¿más que una amistad?

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Summary

Ambas descubren sus sentimientos por la contraria, pero una es demasiado tímida para confesarse y la otra no sabe expresarse en palabras. ¿terminarán juntas? Ellas carecen de comunicación en lo que respecta sentimientos románticos. Ninguna quiere separarse sin comunicarle a la opuesta lo que siente, pero eso solo se lograría con mucha agallas, coraje, valor y sobretodo valentía. Las dos tienen miedo, miedo de perder a su mejor amiga, pero el estúpido miedo no las va a detener, a ninguna. "¿tienes miedo? pues ve y hazlo con miedo"

Status
Ongoing
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
16+

1. Fue mi culpa.

Hoy es mi primer día de clases, comenzaré el primer grado en una escuela nueva.


Siendo sincera no quería levantarme tan temprano, pero si no lo hago papá dice que perderé la oportunidad de conocer nuevos amigos.


- Ruby - entró mamá por la puerta de mi habitación - ¿ya despertaste?, crei que aún seguías dormida -


- nop, ya hasta preparé mi mochila - sonreí.


- muy bien nena, bajemos a desayunar - agarró mi mochila y tomo mi mano - preparé unos ricos panqueques -


- ¡¿en serio?! - los panqueques son mis favoritos - ¿puedo comerlos con dulce? -


- claro - bajamos las escaleras juntas.


Nos mudamos a esta ciudad hace unos dos dias, aún no me acostumbro a esta casa y a este lugar, todo se siente muy raro, no me desagrada, pero...


Extraño mi casa.


- ¿cómo estás princesa, dormiste bien? - me miró papá.


- sip - mamá puso un plato con mi desayuno en la mesa - yei, panqueques -


- le pedí a tu madre que los preparara por qué se que hoy es un día muy especial para ti - sonreí.


- papi - me subí a la silla - ¿cuántos días faltan para mi fiesta de cumpleaños?


- es este fin de semana, aún faltan cinco días - se levantó de la mesa - recuerda que debes entregarle la invitación a tus nuevos compañeros -


- ¿y si hay niños que me molestan?, ya no tengo a Max para que me defienda - baje mi cabeza - lo extraño mucho -


- cariño - mamá me levanto del asiento y me cargó - nosotros también extrañamos a Max y sabemos lo mucho que tu lo quieres, pero debes aprender a defenderte -


- esta bien - me agarré de su abrigo.


- además, ponte contenta, les pregunté a los padres de Max y dicen que harán todo lo que puedan para que el pueda venir para tu fiesta -


- ¿¡de verdad?! - mire a mamá con una sonrisa en mi rostro y ella asintió - Cuando lo vea lo abrazaré muy fuerte para que sepa lo mucho que lo extraño, y también para que cuando se vaya no me olvide -


- espero que así sea, princesa - besó mi frente - ahora vamos que te llevo - mamá me bajo de sus brazos luego de besar mi cachete.


- adiós, mami - la saludé dentro del auto y este arrancó.


Estoy muy emocionada en verdad, quiero que ya sea fin de semana para poder ver a Max, el es mi mejor amigo, me a defendido muchas veces de niños que siempre me dicen que soy rara. Papá aveces se pone celoso por que paso mucho tiempo jugando con Max, el dice que el único príncipe que necesito es a él, pero yo se que el lo quiere mucho y que lo hace de broma.


- ¿cómo te gustaría que fuera tu pastel? -


- quiero uno que tenga muchos colores y un gran unicornio en el centro -


- déjame que agarre mi celular y buscas una imagen para que sea exactamente igual al que quieres - agarró su teléfono y desvió la mirada del camino - toma -


- hay muchos que me gustan - deslice mi dedo por la pantalla y encontré uno que era perfecto, es justo como me lo imaginé - así, así lo quiero - tomó el celular de mis manos.


- wow, es muy lindo - sonreí y miré hacia el frente para ver cuánto faltaba para llegar.


- ¡papá, cuidado! -


Los tubos que se soltaron de un camión estaban justo en frente nuestro, papá puso su brazo sobre mi para que no me moviera y yo solo cerré mis ojos con fuerza.


