The
-¡Ellos serán los miembros del nuevo grupo masculino de Starship Entertainment! –anunció el presentador con grandes ánimos, haciendo a la multitud gritar. Los siete muchachos en las tarimas de en frente comenzaron a llorar de alegría, abrazarse y felicitarse unos a otros.
Minhyuk observaba todo desde atrás, en cámara lenta. Una vez más, había fallado. Luego de años yendo agencia tras agencia, había logrado tener una estadía más o menos prolongada en Starship, donde había sido asignado a un grupo de trainees. Sin embargo, ahora que veía a sus demás compañeros debutar de una u otra forma, una parte de su esperanza moría y esa molesta voz en su cabeza le gritaba que se fuera a casa y dejara de malgastar su juventud de esa forma tan exhaustiva.
Unos delgados brazos rodearon su pecho mientras él veía caer el confeti, sin percatarse de que igualmente había empezado a lagrimear. Volteó hacia atrás, encontrándose con ese chico que había visto un par de ocasiones; Im Changkyun al parecer formaba parte también de los rechazados, que estaban siendo públicamente humillados en aquel momento, siendo que todavía faltaba que se transmitiera aquel programa por televisión nacional. Comenzó a pensar en sus padres, nuevamente lo verían derrotado y no podía volver así a casa, sería una desgracia más a su lista.
Bastante ensimismado, abrazó al pequeño cuerpo que se aferraba a él temblando; a pesar de su voz profunda y cara de pocos amigos, Changkyun era casi tres años menor que él. Con apenas diecinueve años había venido de Estados Unidos para unirse a los aspirantes aidolsde la agencia. El muchacho no era muy sociable y casi siempre se lo veía en su habitación encerrado o practicando en alguna sala de baile. Parecía ser observador y al inicio del programa había quedado en los primeros puestos; por lo visto, la primera impresión no siempre es la que cuenta.
-Hyung –dijo con voz temblorosa –por favor no me suelte ahora. No quiero que me vean así.
Minhyuk sintió pena por el chico, venir de tan lejos para terminar perdiendo sin duda debía ser mucho peor de lo que él estaba pasando, pero todos habían sufrido por igual. Desde sus inicios en el programa, Minhyuk no había logrado ascender más que al sexto puesto de los catorce concursantes que participaban y estaba harto de que su trabajo fuese en vano. Recostó la cabeza del menor en su pecho para ocultar así su rostro –llora lo que necesites –murmuró en su oído –no te verá nadie.
Los otros dos chicos que habían sido también eliminados abandonaron el lugar sin decir más. Sus tarimas quedaron en completa oscuridad y descendieron hasta quedar fuera del escenario, donde estaban los otros dos ex participantes.
-Esto es un asco –dijo Jaehyung, visiblemente molesto –esta vez estaba seguro de haber hecho una buena presentación. Incluso los jueces lo dijeron.
- ¿Y ahora qué? –preguntó Joshi, revolviendo sus rubios cabellos. No estábamos seguros de si la pregunta fue para nosotros o para él mismo.
-Yo no pienso volver a casa –soltó Minhyuk con franqueza –no pienso ser un fracasado para mi familia. Ya es suficiente con serlo para mí mismo.
-No eres un fracasado, hyung –habló Changkyun por primera vez, sin despegar su cara en ningún momento de su mayor –tú estuviste tan cerca –se secó con las mangas de sus sudadera antes de levantar la cabeza –estoy seguro que a la próxima podrás hacerlo.
-Si es que hay una próxima vez, niño –otra vez Jaehyung.
-La habrá, yo volveré a intentarlo aquí.
-Yo no lo sé, tal vez sea mejor cambiar de agencia por esta vez –Joshi lucía bastante perdido, siendo tan joven y su primer intento de debutar, parecía lógico que reaccionara así. Incluso había sacrificado una parte de sus estudios para dedicarse por completo a las prácticas y ahora debía seguir buscando una oportunidad.
-Yo me quedaré aquí también –dijo Changkyun, que aún seguía secándose las lágrimas –seremos compañeros de nuevo, tal vez.
-Ese es el espíritu –respondió Minhyuk, tratando de ser lo más positivo posible.
Aunque al principio pudiese haber parecido obvio, Lee Minhyuk no creía en ese entonces que aquel rechazo por parte de la agencia marcaría el inicio de una profunda amistad con Im Changkyun. El más joven había aprendido a convivir con su mayor y eventualmente, con más chicos que recién llegaban como trainees a la agencia.
Changkyun era tímido, pero resultaba toda una caja de sorpresas al momento de entrar en confianza. Más de una vez ambos habían salido juntos en sus ratos libres al cine o simplemente a jugar videojuegos y comer porquerías, que no debían. El menor despertaba en Minhyuk esa necesidad de protección y liderazgo que desconocía, más no le desagradaba. Im admiraba a su compañero y sobre todo, esa actitud positiva que resultaba ser un rayo de sol en medio de los días grises.
