El Omega de Sanji Vinsmoke (SANZO) - [PEDIDO ESPECIAL - EN EMISIÓN]

Summary

Roronoa Zoro un joven de 21 años termina trabajando en el mejor hotel del Grand Line llamado el All Blue, donde sin quererlo conocerá a su destinado. Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Eiichiro Oda. Creditos de la imagen a BittersweetAo3

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

MATE 1

Hotel All Blue

7:40pm

Un suave suspiro se escapa de sus labios secos mientras se dedica a limpiar los muebles de la terraza. La noche es fría y hace que cale en sus huesos logrando que un escalofrío recorra su cuerpo mientras se encuentra trabajando. Saca una pequeña toalla de color gris de su ropa de trabajo, un enterizo de color naranja muy brillante que es una forma de darle seguridad a los empleados al momentos de trabajar en especial cuando toca en el turno nocturno. Con la toalla seca el sudor de su rostro y cuello; el hombre se estira y los huesos le crujen, en definitiva necesita un masaje para relajar los músculos.

Mientras toma unos minutos de descanso observa la enorme luna que se cierne sobre el hotel All Blue iluminando todo el lugar dándole un toque mágico. El joven aprieta los puños con fuerza y se repite una y otra vez su precioso mantra; él no puede darse el lujo de perder este trabajo, lo necesita para pagar la colegiatura de sus hermanas.

Cierra los ojos por un momento y aspira con fuerza el aroma de la naturaleza, pero esta noche hay un olor que jamás habia sentido. Es delicioso y un poco picante, es un aroma fuerte que hace que sus sentidos se sientan embotados y su cuerpo sienta unos cosquilleos que lo hacen sentir bien de cierta forma.

¿Por qué?

No lo sabía, jamás había sentido eso. Por alguna razón, aquel aroma deliciosamente picante lo hace reaccionar de una forma que jamás hubiese esperado. Sin pensarlo demasiado el joven de cabellera verde deja su puesto de trabajo y simplemente sigue el aroma que tanto lo ha cautivado; sus pasos son firmes combinado con sus largas zancadas.

De pronto, el joven trabajador de piel morena, se detiene y desliza su mirada por sobre la figura de un hombre que se encuentra frente a él parado en medio de un jardín de rosas en la noche, su rostro esta en sombras debido a la escasa luz y su silueta se pierde en medio de la oscuridad debido a la ropa formal que al parecer lleva; el hombre simplemente esta fumando y mirando las estrellas en el cielo. Los ojos del más joven se cierran y aspira con fuerza el aroma que tanto ha llamado su atención, da la casualidad que aquel olor provenía del hombre frente a él.

«Es la primera vez que huelo algo tan delicioso» piensa el moreno.

—¿solo vas a quedarte aspirando mi aroma y viéndome? — pregunta burlón el hombre de vestimenta formal.

El peliverde no dice nada, sinceramente quería responderle pero tampoco quiere ser un idiota con un huésped del hotel.

—¿quieres decir algo? — el fumador observa el jardín de rosas mientras que por el rabillo del ojo no deja de mirar al chico que se encuentra casi a su lado.

—no tengo nada que decir — responde con valentía el moreno. Sentía la urgencia de mandarlo a la mierda pero no estaba en posición para hacer algo asi ahora mismo.

—si que eres rudo, eh — quita el cigarrillo de sus labios y exhala un anillo de humo hacia el moreno que hace una mueca de disgusto.

—te vas a matar si sigues fumando como una chimenea.

El hombre frente a él se ríe y sale de entre las sombras. Los ojos del moreno se abren mientras observa los orbes azules y brillantes que adornan ese rostro y que lo miran directamente a los suyos.

Las facciones masculinas, el cabello rubio, unas cejas peculiares, la pequeña perilla en su barbilla de vellos negros y su ropa le indicaban al moreno que era un tipo importante.

—oh

—¿Qué ves? — le gruñe el moreno.

