Capítulo 1
—¿Nos vamos? —pregunta Alec tras tomar las llaves de su auto.
Chiara regresa a verlo y le sonríe, estando de acuerdo con su pregunta. La pelinegra toma las llaves de la casa y ambos hermanos salen de esta para que fuera ella quien cerrara la puerta.
Una vez que Alec encendió su auto y Chiara estuvo en el asiento de copiloto, el pelinegro tomó camino hacia la preparatoria de Forks.
—No puedo creer que ya estamos en último año —habla Alec de repente, consiguiendo que su melliza regresara a verlo.
—Yo tampoco —admite la chica con algo de amargura—. Pasó muy rápido el tiempo.
—Faltan algunos días para tu cumpleaños número dieciocho, sorella —recuerda el mayor de los dos sin alejar su mirada del camino.
—Lo sé —susurra la chica antes de bajar la mirada hacia sus botas negras—. Por primera vez no quiero que llegue ese día.
Los hermanos saben perfectamente el significado de esas palabras, por lo que Alec no duda en regresar su mirada unos cuantos segundos hacia Chiara, hasta que regresó su mirada al frente.
—Sabes que no tienes que hacerlo, Chiara —recuerda Alec y toma una de las manos de la mencionada para darle un ligero apretón.
—Igual sabes que papá no se va a tentar el corazón para hacerte la vida imposible con tal de que yo regrese a Italia —recuerda la pelinegra, dándose cuenta de que su hermano tensó su mandíbula y tomó con fuerza el volante por sus palabras.
—No puedo creer que nuestro propio padre te haya podido extorsionar —admite Alec incrédulo.
—Nunca terminas de conocer a las personas —susurra Chiara, regresando su mirada hacia la ventana—. Dejemos de hablar de esto.
La chica sacude su cabeza ligeramente y dirige su mirada hacia su hermano para darle una media sonrisa.
—¿Ya le dijiste a Edward y a los Cullen sobre tu decisión? —pregunta Alec, consiguiendo que su melliza dejara de sonreír.
—Todavía no —admite la pelinegra en un susurro tras bajar la mirada.
—Tienes que decirles, sorella, antes de que otra persona lo sepa y cree un malentendido entre ustedes —le recuerda el mayor.
Chiara acaricia la mano de Alec mientras pensaba en cómo decirles a los Cullen y a Edward que ella tendría que irse en unos cuantos días.
—Supongo que Alice ya vio esa decisión —intuye la pelinegra en un susurro.
—En todo caso, ella te está dando la oportunidad para que seas tú quien le diga a los Cullen sobre lo que papá te está obligando a hacer —termina por decir Alec.
Chiara levanta la mirada y se da cuenta de que su hermano mayor ya se encontraba entrando al estacionamiento de la preparatoria. Tras buscar un lugar en donde quedarse, Alec apaga el auto, pero los dos se quedan en el interior de este.
—Sé que todo esto es demasiado difícil para ti, sorella, pero tienes que decirles —le recuerda el pelinegro a Chiara que alejó su mirada de él para mirar hacia una parte del estacionamiento.
La chica sonríe un poco al reconocer a los hermanos de su novio que se encontraban hablando entre ellos sobre algo.
—O le dices a papá que no irás con él —sigue hablando Alec—. Piénsalo, sorella, pero recuerda que no te queda mucho tiempo.
El pelinegro dirige la mano que toma de su hermana hacia sus labios para dejar un corto beso en sus nudillos antes de salir del auto, dejando a Chiara sola.
La chica suelta un largo suspiro y recarga su cabeza en el asiento del auto, cierra los ojos e intenta controlar las ganas que tiene de llorar.
Tras dar aliento mentalmente, acomoda su cabello y toma su mochila para salir del auto de su hermano. Una vez que quedó a la parte de Alec, toma el brazo de este para que ambos se encaminen hacia donde se encontraban los Cullen.
—¡Chiara! —dicen Alice y Rosalie al mismo tiempo al momento de ver a la pelinegra que les dio una ligera sonrisa.
