Prólogo
- ¡Oh, vamos Min! - ya perdí la cuenta de las veces que me suplica Jisung - ¡por favor!
Con las manos en mi cadera fijo la mirada en él para que entienda la respuesta.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no? - me volteo para sacar las palomitas de maíz del microondas - esto es demasiado personal para mí, si me hago pasar por la novia de Minho ¿eso dónde te deja a ti? ante todos serías nuestro amigo, pero ¿pensaste en qué ocurriría después? - pruebo una palomita - a mí no me importa, pero no podría soportar que la gente te señale con el dedo - apelo al sentido común que creo que aún tiene.
Jisung hace un puchero, importándole nada mi argumento.
- Sabes que no confío en nadie más que tú, sobre todo tratándose de Minho - me dice, y por primera vez evalúo la situación.
El hecho de que mi mejor amigo, me pida que finja ser la pareja de su novio, es demasiado engorroso y problemático, por decir lo menos.
Odio la sociedad machista que no puede aceptar el hecho de que somos libres de amar a quién sea y no debe por qué interferir en el ámbito profesional, pero el mundo de los negocios es esquivo y tremendamente selectivo, lo que haría la vida de Minho un infierno, sobre todo considerando que es un joven empresario con un futuro prometedor. En el momento donde tiene la atención del rubro en todo lo que hace, es una injusticia que no pueda hacerlo libremente al lado de quien ama, por lo que, de momento debe cuidarse de mantener las apariencias en pro del nuevo proyecto que sería el gran logro de su carrera.
Por supuesto que era una buena excusa, ser la pareja de Minho hasta que él se sienta seguro de confesar al mundo que lleva una relación de años con mi mejor amigo, Jisung, es ideal para ellos, pero se vería fatal.
"Deja a su novia para quedarse con su amigo" podía oír a la gente hablar, lo que no me podría importar menos, excepto que sí lo hace, Jisung es demasiado emocional para vivir tranquilamente mientras que las personas susurran a su espalda.
Ahora, el hecho de que Minho sea amigo de mi más reciente crush, Wang Jackson, no ayuda en nada para mis planes de matrimonio con él, ya que, si voy como acompañante de él, Wang jamás se fijará en mí. Es una de las reglas de oro, que entre amigos no se intercambian novias, y si le hago este favor a Jisung, estaré vetada como una potencial conquista, lo que anula mis posibilidades con él, aunque si considero el hecho de que ni siquiera me conoce, quedo en la nada.
Al menos si acepto hacer este disparate, podré conocerlo. Sonrío internamente ante este pensamiento.
El hecho de que Jisung se aprovecha porque sabe que nunca le digo que no, me ofusca.
- Está bien - me rindo simplemente al mirar sus mejillas infladas luciendo adorable.
- ¡Ah! ¡Min eres la mejor! - me abraza mientras salta a mi alrededor - por eso te adoro.
- Que bueno que me ames por el hecho de que te hago favores - le doy mala cara - aún no cantes victoria, esto te costará muy caro - digo devolviendo el abrazo.
- Le diré a Minho que te regalemos un bolso de los mejores que hay - que sus ojos brillen de felicidad me hace sonreír.
- Me refería al favor que te haré. No soy una scort, soy tú amiga.
- ¡Dios eres la mejor! Te haré un altar de pecadora celestial - ambos reímos.
- No lo hagas, Dios no tiene la culpa de mis pecados - logro soltarme de Jisung y ambos nos dirigimos al sofá a ver la película.
- ¿Cuál nos tocaba ver hoy? - pregunto al tiempo que me acomodo con las palomitas de maíz en mi regazo.
- Aún no terminamos de ver Sex and the City.
- Como si nunca la hubiésemos visto - indico, bebiendo un sorbo de mi trago.
Así la pasamos entre risas, snacks y bebidas con alcohol.
Estábamos en la mitad de la película y de pronto mi móvil suena indicando un nuevo mensaje.
"Hola preciosa,
¿Estarás ocupada el miércoles? Tengo un amigo que te quiere conocer, está interesado en lo que conversamos la última vez...
-F"
Sonrío a la pantalla y mi estómago se encoge ante la expectativa de lo que me espera. Tecleo la respuesta después de recordar aquello que dejamos pendiente hace un par de meses, ya que nunca nos resultó.
"Hola Felix,
El miércoles me parece bien ¿De quién se trata?
Respecto al otro asunto, sabes cómo son las cosas: debo conocerlo primero, y luego veremos"
Un pequeño nerviosismo se aloja en mi estómago por el hecho de que me juntaré con un desconocido para cumplir nuestras fantasías.
Dejo el móvil en mi regazo, atenta la respuesta de Felix, y siento la mirada de Jisung, quien observa de reojo.
- ¿Es Lisa? - curiosea.
- Felix. Nos ponemos de acuerdo para nuestra cita en la semana, sabes cómo funciona.
Asiente en respuesta mientras bebe un sorbo de su bebida.
- Nunca entenderé la extraña relación que tienen.
- Extraña no, conveniente relación, ya te lo digo yo – indico y veo el fondo vacío de mi vaso - la próxima ronda la preparas tú, está todo listo en la encimera.
- Deberíamos intentar la próxima vez hacerlo de sabores, he visto tutoriales como hacerlos y no se ve difícil.
- Podríamos intentarlo - le digo atenta a la película - amo esta película, podría hacerle un altar.