—tu cabello verde — le sonríe con burla — ¿te lo pintas? Me acabo de percatar que tenemos la misma altura también.

—lo que haga con mi cabello es mi problema.

El enojo recorre sus venas y su olor se vuelve un poco ácido . Los ojos azules del hombre se achican y parecen brillar, en ese instante el rubio toca el brazo del trabajador para retenerlo y seguir hablando cuando por alguna razón una pequeña corriente eléctrica lo ha atravesado; ambos se miran sorprendidos como buscando la respuesta a tal reacción.

«¿Qué fue eso?» piensa el moreno por breves segundos. Observa el lugar en donde lo había tocado pero no hay nada extraño.

—¿estas bien? — el rubio pregunta ahora con el cigarrillo apagado. Siente curiosidad por aquel hombre de cabello verde.

—estoy bien, nada que te importe.

El ojiazul hace una mueca de disgusto y sigue observando al moreno, había algo en él que le fascinaba pero se pregunta asi mismo que es lo que tanto llama su atención.

—me siento extraño — escucha el rubio de repente.

El moreno parece agitado y se toca el pecho como si algo le doliese. Se sentía muy mal y aparte demasiado acalorado; su cuerpo por alguna razón lo sentía pesado.

''¿Qué me está pasando?'' su voz suena entrecortada. El rubio se acerca para ayudarlo pero recibe un manotazo del peliverde quien lo mira enojado y gruñendo. ''¡No me toques! ¡Aléjate!''.

El de ojos azules hace una mueca de molestia y vuelve a intentarlo pero nuevamente el moreno le gruñe para que se mantenga alejado.

«¿Por qué? ¿Por qué? » piensa y repite el joven quien se abraza asi mismo mientras un escalofrío comienza a apoderarse de su cuerpo. Su cuerpo arde deseoso por algo, pero ni él mismo sabe que es lo que tanto busca. Sus ojos como la miel se clavan en el rostro del rubio que tiene frente a él preocupado.

— hueles delicioso — murmura para si mismo. El moreno siente una urgencia en tocarlo pero no podía; él es un huésped del hotel y esta prohibido involucrarse con ellos. Podrían despedirlo, y no podía darse ese lujos ya que sus hermanas dependen de él.

—llamaré a un medico para que te ayude. — el rubio, saca su teléfono móvil cuando el moreno se abalanza contra él y se lo quita de la mano para arrojarlo al suelo.

—no llames a nadie.

—¿porqué? Estas demasiado mal — le responde pero es allí cuando lo nota, un olor que había pasado imperceptible a su olfato; es dulce y fresco, olía a menta. Los ojos del rubio brillan sorprendidos cuando se percata de quién es en realidad al sentir como su cuerpo reacciona ante él: — ¿eres un omega?

El rostro del moreno no muestra ninguna expresión ante aquel comentario. Para el peliverde lo que estaba sintiendo era completamente nuevo, nunca había sentido este tipo de síntoma ya que siempre había creído que era un beta.

''Sr. Vinsmoke lamento interrumpir este momento tan privado para usted.'' un hombre de tez morena y cabello negro con rostro serio mira al joven peliverde que se encuentra sobre su jefe. ''Lo están esperando en la sala de reuniones''.

—¡Gin! ¡Busca un médico con urgencia!

El hombre de ojeras marcadas observa a su jefe por un momento y asiente ante la orden, se aleja un poco de de Vinsmoke y habla por radio para contactar rápidamente con alguien del personal de seguridad para que informase al médico de turno.

—estará llegando en unos siete minutos, sr.

—ayúdame a levantarlo, Gin.

El moreno se disponía a tomar de los brazos al peliverde pero fue alejado de un manotazo y además de un gruñido muy fuerte que lo hizo retroceder cuando esos irises como la miel se posaron sobre él retrocedió. Para Gin, toda la situación es demasiado extraña, era la primera vez que veía ese tipo de comportamiento.

