Ataraxia

La pintura del mural está revelando por fin a sus protagonistas, los hijos de la Tierra comienzan a preparar sus tropas y los usurpadores tienen sus conjuros listos para cuando eso suceda.
El futuro rey está soñando con los príncipes y el próximo portador de la corona de astas está deseando encontrar su razón para vivir.
El cambia formas desea ser libre y la voz de la naturaleza quiere gritar su nombre. Cualquiera que viera a esos dos sabría que esperan el momento para decir a los cuatro vientos que están enamorados de sus respectivas personas.
Las niñas del agua han sido víctimas de un lavado de cerebro por su señora y la única inocente desea salvar al cautivo antes de que sea muy tarde. Esa pobre alma esclavizada que desea ver el cielo azul una vez más está tan ansioso de morir que cualquier tipo de tortura que reciba es una caricia a su alma.
Y mientras todos ellos esperan a que su historia por fin comience, la humana que por fin se estaba recuperando del golpe que le dio la vida se ha convertido en la ejecutora.
El árbol del mundo que desde hace diecinueve años nutre todos los territorios es regado con amor por el poderoso hombre. En las raíces él se encarga de dejar flores que aunque sabe que se marchitaran apenas las coloque lo hará de cualquier forma.
—He esperado durante mucho tiempo para que la profecía comience, ahora no puedo evitar sentirme ansioso. Mi bella amada, siempre eterna en este árbol solo espera y mira como me hago con el poder absoluto. Tal y como siempre debió de haber sido.
