Alyssa
La sensación que sentía en ese momento le era difícil de describir, el viento frio del norte golpeaba en su cara y su cabello castaño oscuro volaba con el. Montar a caballo era una de sus actividades favoritas, aunque muchos en Invernalia le decían que eso no era propio de una dama.
-Soy una bastarda- respondía Alyssa cada vez que se lo comentaban -nunca sería una dama y no creo que algún noble se quiera casar con alguien como yo, muy a pesar de ser sangre de Lord Stark-
Crecer con el estigma de la bastardia no es sencillo, siempre escuchas comentarios con respecto a tu linaje dudoso, ya sea que te lo digan en la cara o a tus espaldas, te dicen que no eres de fiar, que eres de naturaleza traicionera y que en cualquier momento apuñalarías por la espalda a aquellas personas que te dan comida y un techo sobre tu cabeza.
Alyssa empezó a apartar esos pensamientos de su mente, ya que notó que estaba por chocar contra una pared, así que aló las riendas de su yegua para que este se detuviera.
-Eso, buena chica- dice mientras le acaricia la crin.
-Oye Alyssa no es justo- dice una voz aguda detrás de ella -tu yegua es mucho más grande y experimentada que la mía-
-Arya, ya te dije que aún no puedes montar una yegua adulta- le dice Alyssa a su hermana menor
-Entonces monta tú una más pequeña-
-No creo que pueda soportar mi peso- se baja de la montura -¿Te ayudo?-
-No, yo puedo sola-
-Como digas-
Arya trata de bajar de su yegua, pero se resbala de la montura y casi cae al suelo, pero Alyssa logra atraparla.
-Te tengo Arya-
-Gracias Alyssa- se empieza a parar derecha
-Ahora debemos llevar a las yeguas de vuelta a los establos-
-No, quiero seguir cabalgando-
-Créeme Arya, yo también quiero, pero ellas deben descansar, las hicimos correr mucho y más con esta última carrera-
-Está bien- dice algo desanimada mientras agarra la rienda de su yegua
-Oye- se agacha a la altura de su hermana -te prometo que pronto volveremos a montar-
-¿De verdad?-
-Claro- se endereza y comienza a caminar
Ambas hermanas llegaron a los establos en pocos minutos y dejaron allí a sus yeguas en sus respectivos cubículos.
-Y ahora ¿Qué quieres hacer?- pregunta Alyssa mientras camina por los pasillos de Invernalia
-Cualquier cosa menos ir con la septa Mordane- responde Arya
-Lo mismo digo- se cruza de brazos -no entiendo porqué a mí me hacen ir a sus clases-
-Porque Lord Stark ordenó que sus hijos bastardos tuviesen la misma educación que sus hijos legítimos- dice la voz de una mujer detrás de Alyssa y Arya, era la septa Mordane -¿Dónde estaban ustedes 2?- se acerca a ellas y percibe un poco del olor a los establos -no me digan, por su olor es de suponer- se aleja un poco -ustedes 2 van tarde a su clase de bordado, así que mejor vayan a bañarse y a ponerse algo más... adecuado-
-¿Qué tiene de malo nuestra ropa?- pregunta Arya
-¿No me escuchaste lo que dije? Su ropa no es adecuada para una mujer. Las espero en la sala de costura en media hora- comienza a irse
-No, no quiero ir-
-Yo tampoco- dice Alyssa -aunque si no vamos, nos van a dar un sermón sobre nuestro comportamiento y no va a ser la septa Mordane la que nos lo va a dar-
-Lo sé, va a ser mi madre-
-Aún recuerdo la última vez que pasó- empieza a caminar hacía su habitación y Arya la sigue
-Sí- dice divertida -Sansa sí que se molestó esta vez, pero solo fue una broma inocente-
-Claro que sí, pero ya sabes que a Sansa le gusta hacer drama-
-Y mi madre se puso de su lado-
-Y me acusó de haberte incitado a eso-
-Cuando de hecho fue mi idea- se ríe un poco, pero luego, detiene su andar y su semblante cambia -Alyssa ¿Te puedo decir algo?-
-Claro- se acerca a Arya
-A veces pienso que yo también soy una bastarda-
-¿Por qué lo dices?-
-Porque al igual que tú y Jon, tengo más rasgos Stark que mis otros hermanos-
-Bueno, no creo que mis ojos disparejos sean un rasgo Stark-
-Pero me entiendes ¿No?-
-Claro Arya y te aseguro que no eres una bastarda. Puede ver a Lady Stark cuando aún estabas en su vientre y luego, cuando me llevaron a conocerte cuando ella te dió a luz. Padre me contó que gritabas cuando naciste, que serías alguien con carácter y no se equivocó-
-¿Qué pensaste ese día?-
-Solo tenía 5 años en ese momento, así que dije que parecías un ratón-
-¡Oye!-
-¿Qué? Te dije que solo tenía 5. En fin, después padre dijo que te cargara, yo estaba nerviosa por la posibilidad de dejarte caer, pero por suerte no fue así y en cuanto te tuve en mis brazos, supe que te iba a querer siempre-
-Alyssa- la abraza por la cintura -yo también te quiero. Jon y tú son los únicos de mis hermanos que realmente me comprenden y me dejan ser quien soy-
Arya le llegaba hasta abajo del busto, por lo que pudo apoyar el mentón encima de su cabeza cuando correspondió el abrazo de su hermana.
