Número desconocido || Tododeku || BnHA

Summary

Todoroki recibe un mensaje de un número desconocido y sin darse cuenta se ve envuelto en un chat erótico con un completo extraño que lo vigila muy de cerca Los personajes no me pertenecen sin del grande Horikoshi-sensei

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

Número desconocido

Shoto terminaba de darse una ducha, pronto darían las 12 así que intentaba hacer el menor ruido posible en casa, ya que los demás dormían, cruzo el pasillo hasta su habitación mientras terminaba de secar su cabello, el tono de notificación salió de su teléfono que reposaba en su escritorio, le pareció extraño por la hora así que fue directo a él esperando que fuera algo menor como un mensaje de promoción de telefonía, una notificación de los juegos que tenía en el celular o algún aviso de las redes sociales, por el contrario, termino encontrándose con el mensaje de un número no registrado.


“Hola”


Eso era todo, registro el número de teléfono para poder ver la foto de perfil táctica que agradecía a las compañeras de su salón de clases, pero esta solo contenía la foto la parte del cuello y mandíbula de un chico con una atractiva sonrisa que si la hubiera visto en algún lugar la reconocería, y en la información de contacto aparecía uno —Zuu— No conocía a alguien con ese sobre nombre o abreviatura, tampoco un nombre que llevará de por medio una Z. Miro la opción de bloquear muy tentativamente, pero al final solo era un chat, eso podría hacerlo en cualquier momento, o seguramente era alguien que se equivocó y podría ahorrarle el tiempo.


Shoto: “Hola ¿Nos conocemos?”


En cuanto lo mando se marcó directamente el visto.


Zuu: “Puede ser y si no, podemos empezar”


Eso le pareció extraño, pero aun así siguió, al final de alguna manera había obtenido su número, así que era probable que en algún momento se lo diera y solo le estaba jugando una broma antes de revelar su identidad.


Shoto: “Muy bien Zuu, porque no te presentas primero”


Esta vez pasaron unos minutos antes de que le contestara, así que pensó que ya se había aburrido entonces se sentó en la cama para terminar vestirse cuando otro mensaje llego, esta vez era una foto, por fin le revelaría quien era, pero cuando abrió el mensaje se sorprendió casi tirando el teléfono. Frente a él se encontraba una foto de un miembro masculino por completo erecto, mientras una mano descansaba en la orilla del bóxer para poder mostrarlo bien.


Shoto: “¿Qué significa esto?”

Zuu: “Lo que tú quieras que signifique, si no te gusta puedes bloquearme”

        “por el contrario, nos la podemos pasar muy bien, sin compromisos, solo dos chicos aliviando su estrés”


Quien fuera la persona del otro lado sabía de sexualidad, no es como si tuviera una preferencia, pero si había salido con algún que otro chico en el pasado, procurando ser discreto, lo que menos necesitaba era un escándalo en su casa por lo que hacía en su dormitorio. En ese momento le llego otra foto mostrando la perfecta curva de su espalda que descendía hasta el trasero redondo más acentuado por el bóxer que lo realzaba apretando sus piernas con algo de músculo.


Zuu: “O prefieres este?”


Ahí exploto, le encanto de sobre manera lo hermoso que se veía, era perfecto.


Shoto: “¿Qué tal una donde abras las piernas?”

Zuu: “Para peticiones primero deberías presentarte”


Shoto miro entre sus piernas donde aún tenía amarrada la toalla, podía notar debajo de esta su miembro semiduro así como también pensó en porque debería seguir con ese juego, si bien podría ser muy divertido, a la vez peligroso, aunque mirando las fotos del chico nada le obligaba a mostrar su cara, aunque supiera quién era en caso de que se hiciera público no podía comprobárselo, basta con decir que son fotos bajadas de internet o alguna excusa convincente para librarse de esa situación, el anonimato tenía sus ventajas.


Masajeo su miembro admirando el lindo trasero en su celular, sin duda la idea de poder restregarse contra él lo estaba tentando, espero hasta estar lo suficientemente duro y con el líquido pre—seminal saliendo para tomar una foto desde abajo cuidando que no saliera su cara, después una segunda y hasta la tercera quedo convencido del resultado, y la mando. Minutos después recibió el visto.


Zuu: “Se me hizo agua la boca”

         “Mucho gusto”


Sonrió y la siguiente imagen que recibió fue de las piernas abiertas de chico que parecía tomada con un selfie stick mientras con la otra mano se masturbaba. Eso era justo lo que quería.


Se sentó en la orilla de la cama y tomo un par de fotos más, esta vez con más confianza, aseguraba tener un buen pene, tal vez no el más grande del mundo, pero era vigoroso y sus parejas sexuales se lo aseguraban.


