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Cinco tenía un problema.
Ese problema tiene nombre y es Klaus.
Klaus era el bibliotecario de una libreria local a la que Cinco iba constantemente de joven. Solía visitarla siempre que tenía tiempo libre, pero, nunca habia visto al castaño, por eso fue que cuando volvió después de años no pudo no tener emociones mixtas. Por un lado, Cinco no estaba muy cómodo con respecto al cambio repentino, no le gustaba eso, el antiguo bibliotecario sabía perfectamente los gustos de él y le recomendaba libros de manera continua, Klaus no lo conocía y rara vez le recomendaba algo, eso no le agradaba completamente. Pero por el otro lado, Klaus era hermoso, con ojos verdes brillantes y una sonrisa amable, Cinco se sintió rápidamente atraído, su voz suave y su trasero redondo sólo lo hicieron más atractivo a sus ojos.
Después de haberlo conocido y haber hablado con el joven castaño por una semana, Cinco ha tenido ciertos sueños en los que se follaba al joven y tímido bibliotecario, más de una vez, jamás lo admitirá completamente.
Sin embargo, nunca lograba acercarse lo suficiente al moreno, casi siempre se sentía muy nervioso, y eso lo molestaba, y terminaba de mal humor, y era grosero con Klaus por eso, y el joven se alejaba lo más rápido posible. Cinco se sentía devastado después por eso.
El mayor nunca fue el mejor cuando se rrataba de relaciones interpersonales, ni se diga de relaciones románticas. Nunca estuvo interesado en cosas mundanas como esas, nunca le importó cuando su amigo Diego llegaba con una novia a casa, nunca le importó cuando Luther y Allison concretaron una relación y rompieron, nunca le importó cuando Vanya presentó a su primer novia, nunca le importó. Entonces, ¿Por qué debía importarle ahora? ¿Por qué Klaus era diferente?
No lo sabía.
Y no le gustaba no saber cosas.
Entonces, para distraerse, aunque sea un rato. Aceptó por primera vez la invitación de Diego de ir a un bar en la noche de viernes. Sorprendió a todos pero no había marcha atrás, ni siquiera cuando descubrió que el bar al que planeaban ir sus amigos era un bar con bailarinas exóticas, por llamarlas de una manera no grosera. Y aún así decidió asistir y tomar algún cóctel que fuera bueno, ojalá y fuera bueno.
El lugar era... Interesante.
Con luces brillantes y coloridas, el olor a alcohol y cigarros no era sorprendente, la vista de cuerpos calientes pegándose unos a otros en poses comprometedoras, el sonido de la música estridente que ocultaba ligeramente el otro sonido de gemidos y jadeos de gente que probablemente estaba cogiendo escondida a la vista de todos, era asqueroso, pero Cinco podía entender por que era adictivo para otros. La barra estaba casi vacía y allí se sentó para esperar su bebida mientras veía a sus amigos mezclarse en la multitud, vio a Diego intentando coquetear con algunas chicas, a Luther cohibido en una esquina mientras bebía algo, a Vanya hablando con su novia por teléfono y a Allison distraída en su teléfono propio. Su vista se desvió de sus amigos al escenario del lugar, sólo tenía cortinas grandes y gruesas cubriendo lo que probablemente era un tubo para bailarines y más luces. Entonces escuchó la voz del presentador, aparentemente comenzarían a bailar en el escenario, que predecible.
- ¡Presentando a la estrella del lugar, nuestro hermoso y favorito chico! ¡The Séance!
Cinco se atragantó con su bebida cuando vio al escenario.
Allí estaba él, el joven que lo traía completamente loco, el joven que era algo tímido y rara vez le dirigía la palabra, de pie en el escenario, su cabello usualmente recogido en un chongo mal hecho estaba suelto, cayendo en rizos salvajes por su nuca, sus ojos verdes estaban cubiertos con delineado negro y maquillaje rojo, sus labios carnosos pintados de un rojo similar a una cereza, Cinco se preguntó distraídamente si sabrían igual, su cuerpo sólo estaba vestido con un corsé negro con brillantina, ajustado a su cuerpo con fuerza, ropa interior femenina y medias de malla negras, sus pies cubiertos con zapatos rojos de un tacón alto y grueso, al menos 10 cm. Su cuerpo se balanceaba por el escenario al ritmo de una canción desconocida para él, Cinco podía sentir su corazón latir con fuerza, sus mejillas calentarse y su pantalón apretarse ligeramente dónde su entrepierna.
El tiempo continuó sin que se diera cuenta, admiró cada curva sensual, cada vistazo de su piel, cada movimiento, cada guiño. Y para cuando las cortinas se cerraron nuevamente, Cinco ya estaba levantado de su asiento y cerca de los camerinos, fue detenido por un chico asiático que lo miraba con cansancio.
- Lo siento amigo, Séance no ofrece ese tipo de servicios. - Habló el aparente guardia apenas parpadeando, como si tuviera que decirlo mucho.
- ¿Qué?
- Qué no puedes pasar. - Replicó el otro pelinegro mientras lo empujaba ligeramente para alejarlo.