-Claro que lo hacemos Arya- dice Alyssa para luego apartarla un poco -ahora vamos a arreglarnos antes de que tu madre y la septa Mordane nos regañen-
-Claro-
Alyssa y Arya estaban corriendo en dirección hacia la sala de costura, sentían que se les estaba haciendo tarde para su clase de bordado.
-Por los dioses- dice Alyssa agitada
-Estos vestidos no sirven para correr- dice la menor de las 2
-Ni que lo digas-
Corren por unos minutos más hasta que logran llegar a la puerta de la sala de costura.
-Por fin- dicen ambas al unísono antes de entrar
-Hasta que por fin llegan Arya Caracaballo y su hermana bastarda Lady Snow- dice con burla una niña, esta era Jeyne Poole y estaba al lado de Sansa
-Tú m...- dice Arya y estaba a punto de ir hacia Jeyne, pero Alyssa la detuvo y esta solo se limitó a negar con la cabeza mientras sostenía los hombros de la pequeña
-Me sorprende que hayan llegado a la hora que les dije- dice la septa Mordane -supuse que ni siquiera se aparecerían por aquí-
-Además septa Mordane- dice Sansa agarrando la tela que iba a bordar -por fin se pusieron un vestuario acorde a su género, no esos arapos de hombre que suelen usar-
-Muy buena observación Sansa, como siempre- se vuelve hacia Alyssa y Arya -debo felicitarlas, por fin hacen algo bien. Espero que este sea el comienzo de un cambio para ustedes 2, para que por fin se comporten como damas y dejen al fin esos gustos por cosas masculinas-
-Ni en sus sueños vieja loca- piensa Alyssa, pero logra hacer que la septa no note su molestia -gracias septa Mordane- toma su lugar en el circulo de costura seguida de cerca por Arya, que toma su respectivo lugar
-No se si pueda aguantar una clase de la septa Mordane más- dice Arya mientras lanzaba una flecha con su arco
Ya habían terminado sus lecciones con la septa, después de la clase de bordado siguió una de baile y otra de canto. Ninguna de las 2 hermanas se sintió cómoda en alguna de ellas, así que cuando terminaron, se sintieron aliviadas cuando volvieron a ponerse sus ropas habituales y salieron al patio de entrenamiento.
-Y por más que trate, sigue sin gustarme. No soy como Sansa- vuelve a lanzar una flecha, pero falla -demonios-
-Sabes que no debes ser como ella- dice Alyssa lanza una flecha que sí da en el blanco -y ni la septa Mordane ni tu madre pueden obligarte. Además, ya tenemos suficiente con una, 2 si contamos a Jeyne-
-Tienes razón, no necesitamos a más como ellas-
-Jeje sí- deja lo que está haciendo para ponerse detrás de Arya -relájate un poco. Sabes que puedes hacerlo-
Arya sigue el consejo de su hermana mayor y cuando está más relajada, logra acertar al blanco varias veces.
