🗻
Se conocieron en primer año, se sentaron juntos y aunque Bakugou lo ignoró los primeros días, no pudo hacer mucho bajo la insistencia del pelirrojo de saludarlo siempre, ofrecerle algo, pedir ayuda y regalar siempre una sonrisa puntiaguda que generaba en Bakugou algo que no sabía que era.
Cuando entendió que Kirishima se convertiría en un chicle dejó de luchar pero solo sería él, no el resto de tres personas que arrastró.
Bakugou siempre fue selectivo con sus amistades pero cualquiera sabía que la persona más cercana a él era el pelirrojo, y aunque esté alardeaba de eso tenía motivos para hacerlo, porque sí, Sero, Mina y Denki también eran sus amigos pero Kirishima tenía ciertos "permisos y beneficios". Fue la primera persona que llevo a la casa de sus padres, se quedó a dormir, podía visitarlo sin avisar, podía tocarlo, y cualquier cosa que quisiera hacer lo hacía. Cosa que si bien le tomo tiempo generar esa confianza al resto le tomo casi el triple.
Era lógico: Kirishima si era su mejor amigo y el resto solo gente que toleraba.
Sin saber cómo ni porque le contó desde su primer año. Que una de las cosas que más amaba hacer era alpinismo. Kirishima sabía lo básico sobre el tema pero cuando entendió que lo estaba invitando creyó que su categoría de mejor amigo debería subir.
Y fue así como por más de cuatro años de amistad para Agosto hacen alpinismo.
Todo cambió para Kirishima cuando un día sin que Bakugou supiera, fue a visitar a Mina para despejar dudas. La respuesta de Mina fue la que creyó todo este tiempo: se había enamorado de Bakugou.
Mina le dijo los pro y contra de declararse pero que él tenía la última palabra. Decidió no decirlo, para él no estaba en discusión perder a Bakugou y cada día que pasó junto a el a lo largo de estos cuatro años, se conforma con ser su mejor amigo.
El día de su graduación están hablando solos cuando una chica interrumpe sus risas y pide hablar con Bakugou. Los instintos de Kirishima se encienden y se pone en alerta cuando el sabe quién es ella. No es mala persona pero durante estos años que le tocó estar en el mismo salón siempre notó como miraba a Bakugou.
— ¿Que necesitas?.
Ella toma aire y lo mira con una sonrisa tan triste que le duele a los dos.
— Me gustas.
— ¡NO!.
El grito de Kirishima sorprende a ambos. Bakugou no entiende pero cuando lo mira a Kirishima solo lo ve asustado, como si estuviera viviendo una pesadilla.
— ¿Que?.
Kirishima no deja de mirarlos mientras su cabeza le dice que la cago.
— ¡Perdón!.
Y se fue corriendo. Bakugou sin saber que hacer vuelve a mirar a la chica.
— No me gustas.
Ella llora.
— Ya lo sabía. No sabes quién soy pero me prometí que si lograba aprobar todo con notas altas te lo iba a decir. Fuiste mi inspiración. Gracias.
— Claro. Está bien.
Ella se va más confundida pero estas emociones de dolor, rechazo y valentía la hacen feliz.
Bakugou corre por dónde se fue Kirishima y lo encuentra agitado, llorando y descansando en una banca que da al mar.
Bakugou se acerca.
— ¿Que fue eso Kirishima?.
— No lo sé. Solo no quería que le dijeras que si pero tampoco que no.
— Sabes muy bien que la respuesta es no.
— ¿Para mí también?.-Kirishima se levanta, se limpia los ojos y lo mira. — Me gustas, Bakugou.
El rubio no sabe que hacer así que solo esquiva su mirada mientras niega infinitamente su cabeza.
— Ja. Ya lo sabía.- siempre lo supo pero no hay tiempo para lamentos, puede perder a Bakugou y no está permitido. Se promete llorar y sufrir después porque no es una opción alejarse de él. Solo queda fingir demencia. —Bueno, podemos fingir que esto nunca pasó.
— Sí.
Bakugou lo mira y aunque el ambiente es horrible, más feo es que no sepa que hacer en este momento, así que se acerca y golpea con un puño leve su hombro para llamar su atención.
— Volvé a ser el mismo idiota de siempre.
Kirishima le sonríe con ojos hinchados pero dientes blancos y sin fuerzas Kirishima pasa su brazo por los hombros de Bakugou para empezar a caminar.
— ¿Vamos a comer Barbacoa?.
— Acabamos de comer.
— Si, Bro, pero hay que festejar que nos graduamos.
Kirishima se sacó las palabras que siempre quiso decir y Bakugou nunca se sintió peor al rechazar a dos personas en tres minutos. Le duele muchísimo fingir que esto no pasó pero Kirishima lo pidió y por su mejor amigo hace todo.
Después de esa declaración de amor que según ellos nunca existió siguieron siendo los mismo de siempre, Kirishima se cuidaba en ciertas cosas que hacía o ya no iba a dormir a la casa de Bakugou. No se alejo solo trato de que Bakugou no se sienta incómodo.
El año pasado Kirishima propuso subir el nivel e ir a esquiar a la montaña en vez de hacer alpinismo. A Bakugou le brillaron tanto los ojos y la adrenalina se sintió tanto en el aire que Kirishima se felicitó por tan brillante idea, fue tanto que Bakugou nisiquera tuvo que aceptar solo sonrió y se entendió.
Fue así que a lo largo del año se prepararon y buscaron el mejor lugar para hacerlo y en Agosto estaban listos.
La cuenta regresiva terminó y ya estaban frente a la administración del lugar que daba lugar, comida y la guía turística.
El lugar era soñado, nieve en cada rincón, árboles muy altos, gente cayendo de lo alto de las montañas y toda persona vestida totalmente abrigada, aunque eran pocas personas.
Ambos están tan felices por lo que veían pero siempre Kirishima lo expresaba más.