- Está bien, Benny Boy - Se escuchó a lo lejos una voz dulce y suave. - Él tiene trato especial.
"Ben" bufo con pesadez y se movió a un lado, Cinco lo miró con sorpresa y no tardó en entrar al camerino, dentro sólo estaba una persona, Séance, o bien, Klaus. Cinco trago pesadamente.
De cerca, Klaus era incluso más hermoso de lo que Cinco podía dar crédito. Se acercó tontamente y Klaus lo dejó.
- ¿Sí, señor Cinco? - Susurró el castaño con una sonrisa juguetona.
- Mierda... No hagas eso. - Cinco retrocedió con el rostro rojo como tomate.
- ¿Hacer qué... - Klaus se acercó y lo acorraló contra la puerta. - ... Señor?
Y cerró la puerta del vestidor con seguro.
- Parece que ya está duro, señor. - Susurró Klaus en el oído de Cinco mientras acariciaba su entrepierna sobre sus pantalones. - ¿Quiere qué lo ayude con eso?
Cinco apenas pudo asentir cuando vio al moreno arrodillarse frente a él, acariciando su rostro contra su entrepierna como un gato en busca de atención, sólo lograba excitarlo más. Con hábiles manos, Klaus bajó su cierre y metió su mano en su ropa interior, el cálido toque de su suave mano contra su polla le dio escalofríos al mayor.
- Mmm~ Tiene una buena polla, señor~
Klaus gimio mientras sacaba la misma de la ropa interior, era larga y un poco gruesa, ya soltaba un poco de líquido preseminal que definitivamente manchó su ripa interior.
- Y se ve tan deliciosa~ ¿Me deja probarla, señor~? - Jadeo Klaus con una sonrisa gatuna.
Ni siquiera esperó a que el otro hiciera algo, ya sabía la respuesta, Klaus había visto a Cinco con atención desde el primer día, y estaba ansioso por poder besarlo y follarlo sin sentido.
Besó la punta de su pene con suavidad y comenzó a recorrer el falo con delicados besos, manchando su miembro con labial, se ganó unos cuantos jadeos por parte del otro, y entonces abrió su boca, preparó su garganta mentalmente y se hundió en la polla del mayor, ahogando el instinto nauseoso y disfrutando del calor y sabor del otro. Cinco gimio por primera vez, sintiendo la punta de su pene golpear la garganta del otro, rodeado de un calor y humedad intenso, nunca se había sentido así, era delicioso, intentó no moverse en caso de lastimar al otro, pero la vista del rostro de Klaus escondido en su pubis con los ojos ligeramente llorosos y la sensación de sus suaves manos jugueteando dentro de su ropa interior para acariciar sus bolas era demasiado.
Entonces Klaus comenzó a embestir su propia garganta con la polla de Cinco, divirtiéndose con los jadeos del otro, fue sorprendido cuando las manos del mayor se aferraron a su cuero cabelludo y las embestidas aumentaron rápidamente, Cinco follaba con gusto su boca y Klaus estaba más que bien con eso.
Un par de segundos pasaron y Cinco sintió calor subir por su vientre, entonces se enterró profundamente en la garganta del menor y se corrió llenando su garganta y boca con su espeso y caliente semen, Klaus tragó tanto como pudo y jadeo, sus ojos lagrimearon y estaba seguro de que su maquillaje estaba arruinado, observó como Cinco se sentó en el suelo mientras respiraba con cansancio.
- Mmmm~ No hemos terminado, señor~
La voz de Klaus era ronca, Cinco se sintió ligeramente culpable por eso, quizá debió intentar ser más suave con el otro. Klaus se levantó torpemente con piernas temblorosas, se acercó al mayor y se sentó encima de su polla palpitante.
- Aún no me la metes~
Klaus comenzó a mover sus caderas encima de la polla del otro, la sensación de la tela de la ropa interior de Klaus contra su pene era excitante y lo puso duro de nuevo, Cinco movio sus propias caderas en búsqueda desesperada de más contacto. Klaus pareció entender sus movimientos y aumento la fricción con más intensidad hasta que ambos hombres jadeban con el movimiento.
- Mmm~ Ahhh~ Se siente muy bien, señor~~ Ah~ Ah~ Ahhhh~
Klaus se detuvo abruptamente, ocasionando que Cinco frunciera el ceño. Se levantó ligeramente, entonces comenzó a bajar su ropa interior, la quitó de una pierna y le dejó colgando de la otra.
- E-espera, te vas a lastimar... - Interrumpió Ccinco entre jadeos.
- No se preocupe, señor. - Susurró en su oído mientras la punta de su pene rozaba su entrada. - Siempre estoy preparado~
Y descendió de golpe, metiendo toda la polla de Cinco en su interior con fuerza, logrando que golpeara su próstata. Klaus soltó un grito sin aliento, sus ojos casi volteaban y las lágrimas en ellos se derramaron instantáneamente, sus manos temblaron y se sujetaron muy ligeramente de las rodillas del otro, Cinco, por su parte, estaba sorprendido de la situación, pero sus pensamientos se ahogaban ante la cálida sensación que era estar dentro de Klaus, tan apretado y húmedo que podría correrse allí mismo sin problema.
