Capítulo 01
Megan Smith.
Llego al edificio donde he trabajado en el último año. Tomo el elevador y le pico al botón del piso más alto.
Dejo mis cosas en mi escritorio y voy a prepararle el café a mi jefe. Mi jefe es Nicholas Amery el empresario y político más grande de la ciudad y también el más gruñón e insoportable, tiene una cadena de casinos y es conocido como "el político más guapo" según algunas revistas.
Soy su asistente, conseguí el trabajo ya que estudié negocios internacionales y el ocupaba a alguien que lo pudiera apoyar con varios aspectos de sus empresas.
Toco la puerta de su oficina ya con el café de todas las mañanas en mi otra mano—Adelante—escucho del otro lado de la puerta.
—Buenos días señor Amery—digo acercándome a su escritorio—aquí tiene su café—sigue viendo la pantalla de su computadora
—¿Cuáles son los pendientes del día?
—En media hora tiene una reunión con los publicistas de su nuevo casino. Ya por la tarde tiene una comida con la señorita Emma y para finalizar el día tiene una reunión con sus abogados—termino de informarle los pendientes y lo miro, el ya tiene su mirada alzada mientras toma su café
—Tendrá que asistir a la junta de los publicistas conmigo—me informa
—De acuerdo señor—digo mientras me doy la vuelta para salir de su oficina
—No he dicho que te puedes ir—tuerzo los ojos y me doy la vuelta para otra vez verlo a la cara
—Necesita algo más señor—finjo una sonrisa lo mejor que puedo
—Cuando venga la señorita Emma que nadie entre a mi oficina—me dice viéndome con sus ojos azules oscuro
—De acuerdo señor, yo me encargo de eso
—Ya se puede retirar, ahora si que se lo he indicado. No cuando usted quiera
—Gracias, no volverá a pasar
Me doy la vuelta y salgo de la oficina para comenzar a hacer mis pendientes. Lo odio si no me pagara tan bien ya hubiera renunciado. Todo le molesta, la más mínima cosa y pareciera que un "gracias" y un "de nada" no existe en su vocabulario. Me siento en mi escritorio frustrada y me pongo a ver las opciones que habían mandado los publicistas y corrigiendo algunos errores, haciendo las anotaciones necesarias. Se hace la hora de ir a la junta pero el señor Amery no sale.
Toco la puerta—Señor Amery—digo aún afuera pero este no contesta—Es hora de la junta con los publicistas—vuelvo a tocar con más fuerza—Señor Amery—vuelvo a decir pero en un tono más alto
—¿Qué pasa señorita Smith?—dice una voz a mi espalda y yo doy un brinco del susto
—¡Me asusto! Casi me da un infarto—digo tocándome el pecho
—¿Qué necesitaba?
—Le venía a informar que ya es hora de la reunión con los publicistas
—No era necesario, ya me encontraba en la sala de juntas pero se me olvidaron unos papeles
—No había notado que no estaba en su oficina por eso viene a recordarle, pero en ese caso me iré a la sala de juntas
Voy por las anotaciones a mi área de trabajo y lo veo entrar a su oficina. Voy al elevador y bajo dos pisos, ya que ahí se encuentra la sala de juntas. Se encuentran varias personas ya sentadas y yo tomo mi lugar a 3 puestos de la cabecera de la mesa donde se sienta Nicholas. Esperando unos minutos y llega el jefe.
—Buenos días señores—todos nos paramos al instante
—Buenos días jefe—decimos todos
—Tomen asiento—dice mientras camina a su lugar, una vez sentado comienza la junta—enséñenme sus propuestas
Va aproximadamente dos horas de la reunión pero a mi jefe nada le convence. Dice que necesita algo que tenga la esencia del casino. He tratado de dar mis opiniones pero los publicistas no me toman en cuenta, entonces me rendí y solo espero que mi jefe se decida por algo.
—No me gusta, es demasiado colorido y no quiero algo infantil, quiero algo elegante—dice en tono enojado
—Podríamos ponerle azul oscuro con letras
amarillas—dice uno
—Dije elegante, no que parezca invitación de fiesta infantil—ya se enojó, eso no traerá nada bueno
—Perdón señor, buscaremos más alternativas
Me mira con sus ojos azules intenso. Pero le quito la mirada, no quisieron mis opiniones cuando se las quise dar, no se las daré ahora.
—Señorita Smith, ¿tiene alguna idea?—me pregunta
—Si pero no estoy segu...—interrumpe alguien
—Señor tengo una idea—grita alguien para llamar su atención
—Silencio—dice fuerte—quiero escuchar la propuesta de la señorita Smith
Me levanto de mi asiento y comienzo—Bueno estuve observando los diseños anteriores y aunque funcionan son muy simples, ya que no muestran el lugar, no logran llamar al 100% la atención de la gente. Por eso estuve pensando que...—veo a mi jefe y el me mira con atención y asiente— Que podíamos tomar fotografías de algunas máquinas del casino y ponerle un contraste negro para que no sea tan luminoso y poner las letras rojas con detalles dorados para que se vea elegante pero al mismo tiempo llame la atención de los
consumidores—finalizó y tomó asiento, veo a mi jefe y se queda pensando un momento
—Me gusta la idea, quiero que todo la publicidad sea como lo dijo la señorita Smith—le comenta a los publicistas
—Esta bien, le haremos modificaciones y le entregaremos el borrador
—¡No! No quiero modificaciones lo quiero tal cual lo dijo ella—mira enojado el que dijo eso—¿quedó claro?
—Si señor y una disculpa
—No te disculpes, mejor haz bien tu trabajo—se levanta—pónganse a trabajar—se dirige a la puerta y yo solo lo veo—Señorita Smith usted viene conmigo
Me levanto y me dirijo a su lado, caminamos al ascensor y el pica el botón.
—No entiendo que hace trabajando de mi
asistente—dice de la nada
—¿Disculpe?—lo miro confundida aunque tengo que alzar mi cabeza para verlo a los ojos, ya que mide como dos cabezas más que yo
—Es buena en el área de marketing, de negocios y de finanzas. Es buena en lo que hace y decide ser una simple asistente
—No tengo problema con ello, aparte gano bien. No me quejo
—Podría ganar mejor en otro lugar—se encoge de hombros, ¿me está preparando para despedirme?
—¿Me quiere despedir?—le pregunto y el me voltea a ver de inmediato
—¿Qué?—hace cara de confundido—no claro que no
—¿Quiere que renuncie?
—¡No! Acaba de dar la mejor idea de publicidad y ni siquiera se dedica a eso, claro que no quiero que renuncie
—Pensé que me estaba diciendo todo eso de ganar más en otro lugar porque ya no me quería en la empresa—niega y se abren las puertas del elevador
—No quiero que renuncie y si un día lo piensa no dudaré en subirle el sueldo—camina y entra a su oficina sin decir nada más
Me voy a mi lugar de trabajo y comienzo a hacer pendientes y a programar futuras juntas.