Una vez en recepción los atiende un chico que toma sus datos, los guía hasta su habitación mientras le habla del lugar pero para Bakugou todo sonó a "bla bla bla" mientras Kirishima tomaba notas mentales y hacia preguntas en la puerta de su habitación.
— Lamento informar que en estas fechas el frío es muy violento y es por eso que no recomendamos salir muy lejos de los alrededores. Tenemos un equipo de rescate preparado para cualquier situación pero como damos tour en grupo o individuales estamos atentos a cada huésped. En el caso de ustedes que vienen solo tenemos cuidado también.
— Nos sabemos cuidar solos.
— Bro, no seas así. Disculpe.
— No te disculpes por mi.
— No tenía intenciones de ofenderlo pero la nieve al igual que al océano son traicioneros.
— ¡Eso ya lo sé!
Bakugou hace que Kirishima termine de entrar en la habitación para poder cerrar la puerta.
— ¡ESPERE ESTO ES IMPORTANTE!.
La puerta se cerró y el recepcionista se lamento.
— No me pagan lo suficiente por clientes como él.
En la habitación Kirishima estaba de brazos cruzados mirando a Bakugou.
— Eso fue muy grosero Bakugou.
— Que importa no lo necesitamos.
— Deberías disculparte.
— Otro día.
Kirishima se rindió y ambos desempacaron. Prepararon las cosas necesarias para ir a esquiar pero primero decidieron dormir un poco ya que el vuelo fue de muchas horas.
Maldita cama matrimonial que los junta otra vez pero ellos ya saben, uno duerme bien la derecha y el otro bien la izquierda, nunca les gustó dormir así porque es lo más incómodo del mundo pero cuando les toca acostarse se viven momentos raros y solo así se evitan.
Se duermen rápido, la costumbre y el cansancio no dió tiempo a nada.
Cuando se despiertan ya es más tarde de lo que creen, deciden comer algo típico del lugar y mientras lo hace Kirishima propone volver a la habitación y madrugar pero Bakugou quiere bañarse e ir a esquiar. No sé ponen de acuerdo porque Kirishima difiere de salir de noche y aunque Bakugou sabe que tiene razón insiste en que solo será una vez para sacarse las ganas del primer día.
Kirishima suspira, es su turno de rendirse y ceder, le hace prometer que solo será una vuelta para mañana madrugar, Bakugou asiente y así después de comer, bañarse y tener todo listo suben para tirarse.
La emoción y la adrenalina se apoderan del cuerpo de Bakugou al verse una vez a lo alto de la sima, pero esto es más hermoso que otras veces ve la noche totalmente azul y las estrellas brillantes, ve la tranquilidad y las pocas luces que deduce que son del parador que esta muy lejos y a su lado, a Kirishima. Está feliz, sonríe ganador. Esto es suficiente para él. Cuando mira a Kirishima poniéndose los lentes y ajustando todo es cuando se asienten mutuamente dando el paso para tirarse.
Se tiran y la sensación es espectacular. El frío que entra por algún lugar filtrado, van uno al lado del otro y quiere tirarse mil veces más.
Está en lo alto de su éxtasis cuando el viento empieza a pegar cada vez más fuerte, la primera dificultad aparece y se limpia el lente, sigue cayendo y esquivando para darse empuje, ve que Kirishima hace lo mismo. Respira al creer que solo fue eso pero el viento da otra ráfaga que entorpece su vista y cuando se dió cuenta tiene que esquivar un árbol. El pánico de chocar entra en su cuerpo pero su instinto hace que se tire de costado y afrontar la consecuencia.
Esquiva el árbol pero saco del camino a Kirishima al chocarlo y salir rodando. Kirishima lo atrapa pero sin saber bien que hacer hasta que su espalda choca con un árbol que lo hace quejarse del dolor y se sueltan.
Bakugou reacciona que dejó de caer y que está enterrado entre nieve pero se levanta y busca desesperado a Kirishima que gracias a su gorro tan llamativo lo encontró cerca de un árbol. Corre para alcanzarlo porque no parece que se mueva, cuando lo tiene enfrente lo revisa rápidamente con la vista para notar alguna herida pero no responde a su llamado.
— ¡KIRISHIMA! ¡¿Estás bien?!, Respondeme, maldita sea. ¡¿estás bien?!
Kirishima se mueve solo un poco pero aprieta los ojos por los gritos del rubio. Cuando se ven Bakugou lo abrazo tan instintivamente que ambos se sorprenden. Se aleja pero sin dejar de preguntar si está bien. Kirishima afirma que no está herido de gravedad solo le duele la espalda por el choque.
Bakugou ayuda a Kirishima a levantarse y tratan de ubicarse pero todo es oscuro y ya no tienen sus tablas, ni sus mochilas.
No saben que hacer, ni a dónde ir, Kirishima propone salir a caminar por el recorrido que estaban haciendo, al primer pasó que dió Kirishima se cayó, se levantó rápido pero fue tarde porque ya tenía a Bakugou tratando de mirar sus pies, finge que no duele pero no es rival para Bakugou y confirma que si le duele pero que resiste el dolor como todo un hombre.
— No digas estupideces. Subite y la primera queja que des te dejo acá.
Kirishima no quiere que Bakugou lo lleve en su espalda pero no es momento de eso sí no de tratar de salir de ahí.
Acepta con vergüenza y dolor.
Empieza a caminar y todo es silencio y oscuridad.
— Estamos perdidos, no sé cuánto tiempo hace que estamos caminando.
— Creo que al rededor de dos horas.
— Bro, ¿Querés descansar?.
— No. Busquemos un lugar donde pasar la noche.
— Bien.
Cualquier ruido es señal de alerta, lo mismo que cada cosa que se mueve. Bakugou casi se cae pero se cayó Kirishima.
— ¡¿Estás bien?!.
Está desesperado, se siente patético pero la risa de Kirishima le hace cosquillas en la panza.
— ¡Tranquilo, bro! No descansaste en todo este tiempo. ¿Estás bien?.
— Sí, pero choque con algo.