Por otro lado, Minhyuk también tenía sus momentos de declive. Siempre había sido demasiado perfeccionista al grado de presionarse a sí mismo algunas veces, pero era su modo de asegurar que el sacrificio valiese realmente la pena. Por eso mismo, resultaba sumamente agotador escuchar las críticas de los profesores; ”no es suficiente“, ”necesita más de esto“, ”trata de poner más esfuerzo“, todo era como si agotara su batería a cada segundo, al igual que sus ganas de continuar.
-Hyung –susurró Changkyun una vez, en medio de la noche –traje Kit-Kat.
Él simplemente miró con una sonrisa adormilada, dejando espacio en la cama para que el menor se recueste. No compartían habitación, así que procuraban pasar juntos la mayor cantidad de tiempo posible debido a sus jornadas de clases y entrenamientos, los cuales se habían vuelto más largos y exhaustivos desde su salida del programa. Changkyun pretendía convertirse en rapero, mientras que Minhyuk entrenaba para ser vocalista; sólo se veían durante las clases de baile o modelaje. Aquellos momentos en la noche eran únicos y sin duda la recarga que Minhyuk necesitaba para continuar.
Luego de comer dulces a escondidas, solían quedarse un rato viendo algún episodio de anime en la Tablet del mayor hasta quedarse dormidos. Muy temprano por la mañana, Changkyun regresaba a su propia cama para evitar ser regañado. Ya algunas veces sus compañeros de habitación lo habían visto y trataban de ayudarlo a ocultar sus escapadas nocturnas a la habitación del fondo cuando algún productor los visitaba por la mañana.
-Kyunnie –susurraba el rubio a su oído –despierta, sunbaenim está en la mesa con los chicos.
Aquellas siempre eran las palabras mágicas para despertarlo, aunque no siempre fuera cierto. Changkyun se paraba como un rayo y huía a su habitación para vestirse. Minhyuk solía prepararse también y la sorpresa se la llevaba el menor al darse cuenta que no estaba en la mesa nadie más que sus compañeros.
-¡Minhyuk! –gritó molesto, haciendo reír a los demás presentes.
🎙️ 🎙️ 🎙️ 🎙️
Desde que se habían anunciado las posibilidades de conceder su debut a los aprendices, las prácticas y revisiones semanales se habían vuelto cada vez sesiones más largas y exhaustivas. Changkyun siempre practicaba a solas mientras los demás dormían o con Minhyuk, a la hora del almuerzo. El rubio se sentía orgulloso del entusiasmo que su menor ponía en sus presentaciones y de algún modo, le motivaba a esforzarse él también. Ambos agradecían enormemente que esta vez la agencia decidiera no hacer un programa de supervivencia con ellos, ya había sido humillación suficiente.
Esa mañana tocaba la revisión mensual de composición; todos los aspirantes debían mostrar sus trabajos a los productores para ser evaluados y Minhyuk no podía estar más entusiasmado porque escucharan en lo que había estado trabajando. ”Psichology" no había tenido demasiado éxito la sesión pasada ya que él había presentado una balada mientras todos los demás chicos llevaban canciones EDM o rock-pop. Esta vez, con su nueva canción ”When I’m Free" que presumía un preciso estilo de retro-pop ochentero, se aseguraba a sí mismo que obtendría mejores comentarios sobre su trabajo.
-Tu interpretación ha mejorado bastante –dijo el profesor –pero la canción... simplemente no es buena. Es algo pegadiza en el coro, pero no tiene estilo propio. No me dice nada sobre ti, Minhyuk –la expresión neutral de aquel hombre hacía a Minhyuk tener los nervios de punta, mientras era nuevamente humillado frente al resto de sus compañeros.
Lee sólo asintió a todo, conteniendo la respiración antes de volver a su lugar, reprendiéndose por ser tan mediocre. Por eso, ahora estaba practicando a solas su baile, para no darles a los profesores otro punto susceptible a críticas negativas. No lo iban a volver a humillar de esa forma jamás. Y el abandono había dejado de ser una opción para él en ese momento.
Changkyun lo miraba desde la ventanilla transparente, sosteniendo un sándwich de atún a medio morder que había comprado en la cafetería y uno de jamón aún envuelto en la otra, esperando que con sus señales telepáticas el otro dejara de presionarse y se diera cuenta de que alguien lo esperaba al otro lado de la puerta.
-Hyung –irrumpió en la habitación luego de unos segundos –te traje comida.
Se sentó en el suelo junto al rubio, ambos comiendo en silencio. Minhyuk estaba exhausto, practicar en sus descansos le molía los músculos y sus pulmones no daban para más. Alguna vez Changkyun lo había reprendido por exigirse demasiado, pero la historia siempre terminaba de la misma forma: Min trabajando hasta el cansancio y Kyun brindando a su ser la tranquilidad que tanto deseaba.