Abrí mis ojos y papá ya no estaba apretandome contra el asiento del auto, los tubos estaban sobre el, uno en su estómago y otro sobre su brazo izquierdo.


- ¿papi? - mis ojos se llenaron de lágrimas - papi, por favor responde - me saqué el cinto de seguridad, me acerqué a su cuerpo y traté de despertarlo pero no se movió - ¡papi, despieta! - me moví hacia la puerta he intenté abrirla - tiene seguro, ¿qué hago?, ¿¡qué hago!? - golpeé la ventana con todas mis fuerzas - ¡ayuden a mi papá, por favor! - todas las personas presentes estan en completo shock y ninguna se acerca, ¿qué más puedo hacer?.


- ¡apártate de la puerta y cubre tu cara con tus brazos! - grito un hombre desde afuera, hice lo que dijo y el rompió la ventana - soy un bombero, así que no tengas miedo - le quitó el seguro a la puerta y me sacó del auto luego de desabrochar el cinturón.


- ayudaran a mi papá también ¿no? - me agarré del abrigo del hombre con mucha fuerza - el está muy lastimado -


- mis compañeros están sacando a tu papá, por ahora quédate tranquila, ¿está bien? - asentí - ¿tu no te hiciste daño?, ¿no tienes ninguna cortada de cuando rompí el vidrio? -


- no siento nada - toqué mis brazos y piernas para asegurarme que no tuviera nada - no, no tengo nada -


- esta bien, me quedaré contigo hasta que a tu padre lo pongan en una camilla y nos iremos al hospital -


- ¿usted dice que el sanará? -


- no puedo asegurarte nada niña, pero trataremos a tu padre con mucho cuidado -


- ¡Luka! - gritó un hombre vestido de la misma manera que el bombero que esta conmigo - la ambulancia ya está yendo al hospital, será mejor que llevemos a la niña con ellos -


- si - me tomo de la cintura, me cargó y me subió al camión de bomberos - siéntate aquí y abróchate el cinturón - asentí.


El camión arrancó y ellos prendieron la sirena, todos los autos que estaban en la calle se corrían al escuchar el sonido del camión.


Quiero ver a papá, espero que el este bien y que no tenga nada grave, quiero verlo. Las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos otra vez, simplemente no paran de salir.


Quiero a mi papá...


- ya llegamos, quédate tranquila - desabrocharon mi cinturón y el hombre me cargó de nuevo - ¿tienes ganas de hablar? - negué con la cabeza - bien -


Me llevaron a la sala de espera, justo enfrente de la puerta en donde tenían a papá y pidieron el número de teléfono de mi mamá, les enseñé mi muñeca en donde tengo una pulsera con el número de ella; la hizo para casos como estos.


- bien, ya la llamé y esta viniendo para aquí, nos quedaremos contigo hasta que ella llegue - me senté en un gran sillón color azul - ¿cuantos años tienes? - subí cinco dedos de una mano y uno de la otra - ¿seis?, wow, eres muy pequeña para esto... - miró el piso preocupado.


- ¿tienes algún hermano? - preguntó el otro bombero.


- mamá está embarazada - respondí en voz baja.


- ¿Ruby? - mamá entró por la puerta y corrí hacia ella - ay, cariño, lamento mucho esto - me abrazó, muy fuerte.


- nosotros ya nos vamos, les deseo mucha suerte - se marcharon.


- esperemos aquí - nos sentamos en el mismo sillón azul y yo apoyé mi cabeza sobre sus muslos. Pasaron horas y ningún médico que entró a la habitación salió - duerme un poco cariño, hoy te levantaste muy temprano - Me dormí y cuando desperté mamá estaba parada hablando con un doctor.


- no creo que sobreviva, señora - mamá largó en llanto - sus heridas son muy malas, como mucho aguantará hasta mañana, les sugiero que se despidan de él ahora que está despierto - no tengo idea lo que dijo el doctor, pero ¡papá despertó, lo podré ver!


Me levanté del asiento y caminé hacia donde estaba mamá con una sonrisa, ahora que está despierto le podré pedir perdón por distraerlo y chocar, luego el sanara e iremos a casa, como si nada de esto hubiera pasado.


Mamá se secó las lágrimas, se dirigió hacia mi, tomó mi mano y entramos a la habitación. Papá está realmente mal, el está conectado a muchas máquinas.


