Verte feliz es suficiente
Fue una tarde calurosa de verano en la que te conoci pequeño angel de ojos azules, al principio te acepte como un amigo más al cual proteger y cuidar.Sin embargo, la suerte no esta de mi lado y por pura casualidad termine enamorandome de ti, como no hacerlo si eres un chico de corazón calido, lleno de amabilidad y bondad.
Aunque eras debil para pelear e incluso eres un llorón, no me importaba, yo te admiraba pues eras capas de mostrar tu debilidad frente a todos y yo pues nunca mostraba mis verdaderos sentimientos.
Estoy realmente enamorado de ti.
Pero mi amor no será correspondido, tú ya estabas en una relación con una linda chica llamada Hinata Tachibana, a veces la envidiaba un poquito, ella era linda y carismatica, amable y me faltaria el tiempo para nombrar cada una de sus cualidades, de las cuales yo carecia y lo mas importante era una chica, Takemichi jamas se fijaria en un chico como yo.
-Te veo muy pensativo hoy Mikey- dijo una chica rubia a su lado, ella notó su mirada llena de tristeza
-No es nada Emma, estoy bien- trate de mantener la calma para que mis lágrimas no salgan pero....
-Mikey que te pasa, sabes que puedes contarme lo que sea verdad- Emma se preocupo un poco al ver a Mikey llorar
-Emma ya no puedo soportarlo, debo aceptar que no sere correspondido jamás- hablé muy rápido
-Mikey-
-El se merece algo mejor- segui con los comentarios irientes hacia mi persona.
-Mikey!-
-No lo merezco, no meresco tal ángel puro y lleno de luz- dije con la voz quebrada llena de tristeza
-Mikey!!!!- Emma habia gritado fuertemente para llamar mi atención y dejar de autodespreciarme.
Emma me miró y simplemente me abrazó, ella estaba al tanto de mi enamoramiento hacia Takemichi y sabia todo lo que me duele el no ser correspondido.
-Aún no se lo has dicho ¿verdad?- dijo con un tono de voz calido
-No es necesario confesarlo, tu más que nadie sabe que mis sentimientos jamás serán correspondidos, el ya tiene a alguien muy especial- hable con una voz triste
Mi pequeña hermana sabia que yo no confesaria mis sentimientos hacia Takemichi, ella lo entendió y dio un largo suspiro.
Los días pasaban y yo cada día los veia mas cercanos que nunca. Takemichi y Hinata eran muy felices juntos, se merecen lo mejor.
Tal vez deberia olvidar estos sentimientos estúpidos y dejar que ellos sean felices, yo sacrificaria mi felicidad, todo lo hago por el.
Para olvidar mis sentimientos hacia Takemichi decidi alejarme poco a poco de el, supongo que no se daria cuenta, además no soy una persona importante para el.
Los dias y las semanas pasaban, Takemichi intentaba acercarse para hablar conmigo sin éxito pues yo lo ignoraba, aunque me dolio, tenia que hacerlo para olvidame del gran amor que aún tengo por el.
Hasta que un día decidio enfrentarme, el se habia dado cuenta de mi distamciamiento.
-¡Dime porque me has estado evitando Mikey!- Takemichi habia gritado con todas sus fuerzas para que yo lo escuchará.
-No lo entenderias- dije con frialdad
-Porque te alejaste derrepente, acaso hice algo mal- Mi ángel estaba a punto de estallar en llanto.
-Tu no hiciste nada malo, soy yo el del problema- lo mire fijamente tratando de intimidarlo para que se fuese pero no funcionó.
No me di cuenta cuando Takemichi me habia abarazado tan fuerte e incluso estaba llorando en mi hombro, me duele verlo llorar por mi culpa.
-Mikey quiero que siempres estes a mi lado, acaso es mucho pedir, eres muy importante no solo para mi sino también para todos nuestros amigos, si tienes un problema solo dimeló para asi poderte ayudar- habló con desesperación
Me safé de su abrazo y sali corriendo de ahi, no queria que Takemichi me viera llorar, corrí tan rápido que no me di cuenta que estaba en un lugar un tanto conocido.
¡NO PUEDE SER CIERTO!!!
Inconscientemente camine al lugar donde conocí por primera vez a Takemichi. Al recordar ese momento, mis ojos empezarón a picar y senti como unas pequeñas lágrimas traicioneras recorrian mis mejillas.
-¡¿Por qué tuve que enamorarme de ti?!- grité al aire, nadie me escuharia ¿cierto?.
El dolor en mi corazón era muy intenso, cai de rodillas al piso, de verdad dolia y mucho.