Zuu: "Me gustaría poder tener todo eso"

Shoto: "¿Qué harías si lo tuvieras? "


Zuu: "Te la chuparía completa hasta que me doliera la mandíbula"


Ese chico le parecía casi un experto en el tema, tanto que no sabía bien cómo responderle, pero quería estar a la altura de sus expectativas.


Shoto: "Me gustaría venirme en tu boca, poder llenarte la garganta"

"¿Pero sabes que me gustaría más?"

Zuu: "Qué?"

Shoto: "Poder lamer cada centímetro de tu redondo trasero, hasta empezar a dilatarte con mi lengua"


Cuando terminó de escribir quiso borrarlo de inmediato por la pena que le dio, él no era así.


Zuu: "Me encantan los besos negros, más si puedo sentarme en tu cara"

Shoto: "Por mi encantado"

"Después te pondría contra el colchón, asegurándome de tener bien sujeto para entrar en ti de una sola embestida, que me tomes completo"

Zuu: "Si, Shoto, puedes apretarme tan duro como quieras"

Shoto: "Eso es" "Hasta que me supliques que pare porque ni así me detendré"

No lo conocía, ni siquiera podía fantasear con su rostro, pero el imaginar aquella blanca espalda espolvoreada de ligeras pecas terminando en ese tan perfecto trasero devorando su pene con hambre no necesito nada más para empezar a masturbarse con fuerza, tampoco tuvo que imaginar mucho porque llego un video a su chat, un que tenía la previsualización de color negro, sin duda sabía bien que hacía, empezó a reproducirlo, notando como la cámara frontal mostraba al chico tocándose el miembro mientras sus dedos se hundían hasta perderse en los pliegues de su piel dejando escuchar a la perfección los agudos gemidos del chico.


Acelero los movimientos de su mano lista para llegar al orgasmo sin despegar la vista del video que se reproducía el loop de ese chico misterioso metiendo ambos dedos en busca demás placer, el alivio llego y con él, su semen empezó a brotar con fuerza, quedo sorprendido de la forma en como salió, estaba seguro de que nunca se había corrido de una forma tan salvaje, y mucho menos, mientras se lo hacía así mismo. Quedo fascinado que tomo una foto para cerrar la noche.


Shoto: “Esto es lo que me provocas”

Zuu: “Me encantaría tener todo eso dentro de mí”

Shoto: “Te aseguro que lo tendrás y mucho más, descansa niño lindo”


No recibió respuesta, pero no importaba, su cometido estaba logrado y con él, el mayor orgasmo de su vida con solo una plática demasiado “sucia” para su gusto, tanto que al pensar un poco las cosas se sintió mal por aceptar semejante invitación de un desconocido, incluso sorprendiéndose de la capacidad que tuvo para seguir todo el juego hasta el final.


Como si se volviera una rutina los mensajes con Zuu se volvieron algo cotidiano, si bien no eran todos los días al menos 4 veces por semana, nunca se había tocado tanto, aun así cuando recibía un mensaje con su nombre la sangre de su cuerpo iba directamente a su miembro casi como un reflejo, sin duda, lo estaba disfrutando mucho, al terminar su tercera semana y casi conociendo a detalle cada parte del cuerpo de aquel chico, lo único que le faltaba era su rostro que no se había atrevido a mandarle aunque si una foto de su boca y lo profunda que podía ser para que su miembro se clavara en ella como se lo describió el chico misterioso, de igual forma se divirtió mucho cuando Zuu le mando la foto del consolador de plástico que compro con las medidas que él le dio en un juego previo agregando que fue difícil encontrar sus medidas exactas, pero no paro hasta hacerlo. No que aún no le quedaba del todo claro era si su acompañante tenía solo un lívido muy alto o es que al igual que él le excitaba en exceso sus pláticas hasta altas horas de la madrugada.


Zuu: “Sho ¿te gustaría subir al siguiente nivel?”


Esa noche no esperaba ningún mensaje, pues habían pasado los últimos tres días mensajeando que la falta de sueño le causaba cansancio durante el día, claro empezando entre las 10 u 11, pero eran las 7 pm de un viernes con él alistándose para salir a una odiosa cena familiar. Mientras se debatía entre contestar ese mensaje o cumplir con sus obligaciones, se cuestionó ¿A dónde llegaría eso? Si era divertido y su hermoso cuerpo le calentaba más que cualquier mujer, pero al final del día, era él masturbándose solo en su cuarto.


Shoto: “¿Cuál es el siguiente nivel?”