- Eres tú en versión coreana mi vida - señala con gracia.
- Versión pobre.
- ¡No ofendas a los pobres! tienes trabajo, salud y esa belleza que te da suerte con los hombres, no seas malagradecida - dice ofendido.
- Mírate tan maduro y esas frases de señora. Minho ha hecho un buen trabajo - me acerco para pincharle una mejilla con mi dedo.
- No lo molestes, sólo es dos años mayor que yo ¡No es un anciano!
Lo defiende y no puedo evitar reír.
- Tanto amor en ese cuerpo tan pequeño - ahora sí que me matará.
- Y tú no tienes respeto por tus mayores, que dirían tus ancestros - alega al tiempo que me revuelve el cabello y me avienta cojines.
- Se deben estar revolcando en su tumba al conocer a la heredera, al menos me hubieran dejado bienes, la única herencia es la artritis que tuvo la abuela.
- Bueno Min, para eso estás tú, eres suficiente y tendrás lo que te corresponde en esta vida – agrega tierno.
- No puedo seguirte el ritmo con tus cambios de humor, en un momento me molestas, luego eres sentimental y sabio.
- ¡Agh! no se puede hablar contigo - cruzando los brazos en su regazo, rindiéndose.
- Cariño, me puedes dar otro trago - le digo y Jisung se levanta obediente.
Generalmente no es tan servicial, pero considerando que le haré un favor, debo aprovechar este destello de benevolencia.
- Sólo porque es hoy y estoy contigo, debes controlar tu sed en el evento del sábado.
- Sabes que sólo bebo cuando estoy en casa, además el evento es algo serio, y estarás conmigo.
- Claro que sí, yo te cuidaré.
- Pero si ves a Wang, déjame con él para conquistar a mi futuro esposo - bromeo, pero él hace una mueca algo extraña – ¿Qué ocurre Hannie?
- Estaré viendo el éxito de Minho, todo lo que trabajó para este momento - suspira con notoria nostalgia.
- ¿No te duele ver su éxito de lejos y no estar a su lado compartiéndolo?
Suelta un suspiro mientras continúa haciendo lo suyo.
- Lo hemos hablado muchas veces, sé que me ama y que está trabajando para que tengamos un buen futuro juntos, pero por un bien mayor hay que hacer sacrificios, por eso confío mi hombre a ti, no podría ser nadie más.
Una punzada en mi pecho me ataca cuando me habla con el corazón, sé que en el fondo le duele, pero también soy testigo que Minho lo adora, por lo que haré esto por ambos. Envuelvo mis brazos en su cintura desde atrás.
- Lo sé cariño, por eso estoy dispuesta a renunciar a Wang y apoyarlos en lo que necesiten.
- Dices renunciar y él ni siquiera te conoce, quizás es una buena oportunidad para que sepa que existes.
No puedo negar eso, es cierto que no me conoce ni yo a él, solo me enamoré de él cuando Jisung me mostró una revista de empresarios, presumiendo una foto de Minho donde estaba acompañado de Wang, de ahí los he molestado para que me lo presenten, al parecer eso sería pronto.
A mis veintisiete años podría decir que mi vida amorosa es un desastre, ya que mi único objetivo sentimental es Wang Jackson, deseo conocerlo.
Me da un beso en la cien mientras continúa sirviendo nuestros tragos.
- ¡Salud! - brindamos para irnos de nuevo al sofá y continuar en lo nuestro.
Una notificación de un nuevo mensaje de Felix me pone en alerta.
"Es un buen amigo. Creo que es tu tipo, tengo fe en que te gustará...
Hotel Star Gangnam
Miércoles a las 19 horas, habitación 1308
PD: Le gusta el rojo"
Sonrío ante la ocurrencia de Felix, llevamos en este juego unos dos años, y lo mejor que tenemos casi la misma edad, por lo que nos entendemos muy bien, quiere cumplir todas sus fantasías antes de aventurarse a un matrimonio, con él recuperé la confianza en llevar una vida sexual activa y abierta, nuestras fantasías la hemos hecho juntos, pero sin vínculos más allá, aunque no sea material de novio, es un excelente partner de cama.
Felix estaba interesado en hacer un trío, no era la primera vez que lo hacíamos, anteriormente había sido con mujeres, pero las conseguía yo y él tenía citas, decidiendo si la chica le gustaba para dar el siguiente paso, pero esta vez quería con otro hombre, por lo que estuvo buscando a alguien un tiempo. Es complejo ser tan discreto para esas cosas, lo que lo hizo más difícil. La última vez que nos vimos antes de su viaje a Australia, dio luces acerca de alguien, una duda creció en mí ¿Quién tendría tal confianza en Felix para hacer esto? siempre me sorprendía.
¿Qué estoy haciendo? Me repito mientras muerdo mi labio inferior pensando si estaría bien.
"Lo veo ahí entonces"
Continúo comiendo palomitas, distrayéndome en la película y no pensar demasiado en el asunto. A pocos minutos de terminar me llega un mensaje.
"A Hyunjin le encantará conocerte.
Besos"
Así que Hyunjin es su nombre... bueno, no necesito tanta información de él para saber si me gustará o no, al fin y al cabo, había sólo un objetivo para relacionarnos: placer. Si estaba dispuesto a jugar con nosotros, por supuesto que también estaría encantada de conocerlo.