VerKwan ♡ Love, babies and lots of fun.

Summary

SeungKwan pasará el día de San Valentín cuidando a los hijos de SeungCheol y JiHoon, sin saber que no estará solo con los pequeños.

Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
13+

¡Vamos a la luna!

—Comencemos con SunHee —Dijo JiHoon entregándole a su adorable hija de siete meses a SeungKwan, quien acababa de entrar a la casa —Avisará cuando se haga en sus pañales, normalmente se pone a aplaudir y dice popo, los biberones están listos en la cocina, también la papilla, empezó hace dos semanas así que aún no está del todo acostumbrada, la calentamos solo un poquito, debes comprobar su temperatura, ocupa una cuchara limpia para hacerlo, están listas las de hoy y mañana. Se lleva todo a la boca porque le están saliendo los dientes así qué hay que tener mucho cuidado con eso, afortunadamente no se queja mucho pero si lo hace tiene juguetes especiales para morder.

—Estar atento a todo lo que pueda tomar —Murmuró SeungKwan siguiendo a su mejor amigo por la casa mientras el castaño levantaba y ordenaba los juguetes y la ropa de los pequeños.

—Solo dale el chupete cuando sea muy necesario, con SeungCheol se lo estamos quitando y casi no lo pide, hay uno en la sala, otro en la cocina y otro aquí, en el segundo cajón del armario pero le gusta más el de la cocina porque tiene un patito —Agregó JiHoon entrando a la habitación principal para echar algo de ropa en la maleta —Si sales con ellos debes llevar su bolso, SeungCheol lo ha dejado listo con algunas cosas, hay dos cambios de ropa, sus mantas, juguetes y pañales pero debes guardar los biberones, por favor los biberones son importantes.

—Entiendo —Dijo el rubio acariciando la mejilla de la bebé que sostenía en brazos, SunHee era preciosa, una copia de JiHoon, de piel pálida, labios delgados, ojos pequeños y muy lindos, pero sus pestañas eran largas como las de SeungCheol.

Ella balbuceaba cada vez que JiHoon hablaba como si le estuviese contestando a su papá.

—Le gusta que le hablen, ya la conoces, cada día está más sociable —Se detuvo y se giró hacia su hija, haciéndola reír cuando tomó su manita —Ahora YoungSoo.

El pequeño niño de cinco años apareció corriendo apenas JiHoon dijo su nombre.

—¡Yo no hice nada! —Exclamó asustando a SeungKwan. JiHoon rodó los ojos y salió del cuarto.

Si SunHee era idéntica a JiHoon, YoungSoo era igual a SeungCheol de pies a cabeza. Cabello negro, ojos grandes y traviesos, orejas graciosas y una personalidad encantadora.

O al menos así lo creía SeungKwan pero era muy diferente verlos diez minutos a la semana, recibirlos junto a sus padres durante una hora en su departamento donde debían comportarse o compartir con ellos un almuerzo fuera de casa donde les colocaba atención de vez en cuando sin notar todo el trabajo que era cuidarlos, a estar con ellos durante todo el día.

Era San Valentín y SeungKwan no tenía un plan mejor que cuidar a los hijos de sus mejores amigos, SeungCheol y JiHoon debían viajar lo antes posible a ver a los padres del menor y no podían llevarse a los niños así que aceptó inmediatamente cuando recibió la llamada esa mañana.

—Aprendió a ir solo al baño pero a veces olvida limpiarse así que es mejor estar atento y preguntarle si lo hizo, es un poquito difícil para comer pero termina haciéndolo de todas formas, debe hacerlo o luego se pondrá de mal humor, dejé una lista de los alimentos a los que es alérgico, pero te los mencionaré de todos modos; nueces, almendras, zanahoria, melocotón, huevos y pescados, él te dirá que también la leche pero eso es mentira, lo hace porque piensa que es solo para los bebés y él ya es un niño grande —Continuó JiHoon encontrándose con SeungCheol en el pasillo, el pelinegro tomó a YoungSoo en brazos y lo llevó a la sala —Se duerme a las ocho, los dos lo hacen así que a las seis deben tener su última comida del día para que se muevan un poquito y luego vayan al baño antes de ir a la cama. YoungSoo necesita que le enciendan una luz, tiene una con estrellitas en su mesita de noche, si no llega a funcionar hay otra encima del armario, funciona a pilas y las pilas las guardamos en la cocina, encimera junto a la nevera, donde están las frutas, tercer cajón al fondo, detrás de los paños.

—Puedes dormir en la habitación principal —Habló SeungCheol mirado a SeungKwan —Cambié toda la ropa de cama antes de que llegaras o hacerlo en el sofá, es bastante cómodo.

JiHoon miró al pelinegro y luego a SeungKwan —No preguntes cómo es que sabe lo cómodo que es.

El chico de abultadas mejillas soltó una risita —Bien, gracias.

—El número telefónico de los padres de SeungCheol está en la puerta de la nevera —JiHoon comenzó a recordar los últimos detalles que le faltaban decir —También está el número del pediatra que los atiende, de la estación de policías, bomberos y la ambulancia del hospital más cercano, cuando YoungSoo se cae hay que darle besitos en el dorso de su mano, puede haber sufrido un golpe en su rodilla, en su frente, puede tener una hemorragia pero dándole besitos en su mano deja de llorar y logra tranquilizarse, si te asustas no dejará de gritar como un loco y probablemente salga corriendo por toda la casa.

—¿Todo bien? —Preguntó SeungCheol con una sonrisa.

—Estoy intentando procesar toda la información para no olvidar nada —Dijo SeungKwan dejando a SunHee en el corral de la sala donde tenía juguetes con los que iba a divertirse, además era un pequeño espacio que la mantenía segura a la hora de gatear.

