Prólogo
Sintió un golpe que hizo pitar sus oídos, le costaba abrir los ojos por el polvo que causaba cada explosión, podía escuchar la voz de Kakarot gritando su nombre, otra Rafaga de ki Sacudió su cuerpo empujándolo a uno de los tantos portales que rodeaba la batalla.
Ya no sentía ardor en los ojos, ya no sentía dolor ¿Estaba muerto? Abrió sus ojos, no, esto era peor, estaba en su antigua habitación, estaba en la nave de freezer.