Ambas vampiresas se acercan a su cuñada para poder abrazarla con emoción.
—Hola, flechitas —saluda Emmett al pelinegro mayor que puso los ojos en blanco con irritación.
Chiara no evita comenzar a reírse por el apodo que dijo su cuñado, pero sigue abrazando a Alice.
—Jamás lo vas a olvidar —asegura Alec con molestia, pero choca su puño con el de Emmett.
Este le dio una radiante sonrisa y negó ante sus palabras.
Una vez que Alice y Rosalie dejaron de abrazar a Chiara, esta siente como tomaron una de sus manos delicadamente. Al regresar su mirada hacia esa persona, no puede evitar sonreír tontamente al encontrarse con su lindo cobrizo de ojos dorados.
—Buenos días, amore mio —saluda Edward en italiano, consiguiendo que Chiara se mordiera el labio inferior, estando encantada con su acento.
—Buenos días, zanne —saluda la pelinegra con diversión, escuchando como el vampiro se ríe por el apodo, ya que significaba colmillos.
Edward toma la cintura de Chiara para pegarla a su cuerpo y poder besarla con delicadeza.
—De verdad que no tienes ningún respeto por mí, Edward —se queja Alec con asco.
Chiara sonríe divertida y se aleja de su pareja para ver a su hermano mayor que tenía los brazos cruzados. Edward se pone a espaldas de su pelinegra para poder abrazarla por la cintura mientras miraba a su cuñado con una sonrisa burlona.
—No sabes lo asqueroso e incómodo que es ver como te besas a mi hermanita —asegura el pelinegro.
La pelinegra niega ligeramente ante las palabras de su hermano y cierra los ojos, disfrutando de los pequeños besos que dejaba Edward en su mejilla.
—Me rindo —termina por decir Alec con cansancio y dirige su mirada hacia el nublado cielo de ese día.
Todo el grupo se ríe por sus palabras y Chiara regresa a verlo con una sonrisa en su rostro.
—No es mi culpa que no sepas nada de Verónica desde que se fue a París —se defiende la pelinegra, consiguiendo que su hermano la mira de mala manera.
—Tendrás un departamento en París —dice Emmett impresionado y le da una ligera palmada en el hombro a Alec—. Nada mal, flechitas.
—Te emociona que mencionen a Verónica —asegura Jasper en voz alta mientras tomaba la mano de Alice.
—Rubio, se supone que tienes que estar de mi lado —se queja Alec indignado—. Además, ni siquiera conozco a esa chica, así que no me importa lo que haga o no haga.
—¿Seguro? —pregunta Chiara con sarcasmo—. Porque recuerdo que alguien me dijo que quería verla otra vez para poder conocerla mejor.
Alec tiene intenciones de defenderse, pero guarda silencio al momento de darse cuenta como Alice perdió su sonrisa y tenía su mirada perdida en un punto del estacionamiento.
—Alice, ¿qué pasa? —pregunta Rosalie hacia su hermana menor.
La mencionada se queda en silencio unos cuantos segundos más hasta que regresa a la realidad, parpadea confundida y se obliga a sonreírles a todos.
—No es nada —miente la vampiresa—. Chicos, tenemos que ir a clases.
Alice se dirige hacia los hermanos Di Angelis que asintieron rápidamente ante sus palabras.
Chiara intenta no mostrarse nerviosa, por lo que decide regresar su mirada hacia Edward, que miraba confundido a su hermana menor.
—Nos vemos en Química, amore —susurra la pelinegra antes de dejar un corto beso en sus labios.
—Vámonos, sorella —habla Alec tras comenzar a seguir a Alice hacia la preparatoria—. Después te besas con Edward, tenemos que ir a clases.
Tanto Chiara como Edward ignoraron el comentario del pelinegro y volvieron a besarse con una sonrisa en sus rostros.