Contra cualquier suposición de lo que esperaba una llamada entro a su teléfono marcando el nombre de “Zuu” en grande. Asustado casi tira el teléfono y en un intento de atraparlo termino descolgando.


—¿Estás solo?— una voz muy amable le endulzo el oído

—Lo estoy— intento sonar seguro para ocultar su nerviosismo metiéndose al baño de su habitación

—¿Adivina que traigo puesto?—


Nunca imagino tener una llamada erótica, eso aumentaba la dificultad de los juegos previos, porque tenía que obligarse a improvisar una sucia conversación.


—Estoy seguro de que estás desnudo— pero la práctica previa no era en vano

—Acertaste— se escuchaba divertido— Y muy erecto, Sho~to— casi silbo su nombre

—Me interesa más poder dilatarte que acariciarte la polla—

—No seas malo Shoto, creí que nos teníamos la suficiente confianza como para que quisieras chuparme la polla, a mí no me molestaría que utilizaras mi boca para ocuparme de ti—

—¿o si? Y que más me harías— intento sonar confiado

—Te chuparía por completo Shoto—

—Zuu— bajo su teléfono a la altura de su cintura para dejar que escuchara como bajaba el cierre de su pantalón— Que ganas de venirme en tu boca—

—Shoto ¿Cómo lo harías? ¿Cómo me tomarías? — escuchaba un poco de desesperación en su voz junto a los movimientos de la tela

—Me encantaría ponerte en cuatro y así poder lamer entre tus nalgas— titubeo un poco en lo último, pero la imagen por fin comenzaba a ser más clara en su cabeza— Pasar mi lengua por todo tu agujero y meterme hasta dilatarlo mientras mis dedos entran—

—Si tus dedos— lo escuchaba comenzar a gemir

—Eso es, mételos lento cariño para no lastimarte— sobo un poco la punta de su miembro para aliviarse

—te necesito a ti Shoto… necesito tu pene dentro—

—Paciencia Zuu, que si te la meterá toda no podrías ni respirar—

—Si, no me tengas piedad, puedes ser rudo conmigo—

—Zuu, te la metería en una sola embestida porque sé que me tomarías completo— por fin se tocó alimentando su imaginación— ese bello trasero fue hecho solo para que yo lo tuviera—

—Solo para ti Shoto— lo escuchaba gemir más agudo— Solo voy a dejar que tu me jodas hasta que no pueda pedir nada más que tu pene—

—Así mismo, te volaría para poder cargarte, quiero ver como tu abdomen se amolda a mi forma—

—Sho…Shoto— le encantaba la forma en como decía su nombre

—Vamos a por más, no te dejaré venirte tan fácil, no hasta que me dejes satisfecho—

—Qué cruel eres, justo como me gusta—

—¿Dónde te estás tocando?—

—En ambos lados, tengo a Sho muy dentro de mí— así es como había apodado a su juguete sexual— y mi mano sobre mi pene—

—Muy bien precioso, hoy quiero que te corras solo con el placer de tu ano, no te toques nada más—

—Qué injusto Shoto, pero sabes lo que se me antoja en este momento—

—¿Qué cosa? Te hare todo lo que quieras—

—Un beso—


Todo se quedó en silencio por unos instantes, incluso él detuvo el movimiento de su mano de forma abrupta al escuchar eso, de todas las cosas que se habían mandado, todo lo que comentaron, jamás le pidió algo fuera del cachondeo habitual.


—Lo siento—se escuchaba nerviosos— fue tonto— se apresuró a decir del otro lado de la línea

—Zuu, me encantaría devorar tu labios— quizá eso sonaba más serio de lo que debería— también besar sobre tus lindas mejillas, hasta llegar a tus orejas, estoy seguro de que eres sensible ahí—

—Lo soy, me encanta que jueguen con ellas—

—Claro, lo haría, descendería hasta tu cuello tomando mi tiempo para dejarte una marca, alguien para asegurar que solo a mí le darás ese precioso trasero que tienes

—resultaste muy posesivo Shoto, Dime, ¿también eres celoso? –

Shoto se detuvo un poco a pensar, de alguna manera nunca demostró algún sentimiento de celos en sus relaciones anteriores, sin embargo, la tenía muy claro su sentir y es que la idea de que Zuu estuviera con otro sujeto en el mismo trato que con él, le revolvía el estómago, no quería ni imaginar que los días en los que no tuviera sexo telefónico con él estuviera en la cama de algún sujeto, al grado de sorprenderse al sentirse así.


