Entre detalles

Summary

El matrimonio con Miguel O'Hara sonaba bastante prometedor, la idea de convertirse en una buena esposa y madre para Gabriella era la mejor experiencia que podría vivir. Al menos así debió ser, después de terribles dificultades y un divorcio complicado, las cosas parecían querer empeorar más, pero ver nuevamente al que fué el peor esposo arrodillarse y pedir otra oportunidad es bastante extraño, no parece ser el mismo Miguel. ¿Realmente deberías volver a creer?

Status
Ongoing
Chapters
10
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1

Un día prometedor, la emoción recorría completamente a T/N, incapaz de poder mantenerse tranquila apenas sonó la alarma de su teléfono.

El sol ni siquiera había mostrado sus primeros rayos, pero no se podía evitar, el día de su boda no podía simplemente verse arruinado por contratiempos.

Finalmente, a sus 27 años, T/N se casará con la persona que más ha amado, Miguel O’Hara, un hombre del que ha estado enamorada desde finales de la universidad, conocerlo había sido una coincidencia bastante extraña, considerar que algún día se casarían era una idea increíblemente ocurrente, un hombre con firmes creencias científicas junto a una mujer con un corazón amable y sensible, es una mezcla extraña para bastantes personas, pero realmente se sentía bien con eso.

T/N apenas salía de la comodidad de su cama, casi tropezando con las sábanas que caían del colchón, apresurada al dirigirse a la ducha, comprobando la temperatura del agua que caía para finalmente despojarte de la ropa que cubría su cuerpo, cómodamente sintiendo el agua recorrer desde la coronilla de su cabeza hasta las puntas de sus pies, soltando un pequeño suspiro mientras los músculos de su cuerpo se relajaba ante la calidez, limpiando suavemente la piel y lavando cuidadosamente su cabello hasta que finalmente siente la comodidad de la limpieza.

Salir de la agradable ducha fue más tardado, el frío de la mañana era incómodo al rozar su piel, usando la cómoda bata para cubrir su cuerpo del frío mientras salía nuevamente a su recamara. Los rayos del sol empezaban a brillar a través del lindo bordado en las cortinas, unos pequeños toques sonaron en la puerta de la habitación.

—Cariño, ¿estás despierta?— La voz de Conchata sonó del otro lado, un tono suave y emocionado mientras T/N tarareaba con aceptación, haciendo que la mujer entrará en la habitación, la señora vestía cómodamente, con el cabello recogido y una agradable sonrisa en sus labios. —No sé quién está más emocionada, si tú porque es el día de tu boda o yo porque finalmente el amargado de mi hijo se casará con alguien tan encantadora.

Una sonora risa sale de los labios de T/N, ligeras gotas de agua aún caían de su cabello al suelo, humedeciéndolo y empezando a sentir el frío con mayor intensidad.

—Bueno, a decir verdad creo que voy a chillar de la emoción— Su suave voz se esforzaba en esconder el pequeño grito que T/N anhelaba tanto soltar, las mejillas sonrojadas y el corazón acelerado, Conchata sonreía ante la agradable imagen de su nuera tan emocionada, recordando los días de su propia felicidad al ver a la joven tan inquieta.

—Bien, bien, tú ganas— Habló con una sonrisa mientras abría la puerta y otra mujer entraba, Anna, una amiga cercana y la mujer que se encargará del maquillaje, a pesar de su aspecto ligeramente desaliñado al buscar la forma de encontrar un espacio adecuado para atenderte, la sonrisa de felicidad adornaba su rostro, aquellos ojos azulados te veían con tanta alegría, sus labios pintados de un tono ligeramente rosado apenas resaltaba, Anna tiene la clara intención de que seas la mujer más hermosa en ese día, no solo se habías esforzado en mantenerte como una gran estudiante en tus días universitarios, también lo hiciste al sentir el deseo de querer ser una destacable esposa.

Recordar el día que Miguel se arrodillo en aquel muelle, una linda noche donde todo estaba hermosamente alumbrado, detalles con flores y música suave de fondo mientras te pedía nerviosamente casarte con él, fue simplemente una noche inolvidable, naturalmente la boda también debe serlo.