—¡Cierto! Teddy —JiHoon tomó un oso de felpa y se lo entregó en las manos —Es de SunHee, no duerme si no lo está abrazando. YoungSoo cae dormido a las ocho sin importar el lugar, no debe estar en el patio trasero a esa hora porque suele esconderse entre los arbustos, la última vez lo estuvimos buscando por tres horas.

—La pasaremos bien —Se agachó estirando sus brazos y YoungSoo corrió hacia él —Lo conozco desde que era un bebé.

Al rodearlo con sus brazos el pequeño le mordió el hombro y salió corriendo a perderse por la casa.

—Bien, eso no lo hacía cuando era un bebé —Se levantó, espantado y miró al matrimonio con los ojos abiertos como platos.

—Ha crecido y es un poco travieso —Dijo JiHoon buscando unos documentos antes de salir de la casa, SeungCheol tomó las maletas y caminó hacia la puerta para luego volver por SunHee y hacerle caras graciosas sacándole adorables risitas.

—Ahora tengo miedo —Siguió a JiHoon —¿Cuál es tu definición de un poco travieso?

La pregunta quedó en el aire cuando el castaño se agachó despidiéndose de YoungSoo con un beso en la mejilla, SeungCheol le entregó a SunHee y abrieron la puerta.

—Niños —Habló el pelinegro obteniendo la atención de sus hijos —SeungKwan también los cuidará en lo que papi Hoonie y yo no estamos en casa.

—¿También? —Preguntó SeungKwan confundido.

En ese momento un automóvil color gris que conocía a la perfección se estacionó afuera de la casa y un chico con lindos rizos castaños se quitó los lentes de sol al bajarse y caminó hacia ellos.

—Debe ser una broma —SeungKwan posó los ojos en JiHoon. Se sentía traicionado.

—Creímos que sería difícil si los cuidabas a los dos.

—JeongHan, Joshua, WonWoo, MinGyu, SoonYoung —Murmuró frunciendo el ceño —Tenemos más amigos, ¿Por qué precisamente debía ser él?

—Porque soy el padrino de YoungSoo —Respondió Hansol alzando las cejas —Y dije lo mismo cuando me dijeron que vendrías.

—Yo soy el padrino de SunHee —Se defendió SeungKwan —Además sólo lo fuiste porque en ese momento me encontraba fuera de la ciudad.

—SeungCheol dile que eso es una mentira —El mitad americano miró al pelinegro —Díselo.

—Por favor no discutan —Pidió JiHoon.

—Estaremos de regreso en veinticuatro horas —SeungCheol miró a sus pequeños.

—Pórtense bien y hagan caso en todo lo que les digan —Agregó JiHoon con una dulce sonrisa.

—¡Sí, papis! —Exclamó YoungSoo agitando su mano, SeungKwan tomó la manita de SunHee e hizo lo mismo.

Entraron a la casa y los adultos se miraron se reojo, habían terminado su relación de cuatro años hace un año atrás, y desde entonces comenzaron a salir con otras personas, era imposible que no lo supieran, compartían el grupo de amigos y los comentarios volaban muy rápido, SeungKwan había tenido relaciones y coqueteos con algunos compañeros de trabajo y chicos que conocía en salidas o eventos sociales que tenía trabajando en una empresa de cosméticos, para su mala suerte no duraban más de dos semanas. Por otra parte estaba Hansol, un fotógrafo independiente, él sí había tenido una relación estable después de SeungKwan, o al menos intentó que lo fuese, duró un mes.

Y la razón del quiebre nadie la sabía.

Pero era bastante obvio que había sido SeungKwan.

Ellos se seguían viendo en las reuniones con sus amigos, en fiestas de cumpleaños pero no volvieron a dirigirse la palabra, quizás era porque SeungKwan no podía olvidar todas las discusiones absurdas que tuvieron y que pudieron evitar o quizás era porque Hansol seguía pensando en que había sido una estupidez terminar pero era demasiado orgulloso para decírselo.

O quizás era porque seguían perdidamente enamorado del otro y cuando se reunían con sus amigos no podían esperar porque fuesen mencionados, porque les dijeran algo de ellos, no podían esperar a escuchar que el intento de relación del otro había fallado porque si era así tenían más posibilidades de regresar.

Era patético esperar que el otro se diera cuenta que no podían estar separados, que lo que estaban buscando lo tenían en sus narices y no lo veían, o más bien, no querían verlo porque en el fondo sabían que si regresaban terminarían casados, acabarían con los hijos que en la adolescencia mencionaban como broma.

—Bien, nos quedaremos aquí —Habló Hansol rompiendo con el silencio, dirigiéndose a los niños —¿Qué quieren hacer?

—Salir de casa —Respondió YoungSoo cruzándose de brazos.

—Podemos ver una película —Propuso el fotógrafo.

—No, salir de casa.

—Podemos preparar palomitas de maíz.

—¡Salir de casa! —Gritó sobresaltando a SeungKwan —¡Vamos a la luna!

—Nadie irá a la luna.

—¡Vamos a la luna! —Repitió corriendo por la sala, vio una lámpara redonda que JiHoon mantenía encima del mueble del televisor y comenzó a escalarlo para sacarla.

—¡No te subas ahí! —Exclamó Hansol tomándolo de cintura y lo sentó en el sofá pero apenas se descuidó YoungSoo salió corriendo.

SeungKwan suspiró profundamente al darse cuenta de lo largo que sería ese día, no sólo debía cuidar a dos niños, además estaba Hansol y no quería imaginarse como es que lograría sobrevivir.