Único
Kang Taehyun, el chico más genial que Kai había conocido en su vida. Bonita cara, cuerpo atlético y lo mejor que cualquier persona podría admirar, ser un skater. Porque sí, a Hueningkai le fascinaba aquel deporte y más si era Kang Taehyun lo practicaba.
En realidad, amaba todo lo relacionado a Taehyun. Él estaba enamorado de Taehyun. Desde el primer día que habló con él, se quedó sin aliento al verlo, su corazón se puso a latir como loco, se ponía nervioso cada vez que lo tenía cerca. Taehyun provocaba en él un mar de sentimientos.
Pero había un problema.
Taehyun no estaba enamorado de él.
Taehyun estaba enamorado de Choi Beomgyu, un chico demasiado diferente a Kai e incluso a Taehyun. La vida era demasiado rosa para Beomgyu. Kai lo podría definir como un chico presumido y delicado, era insoportable y solo buscaba presumir sus finos accesorios. Algo que Hueningkai nunca tendría en su poder. Y todavía así, Taehyun se encontraba perdidamente enamorado de Beomgyu.
Kai no soportaba ver cómo Taehyun sufría por un chico como Beomgyu, y sin embargo, ahí estaba. Viendo al chico que amaba practicando con su patineta para impresionar a Beomgyu.
Podía ver a lo lejos, como Taehyun se deslizaba por la gran rampa con su patineta, haciéndolo de forma genial, recibiendo los elogios de todos sus amigos y de las personas que formaban parte del club de skater y como era ignorado por Beomgyu.
—¡Así se hace Taehyun! —gritó Yeonjun desde la cima de la rampa.
—¡Eso es genial! —apoyó Soobin desde el mismo lugar que Yeonjun.
Los dos eran mejores amigos de Taehyun.
Taehyun terminó su truco al volver al lugar dónde inició. Tomó la patineta al levantar con un pie y haciendo un saludo de victoria con sus amigos porque finalmente había conseguido lograr la truco que estuvo ensayando por días.
—¡Eso fue genial, amigo! —comentó Soobin.
—Estuve practicando como loco, y finalmente me salió —agregó Taehyun con una sonrisa.
—Vaya, con este si impresionarás a Beomgyu —dijo Yeonjun a la vez que daba un pequeño golpecito a Taehyun en el hombro.
—Hablando de Beomgyu —interrumpió Soobin señalando a lo lejos.
Taehyun se dio la vuelta, viendo a Beomgyu caminar a lo lejos con uno de sus amigos. El rostro de Taehyun se iluminó y sus ojos brillaron de tan solo verlo. Hueningkai podía verlo desde lejos, suspiró rendido al saber que Taehyun nunca lo miraría así.
Taehyun bajó de la rampa deslizándose con su patineta, se acercó a Beomgyu después de tomar estar y pronunciar su nombre. El castaño se giró a verlo sin importancia, un poco irritado de la presencia de Taehyun acercándose a él.
—Hola, Beom —pronunció Taehyun con una sonrisa de enamorado—. ¿Regresas a casa?
—Hola, Taehyun. Sí, voy para mi casa —respondió con indiferencia.
—¿Quieres que muestre algo? Lo acabo de perfeccionar —señaló a su patineta.
—¿De nuevo con eso? —preguntó con fastidió, Beomgyu se cruzó de brazos—. ¿Hasta cuándo vas a entender que con ello nunca me vas a impresionar? —la sonrisa de Taehyun se borró al instante—. Si quieres hacerlo, no sé, busca un trabajo y cómprame un collar de oro.
—Beomgyu…
—Vamonos, Jungwon —tomó a su amigo de la muñeca—. No tenemos nada que hacer aquí —lo jaló consigo para irse.
Taehyun se quedó cabizbajo. Con un poco de molestia por las palabras de Beomgyu. Apretó los labios. Admitía que deseaba llorar en ese lugar, había estado enamorado de Beomgyu desde hacía años y a pesar de sus intentos de acercarse a él, le ponía una barrera y lo humillaba.
Intuía en el fondo que Beomgyu era diferente, un chico amable que solo ponía una apariencia ruda para no parecer débil. Sus padres eran malos con él, Taehyun lo sabía porque ha estado observando a Beomgyu, pero Beomgyu nunca lo ha notado por más que él lo desee.
Kai no soportó las ganas de ir tras Beomgyu y decirle sus verdades. También deseaba obligarlo a pedirle disculpas a Taehyun por su actitud. Una persona como Kang Taehyun no merecía un trato tan injusto como lo hacía Beomgyu. ¡Vamos! Iría directamente hacia él para estrellar su puño en su rostro, pero debía admitir algo. Kai no le gustaba pelear, no porque tuviera miedo, sino porque simplemente era demasiado tranquilo.
