Mr.Candy[KM]

Summary

Jimin trabaja en una dulceria, una vez al mes hace unos chocolates especiales y es donde la gente se vuelve loca en poder comprarlos. ¿Porque la gran mayoría de sus pedidos siempre eran para un tal Jeon Jungkook? One Shot Kookmin contenido Explícito No copias,no adaptaciones.

Genre
Erotica/Romance
Author
Eira
Status
Complete
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

único

Jimin estaba preparando los últimos pedidos, habían sigo muchos más que el mes pasado. Y la realidad es que no le molestaba, mucho más dinero para él, para la tienda para la universidad.


Desde que el castaño tiene memoria, a vivido rodeado de dulces, su abuela había abierto su dulceria, esto fue heredado por su madre y ahora que Jimin era adulto muy pronto también sería suyo.


Ahora había un toque especial. La dulceria Park tenía algo diferente a las demás, solo los integrantes de aquella familia tenían el secreto de hacer unos dulces particulares.


Antes solo los vendían el día de San Valentín, pero la economía estaba complicada, y Jimin tomo la decisión de vender solo un día al mes.


¿Que tenían esos dichosos dulces? Que ha decir verdad volvía loca a la gente.


Fácil.


Eran bombones de amor.


Una receta en dónde muchos alegan que despertaba el amor entre parejas, amigos, familia, o querer estar con alguien a qué tanto deseas.


No siempre tenía que ser algo sexual eso estaba claro, pero mayormente ese era el destinatario.


Jimin empacó la última cajita de bombones, la cello con un hermoso moño rojo, y escribió algunas notas que le pedían sus clientes.


"Espero que te guste, deseo que me respondas, te estaré esperando.


Atte:Hana"


El castaño hizo una mueca, había a veces que la gente se denigraba mucho por una pizca de amor.


—Hijo, ¿terminaste?— su madre se aproximó hacia el joven. El chico sonrió cansado.


—Si madre.


—Genial, mañana los entregamos. Ve a dormir es muy tarde y tienes universidad. — su madre lo beso en la frente.


Eran las tres de la mañana, realmente Jimin tenía que dormir, más que nada porque tenía clases a las nueve.


Genial estaría como un zombie.









        ——————





Realmente la vida lo odiaba, se había dormido, eso significaba que tardaría en hacer las entregas y llegaría más que tarde a la universidad.


Jimin se cambió rápido, tomonlaa cajas que pudo entragar ese día, llamo a su madre para avisarle si podía avisar que las entregas las harían a la tarde.


Sin pensarlo dos veces se fue corriendo hacia su destino, por suerte los trenes que tenía que tomar llegaron rápido, era un tiempo record Jimin tardó media hora en llegar mayormente le tomaba una hora, mucho mejor.


Subió las escaleras apresurando se a llegar a la clase, cruzo el pasillo casi corriendo, lo que no se espero es que se chocará un pobre joven que también venía desconcentrado.


A Jimin se le cayó las cajitas de bombones que había llevado, no los había guardado en su mochila por si se arruinan.


El chico gimió por el golpe recibido y Jimin hizo lo mismo.


El joven levantó la mirada con el celo fruncido y miro al castaño.


—¡¡¡Lo siento.!!! — expreso Jimin un poco avergonzado. El joven lo miro y sonrió.


—Esta bien, tranquilo, es culpa de los dos— declaró tranquilo, ayidona Jimin a juntar las cajitas.


—Gracias que amable. — susurro.


—Asi que tú eres el que vende estás cosas del demonio— Bromeó.


Ahora era el turno del castaño en fruncir el ceño.


—¿Disculpa?


El chico se rió, negando con la cabeza, si que era simpático.


— todos los meses me llegan estos chocolates a montones— soltó, Jimin quedó impresionado así que él era...


—Jeon Jungkook. — afirmo.


El chico levantó una ceja.


—El mismo, tu debes de Mr.Candy me imagino ¿No?.