-Lo hice- dice saltando y abrazando a Alyssa
-Claro que sí-
-Así que ahí están- dice el mayor de los hermanos Stark, Robb
-Robb- dicen Alyssa y Arya al unísono
-Oye Robb ¿Qué tienes ahí?- pregunta Arya al ver que sostenía algo peludo en sus brazos
-En nuestro camino de regreso después de ver la ejecución del desertor de la Guardia de la Noche- empieza a relatar Robb -nos encontramos a una loba huargo muerta, atravesada en el cuello por el asta de un ciervo-
-Espera Robb- lo interrumpe Alyssa -¿Una loba huargo? Hace siglos que no se ven lobos huargo al sur del muro-
-Eso mismo dije- dice Theon Greyjoy, el pupilo de Lord Stark
-Fuimos realmente afortunados- dice Jon Snow, el mellizo de Alyssa y quien también cargaba en sus brazos a 2 cachorros huargos
-Vaya que sí- continúa Robb -el caso es que encontramos a varios cachorros cerca de la loba-
-Inicialmente encontramos a 5 cachorros, 3 machos y 2 hembras- prosigue Jon
-Este es el mío- dice Bran mostrando al suyo
-3 machos y 2 hembras- repite Alyssa -uno para cada hijo legítimo de padre-
-Eso mismo le dije- dice Jon acercandose a Alyssa -ya nos ibamos a ir cuando encontré a estos 2 pequeños entre la malesa y la nieve. Un macho y una hembra-
-Vaya-
-Estaban apartados, como si fueran bastardos al igual que ustedes- comenta Theon
-Adivina cual es la tuya hermana- dice Jon
Alyssa examina a los cachorros, lo primero que notó fue que tenían los ojos abiertos, mientras que los otros aún no lo hacían. Después se fijó en el pelaje, uno era completamente blanco, mientras que el otro era blanco con algunas vetas grises. Por último, puso su atención a los ojos de los cachorros, el que era blanco tenía los ojos rojos, mientras que el blanco con gris tenía, al igual que ella, los ojos disparejos, teniendo uno verde y otro violenta, solo que de lados diferentes. Si el ojo verde de Alyssa era el izquierdo, el verde de la cachorra huargo era el derecho y así con el violenta, siendo el derecho en Alyssa y el izquierdo en la cachorra.
-Pues no es difícil de adivinar- dice ella antes de agarrar a su cachorra -hola pequeña, yo soy Alyssa- ve como la olfatea para luego lamerle la nariz
-Le agradas Snow- dice Theon
-Parece que sí-
-Y Arya- dice Robb acercándose a ella -esta es la tuya-
-Gracias Robb- dice alegremente la niña
-Hay que pensar en los nombres de los cachorros-
-Yo aún no sé cuál ponerle al mío- comenta Bran
-Tranquilo Bran, con el tiempo lo harás-
-¿Y como convencieron a Lord Stark de conservar a los cachorros huargos?- pregunta Alyssa
-Le recordé que el huargo era el emblema de su casa- dice Jon -y como dijiste, los 5 primeros cachorros serían para cada uno de sus hijos legítimos. Nos dejó conservarlos si nosotros mismos nos encargásemos de su cuidado, entrenamiento y educación-
-Eso será un tanto difícil- dice Robb -porque los huargos no son perros-
-Aunque creo que sí se les podrían enseñar algunos de sus trucos-
-Yo estoy de acuerdo con Jon- afirma Alyssa y siente como su cachorra la vuelve a lamer, esta vez en la mano y le empieza a chupar un dedo -oye, me haces cosquillas-
-Parece que tiene hambre-
-Sí- comienza a caminar hacía el interior de la fortaleza
-¿A dónde vas?-
-A darle de comer a esta cachorrita-
Sentada en el piso de su habitación, estaba Alyssa alimentando a su cachorra huargo. Había traído de la cocina un plato un poco ondo con leche tibia y mojó con ella la punta de una tela para que la cachorra la chupase, lo cual hizo.
-Eso es pequeña- dice mientras le acaricia la cabecita -ahora ¿Qué nombre te pondré?-
Pensó en varios nombres, el primero que se le ocurrió fue Ashara, como la mujer a la que su padre había amado antes de Catelyn Stark y la que, según lo que decían algunos en Invernalia, era la madre de Jon y suya, pero fue el nombre lo descartó casi de inmediato.
También pensó en el de Visenya, como la reina conquistadora e incluso pensó ponerle el nombre de su tía, Lyanna.
-Dioses, no se me ocurre nada- dijo frustrada y estuvo a punto de rendirse cuando un nombre salió de sus labios sin siquiera haberlo pensado -Baela- vio como la cachorra alzó la mirada para verla -¿Te gustó el nombre?- la cachorra soltó la tela y emitió un pequeño sonido, como si hubiera dicho que sí -entonces ese será... Baela- moja con la leche otra punta de la tela -ahora, vuelve a comer-
Baela le hace caso y vuelve a chupar la tela. Mientras la veía alimentarse, Alyssa recordó unas crónicas que había leído tiempo en las que se narraba la danza de dragones, la guerra civil Targaryen en la que se enfrentaron los medios hermanos Rhaenyra y Aegon. Uno de los personajes mencionados era Baela Targaryen, hija del príncipe canalla Daemon Targaryen y de la segunda espos de este. Se la describía como una mujer intrépida y poco femenina, tal y como la describen a ella. Tal vez por eso, aunque fuese de manera inconsciente, le dió ese nombre a su cachorra.