Con una sonrisa, T/N estaba sentada frente al tocador, mirando por el espejo como Anna acomodaba bolsas de diferente tamaños sobre una mesita para después sonreír con cierta complicidad, Anna te conoce mejor que nadie, es tu mejor amiga y quien más consideración ha tenido contigo al paso del tiempo, una chica que siempre mostró amabilidad y lealtad a su amistad, incluso dejando de lado a chicos si veía que intentaban dañarte o insinuarse hacía tu persona con alguna intención maliciosa.

Ella se encargaba de tratarte cuidadosamente, sabe lo curiosa que eres y lo inquieta que te pones al tener que esperar tanto, limpiando tu piel suavemente, aplicando el maquillaje, observando los pequeños detalles a destacar, ella siempre te ha dicho lo hermoso que son tus ojos, aquella mirada que era tan expresiva, que brillaba tanto al hablar o hacer algo que tanto te gustaba, lo rápido que se hinchaban cuando llorabas con alguna típica novela dramática o incluso cuando llegaste a llorar por la historia de un perro que esperó por tanto tiempo a su dueño, ella no era tan sensible como tú pero ciertamente nunca se burló de tu forma de ser, aún cuando curiosamente se conocieron por medio de malentendidos.

—¿Cómo es posible que mi mejor amiga se esté casando tan pronto?—Cuestionó Anna con una sonrisa en sus labios, poniendo hábilmente el delineador, resaltando la belleza de tus hermosas cuencas.

—No me digas eso, tú te casaste antes que yo—comentó T/N con una sonrisa en tus labios, siendo regañada por Anna al moverte demasiado al intentar verla.

—Si, llorabas tanto que incluso me retrasé en ir a ver a los invitados después de la ceremonia—La voz de Anna sonaba tan nostálgica, la conoces bien, sabes que ahora es ella quien posiblemente se pondría a llorar de emoción.

—No puedes culparme, me tienes acostumbrada a tener tu atención, de la nada resulta que te casaste y ahora te tengo que compartir— te quejabas con un puchero en tus labios, provocando una risa divertida en Anna.

-Pero sabes que siempre estoy para ti.

—Lo sé, hoy es una prueba de eso— una sonrisa se dibujó en los labios de T/N, Anna solo maquilla como un pequeño pasatiempo, ella es la dueña de un prestigioso restaurante, la viste llorar y hacer corajes para llegar en dónde está, y su esposo, Marcus, es un conocido vendedor de bienes raíces , aún que según él su verdadera pasión es la crítica gastronómica, pero T/N siempre la consideraba como una excusa para probar de primera mano los platillos de Anna.

—Realmente debes considerar que hice magia para preparar tu bufete— la voz de Anna sonaba orgullosa, ella misma se había encargado de organizar todo meticulosamente, dios sabe lo que sufrieron los pobres cocineros ese día.

Una agradable risa salió de tus labios, realmente sabías que Anna fué bastante quisquillosa en cada detalle para tu día.

—Si, lo sé.

Pasó el tiempo, el esmero en arreglar cada detalle del maquillaje, vestido, peinado, todo fue tan cuidadoso que T/N creía que se te haría tarde. T/N lograba ver su reflejo en el espejo, estaba realmente hermosa, tu maquillaje resaltaba la belleza de tus ojos, mostrando las hermosas curvas de tu cuerpo cubierto de una tela suave y cómoda, mostrando ligeros detalles que destellaban sutilmente en tu escote, resaltando la belleza de tu cuerpo, de tu suave piel.

Cada detalle parecía único y exclusivamente hecho para ti.

Finalmente llegó la hora de salir, a pesar de las diversas ideas sobre dónde sería la boda, la idea de salir de la enorme iglesia con un vestido blanco parecía ser la mejor opción, considerando la gran cantidad de personas que habían sido invitadas, fue curioso, inicialmente empezaron con familiares cercanos, hasta que de un momento a otro la mayoría de los familiares de Miguel y amistades cercanas terminaron dentro de la celebración, aunque fue agradable que respetaran la regla de que no habrían niños en la fiesta, más que nada porque el salón llevaba una gran cantidad de espejos y cristales hermosos.