Pero cuando se trataba de Beomgyu…
¡No! No podía permitir que sus pensamientos negativos rompieran su regla de no lastimar a nadie. Ni siquiera un prepotente como lo era Beomgyu.
Enfocó su vista en Taehyun, quién seguía demasiado deprimido por lo que sucedió con Beomgyu. Se puso de pie, dispuesto a ayudarle, pero cuando quiso dar un paso hacia adelante, Soobin y Yeonjun se acercaron a darle ánimos.
—¡Hey! No te desanimes. Ya verás que Beomgyu te hará caso —animó Yeonjun colocando su hombro.
—Junnie tiene razón, eres un buen chico para desanimarte.
—¡No! —replicó Taehyun—. ¡Ya me cansé de rogarle a Beomgyu! Creo que es definitivo sacarlo de mi mente.
—¿Estás seguro? —Yeonjun lo miró con cierta duda—. Has estado enamorado de Beomgyu desde hace años.
—Lo sé… —suspiró—. Me cansé, es todo —hizo una mueca de disgusto.
—¿Sabes qué? Deberíamos seguir practicando, eso te animará —comentó Soobin.
No era un chismoso de por medio, pero cuando se trataba de Taehyun, lograba poner su atención solamente en él. Se alegró infinitamente que Kang Taehyun haya decidido sacar definitivamente de su corazón a Choi Beomgyu, de ese modo, Kai podría entrar a su corazón y curar el daño que aquel chico arrogante provocó en Taehyun.
Conforme pasaron los días, Kai veía a Taehyun practicar con la patineta para ser el mejor skater que podía ver en la ciudad, siempre lo veía rodeado de sus amigos. Sin embargo, nunca pudo hablarle. Temía que Taehyun lo terminara rechazando por no sacar completamente a Beomgyu de su vida.
Pero un día en especial.
—¡Mierda!
Escuchó la voz de Taehyun a lo lejos. Apresurado, se acercó a las rampas para ver a Taehyun, sentado en el suelo y aferrándose a su brazo con dolor. Kai se asustó y ayudó a socorrerlo.
Taehyun estaba solo, practicando con la patineta en un día nublado. Y Kai estaba ahí para ayudarlo.
—¿Estás bien? —Kai se sentó a su lado para revisar si tenía alguna herida visible.
—Creo que me fracturé el brazo.
—Déjame ver —pidió.
Taehyun obedeció haciendo gestos de dolor. Kai pudo notar la fractura interna que Taehyun tenía en el brazo. Debía actuar rápido, así que lo ayudó a levantarse.
—Debemos ir al hospital.
—No, tranquilo —pidió Taehyun—. Puedo ir solo.
—¡Por supuesto que no! Estás herido y ocupas ayuda de alguien —refutó Kai.
Taehyun se quedó asombrado por su tono de voz, y después, sin ninguna razón, sonrió sinceramente.
—Está bien, vamos.
Kai notó la sonrisa en el rostro de Taehyun, y de alguna forma, su corazón latió con fuerza que creía poder escuchar sus latidos. Se despertó de su ensoñación y se apresuró a llevar a Taehyun al hospital, tomando el primer taxi que vieron.
—Gracias.
Se sintió tan confundido por escuchar aquella palabra.
Salieron del hospital, Taehyun tenía un yeso en el brazo junto con un cabestrillo que lo ayudaba a inmovilizar el brazo. Estaban frente a frente, y Kai simplemente se sentía fuera de lugar.
—De no ser por ti, tal vez hubiera tardado más en llegar acá.
—No necesitas agradecerme —Kai le brindó una sonrisa—. Cosas del destino, solamente iba pasando y… —se detuvo al escuchar la risa de Taehyun.
—Eres muy tierno, Kai —el rostro de Hueningkai se puso rojo al escuchar el elogio de Taehyun.
—¿Sabes mi nombre?
—Por supuesto. ¿Cómo no sabría el nombre del chico que siempre me mira cuando práctico? —Kai sintió como la vergüenza se apoderaba de su cuerpo. Se cubrió el rostro para evitar que Taehyun lo mirara.
—Dios, qué pena —exclamó. Volvió a escuchar la risa de Taehyun.
—Hey, no te preocupes —despeinó sus cabellos—. ¿Sabes? No necesitas verme a lo lejos, puedes acercarte conmigo y mis amigos.
—Perdón… —murmuró.
—Vamos, sonríe —pellizcó su mejilla con suavidad—. Somos amigos, ¿no?
“Amigos”
Definitivamente, Kai no quería una relación así con Taehyun. Él lo amaba y, por supuesto, Taehyun lo veía como un amigo.
Debía sentirse bien. Había dado un gran paso al acercarse a Taehyun, y bien dicen que de una amistad podría salir una bonita relación. Eso era lo que Kai pensaba.