Gira a ver qué provocó que ahora se sienta avergonzado buscando entre la nieve la respuesta y la encuentra fácil cuando lo levanta para mostrarle a Kirishima y lo ve sonreír hermosamente.
— ¡Mi mochila!.
— Encontrar una es un milagro.
No hay tiempo que perder. Kirishima se pone su mochila y le dice al rubio que tiene que descansar cinco minutos o que va a caminar solo.
Bakugou no entiende como tiene ganas de discutir ahora pero él no las tiene así que le hace caso. Solamente cinco minutos.
Fue un poco más y Kirishima vuelve a la espalda de Bakugou, se vuelve a sonrojar al tener su cuello tan cerca, su olor a caramelo entrando en su nariz y poder ver su oreja roja.
Caminan con cautela hasta que Kirishima ve una cabaña toda pintada en Rojo, al principio cree que alucina pero Bakugou ve lo mismo y así confirma que todavía no enloqueció.
Entran a la cabaña y hay lo que parece una chimenea, algo de comida enlatada, un saco para dormir, madera, vodka y hasta un kit de primeros auxilios.
— ¡Acá hay un teléfono!.
— ¿Tiene tono?.
— Hace ruido de llamada pero solo eso.
— Perfecto, no sirve.
— No digas eso, Bro. Mira este lugar, es genial, vamos a poder pasar la noche acá.
— Es como si estuviera preparado para estas situaciones.
— Eso significa que en cualquier momento nos vendrán a buscar.
Bakugou asiente y tratan de prender la chimenea al cabo de varios, muchísimo, intentos logran prenderlo y es el primer calor que hay en horas.
Revisa el tobillo de Kirishima y está hinchado como creyó. En el botiquín no hay nada que sirva, chasqueo la lengua en derrota y enojo pero sigue buscando por otro lado.
— Bro, estoy bien.
Bakugou lo mira y camina hasta tenerlo enfrente.
— Déjame ver tu espalda.
— No hace falta, estoy bien.
— ¡AHORA KIRISHIMA!.
Kirishima bufa y obedece, es la manera en la que Bakugou lo cuida, lo sabe mejor que nadie, será torpe pero el lo entiende. Después de todo es su mejor amigo.
Su espalda por el momento no tiene algo visible.
— ¿Te duele?.
— Algo pero lo puedo soportar.
Kirishima se vuelve a tapar la piel expuesta, no hubo tiempo para avergonzarse pero si para los bostezos contagiosos. Es logico por el frío.
Bakugou toma la manta y el saco para dormir que había en el lugar y le prepara lo mismo a Kirishima ya que era de las pocas cosas que tenía en su mochila.
Antes de acostarse el rubio comenta que tienen que sacarse la ropa que esté húmeda o mojada por la nieve...osea toda la ropa. Kirishima no quiere pero esto es una excepción.
Los primeros años de amistad no importaba verse desnudos pero después de la graduación ya no había sucedido de nuevo, siendo está la primera vez que pasa en más de un año.
Ambos desnudos se meten en los sacos de dormir tan rápido como pueden porque el frío congela los huesos siendo así como se quedaron dormidos en la cabaña hasta que el frío se volvió a sentir cuando el fuego se apagó.
A la mañana siguiente Bakugou trató de salir del lugar pero se encontró con una tormenta de nieve que le impidió incluso poder abrir la puerta. Se guío de si paraba o no por una pequeña ventana que había dónde solo se veía viento y todo blanco.
— ¡Carajo!.
— Bro, tranquilo, ya va a parar.
— ¡No me pidas que me calme!. No podemos estar así y más con tu tobillo así.
— Te estás preocupando de más. Tenemos que esperar o moriremos afuera.
— ¡¿QUIEN ESTA PREOCUPADO?!.
Kirishima se rindió, es obvio que no lo reconocería pero el sonrojo en ambos si está.
Debe ser muy temprano porque ambos durmieron mal, el frío los fue despertando debes en cuando. No tienen celular porque no hay señal y solo tienen las cosas que hay en la cabaña.
Comen algo de lo que hay, y las horas pasan lento, se duermen y se despiertan tratando de hacer fuego, comer y abrigarse porque la ropa que se sacaron ayer sigue mojada. Agradecen que Kirishima sea el que llevaba ropa de más, para poder cambiarse.
Bakugou maldice haber perdido su mochila, ahí tenía una bengala por si esto pasaba. Maldice arrastrar a Kirishima a esto, maldice que este lastimado por su culpa y sobre todo se maldice porque no lo escuchó.
Pasa el tiempo y Kirishima no es idiota, sabe que cuando el rubio está tanto tiempo en silencio es porque está pensando de más.
— Bro, tomemos algo de vodka. Eso nos dará algo de calor.
El rubio lo mira y lo analiza, tiene razón pero el no quiere. Se levanta y le pasa la botella a Kirishima quien da un sorbo largo bajo los ojos rojos del rubio hasta que hace una nueca de asco y Bakugou se ríe.
— Te toca.
Niega con la cabeza.
— No quiero por ahora.
— Apenas comiste.
— El frío me sacó el apetito.
Bakugou revisa el tobillo de nuevo, se empieza a sentir débil y se duerme en el hombro de Kirishima. Él disfruta esto, hace tanto tiempo que no estaban así de cerca que su corazón se acelera. Lleva durmiendo diez minutos y fueron hermosos. Kirishima lo mira de reojo y ve sus pestañas, su cabello tan rubio y la paz que tiene que le dan ganas de....
— Deja de mirarme.
— ¡PERDÓN!.
Bakugou se endereza y ambos corren la mirada de la vergüenza.
Así se fue casi más de catorce horas.
Sin noción exacta del tiempo ambos están al lado de la chimenea en sus respectivas bolsas tratando de combatir las temperaturas bajo cero.
Kirishima logro convencer a Bakugou de tomarse un vaso de vodka.
Ahora Kirishima mira el fuego pero se distrae cuando Bakugou empieza a temblar. Se acerca a él sin pensarlo para acostarse a su lado y estar frente a frente.