—Un gusto Park Jimin— estiró su mano para saludarlo cordialmente.


El chico acepto. A decir verdad Jimin entendía porque mayormente todos sus dulces iban destinado al joven, era realmente hermoso, cabello azabache, piercing, era alto con un porte dominante, pero sus ojos tan suaves, y el joven no se dió cuánta que le quedó viendo por más de lo que esperaba.


Park cayó el cuánta que estaba llegando tarde.


—Lo siento, llegó tarde tengo que irme, lo lamento Jungkook pro chocarte, pero me tengo que ir.


El joven castaño saludo y se fue corriendo nuevamente.






—————




Era la hora del receso, Jimin perdió la mitad de la clase pero no importaba, estaba  afuera del salón ya la gente estaba esperando sus pedidos.


—Gracias, espero que está vez pruebe algunos— Dijo una joven.


—Por favor Yuna, todos sabemos que Jeon nunca provo algunos de los bombones, si así sería ya estaría en pareja o por lo menos habría tenido sexo con alguna de nosotras.


Eso desconcertó a Jimin, sintiendose incómodo. Más ahora sabiendo quien era el chico.


—Los dulces no son mágicos— expreso el castaño— Todo depende de las personas...


—Pero Jimin, casi toda la universidad intenta pero nada, ese hombre es de piedra. — soltó Hana.


Las entregas fueron rápidas ya que todas las jóvenes estaban desesperadas.



Al terminar la jornada Jimin ya estaba cansado todavía faltaba hacer entregas pero por lo menos hoy se ganó un buen dineral, estaba contando lo que había ganado afuera del estacionamiento, sinnktar que alguien se acercaba.


—Haces dinero acosta de mí pobre existencia— declaró Jeon—Pense que eras un chico bueno.


Jimin al escuchar aquello se avergonzó.


—Yo...


—Es broma. — expreso rápidamente.


—Realmente no te entiendo— dijo Jimin, el pelinegro le quedó mirando sin entender a  lo que se referia— Desde siempre los dulces que vende mi familia han hecho milagros, pero... Eso no es tu caso.


—No es tan raro, Personalmente no me gusta los dulce— declaró acercándose más a Jimin, le ofreció un cigarrillo al más bajo, este nego. —Pero no sé lo digas a nadie, porque quizás me hagan otras cosas y sería peor.


Jimin rio, no entendía la razón del porque el pelinegro le estaba hablando, lo de la mañana no fue algo para tanto.


—Ellas están locas por ti, y aunque suene descabellado, me gano la vida a costa de ti, tienes razón — los jóvenes sonrieron. — por favor no te dejes contestar nunca, así yo sigo sobreviviendo.


Y aunque suene tonto, a Jeon le gustó escuchar aquello.


—¿Que tienen esos dulces? Digo Porque es muy popular.


—Bueno muchos dicen que somos brujos y hacemos encantos en los chocolates, otros también dicen que le echamos quimicos, para despertar el libero, pero la realidad es que solo son chocolates, la gente cree que son especiales que despiertan algo en ellos, pero te juro que no hacemos nada raro. —explico.


Jimin no entendía Porque le explicaba aquello al chico, quizas quería que supiera que no quería embrujarlo o drogarlo.


— Eso suena más coherente, mira hagamos un trato, yo me dejó utilizar por tus artimañas inuhamanas— ambos rieron nuevamente, se sentía tan cómodo— a cambio de tu me hagas unos bombones de los mejores que tengas pero que tú me los regales, y por primera vez los probaré.


—Trato.






—————






Jimin no había sabido nada de Jeon por una semana, todavía no había hecho los dulce, había aceptado el trato pero nunca dijieron para cuándo ni dónde, el castaño trato de buscarlo pero nada. Así que decidió ese día hacer los bombones que más le gustaba al castaño, lo empacó lo más lindo posible, y fue en busca de Jeon.


El castaño se dirigió hacia el estudio de musica en dónde había escuchado por las chicas que siempre estaba ahí con sus amigos.