El camino a la ceremonia era algo bastante tranquilo, a pesar de las preocupaciones acerca del trafico, no parecía ser tan caótico como se mostraba inicialmente.

El corazón de T/N latía rápidamente, sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas mientras bajaba de la limosina, acompañada de su padre mientras la encaminaba al altar.

El diseño barroco se la iglesia era casi convencional, pero la emoción no podía ser descrita con palabras, la forma en que las puertas se abrieron para mostrar el interior, para mostrar el lugar casi repleto mientras un nervioso Miguel sonreía casi tímidamente, algo bastante lindo de ver considerando lo seguro que es tu futuro esposo en casi todos los momentos.

Tu padre tomo suavemente tu mano, murmurando palabras tranquilizadoras mientras encaminaba a T/N hacia el altar, cada paso parecía ser un hermoso sueño, recordando las promesas de amor y ternura que se habían prometido desde que se enamoraron.

Finalmente habían llegado frente a Miguel, la sonrisa nerviosa y torpemente enamorada del hombre no tuvo precio al ver lo hermosa que se mostraba T/N.

—Mi amor....— ronroneaba el hombre suavemente, su voz ligeramente seductora, como una promesa de lo que vendría después.

T/N tomo la mano de su futuro esposo, viendo la sonrisa suave de su padre al momento de entregar a su amada y pequeña hija.

—Estamos aquí para celebrar la unión de una hermosa pareja— la voz del sacerdote hacia eco en el gran lugar, hablando y conmemorando el momento hasta que finalmente las palabras definitivas fueron dichas.

—Miguel O’Hara, ¿acepta a T/N para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?

—Acepto.

—T/N, ¿Acepta a este hombre, para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?

—Acepto...

Apenas dijeron esas palabras, ambos se vieron, los ojos de Miguel bajaron a ver los hermosos labios de su amada, sus manos bajaron a la cintura de T/N, sus ojos marrones se entrecerraban suavemente ante el amor y el deseo hacia su pareja. T/N lo sabía perfectamente, ella alzó su mirada suavemente hasta que Miguel finalmente puso sus labios sobre los de ella, presionando suavemente, sintiendo el suave sabor del labial, tomando nota del aroma de su amada, la forma en que se estremecía y la forma en que aquella sensación tan adictiva empezaba a llenarlo, haciendo casi imposible alejarse al momento de profundizar el beso. Hasta que finalmente a causa del aire o los gritos de emoción de las personas, Miguel se alejo lentamente, chupando suavemente el labio inferior de T/N, saboreando hasta el último gramo de su amada.

—Tan hermosa, mi amada esposa...— Murmuró suavemente mientras acunaba suavemente una de las mejillas de la hermosa mujer con su mano, sintiendo lo perfecta que es, la forma en que se acoplaban perfectamente al momento de acercarse.

—Te amo, mi guapo esposo— comentó T/N con las mejillas sonrojadas, abrazando a Miguel mientras éste aprovechaba para cargarla entre sus brazos de forma nupcial, haciendo que T/N soltara un pequeño chillido de emoción.

Las personas aplaudieron y celebraban en voz alta al ver a los recién casados caminar a la salida.

Este día no podría ser mejor.

Entonces, ¿Por qué después de cinco años de matrimonio y una pequeña hija, estás aquí, firmando los papeles de divorcio?

—¿Hay algo más que hacer?— preguntó T/N de una forma cortante, su vestido largo de color vino se movía sutilmente con cada movimiento de la mujer, la cuál se había cuidado y mantenido de una manera asombrosa, muchas mujeres la envidiaron al lograr verse tan bien a pesar de haber engendrado a una pequeña niña.

—No, eso es todo, referente a las visitas...

—Fines de semana, empezando de viernes a domingo por la tarde— interrumpirte al hombre que antes era tu esposo, ahora, ex marido, quien vestía un traje gris, la camisa blanca resaltaba el color opaco del saco y sus pantalones.

—Si...— la indiferencia del hombre rompía el corazón de T/N, pero él se lo busco, no eras la culpable, no lo eras....

Es lo que más anhelas creer...