— ¿Que haces?.
— Hace frío, compartamos las bolsas y las mantas.
No protesta pero en el fondo lo quiere insultar por tardar tanto. Es lógico que tendría que haber hecho eso antes. ¿Le tiene miedo que no lo hizo antes?.
Bakugou bufa y se acomoda entre las mantas y las bolsas. Ambos saben que es la primera vez que están tan juntos desde la graduación.
Bakugou arriesga.
— Tengo frío.
— Lo siento. Es la única manta que tengo.
El rubio clava sus ojos rojos en los de su mejor amigo.
— Tengo frío.
El corazón de Kirishima empieza a latir rápido, no quiere hacerlo pero cuando su cerebro le dijo que no, su impulso le dijo que si y lo abrazó.
Ninguno dijo nada. Bakugou sentía como el pecho de Kirishima se movía al ritmo de su respiración. Y le devolvió el abrazo.
Kirishima sintió los dedos en su espalda y fue el tacto más hermoso hasta ahora.
Se quedaron así, solo estaba el ruido del fuego pero el efecto del calor se hizo natural y ya no alcanzaba, se hacía de noche y la temperatura volvía a bajar.
— Kirishima...
Escuchó perfectamente su nombre aunque de la boca del rubio sonó como un susurro. No respondió, se movió un poco como respuesta pero sin dejar de abrazarlo. Bakugou no hablo más pero se movió y Kirishima se puso nervioso cuando la pierna del rubio se acomodo entre la pierna de él. Cómo si su espacio personal hubiera sido violado.
Bakugou se acercó más al cuerpo de Kirishima, buscando más calor.
— Hay que generar calor.
— S-SI SI. Hay que cuidarnos de la hipotermia.
— Sí. O vamos a tener que abrazarnos desnudos antes de morir.
¿Cómo alguien podría morir cuando la imagen de estar desnudo con tu mejor amigo, que es la persona que te gusta, pasa por la cabeza?.
El hecho de pensarlo ya pone a trabajar la sangre y el calor en Kirishima. Agradece a su amigo por eso, aunque ese título duela.
Lo cierto es que Kirishima ya tiene calor, tanto que podría incluso desvestirse pero Bakugou apenas levanta algo de temperatura. Empieza a dar pequeñas caricias a la espalda de Bakugou pero entre más tiembla su tacto más se mueve este. Se empieza a preocupar cuando Bakugou está más frío, cree que puede ser hipotermia, lo abraza más fuerte pero parece no servir, le ofrece comer o tomar algo pero no quiere, miente diciendo que está bien.
— Bro, si necesitas algo, pedime.
— Calor quiero.
Kirishima se siente mal al no poder hacer nada, se acomoda para que la posición del abrazo sea más cómoda y se tapa con toda la ropa que tiene. La temperatura vuelve a la normal pero no parece ser suficiente para Bakugou.
El fuego se apaga y Kirishima suelta a Bakugou para levantarse a prender más pero este lo detiene diciéndole que deberían cuidar la madera que les queda. Que pueden aguantar el frío un rato por si no vienen a buscarlo, Kirishima no esta feliz con esa realidad pero debe reconocer que tiene razón, da un solo paso hasta el teléfono y se queda esperando hasta que alguien atienda, suena y suena pero no hay respuesta. Pasa así al redor de un minuto y quiere romper un teléfono que anda a la mitad.
Bakugou le dice que vuelva a la bolsa que lo primero es mantenerse cálidos y obedece pero primero comen algo para mantenerse despiertos.
Miran por la ventana y la tormenta se calmo pero solo un poco.
Se sientan uno al lado del otro y vuelven a compartir la manta.
Hay silencio de nuevo y Kirishima mira al rubio al ver que está concentrado mirando un punto fijo.
— ¿Que pasa?...Bro, ¿Que pasa?.
No responde. Así que hace chocar su pierna con la él para llamar su atención. Que funciona porque sirvió para que lo mirara.
— ¿Que pasa?.
— Eso mismo te pregunto. ¿Que te pasa?.
— Nada.
— Bro, somos amigos, me podés decir lo que sea.
Bakugou lo mira fijamente y Kirishima siente que dijo algo mal. Cómo si las palabras de aliento y confianza fueran las equivocadas.
— Estoy pensando en cómo salir de acá.
Kirishima mira su tobillo y a su alredor hasta terminar en el rubio.
— Perdón, si no tuviera el tobillo así hubieramos-
— No digas estupideces. Todo esto es claramente mi culpa. Te tendría que haber hecho caso. Perdón.
El pecho de Kirishima se calienta al igual que sus mejillas. Es la disculpa mirándolo a los ojos que lo hace estar rojo.
— No pasa nada. Estamos bien y vamos a salir de esto.
— Tu tobillo también es mi culpa.
— Estoy bien, bro, ya hice el reposo suficiente, cuando termine la tormenta te lo voy a demostrar.
Bakugou agradece esto, pero deberían estar disfrutando las vacaciones y no estar viviendo esto. Aunque tuvo su lado bueno.
Kirishima pasa su brazo por el cuello de Bakugou para atraerlo hacia él y aunque este lo quiso rechar, no funcionó. El pelirrojo empezó a reírse y lo contagio solo con una mueca.
Hablan un rato de la vida, de la situación y vuelven a intentar usar el teléfono y no pasa nada.
Cae la noche y aunque no tienen hambre comen para tener fuerzas porque comida hay.
Se ponen de acuerdo para esperar hasta que sea más de noche para prender el fuego. Mientras tanto ambos se vuelven a acostar juntos como antes. No saben porque pero se sienten en más confianza que antes.
Los minutos pasan y Bakugou vuelve a abrazar a Kirishima, quien no parece estar acostumbradose a esto. Se repite una y mil veces que es por esta ocasión, que esto no debería darle esperanzas de nada. Porque primero son mejores amigos y el ya tomó la decisión de seguir a su lado, esperando a que sus sentimientos mueran, pero la idea de poder abrazar a Bakugou es tan reconfortante. Si tan solo pudiera hacerlo tan seguido cuando estén en la ciudad de nuevo. Se permite fantasear con la idea porque sentirlo así de cerca es tan perfecto que asusta.