-Tú haces todo bien, no te esfuerces tanto –le decía –o terminarás hecho polvo como yo.
-Claro que no, hyung –sonreía, como siempre que lo llamaba de esa forma. Simplemente adorable –si hiciera al menos la mitad del trabajo que tú haces yo ya habría desaparecido. Además, necesitas dormir bien.
-Lo dice el niño emo que se provoca ojeras para ser cool –se ganó un golpecito por parte del menor, mientras ambos reían abiertamente.
Minhyuk era testarudo, pero se preocupaba por él. Siempre le preguntaba cómo le había ido en sus prácticas y le hablaba de cualquier cosa que le hiciese olvidar cuánto extrañaba a su familia al otro lado del mundo. Cuando se sentía solo, Minhyuk estaba allí con él, dándole ánimos. Todas esas atenciones no pasaron desapercibidas por el castaño, quien eventualmente terminó sintiendo algo más que cariño o admiración simples por Lee. Sin embargo, dudaba de que éste le correspondiera, puesto que siempre estaba practicando. A pesar de todo, los momentos que pasaban los dos juntos eran sagrados para Changkyun, pues le devolvían ese pequeño brote de esperanza.
🎙️ 🎙️ 🎙️ 🎙️
Minhyuk había sido llamado donde el productor y realmente temía que al final se hubiesen rendido con él. Tantos años gastando en él para entrenarlo, cuando más aprendices habían ido y venido, teniendo más éxito que él. No quería ser enviado a casa, no con las manos vacías.
Grande fue su sorpresa al saber que debutaría. Su sueño se estaba volviendo realidad y él simplemente no podía creerlo. Había abrazado al productor y a todos los que estaban presentes en la sala, siendo un manojo de reverencias y agradecimientos. Lo primero que hizo fue correr al dormitorio para contarle a Changkyun. No terminaba de creer lo que sucedía y no podía esperar a que el menor lo supiera.
-¡Kyunnie...ugh! –hizo mueca de asco al encontrar a los compañeros de cuarto de Im viendo el fútbol en la televisión, todos en calzoncillos. Por el olor a sudor y el sonido de fondo de la bañera, supuso que estaban esperando a ducharse luego de haber hecho ejercicio.
-Está bañándose –dijo Minho sin voltear a verlo –se acaba de meter.
Minhyuk bufó y salió de la estancia sin antes despedirse, sus manos y pies temblaban. Decidió que mientras esperaba, llamaría a su madre para darle las buenas nuevas. Al principio había pensado en ir a su casa y decirle en persona, pero tendría demasiado trabajo ahora, por lo que no tendría ningún día libre hasta que la esperada fecha llegase.
Pasados unos quince minutos, el menor salió vestido de la ducha y con el cabello húmedo pegado a la frente. Le sonreía como siempre, con su expresión serena. Entonces Min, sin poder ocultar más su emoción tomó los hombros del chico, luego de haberlo saludado.
-Kyunnie, por fin está pasado –su sonrisa no cabía en su rostro, Changkyun lucía confundido, pero sonreía también – ¡Voy a debutar!
-¿Qué? –Tartamudeaba el castaño, evidentemente sorprendido – ¿de verdad, hyung? –luego de que el mayor asintiera, ninguno contuvo su emoción y empezaron a dar saltitos en su lugar, chillando de la emoción.
- Temía que nunca sucediera y pensé que me iban a correr, pero sólo me dijeron que mis composiciones aún necesitaban mejorar y que sunbaenim haría una canción para mi debut –suspiró.
Apretó al menor entre sus brazos, siento correspondido por un sonriente y orgulloso Changkyun que lo felicitaba. El chico compartía su felicidad, así como había compartido sus lágrimas desde un inicio y Minhyuk no podía estar más agradecido con él. Estaba que no cabía en sí mismo del gozo, se separó un poco del contario.
– ¡Es un sueño hecho realidad! Yo siento –respiraba agitado, pero radiante como siempre –siento que puedo hacer lo que sea, Kyunnie –sin pensarlo más, tomo el rostro del menor en manos y lo besó por un instante breve y emocionante.
-Hyung... –Changkyun lo miraba pasmado y con una mueca de querer salir huyendo. Minhyuk lo dejó libre de cualquier contacto rápidamente, igual de sorprendido.
-Lo siento –dijo en voz baja como si todo ese entusiasmo hubiera bajado de golpe –no fue mi, yo no quise –bufó –lo siento, sólo olvidemos que hice eso.
-Claro –respondió Im tratando de no parecer devastado con las palabras del rubio –olvidemos que eso pasó. Felicidades por tu debut, hyung. Estoy orgulloso –dando la sonrisa más sincera que pudo, salió en dirección a la cocina. Con suerte, allí nadie lo molestaría.
Minhyuk sólo podía preguntarse qué rayos había hecho.
💛
Tenía muchas ganas de hacer una historia con esta ship.
Espero que la disfruten.