- papi - me subí a una silla para estar a la altura de la camilla - papi - le susurré.


- princesa - su voz está muy débil, suena entrecortada - ¿no te hiciste daño? - negué con mi cabeza y el suspiro - que alivió, por un momento pensé que estabas muy herida -


- amor - hablo mamá. Sus ojos no tienen el mismo brillo de siempre, no entiendo por qué está triste, papá está despierto, eso debería alegrarla.


- tranquila, ya lo sé -


- papi, quiero pedirte perdón, fui mi culpa que chocaramos, no debí haberte distraído del camino, realmente lo siento - miré hacia sus ojos, el está igual a mamá, tampoco tiene ese brillo en sus ojos.


- no te disculpes preciosa, el que hizo mal fui yo, sabia de sobra que no debía utilizar el celular mientras conducía - levantó sus brazos, acarició mi mejilla y la de mamá - las amo mucho -


- y nosotras a ti - mamá se aferró fuertemente al brazo de papá, ¿por qué ambos están tan tristes?


- ¿quieres dormir un rato, Ruby? - asentí, aún tengo un poco de sueño, me acosté a su lado sin tocar su panza para que no sintiera dolor y el me abrazó - ¿que hora es? -


- ya son las ocho y media de noche -


- ¿tanto tiempo estuve acá dentro? - mamá asintió - entonces, buenas noches, princesa - cerré mis ojos y me dormí nuevamente. Desperté cuando ya no sentí calor junto a mi, papá ya no está, ¡eso quiere decir que se pudo parar, ahora iremos a casa!.


Corrí hacia la puerta, la abrí y salí para la sala de espera, le pregunté a la resepsionista del lugar si había visto a mis padres y me guió a una habitación en donde estaba mamá con el doctor.


- ¡mami! - la abracé - papá ya no está en la cama, creo que ya logró pararse, ¡hay que ir a buscarlo! - sonreí y vi que su cara no era igual a la mía, ella está muy triste a diferencia de mi - ¿pasa algo, mami? -


- hija, tu padre ya no estará con nosotras - miré al doctor y el esta con una cara completamente seria, mientras que yo estoy con una muy confundida.


- ¿cómo?, ¿se lo llevaron?, ¿en donde lo tienen? -


- no, cariño - acarició mi mejilla - tu padre... el falleció hace una hora - no, el estaba bien, ¡el estaba bien hace un rato!.


- pero... - ella me abrazó, aún llorando.


El está... el esta muerto

y todo es mi culpa

.


Ese estupido sueño de nuevo, hace semanas que lo tengo, siempre pasa en estas fechas y siempre regresa la culpa.


Estoy harta de esto.


Me levanté se mi cama en busca de un vaso de agua a la cocina, necesito despejarme un poco, llorar no me va a servir de nada y aunque lo haga el maldito sentimiento no se va, sin importar cuanto lo intente, no lo puedo superar.


Volví a mi cuarto, me recosté nuevamente en mi cama sin ánimos, la mirada fija en el techo evita que sobrepiense, no siempre funciona, pero la mayoría del tiempo si y con tal de soñar con ese recuerdo no me importa tener una pesadilla.


Odio estas fechas, siempre me desanimo, mi cuerpo se siente cansado, mi rendimiento en la escuela baja, mi cabeza se marea seguido y el hambre se me quita.


El solo pensar que estamos cerca del aniversario de su muerte me estresa, no me gusta, odio que se haya tenido que ir así como así.


¿hice algo malo acaso?


Sin importar cuantas veces lo repitiera y le dijeron que yo tenia la culpa el siempre negaba, siempre asumía la responsabilidad por mi, aún con su último aliento lo dijo.


- "no tienes la culpa de nada linda" - reí. Que tonto - te extraño pa - sentí como un líquido recorría mi mejilla, las lágrimas escaparon de mis ojos, las lágrimas que había estado reteniendo hace días.


Holiss.


¿como están?


Estoy en wattpad de la misma manera que acá: Starligth.193


Allá soy más activa, pero prometo no tardar demasiado en actualizar acá también. Aun no me acostumbro a inkitt, tengame un poquito de paciencia.