Vuelve a mirar al rubio y otra vez está perdido en sus pensamientos como si hubiera algo que lo estuviera molestando.
— ¿Ahora sí me vas a decir lo que te pasa?.
Bakugou bufa. No quiere, no sabe cómo decirlo, no sabe las consecuencias de decirlo, no sabe si tiene las fuerzas pero los ojos de Kirishima le suplican.
— Kirishima...
Es el mismo tono con el que lo dijo antes.
— Bro, podés decirme lo que sea. Te puedo ayudar.
— Hace frío...
Kirishima se rió, sin saber porque le resultó infantil.
— JA, Sí lo hac-
— Tenemos que generar calor.
— ¿Querés que haga fuego ahora?. Creí que-.
— Si te moves te asesino.
Se quedó en el lugar porque lo cree capaz de hacer eso, aunque no entienda porque está diciendo esto.
— Bro...
— Estamos a temperatura bajo cero. Y creo que deberíamos hacer esto.
— No te entiendo.
— Estuve pensando en esto y nosotros nunca lo hicimos y creo que podemos con esto.
Bakugou se oculta en el pecho de Kirishima y lo toca con un dedo y este vibra al no esperar eso.
— Bakugou...
— Deberíamos.... Masturbarnos.
El cerebro de Kirishima empieza a procesar lo que escucho porque no hay posibilidad de que el Bakugou que el conozca diga algo así. ¿Bakugou alguna vez se había masturbado?. Se queda sin responder, esperando que diga que fue un chiste o que escuchó mal. Las orejas rojas de Bakugou le dicen que está hablando en serio.
— ¿Lo decís enserio?.
— No voy a obligarte. Es la única manera de generar calor naturalmente.
— ¿Decís de hacerlo juntos?.
— Como quieras.
Kirishima se apura a pensar en el punto que está planteando Bakugou y es algo obvio. La idea le gusta, no va a negarlo, pero tocar o tocarse junto a Bakugou es tan exitante como dolorosa. La sangre sube a su cara y su pene late por las fantasías que otra vez cruzan por su cabeza.
Bakugou se mueve para romper el abrazo y se levanta.
— Mierda. Fingi que no te dije nada.
¿Otra vez?. ¿otra vez fingir que no pasó cuando si paso? ¿Para que?.
Lo toma del brazo evitando que se levanté y lo vuelve a acostar para abrazarlo.
— No voy a fingir nada. Estoy en shock nada más.
— Fue solo una idea.
— Y es muy buena.
— ¿Entonces?...
Vuelve al dilema de antes. Vivir un momento tan íntimo con alguien que le gusta pero que lo rechazó es un arma de doble filo.
Bakugou trata de romper el abrazo de nuevo y otra vez queda atrapado en los brazos de Kirishima. Gira para tratar de salir dándole la espalda al pelirrojo.
Kirishima lo abraza por la espalda dónde sus manos acarician su vientre y calman a Bakugou.
Una voz en la cabeza de Kirishima le dice que este es el peor error que va a cometer y la otra voz le dice que es sobrevivir y que no va a tener otra oportunidad.
Toma aire y convence a sus voces diciendo: un poco de veneno no mata.
Ya verá mañana como hará para superar esto.
Los dedos de Kirishima pasan por los muslos de Bakugou, lo acaricia y va tomando recuerdos de como se mueve al descubrir que es muy sensible en sus piernas.
Bakugou gira y quedan enfrentados, Kirishima vuelve a tocar sus piernas lentamente y Bakugou toca su pecho como un impulso.
Solo eso basto para que generar calor, podrían frenar ahora pero no es una opción.
Bakugou vuelve a pasar su piernas por entre las de Kirishima y este lo acaricia de nuevo. El rubio levanta la cabeza y se encuentra con la boca de Kirishima a centímetros. El olor a caramelo de Bakugou hace que quiera besarlo pero solo se quedan ahí mirandose los labios hasta que Bakugou apoya su palma en el pecho ajeno y lo baja lentamente hasta llegar a su ingle y ahí se detiene para ver su reacción. Parece que lo tortura y no sabe explicarlo pero le gusta lo que ve.
Respira sabiendo que no hay vuelta atrás.
Toca el bulto y el primer gemido de Kirishima viaja a los oídos del rubios que sonó como música. Lo vuelve a hacer, toca torpemente hasta que termina en caricia, a Kirishima le gusta porque clavo las uñas en la pierna que estaba acariciando.
— ¡Perdón!
— Cállate.
Solo a él se le ocurre disculparse por algo exitante.
Kirishima sin dudar va directo al bulto de Bakugou y devuelve lo que le hicieron.
El jadeo de Bakugou es el sonido más hermoso que pudo escuchar. Ahora sí cree que esto es una mala idea.
El calor sube, al igual que sus voces pero es solo una caricia.
Bakugou toma las riendas y sin pedir permiso mete su mano en el bulto y es el primer contacto de piel a piel que hay y la sensación es divina.
Los dedos tocan sin pudor, recorriendo lo largo y ancho del pene, sacándolo para que ambos vean lo que está haciendo.
El presemen sale cuando latio bajo la mirada de ambos. Las pupilas de Bakugou se dilatan y empieza el lento movimiento de la mano.
Kirishima ya tiene mucho calor, no se preocupa por disimular y gemir cuando su cuerpo lo pida.
Antes de sentir que está en la éxtasis total, se apura a sacar el pene de Bakugou y poder verlo. Es hermoso como lo recordaba, pero más hermoso es poder tocarlo. Ambos miran la mano de Kirishima y este solo acaricia y su mano sube y baja. Empiezan ambas manos una sincronización perfecta y pareja. Al igual que sus gemidos.
Esto es por supervivencia, porque están a temperaturas bajo cero.
