Oscuro Secreto

Summary

Un Draco vicioso, una cama y... Una pincelada de Drarry.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo único

Feliz cumpleaños Dragón!!!!


Draco se sentía como Shariyar, el misógino sultán de "Las mil y una

noches".


Cada anochecer, en la penumbra de su lecho, oculto tras pesados cortinajes cuidadosamente cerrados y protegido por hechizos silenciadores que lo aislaban del resto del dormitorio, una exquisita belleza era sacrificada, únicamente, para su goce y deleite.


Su actual víctima era perfecta para satisfacer sus deseos. Se habíadado cuenta apenas una semana antes, era casi todo lo que buscaba y en pocos días, estaba seguro, cumpliría con sus

exigentes requisitos.


No había podido dejar de observarla, casi suspirando de deseo y hoy, al fin, había sido Ilevada hasta él. Uno de los elfos del castillo, obnubilado por su pureza de sangre y agradecido eternamente por la pequeña sonrisa que le había mostrado en una ocasión, se había convertido en su cómplice.


La total discreción y fidelidad del sumiso ser resultaban invaluables.


Draco lanzó un "Lumus" y de su varita surgió un pequeño orbe emisor de una débil luz. Quedo flotando bajo el dosel, lo que le permitió admirar la perfección de la que gozaría en breve.


De piel ligeramente sonrosada, suave y sin imperfección alguna, proporciones ideales y curvas delicadas que se adaptaban perfectamente a sus manos, suponía toda una tentación para sus enardecidos sentidos.


Cerró los ojos con fuerza. Lo que estaba por suceder también sería doloroso, a la par que placentero, para él.


La substancia misma de su oscuro vicio imposibilitaba completamente que aquella merecedora que sus atenciones llegara indemne al amanecer.


Aunque quedara completamente satisfecho jamás podría repetir la experiencia.


Casi sentía anticipadamente el dolor y la añoranza de la perdida y apenas había comenzado.


Estrechó las voluptuosas formas contra su cuerpo, inhalando profundamente hasta llenarse del exquisito aroma que emanaba de la inmaculada piel.


De nuevo cerró apretadamente sus oscurecidos ojos grises, trataba de frenarse, de retener el instante, disfrutar los juegos previos y hacer que durara.


No lo consiguió.


Hundió los dientes en la carne tras rasgar la delicada piel, sintiendo la firme textura y el exquisito sabor, a la vez que un tibio fluido humedecía su mentón.


Pasó la lengua con pereza y lujuria sobre la marca de sus dientes, culpable de deformar horriblemente la, antes, pura belleza.


Trató nuevamente de calmarse, respiró despacio, inspiró lentamente a través de su respingada nariz, exhalando a continuación por su boca de labios llenos.


El aire en el interior de su casi inexpugnable refugio estaba lleno del

aroma dulzón de piel carne y fluidos, lo que excitó aun más sus sentidos.


El corazón le latía con fuerza casi dolorosa. Abrió sus ojos de pupilas totalmente dilatadas y sintió sus manos como garras, apretando inmisericordemente el maltrecho cuerpo. Dejándose llevar por la gula y la lujuria.


Cuando las abrumadoras sensaciones comenzaron a disiparse se sorprendió a sí mismo con un pequeño y maltratado corazón húmedo en sus manos .


Asqueado, lo dejó sobre la cama, sabiendo que el fiel elfo doméstico pronto limpiaría cualquier evidencia y dirigiéndose subrepticiamente a la ducha para eliminar hasta el más ínfimo resto de su rostro y cuerpo.


Recostado contra los azulejos, sintiendo el agua caliente recorrer su anatomía, desentumeciendo cada uno de sus músculos, se permitió suspirar.


Frotó levemente su piel en una caricia, soñando con la única persona con quien desearía compartir su secreto, por el único que abandonaria su vergonzoso vicio.


Los ojos verdes, el cabello indomable, la piel canela y la firmeza de su carácter, unido a unatorpeza que hacían desear cuidarle, le habían conquistado lentamente. La floreciente erección que se había formado entre sus piernas se marchitó en segundos al recibir un golpe de realidad.


Nunca tendría a ése hombre, seguiría siendo un imposible y él seguiría regodeándose en su propia oscuridad.


Sintió de nuevo un calorcillo en el bajo vientre, pensando en la hermosa delicia que lo acompañaría la noche siguiente. Debía subir a verla desde una de los ventanales que daban a los jardines más cercanos al lago negro.


Cuando se acercó a su destino le llamó la atención una pequeña grulla de origami tremendamente familiar. Desdobló el arrugado pedazo de pergamino para leer. "No la busques, está conmigo. Sé cuanto la deseas y quizás la podamos compartir. ¿Te gustaría?

Н.Р."


Se asomó a la ventana y su mirada se dirigió hasta donde la vió por última vez. En la rama de uno de los esbeltos manzanos que daban sombra a la fuente del jardín. De color verde brillante y toda una promesa de sabor.


No estaba.


Se lamió los labios con anticipación. Pronto sería suya, con un magnífico plus y sólo un pequeño coste. Su oscuro secreto.


Fin