—olvídalo — dice el rubio con un suspiro para luego acariciar la espalda del hombre en su regazo para darle algo de confort. El moreno se frotaba contra su pecho ahora, al parecer le agradaba su olor, bueno, a él también le agradaba el olor a menta que despedía el peliverde que con el pasar del tiempo se volvía más fuerte provocando al rubio también; su aroma era delicioso y le provocaba una sensación de paz.

—¡Agh! ¡Maldición!

—¿Qué sucede? — el de ojos miel lo mira avergonzado hasta que ve como los ojos azules se abren mas de la cuenta al percatarse de la humedad que cubre su entrepierna.

El peliverde estaba comenzando a lubricar debido a su inicio del celo.

Avergonzado de la situación en la que se encontraba, el moreno se separa del cuerpo del rubio rápidamente tomándolo con la guardia baja y logra escaparse dejando a Vinsmoke totalmente sorprendido ante lo ocurrido.

Para el rubio, esta había sido la situación más irreal que le hubiese pasado. Saca una caja de cigarrillo y lo enciende, le da una calada al pitillo mientras analiza que ha sucedido hasta que logra percatarse de algo en la hierba. Lo recoge y voltea el carnet de un lado a otro, usando el encendedor que aún no ha guardado observa con detenimiento las rudas facciones del moreno de cabello verde en la foto del carnet, Vinsmoke simplemente lee el nombre del omega que ha captado su atención ahora: —Roronoa Zoro. Mantenimiento.

Los labios del ojiazul se estiran en una sonrisa al saber ahora quien es el susodicho de dulce aroma que le agrada y le hace sentir bien. Por la pequeña charla que tuvieron sería divertido entablar algún tipo de relación.

Se levanta del suelo y se sacude los pantalones, para entonces guardar el carnet ajeno en el bolsillo del pantalón; por ahora tenía una Reunión a la cual asistir, pero antes tenía que cambiarse. Solo esperaba que el peliverde llegue a su departamento sano y salvo.

Por suerte para Zoro con la preocupación encima pudo llegar a su departamento sin perderse en el camino. Al menos nadie lo había visto con su uniforme húmedo debido al lubricante que comenzó a brotar con mas fuerza debido a su excitación. El olor de aquel hombre lo había encendido de una forma tan extraña, él jamás había pasado por un periodo de celo aunque había escuchado hablar de ellos. Se quita el uniforme en la entrada de su departamento y se va corriendo a su cuarto, sentía que se asfixiaba con la ropa puesta, le urgía tocarse de formas que jamás había pensado, analizando bien toda la situación, tiene poca experiencia en todo lo referente al sexo. Para él, las relaciones sexuales no era algo primordial ni mucho menos le llamaba la atención como para tomarse el tiempo para experimentar, a él lo que le urgía era el maldito dinero.

Sin pensar demasiado en sus problemas, el peliverde comienza a tocarse en medio de la oscuridad de su habitación. Solo esperaba no tener que toparse con ese hombre nuevamente, se sentía totalmente avergonzado por la forma en que había actuado frente a él, sin mencionar como le gruño a su asistente de una forma un tanto salvaje sin siquiera poder retener esa acción.

Roronoa cierra los ojos mientras se toca el pecho y la polla pensando e imaginando en el como se sentiría ser tocado por esas manos grandes con dedos largos, la forma en como su voz lo seduciría en el momento en que lo acariciara mientras menea su miembro en sus manos; con su imaginación volando de forma tan erótica y lujuriosa por primera vez, el moreno llega al orgasmo de forma brutal. Se siente tan malditamente cansado y agotado, que preferiría quedarse en cama ahora mismo.

Hoy definitivamente se saltaría la cena…

Mañana pondría en práctica la meditación nuevamente para poder controlar sus impulsos de alguna manera; solo esperaba que todo saliese bien.

......Continuara-----»