El ritmo de sus manos va acordé al placer que sienten al dar y recibir una masturbación.
El placer es cada vez mayor, ambos se mueven al paso de lo que ven y escuchan del otro siendo imposible de creer que eso este generando su propio orgasmo.
Las manos están sucias de semen. Las respiración agitada, las caras rojas, la fantasía cumplida y el objetivo logrado.
A medida que vuelven a la realidad, respiran con regularidad y el frío se hace presente de nuevo se recuerdan que esto no deberían hacerlo los amigos por más bien que se sintiera.
Vuelve la vergüenza al no saber que hacer ahora.
— ¿A dónde vas?.
— Por algo para impiarnos.
— No, yo lo hago. No fuerces el tobillo.
Una parte de Kirishima sigue en éxtasis y la otra cree que rompió el vínculo de mejor amigo, aunque no tenga sentido porque esto fue su idea. El solo "apoyo" la idea , como hace siempre, estando a su lado.
¿Habrá cruzado un límite?. ¿Le tendría que haber dicho que no?.
Bakugou vuelve y sin hablar le da un poco de papel y vuelve a su lugar.
Se vuelve a parar y ahora sí, prende el fuego. ¿Para que? ¿Todo esto no había sido justamente para cuidar el fuego?.
Le gustaría preguntar pero esto es incómodo y es justamente lo que quería evitar, aunque se sintiera muy bien. Su cabeza no para de repasar una y otra vez lo sucedido.
Se duermen pero lo que pareció mil horas solo fueron minutos.
Bakugou es el que sale de la manta y mira por la ventana.
— La tormenta ya paró y la nieve está bajando.
Kirishima se levanta y camina hasta estar a su lado y mirar ambos por la ventana viendo la noche despejada. Bakugou lo mira y mira su tobillo obligándolo a sentarse, una vez más, en la silla que fue para lo único que sirvió. Tener en alto el tobillo de Kirishima.
— Bro, ya estoy mejor.
— Espero que sea cierto porque mañana vamos a poder salir de acá. Así que termina de cuidarlo estas horas que quedan.
Bakugou prepara algo de comida con lo que tiene y ambos desean volver a comer de verdad rápido. Se deciden a preparar las pocas cosas que tienen porque mañana se irán de ahí. Kirishima lo convence de terminar todo el Vodka porque sin importar que por algo está ahí a lo que Bakugou toma solo dos vasos y Kirishima tres... Es el que tiene más tolerancia.
Decididos a no pasar una noche más ahí se preparan para dormir.
Están frente al fuego, uno al lado del otro, sus piernas tocándose y no quieren evitar el contacto aunque el fuego se este por apagar, podrían levantarse y poner una madera más pero eso rompería el tacto y ahora no hay apuro para el calor porque el propio es mejor.
— Perdón por todo esto.
— No hace falta, lo sabes.
Bakugou lo mira y todavía no se acostumbra a verlo despeinado, con una melena tan roja que llega por debajo de las orejas. Su mano, estúpida, toca el pelo y Kirishima no sabe que hacer. Lo acaricia y cuando se da cuenta de que eso es raro es cuando se detiene.
Kirishima lo mira pero no dice nada y el otro solo corre la mirada al fuego.
Que estúpido que es, ¿Por qué tuvo que hacer eso?. ¿No sé pudo aguantar?. ¿Te masturbas con tu amigo y eso ya da derecho a tocarlo así?. Que imbécil.
El rubio cae dormido primero, acostado en el hombro de Kirishima y la necesidad de taparse destapa al pelirrojo. Podría protestar y lo trata de hacer pero Bakugou robó tanta manta para él solo que Kirishima se sintió mal de interferir. Solo lo mira dormir y se ve tan inocente que no parece que fue él el que propuso masturbarse. El recuerdo lo invade otra vez y ya no necesita abrigo.
Una parte de él odia a Bakugou por su idea pero la otra...también. Aunque no pueda odiarlo no importa, por eso es su mejor amigo, porque hay que estar en todas, en las buenas, en las malas y en las locuras.
Le toca a él acomodarse y despierta a Bakugou para poder acostarse, al ver que se había robado la manta se acuesta a su lado los tapa a ambos y se quedan mirándose.
— Te robe manta.
— Si, no pasa nada.
Bakugou detesta desde lo más profundo de su ser esa sonrisa puntiaguda porque es tan honesta que le duele a él.
— Te odio.
Kirishima no entiende a qué vino el comentario pero no sé molesta en responder porque sabe tan bien como él que es mentira.
No hace nada y rompe el contacto visual cuando se gira para dormir y darle la espalda al rubio, quien se mueve junto a él y lo abraza por atrás. Es la primera vez que pasa esto y se queda ahí en el lugar.
Los brazos de Bakugou lo rodean y lo acerca a él como si fuera su muñeco favorito para dormir.
A Kirishima ya le está empezando a molestar el hecho de que haga con él lo que quiera. Le encanta que Bakugou lo este abrazando pero duele. El también merece ser egoísta.
No va a funcionar, es patético siquiera pensarlo pero puede intentarlo.
— Tengo frío.
Bakugou abre los ojos, el comentario es raro viniendo de él y de la nada.
Lo abraza más fuerte y lo vuelve a tapar.
El instinto le dice que no es eso lo que quiere.
Con su pie acaricia sus piernas y su mano acaricia su pecho.
Suspira ante el tacto y al rubio le encanta escuchar eso.
Sin permiso, de nuevo, su mano se mete por adentro de la ropa y toca de nuevo todo su abdomen, dibuja línea en el pecho y ya se sienten las primeras contracciones en el área.
Su mano baja hasta la cadera y juega a amagar. Kirishima ya está jadeando porque su toque es una tortura, gira y se pone boca arriba, Bakugou se detiene, piensa que la cago, pero Kirishima está rojo así que solamente se apoyo sobre su ante abrazo y mientras se miran fijo a los ojos, la mano vuelve a inventar un viaje desde el pecho hasta su bulto, su mano entra en el pantalón y saca el pene para empezar a masturbarlo.