Frecuentemente, Kai empezó a asistir a las prácticas de Taehyun como un amigo cercano. Los primeros días después de la fractura, Taehyun se quedaba animando a sus amigos y Kai lo acompañaba sentado en la banca.
Poco después, Taehyun empezó a mover el brazo, pero el yeso seguía ahí. Pudo volver a practicar con la patineta, deslizándose y subiendo por las rampas y haciendo grandes movimientos como siempre.
Y conforme el tiempo pasaba, Kai no podía evitar enamorarse más de Taehyun. Descubrió nuevas cosas que le fascinaban del chico, sus pasatiempos y sus sueños. Taehyun amaba cantar y pensaba en asistir a una empresa de idols para ser famoso.
—Kai —el rubio se detuvo en medio del pasillo, viendo a Taehyun frente a frente—. ¿Tienes tiempo esta tarde?
—¿Por qué? —preguntó curioso.
—Quiero que me acompañes a practicar —Kai se sintió confundido. Normalmente, eran Yeonjun y Soobin quienes lo acompañaban—. Los chicos tienen pronto sus exámenes para la universidad, así que están estudiando por las tardes —eso, respondía a tu pregunta.
—¡Por supuesto! Me encantaría acompañarte.
Esa tarde, el parque se encontraba sin gente. Solamente se encontraban ellos dos. Kai se quedó en la banca de siempre, mientras veía a Taehyun patinar con mucha destreza. Lo elogió cada que podía y le regalaba cumplidos.
—¡Qué genial eres! —decía.
Taehyun terminó su rutina al derrapar un poco contra el piso. Logró salir ileso, después tomó la patineta como era de costumbre y se acercó a Kai.
—¿Cómo estuve?
—Genial, como siempre —Kai levantó los pulgares, estaba lleno de orgullo. Aquello provocó la risa de Taehyun.
—Me agrada eso —Taehyun se sentó a su lado—. Es agradable tener a alguien como tú, que me anima a ser mejor y me apoya.
—Eso es lo que hacen los amigos, ¿no? —Taehyun hizo un gesto de disgusto, algo que Kai notó y lo asustó.
—Hay un problema con eso —Kai podía sentir un mal presentimiento, donde Taehyun ponía fin a aquella amistad que se formó en meses.
—¿Un problema? ¿Cuál? —Taehyun lo miró fijamente.
—Que yo te considero algo más que un amigo.
—¿Qué? —balbuceó.
Kai esperaba todo.
Esperaba que Taehyun terminará la amistad que tenían, esperaba que le dijera que lo mejor era estar distanciados, esperaba que Taehyun simplemente ya no quisiera estar con él.
Lo que no esperaba, era tener a Kang Taehyun besando sus labios.
Todo ellos lo tomó por sorpresa, Taehyun se había atrevido a besarlo en ese momento. Y por supuesto, él se quedó como un tonto.
—¿Qué dices? —pronunció Taehyun cuando se apartó.
—Yo… —Kai no podía salir del asombro que le había provocado—, yo no…
—¿No te gustó?
—¡Claro que sí! Me gustó —Kai bajó la mirada a sus manos—. Es solo que… he estado enamorado de ti por mucho tiempo, que jamás pensé que este día llegaría.
—Yo tampoco lo pensé —Taehyun tomó su mano para llamar su atención—. A decir verdad, jamás creí que alguien arrancaría por completo a Beomgyu de mi mente, hasta que llegaste a iluminarme con tu forma de ser —Kai lo miraba con asombro, con ojos brillantes por la emoción que las palabras de Taehyun le provocaba—. Sabía que yo te gustaba, y tarde en darme cuenta que también me gustabas. Ahora que he afrontado mis sentimientos, ¿te gustaría intentarlo?
Kai se quedó un momento procesando todo aquello.
¿Era real? ¿Kang Taehyun, el chico de sus sueños, el más asombro y tenía que podía existir, le estaba pidiendo salir con él?
Sería un tonto si dijera que no.
—¡Por supuesto!
Choi Beomgyu terminaba de acomodar las cosas en su nuevo departamento. Acomodó los últimos libros que tenía a la mano en aquel librero y después pasó directo a su sofá para encender la televisión.
Se había mudado al extranjero en cuanto inició la universidad, perdió contacto con todo a su alrededor en ese tiempo de adolescente. Finalmente, había regresado a casa para continuar con su vida, disfrutando de su nuevo departamento en uno de los barrios de clase media que podía existir en Seúl.
Buscó entre todos los canales algo para entretenerse, hasta que se detuvo en un canal de música. Tomó su dispositivo móvil y abrió las redes sociales para entretenerse.
“¡La próxima semana tendremos el regreso de Kang Taehyun! El gran cantante de k-rock…”
Al escuchar aquellos, Beomgyu despegó la vista de su celular para ver quién era dicho cantante. Recordaba perfectamente ese nombre.