- ¿Estás...? - Gimio Cinco.
- ¡S-si~! Ahhh~ S-sólo... ufff~ Espera u-un segu-uh-undo~
Klaus lloriqueo mientras intentaba ajustar au respiración, el pene de Cinco era más grande de lo que planeo cuando se preparó, pero el dolor era opacado vigorosamente por el placer que sentia. El mayor, mientras tanto, respiraba profundamente para evitar que se corriera de inmediato, admiraba el cuerpo de Klaus con lujuria, extendió sus manos y las colocó en sus caderas con delicadeza, su piel era suave y anhelo poder marcarlo salvajemente.
Entonces, repentinamente, el menor comenzó a mover sus caderas en círculos, moliendo su próstata contra la dura polla de Cinco, logrando que el otro jadeara con sorpresa. El movimiento sensual y desesperado hizo que algo dentro de Cinco se perdiera, tomó sus largas piernas con sus manos y se impulsó hacía delante cambiando la posición y ocasionando que Klaus soltará un grito ahogado. Con Cinco ahora en medio de las piernas del otro, el mayor era ahora el que tenía el control en la situación, Klaus jadeo ligeramente y sonrió traviesamente y enredo sus piernas en la cadera de Cinco.
- Destrozame, señor~
No necesito que se le repitiera, Cinco se acomodó mejor y comenzó a embestir al otro con fuerza y rapidez, enterrando sus manos en las caderas del otro dejando marcas y probables moretones. Klaus se sintió como en el noveno cielo, con su próstata siendo abusada constantemente, su mente se nublo rápidamente y se dejó moldear por el trato de Cinco.
- ¡Ah! ¡Ah! ¡M-mierda~! ¡C-Cinco~! ¡Ah! - Gritó Klaus con placer.
Los gritos de Klaus se mezclaron con los jadeos de Cinco y el sonido de la piel chocando ruidosamente, el menor sonreía tontamente mientras sus ojos apenas y podían mantenerse abiertos, derramando lágrimas y terminando de arruinar su pobre maquillaje, era la vista del pecado mismo, y Cinco estaba contento con dejarse llevar por el mismo, metiéndose su polla en el agujero de Klaus debía ser similar a el cielo, pronto, sus embestidas se volvieron más erráticas y profundas.
Klaus sintió un escalofrío recorrer su espalda, y antes de que pudiera hablar o al menos gritar algo al respecto, se corrió entre sus vientres, manchando su corsé oscuro. Cinco pudo sentir como el agujero lo apretujo con fuerza, se enterró todo lo que pudo dentro de Klaus y en ese mismo momento se corrió en su interior manchando las paredes con su caliente semilla, ganándose más gemidos de Klaus.
Ambos adultos se mantuvieron quietos por un par de segundos, intentando recuperar el aliento. Cinco salió de Klaus, obteniendo un escalofrío cuando su polla sintió el frío de estar fuera de aquel agujero, vio con lujuria como su entrada se contraía y borbotones de semen brotaban sin cuidado. Klaus respiró profundamente y sonrió.
- Ahh~ Mira eso~ Me estropeaste por completo, señor~
- Y nadie más lo hará - Replicó Cinco inclinándose hacía el otro con un tono posesivo.
- Y nadie más lo hará~ - Copió Klaus, con una sonrisa gatuna en su rostro.
Ambos se miraron por un par de segundos y entonces se besaron, la dulzura se mezclaba con la lujuria de una manera en que no podría ser replicado por nadie.
••• Bonus •••
Al día siguiente, Klaus llegó a la oficina de la biblioteca con un aura nueva, contento como un niño en navidad, y fue interceptado por Ben, su mejor amigo y compañero.
- ¿Cómo te fue? - Preguntó Ben como de costumbre.
- ¡Oh! Fue maravilloso, realmente es verdad eso de que los callados son los peores, ¿Sabes? ¿Quieres detalles?
- ¡No, eso no! Dios, ¿cómo puedes ser tan sucio?
- Hey, tú sabías en que te metía cuando decidiste ser mi amigo. - Replicó Klaus entre risas.
- Ugh, como sea. ¿Sólo fue cosa de una noche o qué?
Klaus sonrió, aunque Ben pareciera muy duro y quizá incluso malo con él, siempre estaba interesado en que no lo lastimaran o hicieran sentir mal, era un buen amigo.
- ¡Nop! El miércoles tendremos una cita oficial ¡Yay! - Celebró Klaus aún más feliz.
Ben bufo juguetonamente.
- Bueno, al menos no tendré que ser tu guardia ese día.
- Oh vamos, eres buen peleador, ¡Por eso eres mí guardia! Y yo soy bueno con la gente, ¡Por eso te ayudo con tú biblioteca!
- Como sea, abre la puerta, ya comenzó tu jornada.
- ¡A la orden, capitán! - Se burló Klaus mientras hacía lo ordenado.
Y si el moreno sonreía de más cuando vio que entró su, ahora amante, Cinco, bueno, eso estaba sólo en él.