—Es lo que provocas bebe—

—No te preocupes Shoto, soy alguien que se dedica a una sola persona a la vez—

—Entonces, ¿nos dejamos de interrogatorios y continuamos con lo nuestro? —

—Claro que sí, Shoto, sigue follándome— eso le sonó muy dulce


Después de eso presto mucha atención en los sonidos del otro lado de la línea, especialmente a los gemidos del chico que casi podía sentirlos tan cerca, además cuando su nombre salía de esos labios sentía un escalofrío recorrerle la espalda.


—Sí, sigue hace, mételo más rápido— se apresuró a decir

—Si… más—


El rechinar de la cama empezó a sonar con más claridad, sabía que tendría que estarse penetrando con mucha fuerza como para provocar que sonara tanto la cama.


—Córrete para mí, precioso—

—Me vengo, Shoto me…— un agudo gemido interrumpió por completo cualquier palabra que pudiera decirle


Con eso le basto, él tampoco se contuvo entre el jadeo ronco que estaba haciendo, después de todo eso se sumó a sus fantasías y quería que supiera cuanto disfruto de su acción dejando que el orgasmo lo invadiera por completo al escuchar los gemidos cada vez más pausados de su acompañante.


—Eso fu…— respiro— Eso fue un excelente trabajo Shoto—


Ocurrió como un déjà vu, él reconoció esa frase porque hace no mucho se lo habían dicho, en una de las aburridas reuniones familiares a la que su madre lo obligaba a asistir donde se sentaban a cenar las familias casi perfectas que sus hermanos lograron formar para comer y platicar de lo más normal, además de reunir a los pequeños nietos que cada día crecían más, porque él al ser gay estaba casi seguro que no quería uno. Su padre llegó tarde y con trabajo, por lo que su asistente lo acompañaba, un hombre muy joven de pelo rizado alborotado, pero que se veía bien peinado, pecas en sus mejillas y una sonrisa amigable, lo seguía por toda la casa al hombre que hablaba o mejor dicho casi le gritaba indicaciones. Uno de sus sobrinos se acercó a él con una llanta en la mano y en la otra un carrito sin rueda, a lo que el atino a intentar reparar usando una liga del cabello de sus sobrinas que regaba por todos lados, para él fue una acción muy simple, pero en eso escucho a alguien hablarle.


—“Eso fue un excelente trabajo Shoto”— miro al peli verde sonreír— “Yo no podría resolverlo con esa facilidad”—


Recordaba a la perfección la sonrisa que le regalo, y sé alguna forma esa noche noto ciertas miradas para nada discretas hacia su persona, pero tampoco se dio mucha importancia después de todo estaba acostumbrado.

Intento recordar la presentación, estaba seguro de que conocía su nombre, en esa examinación pasaban los momentos de esa noche donde no pudo despegar la mirada del perfecto y redondo trasero bajo el ajustado pantalón de vestir que seguía a su padre por las habitaciones, lo sabía.


—Midoriya Izu…— las acciones tuvieron sentido— ku— Hubo silencio del otro lado de la línea —¿Eres tú?—


Espero, necesitaba que le confirmara que realmente era el, aunque se encontraba muy seguro de su descubrimiento porque el tono de voz fue similar, la postura y sin duda la sonrisa en su foto de perfil.


—Si, Shoto— lo escucho nervioso y hablando algo pausado

—Esta noche estás libre, ¿no es así? —

—Pero tú no, tienes una reunión— eso más que sonar como un impedimento era un reproche


Lo sabía, estaba confirmado que era el asistente de su padre, alguien con acceso a su número telefónico, a su casa y a su vida porque su padre era quien le encargaba demasiadas cosas a su asistente, además de que su padre le reprochaba constantemente sobre cómo era el único de sus hijos que no le había dado nietos burlándose con que era gay.


—Mi presencia no es necesaria— se arregló la ropa como puedo con una mano— Podemos hacer la fantasía realidad ¿no quieres eso? – intento controlarse para no sonar tan necesitado


Lo escuchaba dudar, el tampoco quería esperar ni un segundo más, ya sabiendo quién se encontraba del otro lado de la línea y estaban a un paso de que su relación solo de palabras pudiera ser algo tangible y se moría de ganas de hacerlo realidad si ponían cumplir, aunque sea la mitad de lo que dijeron en esos días.


—Te mando mi ubicación—


Después de eso colgó, respiro profundo mientras tomaba las llaves de su auto porque le sería difícil moverse con una nueva erección entre las piernas, escucho un grito proveniente de la cocina que seguramente pertenecía a su madre o su hermana, no lo adivinaría y tampoco le importaba, se miró en el espejo retrovisor asegurando que se viera decentemente para una cita mientras se abrochaba el cinturón, su teléfono sonó con una notificación que al mirar daba una ubicación a unos 20 minutos de distancia, estaba seguro de que podía lograrlo en menos.