En ese momento no me importaba nada, nisiquiera me di cuenta cuando empezó a llover de manera repentina, deberia volver a casa.
Limpie mis lágrimas, sin exito pues estas salian sin control de mis cuencas y la punzada de mi corazón seguia ahí.
-Te encontré- dijo una voz un tanto conocida
-Que quieres- dije secamente,
-Mikey por favor, dime que puedo hacer para que me perdones y no estemos enojados- conocia esa voz era la de Takemichi.
Al verme en el suelo, se preocupó un poco y me ayudo a levantarme.
-¿Por qué pides perdón?- pregunté un tanto confundido.
-Siento que hice algo mal y por esa razón pues....- dijo un poco avergonzado-Eres muy importante para mi Mik...-no pudo acabar de hablar porque lo interrupi con una confesión repentina.
-¡Me gustas!!- solté sin poder retenerlo más
El se solprendió mucho que incluso dejó caer la sombrilla que traia en sus manos.
-Mikey..... Yo... No se que decir- sabia perfectamente que diria eso pero...- Mikey yo... Realmente eres muy especial para mi pero solo puedo verte como un amigo, yo.. Amo mucho a Hinata, lo siento- no me esperaba esa respuesta
Simplemente baje la cabeza tratando de asimilar todo y intentando formar una sonrisa.
-Que bobo eres Takemichi, solo fue una broma, queria desaserme de la tensión entre nosotros- trate de mantener mis emociones bajo control.
-Que clase de broma es esa Mikey, no debes jugar asi con los sentimientos de las personas- me regaño
-perdón, mañana nos vemos, prometó no volver alejarme de ti, adiós- después de eso, sali literalmente corriendo a casa.
Corri, corri y corri, solo queria llegar a mi hogar, recostarme en mi cama y llorar todo lo que sea necesario para desaserme del nudo en mi garganta y la gran punzada en mi corazón.
Al llegar a mi casa, vi que en la puerta esta Emma, mi pequeña hermana vió mi estado deplorable y se alarmó por mi estado de salud.
Le conté todo a Emma ella me escuchó atentamente, mientras yo era un desastre, mis ojos estaban realmente hinchados de tanto llorar.
-¿Qué piensas hacer?- preguntó mi hermana
- Pues... No me voy alejar de el...le prometi no alejarme de el.....ya se que no podre ser mas que solo un amigo...- respondí con una voz llena de pena.
El martirio apenas habia comenzado, o se porque pero siempre me la pasaba llorando en las noches, las lágrimas se habian vuelto mis fieles compañeras.
Yo estaria para el como su amigo, aunque doliera.
(.....)
Los años pasaron y mi amor por el simplemente no desapareció, siguio creciendo a medida que los años pasaban, maldita sea.
Ahora el estaba a punto de casarse y yo pues... Estaba a su lado.
Las campanas sonaban anunciando que pronto daria inició a la ceremonia, Takemichi ya se encontraba esperando a su futura esposa mientras que Hinata caminaba lentamente hacia el, ella mientras caminaba hacia relucir su belleza.
Mientras ellos estaban tan felices, yo moria por dentro estaba tan centrado en mis pensamientos que no noté cuando la ceremonia se acabò, tan solo vi el beso que sellaba su matrimonio, dolió pero ya no importa.
Luego de ver eso sali sin que nadie se diera cuenta, para mi mala suerte empezó a llover , no importaba, camine durante unos minutos por las calles de Tokyo, sin darme cuenta llegue a aquel parque en el cual Takemichi y yo nos conocimos.
Y supe que era hora de dejar ir mi amor amor el.
Me aseguré de que no este nadie alrededor, me sente en una banca cerca y solte todo mi dolor.
- ¡¡He decidido aceptar esta realidad dolorosa y dejar de aferrarme a algo que nunca va a existir!!- deje caer unas lágrimas- ¡¡Es hora de despedirme de estos sentimientos y seguir adelante!!- al terminar de decir eso, llore de nuevo.
Despúes de ese momento camine lentamente hacia la recepciòn en donde seguro estarian todos incluso el. Estaba totalmente mojado pero eso no importa, al llegar con mis amigos, ellos al verme se alarmaròn pero no dijeron nada.
Pero Takemichi si se preocupó.
-Mikey estas bien-dijo preocupado
-Estoy bien- dije con una sonrisa
Si su felicidad es a lado de Hinata pues yo lo aceptare y estare a su lado,sacrificare mi felicidad por verte sonreir aunque me toque ser la sombra de un amor no correspondido.
FIN