—Después se comen, par de calenturientos —habla Emmett tras acercarse al lector de mentes para tomarlo del cuello de su camiseta—. Tenemos que ir a clases, Edward.
El cobrizo se resiste a soltar a Chiara, que no pudo evitar comenzar a reír, ya que Emmett obligaba a este a que se alejara de ella. La pelinegra se acerca una vez más a Edward y deja un último beso en sus labios, antes de que este se alejara junto a su hermano.
Chiara se despide de Jasper y de Rosalie lo más rápido que puede para que pueda alcanzar a su mellizo.
Antes de que los hermanos Di Angelis lleguen a su salón junto a Alice, esta detiene sus pasos de golpe y regresa a verlos.
—¿Es cierto? —pregunta la vampiresa de corte pixie con preocupación—. ¿Te irás a Italia, Chiara?
La pelinegra mira a su cuñada unos cuantos segundos, hasta que bajó la mirada avergonzada.
—Lo siento —se disculpa la chica en un susurro sin saber qué responder.
—Hace semanas tuve una visión en donde estabas tomando un avión —confiesa la vampiresa—. Pensé que sería un viaje por tu cumpleaños por parte de Edward, pero ahora te vi a ti bajando del avión con tu padre. Los dos llegaban a Italia y tú estabas llorando.
Chiara dirige su mirada hacia su hermano, el cual, miraba a Alice consternado.
—Nuestro padre piensa que no puedo hacerme responsable de Chiara después de lo que sucedió con John —explica el pelinegro.
La mencionada no evita dirigir una de sus manos hacia su antebrazo en donde se encontraba la marca de la mordedura que le hizo el vampiro esa noche, Chiara cierra los ojos y recuerda la sensación de cómo el veneno recorría su cuerpo lentamente.
—Extorsionó a Chiara diciéndole que si ella no se iba con él, a mí me haría la vida imposible —le sigue explicando Alec a la vampiresa de corte pixie—. Ella aceptó con la condición de que asistiría al baile, iría algunas semanas de clases aquí, pero después recibiría las mismas clases en línea y pasaría su cumpleaños número dieciocho aquí con nosotros.
—Después de eso..., me iré a Italia —susurra Chiara tras regresar a la realidad y regresa su mirada hacia Alice.
—¿Edward lo sabe? —pregunta la vampiresa, intentando procesar toda la información que recibió.
—No —niega la pelinegra rápidamente—. Tengo miedo de su reacción y todavía no encuentro el momento adecuado para poder decirle.
—Se supone que sería una sorpresa, pero tendrás que hablar con todos el día de tu cumpleaños —le dice Alice a su cuñada que frunció el ceño confundida.
—¿Por qué ese día? —pregunta Chiara, mientras regresaba su mirada hacia Alec que alejó su mirada de ella.
—Porque... —antes de que Alice pudiera explicarle a la chica, los tres escuchan como la campana sonó dando inicio a sus clases.
—Será mejor ir a clases —se apresura a decir Alec para tomar la mano de Chiara y hacerla caminar junto a Alice.
La pelinegra mira confundida a su hermano por esa reacción, pero en su cabeza se mantiene pensando en que tiene que decirle a Edward sobre su regreso a Italia.

Bienvenidos sean todos a esta segunda temporada de Insieme *chilla emocionada*
¿Qué les pareció el primer capítulo, hermosas personitas? ¿Les gustó? ¿No les gustó? ¿Qué creen que suceda a lo largo de esta nueva temporada?
Personalmente me siento muy emocionada por esta segunda parte porque, conforme voy leyendo y editando el capítulo, se vienen recuerdos de cuando todavía lo estaba escribiendo por primera vez ^^
Muchas gracias por comenzar a leer esta historia, hermosas personitas :3
No se olviden de votar y de comentar qué les pareció el capítulo, me ayudaría mucho si lo hicieran <3
Recuerden cuidarse en donde sea que se encuentren y de que los amo con todo mi corazón❤️
🖤𝐌𝐎𝐀𝐍𝐀🖤