Al entrar no lo vio, solo había cuatro chicos con el mismo aspecto que Jungkook, iba a decirles algo pero uno se le adelantó.


—Si busca a Jeon, está en clase bonito—Expreso uno. Eso hizo que se avergonzara. — Mira que tierno se sonroja.


—Tae dejalo, que molesto eres. — Jimin conocía a Yoongi era su vecino, aunque nunca lo vio con Jeon. — Puedes esperarlo Jim, no molestas.


El chico asintió dejando sus cosas en unas de las mesas, tenía que tareas así que comenzó a adelantarla, al cabo de uno veinte minutos, Jeon llego con la peor cara de culo que podía existir, pero esto no duró cuando noto a Jimin.


—Mira quien está aquí, el inhumano que me explota — bromeó, Jimin levantó la mirando sonriendo.


—Hagan el amor, ya no aguanto la tensión— declaró Tae, Seokjin le pedo un cachetazo en la nuca.


—¿Tu nunca te callas no? Dios mío no entiendo cómo Jennie tiene algo contigo— declaró un chico más alto y moreno.


—Es que me ama, y sabe que soy así.


—Chicos¿ pueden dejarnos solos?— Jungkook había pedido, los chicos salieron dándole miradas complices. —Lo siento, todos son agradable, bueno Taehyung no.


Jimin nego con la cabeza.


—Te traje lo que habías acordado, bueno esto fue hace una semana, te estuve buscando Porque no se que te gusta, así que prepare uno que a mí me gusta espero que...


—Perfecto.


Así que Jungkook tomo la caja que Jimin le ofrecía y la abrió, tenía un olor suave a chocolate y frutilla.


—Son frutillas con chocolate, es básico pero lleva muy poco dulce, más que nada es fruta, así que pensé que te gustaría.


—¿Y no me hiciste los bombones mágicos?— cuestiono sacando una de las frutillas, se sentó al lado de Jimin y sin pensarlo dos veces probó, hizo un gesto que Jimin no supo descifrar.


—No... Esos bombones mayormente son para enamorados... Cómo piensas que yo...


—Que delicia, ¿chocolate amargo? Vaya realmente pensaste en mi. —El castalo vio como Jungkook se lamía sus labios, muy provocativo.


¿ Desde cuándo Jimin eran tan tímido?


—Si...


—El chocolate sube el libido¿ sabías? Ahora mi cuerpo siente algo mágico, es como que te miro y me dan ganas de... —Jungkook se calló, estaba admirando como Jimin lo miraba con sus cachetes rojos de la vergüenza.


—Pero no son los mágicos.


—Entonces admites que son mágicos— declaró— Jimin... ¿Sabes porque la gente cree que tus dulces son afrodisíacos?


Este nego, perdido mirando lo hermoso que era Jeon.


—Porque en algo tienen que creer, el chocolate es rico, dulce, suave, relajante, te hace sentir bien... Pero personalmente lo detesto, porque no necesito comer esto, para sentirme así cuando miro a alguien que realmente despertar todo eso en mi.


Jimin ya no sabía que hacer, esto se estaba llendo de las manos.


—Me gustaría invitarte a una cita, bueno si es que Mr. candy me deja, quizas tiene mejor opciones.


—¿Yo...?


—Eres tan lindo, lastima que eres tan despistado. Desde que eran un niño me pareces hermoso.


—¿Que? Perdón Jungkook pero no te entiendo.


—Eres un casi perdido, lindo.


Jungkook se acercó lentamente a la boca de Jimin, este no supo resistencia y se besaron, era un beso suave, dulce como lo que estaba comiendo Jungkook.


—¿Aceptas? — pregunto alejándose de Jimin. Este tan solo asintió rápidamente.


Ahora el problema sería que Jimin ya no vendería tantos dulces porque el había conseguido algo que los otros no, la atención del chico más codiciado de la universidad, y sin ningun dulce magico.


Genial.