiroso Izuku- El niño levantó el puño con intención de golearlo.
El pecoso tembló y serró los ojos esperando el golpe que nunca llegó, pero si oyó y sintió como el niño lo saltaba.
Abrió sus ojos y lo vio, a un niño de cabello cenizo en punta bestia un short rojo y una camisa azul y tenía una capa roja como los héroes de las historietas.
Había golpeado con la cabeza al niño que lo estaba agrediendo.
- Que te pasa tonto -
- Y tu a ti aprovechándote de alguien más débil que tu son solo basura y los héroes de encargan de limpiar escoria - Sonrió mostrando sus dientes en una pose victoriosa.
- Quieres pelar por defender a este gusano, bien - Los niños se prepararon.
- N- No lo hagas - Habló el pecoso- Ellos son más.
- Tu cállate y déjame esto a mi -
Al decir eso la pelea comenzó, el cenizo era fuerte resistió, pero al ser tres contra uno se llevó muchos golpes, al final se quedó acostado en el suelo y los tres niños se fueron.
-E-estas bien - Se acercó - Te dije que no debías, ellos eran demasiados-
-¡Cállate..tonto! - Grito aguantado llorar
- En la vida tienes que ser valiente como los héroes y no quedarte a llorar sin hacer nada, por eso esos niños siguen molestándote por qué tu no le pones un alto - El cenizo se levantó limpiado su nariz.- Eres todo un Deku - Y sin más se fue.
Dejando a un Omega confundido y a la vez con ojos de admiración al ver al niño. Él sabía que esos niños lo estaban molestando y fue a ayudarlo aún si perdía y era golpeado.
- Esa fue la primera vez que te vi - Katsuki se toco la cabeza, recordó eso, era solo un mocoso tonto.- Tu me habías visto como esos niños me molestaban y fuiste como todo un héroe, no fue por eso que me enamore de ti, todos aman a un héroe, si no que fuiste a salvarme aún sabiendo que estabas en desventaja y que lo más probable era que perderías eso para mi valió más que si hubieras ganado la pelea,
ahí fue cundo me enamoré de ti Kacchan-
- Te enamoraste de un mocoso patético -
- No fue patético para mi, me enseñaste a defenderme por mí mismo, siempre me esforzaba por parecerme al niño que me salvó ese día, y quería encontrarte para por lo menos agradecerte por lo que hiciste por mí ese día-El Omega se acurrucó cerca del alfa.
-Así que en vez de agradecerme te convertiste en mi acosador personal - Se volteo tomando al Omega de la cintura apegándolo a su cuerpo quedando frente a frente.
-N-no...Bueno tal..vez - Se tapó la mitad de su cara con el conejo.
-Mi propio Deku acosador- Le quito el conejo de la cara, para verlo mejor
-¿Dime que planeabas? Secuestrarme y tenerme en tu sótano, para utilizar mi cuerpo y complacerte- Sonrió morboso, admite que no era mala la idea de ser usado por el Omega.
- ¡N-no d-digas e-eso! - Se tapó la cara toda roja como tomate.
-Mi lindo Deku - Retiró las manos y atrapó esos adictivos labios, comenzó como un beso lento que tomó poco a poco fuerza.
El alfa se subió arriba del Omega este rodeo el cuello del mayor profundizando el beso, la temperatura de sus cuerpos subió. El rubio subió la camisa del Omega hasta tocar sus botones rosados y pellizcarlos, importándole poco si eran descubiertos ya que estaban en un lugar público. Lo bueno era que el parque estaba casi solo, así que se les hizo fácil ceder a sus más bajos instintos.
-Ka..ch...- El alfa no lo dejaba hablar sintió como la mano del mayor bajaban hasta la parte trasera de su pantalón, metiendo la mano de bajo de su ropa interior tocando su entrada la cual empezaba a lubricar.
- Ah..K-Kacchan...y si alguien nos ve -
- Nadie te verá, yo taparé tu cuerpo - Besaba con hambre el cuello del menor
- Levanta tus caderas Deku - El menor dominado por su alfa elevó sus caderas, el cenizo bajo tanto el pantalón y la ropa interior del pecoso a media nalga.