Kirishima quiere ver, pero el morbo de mirar a los ojos a su mejor amigo mientras pasa es mejor. Quiere tocar a Bakugou pero este no lo deja, ahora solo importa que Bakugou escuché esa hermosa respiración agitada. Ninguno aparta la mirada de los ojos rojos opuestos y la mano de Bakugou va cada vez más rápido y apretada, se detiene y vuelve a empezar.
Logra el orgasmo cuando Kirishima pestanea fuerte y la mano ajena se mancho.
Bakugou se mira la mano manchada de semen y piensa que no tienen tanta confianza para que haga lo que quiere adelante de él.
Kirishima sigue en un viaje de placer. No creyó que podía funcionar, no quería masturbarse pero quería saber que haría Bakugou.
Kirishima se acomoda la ropa, Bakugou se limpia la mano y se acuesta de nuevo dejando caer su cuerpo al lado del pelirojo, en un intento de abrazo, Kirishima acaricia su espalda pero no está cómodo.
— Bro... ¿Porque hiciste esto?.
— Porque soy un egoísta de mierda.
Piensa que es verdad, que tiene razón. Es muy egoísta al hacerle todo esto sabiendo lo que siente. Aunque quizás piensa que ya lo superó pero si, algo egoísta es.
— Bro, no pasa nada. Para eso están los am-
Bakugou se levanta y lo enfrenta con una mirada asesina que las palabras que estaba por decir mueren y su sonrisa de borra.
— ¡¿Alguna vez te dije lo mucho que detesto que me trates de "bro" cada dos malditas oraciones que decís?!.
Kirishima no sabe que decir, está confundido, no imagino que se podría enojar tanto.
— No tenía idea...
— ¡Ahora ya lo sabes, no me vuelvas a tratar de Bro!. ¡Ya se que solo somos amigos, no necesito que me lo recuerdes a cada maldito segundo!.
Kirishima no sabe que esta pasando. Pero se levanta y enfrenta a Bakugou, ambos preparados para la primera pelea.
— ¡Lo digo para recordarmelo a mi mismo!.
— ¡No lo digas más!
— ¡¿PORQUE?!
— ¡Por qué ya no quiero ser más tu amigo!.
La voz cortada de Bakugou acompañada por esas palabras crearon un fuego en su interior, traen un millón de preguntas pero las primeras lágrimas salen y no le importa que lo esté viendo.
Bakugou lo mira y se rompe como él, el impulso de abrazarlo se hace presente pero el contacto solo dura lo que Kirishima lo saco de su espacio personal.
— Bien.
— ¡No, perdón! No fue eso lo que quise decir.
— Pero lo dijiste. ¿Porque me abrazaste?, ¿para un deseo tuyo me usaste como juguete sexual?. ¿Porque estamos en este viaje?.
Bakugou lucha por abrazarlo y caen de vuelta en el saco de dormir. Ambos lloran pero no se mueven, Bakugou está escondido en el cuello de Kirishima.
— Te abrace porque quería hacerlo. Y si, fue un deseo sexual, uno que quería cumplir a costa de perderte. Y estamos acá porque no querría estar con nadie más.
— Br- Baku-.
— Eijiro, me gustas. Creí que lo superaría con el tiempo pero no fue así.
Kirishima acaba de darse cuenta que está muerto, porque no hay explicación para lo que está escuchando.
— Me rechazaste.
— ¿Cómo podría?. Si ya me gustabas.
— Me dijiste que no.
— Pensé que te estaba cuidando.
— ¿De que?
— De mi. Siempre fui bueno en todo, menos en sentimientos, si te lastimaba por no saber que hacer o decir no me lo podía perdonar. Pensé en declararme pero después de pensarlo tanto me di cuenta que con tenerte era suficiente, arriesgándome a verte con alguien más.
— Pero me declaré...
— Sí. Pero te estaba cuidando de mi. Perdón. Hoy ví mi oportunidad y la aproveché, mañana quería fingir que esto nunca pasó.
Kirishima se levanta y con él el cuerpo del rubio, quien tiene la cara roja de llorar. Se miran solo un pestaneo y Kirishima no para de pensar.
— ¿Me hiciste vivir al lado tuyo como tu mejor amigo, cuando ambos nos gustabamos solo porque me estabas cuidando de lastimarme?.
— Sí.
— Sí, sos un egoísta de mierda.
Bakugou quiere protestar o defenderse pero es inútil. ¿para que?. Si ambos saben que es verdad.
— Perdón.
— No. Bakugou, no voy a perdonarte.
Siempre supó que esto podía pasar y se preparó para vivirlo pero duele muchísimo más de lo que creyó. No lo mira porque no tiene fuerzas para hacerlo.
Hay tanto silencio sepulcral que se podría escuchar cómo fluye la sangre en ambos, apenas pasaron segundos. Bakugou espía como Kirishima piensa y le quiere tocar la mano pero el miedo lo invade y retrocede.
— Perdón, Eijiro.
Kirishima siente como su corazón late al escuchar su nombre saliendo de la boca del rubio, y la cantidad de veces que pudo haber escuchado lo mismo en todo este tiempo. ¿Que hubiera pasado si hubieran empezado una relación?. ¿No confía en él?. ¿No lo cree capaz de estar a su lado?. ¿Porque las disculpas y la declaración ahora?.
Está feliz de saber que es correspondido pero está odiando tanto a Bakugou en este momento.
Lo mira y enserio ve el dolor, parece como si se hubiera sacado una máscara y una mochila de encima.
No puede. Es mas fuerte que él. ¿A quien quiere engañar?. Kirishima suspira tan fuerte que hace que Bakugou lo vea y sus ojos se cruzan de nuevo.
— Te estoy odiando tanto, Bakugou.
— Yo también me estoy odiando.
Kirishima toma a Bakugou de su cuello y lo lleva a él para besarlo. Besarlo con fuerza por el odio.
