Prólogo
Hyukjae era gay. Eso no representaba un secreto para nadie. Él era el tipo de chico que no ocultaba ni un mínimo aspecto de su personalidad. Por eso la gente del instituto lo sabía: tenía poca paciencia, la lengua floja, una tendencia a convertirse en héroe y gustos homosexuales.
La vida estudiantil puede llegar a ser aburrida, es por eso que los chismes son tan importantes en los pasillos de los institutos. Hyukjae desde su primer año se convirtió en punto de atracción. Es decir, le ayudaba a los del equipo de química con la tarea porque su papá era farmacéutico, a los del club de periodismo tomando fotos en sus tiempos libres, a las porristas con las cargadas, y le conseguía cigarrillos a los demás chicos (por qué él ya era lo suficientemente mayor para comprarlos).
Pero, sobre todo, ayudaba a los desdichados a combatir el bullying. Fue por esa razón que Lee Donghae notó su existencia.
Quizá, en otra situación, Hyukjae le hubiera caído bien. Es decir, era un tipo fuerte, valiente, amigable y encantador. No dejaba que nadie pasara por encima de él, como la mitad de idiotas de la escuela. Tenía el orgullo suficiente, por eso inspiraba confianza. Sin embargo, no le había gustado en absoluto el puñetazo que le dio aquella noche en el parque frente a la escuela.
Seis meses atrás uno de los populares hizo una fiesta. Donghae y sus amigos estaban ahí, y, aunque era menor de edad, no se preocupó en mantenerse sobrio, así que cerca de las diez ya estaba un poco mareado. Él y su séquito vieron a uno de los estudiantes de la escuela pasar por enfrente de la fiesta, al parecer venía de trabajar, ya que llevaba el uniforme de un konbini. En los pasillos del instituto corría el chisme de que era gay, y Donghae decidió comprobarlo, solo por curiosidad.
Comenzaron a seguirlo. Al principio, el muchacho solo miraba hacia atrás, se encogía sobre su abrigo y caminaba más rápido, pero, al ver que en realidad sí estaban detrás de él, comenzó a correr. Donghae y los demás lo imitaron. No les costó mucho trabajo alcanzarlo en un parque.
Donghae lo abrazó intimidantemente por los hombros y le preguntó con su voz alcohólica por qué huía, mientras los otros cuatro los rodeaban. Luego prosiguió a preguntarle si era cierto lo de su sexualidad, al mismo tiempo que se lo lanzaban entre todos como si se tratara de una pelota de fútbol. El chico estaba aterrado, sin poder salir de ese círculo.
"Te preguntó algo, contéstale" vociferó uno de los muchachos y lo tiró al pasto, a los pies de Donghae.
En ese momento, justo antes de que pudieran pegarle, el chico nuevo salió de detrás de los árboles como un fantasma y lo impidió. Donghae estaba sorprendido, principalmente porque nunca se dio cuenta de su presencia, y en segundo lugar porque ni siquiera medió palabra, solo llegó, le dio un puñetazo y levantó al muchacho para colocarse delante de él.
Hubo unos cinco segundos de potente silencio hasta que Hyukjae dijo "Odio a los abusivos", y la pelea comenzó.
A Donghae le costaba horrores aceptarlo, pero Hyukjae le ganó esa noche... En realidad, Hyukjae le ganaba siempre.
Ese tonto chico gay que no tuvo los cojones para defenderse sin ayuda se llamaba Kyuhyun, y se volvió el mejor amigo de Hyukjae. A Donghae le daba asco solo pensarlo. Estaba lleno de odio y no podía soportar siquiera escuchar el nombre de Hyukjae. Cada que lo veía, la sangre le ardía e intentaba buscarle pleito para descargar su frustración y pegarle, aunque siempre terminara derrotado.
En realidad, pocas veces llegaban a los golpes dentro de la escuela, por lo que no los habían suspendido todavía. Jungsoo, el presidente estudiantil, se encargaba de ellos antes de que llegaran los profesores. Los apreciaba a ambos y no quería que tuvieran problemas. Donghae había sido su amigo de la infancia, y Hyukjae simplemente era un chico genial. Todo el mundo lo adoraba y él no era la excepción. Jungsoo tenía clara una cosa: debían dejar de pelar... Toda la escuela pensaba igual, solamente eran ellos los que no podían concebir esa idea en sus cabezas: empujones intencionales en los pasillos, bromas tontas en los vestidores, provocaciones durante las clases, incluso discusiones en cualquier sitio fuera del instituto. Hyukjae y Donghae peleaban tanto que hasta parecía que se gustaban en secreto de la forma más inmadura posible.