Solo para meter su dedo en medio de esa descarada entrada.
- Tienes una puta entrada necesitada por una polla Deku - Sentía la cálida entrada y lo pegajoso que esta estaba. Como deseaba enterrarse ahí, pero no habían cruzado aún esa línea, el alfa quería esperar hasta que fuera el cumpleaños del Omega, ya que sería su primera vez, quería que fuera algo especial para el pecoso.
- Ka..Kacchan m-más profundo - A pesar que no iban hasta el final, si se tocaban uno al otro complaciéndose mutua a mente, pero para ambos ya no era suficiente más para el Omega que necesitaba que la polla de su alfa se enterrara en los más profundos de sus entrañas.
- Eres toda una zorra Deku ... que hubiera pasado si no me hubieras conocido.. ya estarías abriéndoles las piernas a otros alfa ¿Verdad? Para que disfrutaran de esto - Enterró más su dedo.
- ¡N-no!...solo Kacchan -
- Claro que solo yo nerd, no dejaría que te pusieran una mano enzima mas si eres mío-Agregó un dedo más - Y esta entrada es mía, destinada para mi polla -
-S-si....- El pecoso solo podía retorcer de placer por esos dedos que simulaban embestidas. Sus caderas tenían mente propia ya que empezó a moverlas para sentir más eso dedos, como deseaba que fuera la polla palpitante, gruesa y dura de su alfa - Más...Kacchan..-Los dos miembros se frotaban uno con otro, en una deliciosa sensación que para los dos ya era adictivo.
- Aguanta nerd quieres succionar mis dedos ¿O que? - Esa entrada palpitaba al rededor de sus dedos, de verdad que hacía un esfuerzo sobre humano en no cogerse al Omega ya hace tiempo. Pero quería que fuera algo más que solo lujuria e instinto.
- K-Kacchan p-por favor ....ya no..- El Omega estaba jadeando y aferrándose fuerte al la camisa del alfa. Estaba a nada de correrse, cuando.
- ¡Katsubro! ¿Eres tu?- Kirishima y Denki aparecieron de pronto interrumpiendo el momento tan intimo de la pareja.
Como divisaron una cabellera rubia ceniza de lejos no supusieron algo más que solo el alfa besaba al Omega.
Katsuki se paró rápido y el Omega igual con toda la cara de color a una fresa se acomodó la ropa y subió sus pantalones dándole la espalda a los amigos de su alfa, para que no lo vieran en una situación tan comprometedora.
- ¡Que demonios quieren bastardos! - Katsuki estaba por demás molesto estaba a punto de hacer que su lindo Omega se corriera.
- Nada bro solo que ...
- Solo que nos tienes abandonados - Lloriqueo Denki - Desde que tiene novio nos dejas, como diaria Kirishima eso no es varonil.
- Tks ...Pues acostúmbrense idiotas mi Omega es primero - Tomo al pecoso en sus brazos todo apenado por las palabras del mayor aveces su alfa, no se contenía.
- Hola Midobro .
- H-hola chicos - No podía verlos a la cara
- Que dicen si vamos todos juntos a mi casa tengo una nueva consola - Invito el pelirojo-
- S-suena divertido no Kacchan -
- Como sea -
-Bien está dicho vamos, pero que después los tórtolos no estén con besuqueos siempre es lo mismo - Dicho eso los cuatro chicos fueron a pasar una tarde de relajación.
Aunque la pareja no cumplió con lo dicho por él beta, debían saber que siempre sería así.
Hola ¿Como están? 💕
8142 Palabras
Fuu...😫💨
Este es el capítulo más largo que e escrito hasta ahora.
Y espero no sea el último.
Espero que les haya gustado esta mini historia. Si no hay Lemons es porque el capítulo sería a un más largo, ademas que tengo contemplado en algún futuro escribirlo.
Se cuidan linduras 🥰🌺
Sin más adiós 👋