Se besan en desesperación por la impotencia y el deseo que se cumple. Se rompe el beso cuando caen de nuevo en el saco.
— Vas a tener que trabajar duro para que deje de odiarte.
— Kirishima... Yo sé muy bien lo que siento pero también se que soy horrible para demostrarlo.
Kirishima le sonríe y solo hay luz en su cara. Bakugou quiere golpearlo, por lo confiado y lo hermoso que se ve.
— Yo me encargo.
— Hablo enserio, idiota. No quiero empezar nada si la voy a cagar.
— No lo vamos a saber hasta que no lo pongamos a prueba. Aparte eso me ofende a mi. ¿pensas que voy a dejarte ir ahora que te tengo?. ¿Crees que no aprendí a como lidiar con tu carácter en estos años?.
Bakugou lo golpea en el pecho, Kirishima ríe y vuelve a besarlo. Va a besarlo a cada segundo para recuperar el tiempo perdido.
Se acomodan y Bakugou abraza a Kirishima por la espalda. Las manos que estaban acariciando el estómago del pelirrojo están siendo examinadas y observadas con mucho cuidado, mientras empiezan las preguntas de lo que pasó en este tiempo.
Kirishima mientras juega con los dedos de Bakugou le pregunta cuando le empezó a gustar, porque esperó hasta ahora y si pensó que se podía morir ahí.
Bakugou responde todo sin dudar, hace preguntas y se enamora más de los ojos curiosos rojos, los dientes y pelo tan fino en rojo.
Están tapados, y calculan que es más de media noche. Kirishima gira para besarlo y comienza otra sesión de besos desesperados, Bakugou va por más, corta el beso y se coloca a horcajadas sobre Kirishima, anonadado lo observa para terminar de confirmar que es el hombre más sensual que conoce.
El rubio empieza una salpicada de besos por el cuello y las orejas, alguna lengua se filtra y Kirishima vuelve a estar en el paraíso. Un leve vaivén de pelvis empieza y los jadeos se hacen presente. Sin pudor, las manos ansiosas de ambos viajan al pene opuesto desesperados por salir y sentir de nuevo un frío mínimo hasta que ambas manos toman ambos penes. La sensación supera lo visto en algún vídeo y el roce de pieles es exquisito.
Se masturban juntos, penes y manos juntas manejando el mismo ritmo.
Todo fue tan exitante que se olvidaron del frío de nuevo.
Caen rendidos por el orgasmo y el sueño.
Estan profundamente dormidos cuando unos golpes los despierta de un susto. Se miran confundidos y los mismo golpes suenan de nuevo. Se ponen en alerta y tratan de entender que pasa.
— Es la puerta.
— Quédate acá.
— Tené cuidado.
Bakugou camina hasta la puerta y en el viaje toma un pedazo de madera, por las dudas. Cuando llega mira por la perilla y reconoce ese rostro. Abre la puerta y se encuentra con el recepcionista y unas personas atrás con cajas y bolsas.
— ¿Que haces acá?.
El chico sonríe feliz de verlo y pasa a la cabaña, seguido de las tres personas. Miran el lugar y les dice que se tienen que preparar para irse. Ayudan a Kirishima, quien está al lado de Bakugou, con su tobillo, mientras esté mira a los tres hombres que entran y salen por toda la cabaña.
— ¿Cómo nos encontrate?. -Pregunta Kirishima.
— Usaron el teléfono.
— No funciona.- interrumpe Bakugou.
— Si funciona, con solo dejar que suene al rededor de un minuto suena en la recepción y ya sabemos que hay alguien herido o perdido.
— ¿Y porque no nos dijiste esto antes?.
— Por qué me cerraste la puerta en la cara.
Kirishima se rie, Bakugou se enoja y el recepcionista sonrie.
— El helicóptero debe estar por pasar hay que esperarlo afuera.
Los tres hombres se encargaron de limpiar todo, y dejar de nuevo todo los que ellos habían encontrado cuando entraron, tenían razón, son lugares preparados para estos casos.
— ¿Listo, Eijiro?.
— Obvio.
Dejan atrás la cabaña que les dejo encerrados casi un día y medio pero que hizo posible un deseo de ambos. Algo de nostalgia hay pero también mucha felicidad.
Cuando llegan de nuevo a su habitación el recepcionista se disculpa por tatdar, pero la tormenta no los dejo ir antes.
Bakugou lo mira y suspira.
— Como sea. Gracias por todo.
Kirishima sonríe ganador y el recepcionista también. Se despide y los deja a ambos en la habitación.
Ambos se sientan en la cama, atesorando esa comodidad. Kirishima lo besa de nuevo.
— No fue un sueño, ni estoy muerto, ¿No?.
— Que imbécil.
Le devuelve el beso y después lo empuja sobre la cama, Kirishima lo toma del brazo y lo arrastra con él. Se quedan ahí pensando que hacer.
— Me quiero bañar.
— Yo también, pero quiero comer.
— Nos bañamos y comemos.
— ¿Nos bañamos juntos?.
— Como quieras.
Bakugou camina directo al baño que es seguido por un pelirojo.
En la ducha planean que hacer después de comer, les queda tres días más en el lugar y podría ser una buena manera de empezar una relación en Agosto. Aunque con cuidado porque hay un tobillo débil.
Bakugou ya aprendió a escuchar a Kirishima, y Kirishima aprendió a no hacerle caso siempre.
Aunque para poner en prueba eso todavía falta un par de horas. Lo importante es que ahora se están bañando juntos disfrutando del agua caliente. Juntos. Cómo siempre debió ser.
FIN.
Bueno, es la primera vez que terminó un ff en menos de un día jajajaja me gusta el resultado, quizás es re cliché pero bueno ya saben que el krbk me vuelve estúpida.
PD: Ojalá les guste y gracias por leer todo.
Pd1: si hay algún error me dicen.
Pd2: Estoy trabajando en otro fic hace más de dos años y si mi inspiración sigue estaré por publicarla en estos días.
Pd3: Ya saben: Krbk canon 💥🦈🦈💥