Era el nombre del chico que pasó años enamorado de él. Podía darse cuenta, que incluso era el mismo chico quien aparecía en televisión. Tenía un aspecto más maduro por los años que habían pasado.
Rápidamente, buscó toda información referente a Kang Taehyun, hasta que supo con totalidad lo que había pasado durante años con él. Era un famoso artista y reconocido, tenía demasiados fans que lo idolatraban. Taehyun, era un ícono de la música rock.
—Hola, Yeonjun —habló Beomgyu después de comunicarse con uno de los amigos de Taehyun—. ¿Me recuerdas? Soy Beomgyu. ¿Sabes algo de Taehyun?
No supo en qué momento tomó la decisión de ir a la fiesta que Yeonjun le comentó. Tenía la necesidad de ver con sus propios ojos a Taehyun, quiero verlo y saber sobre él. Ahora, había cambiado, tenía fama y podía estar en sus estándares.
Aunque, la realidad era que Beomgyu siempre estuvo enamorado de él. Sin embargo, su miedo por su relación con sus padres le ponían límites para estar con él. Quería saber si Taehyun seguía enamorado de él tanto como él lo estaba. Por eso estaba ahí.
Quería recuperar a su primer amor.
Caminó entre toda la gente que estaba en ese lugar, hasta que divisó a lo lejos la silueta de Taehyun. Se acercó tímidamente en el momento que lo vio solo, sirviéndose otro trago.
—Hey, Taehyun —llamó Beomgyu.
Taehyun se sobresaltó al escuchar aquella voz. Se giró para ver a Beomgyu, el chico bonito del que alguna vez se enamoró en el pasado. Seguía como antes, demasiado bonito.
—¿Choi Beomgyu? —preguntó incrédulo—. ¿Qué haces aquí? Lo último que supe de ti es que fuiste a estudiar al extranjero.
—Sí, bueno —Beomgyu se encogió de hombros, se sentía realmente cohibido estar frente a Taehyun—. Terminé mis estudios y regresé acá porque extrañaba todo.
—Me alegra que lo hayas hecho —le brindó una sonrisa—. ¿Gustas un trago?
—En realidad, vine porque necesito hablar contigo —confrontó Beomgyu. Taehyun se quedó perplejo y confundido—. Fui un idiota por haberte trata de mala forma en el pasado —dijo después de un suspiro—. Tenía miedo sobre lo que pensarían mis padres si estaba contigo… fui egoísta, y durante años lo pensé y lo analicé. Me gustabas, Taehyun, y todavía sigo enamorado de ti.
Taehyun se quedó en silencio analizando las palabras de Beomgyu. No esperaba aquella confesión tan repentina. En vez de reaccionar negativamente como Beomgyu lo pensaba, solo sonrió de una forma cálida y significativa que pudo emanar un brillo en los ojos de Beomgyu, llenos de ilusión.
—Me di cuenta que tenías razón en algo —respondió finalmente Taehyun con esa serenidad que siempre mantenía—. Y era que debía superarme a mí mismo, si deseaba ser lo mejor —Beomgyu recordaba todo, esas palabras—. Y lo hice. Cumplí mi sueño de cantar frente a escenarios, ganar reconocimiento y fama, y todo por una persona.
—¿Hablas de mí? —preguntó Beomgyu. Taehyun negó.
—Habla de mí.
Hueningkai llegó después de presenciar parte de la conversación que ellos habían tenido. Taehyun había tardado demasiado en regresar y verlo con Beomgyu le provocó un poco de recelo. Se aferró a su brazo y recargó la cabeza en su hombro con una sonrisa en el rostro.
—Beomgyu —llamó Taehyun—. Tus palabras me inspiraron, pero fue Hueningkai, mi prometido, mi motivación y quién permaneció a mi lado por todo esto —Beomgyu estaba asombrado—. Hice todo esto por y para él.
—Taehyun…
—Fuiste mi primer amor, pero Kai es el amor de mi vida.
Beomgyu se mordió el labio inferior con frustración. Debía darse cuenta de la realidad. Había perdido su oportunidad de estar junto al chico que siempre amó por ser un cobarde. Ahora, estaba feliz con alguien que no era él.
Salió de ahí sin decir ninguna palabra, dejando a la pareja un poco desconcertados.
—Entonces… —llamó Kai a Taehyun, ambos se miraron frente a frente—. ¿Soy el amor de tu vida?
—Lo eres, siempre te lo he dicho —dijo Taehyun con cierta diversión por las palabras de Kai—. Eres mi motivación para seguir siendo como soy. Siempre lo has sido.
—Muy romántico —Kai colocó sus brazos sobre los hombros de Taehyun para acercarse—. Gracias por enamorarte de mí. Te amo.
—Hueningkai, te agradezco a ti por siempre observarme. Eres y siempre serás el amor de mi vida.