-Aly ¿Puedo pasar?- pregunta Jon tocando la puerta de la habitación
-Espera- se pone de pie y abre la puerta -ahora sí, pasa-
-Gracias- entra a la habitación -veo que vas bien con tu cachorra-
-Y parece que tu vas bien con el tuyo- señala Alyssa al ver que Jon esta sosteniendo al cachorro albino
-Sí, le puse Fantasma-
-¿Enserio? ¿Y a que se debe el nombre?-
-A su apariencia y a el hecho de que no emite ningún sonido-
-Oye, es verdad-
-¿Qué hay de tí? ¿Qué nombre le pusiste a tu cachorra?-
-Se llama Baela- baja la mirada y ve como ella ya no está chupando la tela, sino que ahora estaba bebiendo la leche directamente del plato -oye, cuidado- vuelve a sentarse en el suelo al lado de Baela
-¿Baela?- se sienta frente a su hermana -ese es un nombre curioso-
-¿Acaso te estás burlando?-
-No, claro que no, solo dije que me parecía curioso-
-Pensé en varios, ese solo me salió y parece que le gustó-
-Ya veo- deja a Fantasma en el suelo y este camina hacia el plato de leche para beber junto con Baela -oye, te acabé de alimentar hace rato-
-Déjalo, hay suficiente para los 2-
-Si tú lo dices-
-¿Y a que se debe tu visita?-
-Yo...solo quería verte y a...contarte algo que estuve pensando últimamente-
-¿A sí? ¿En qué?-
-En que quiero unirme a la Guardia de la Noche-
-¿Qué?-
-Lo que escuchaste-
-¿Estás seguro de eso? A penas tienes 14 años, eres muy joven aún-
-Pero ya casi es mi 15vo día del nombre-
-Que también es el mío, pero aún así-
-Ya tomé mi decisión Alyssa y no vas a hacerme cambiar de opinión-
-Pero Jon...-
-Pero nada Alyssa-
-Bien, como quieras- se para molesta y se va a la esquina opuesta de la habitación, dándole la espalda a Jon. Baela percibió como su dueña se sentía, así que, a paso torpe, se acercó a ella.
-Aly- ve a Fantasma y este lo mira como diciendo que la había cagado -Alyssa- se para acercarse a ella, pero Baela le gruñe -Baela espera, solo quiero hablar con ella-
-Vete Jon- dice entre lágrimas y Baela sigue gruñendo
-Aly, lo siento, no debí hablarte así, perdón si te lastimé-
-Pues lo hiciste-
-Y lo lamento-
-Supongo que reaccioné así porque te iba a extrañar- dice un poco más calmada mientras se limpia las lágrimas
-Alyssa- logra ponerse enfrente de ella y acuna su rostro en sus manos
-¿Por qué te quieres unir a la Guardia de la Noche?-
-No me siento a gusto aquí, crecer con la mancha de la bastardia ha sido muy duro para mí-
-También lo ha sido para mí Jon-
-lo sé, lo sé- abraza a Alyssa y besa su cabeza -ese desprecio que la gente siente por nosotros, sobre todo por parte de Lady Stark-
-Y solo porque padre le metió la verga a otra mujer-
-jeje sí-
-Jon- se aparta de él
-Dime-
-¿Sabes que dejarás todo atrás una vez vistas el negro? Ya tu familia serán los hermanos negros-
-Sí, voy a extrañar a varios de aquí: a padre, a Bran, a Arya y a tí. Que al parecer lleva mejor el hecho de ser una bastarda que yo-
-Supongo que simplemente lo acepté- suspira -¿Cuándo te piensas ir?-
-Cuando el tío Benjen venga de visita, le diré mis intenciones y cuando él vuelva al muro, me iré con él-
-¿El tío Benjen viene de visita?-
-Sí, le oí decir a padre que iba a mandar un cuervo al muro para decirle que venga-
-Debe haber algo importante como para que padre haya mandado llamar al tío Benjen-
-Y lo es, ya que, al parecer, vendrá el rey Robert-
-¿Enserio?-
-Sí y no vendrá solo, lo acompañan su esposa la reina Cersie, sus hijos, los hermanos de la reina y una comitiva de más de 100 personas-
-Por los dioses-
-Sí, lo sé. Son demasiadas personas-
-Disculpen que los interrumpa- dice un hombre desde el umbral de la puerta de la habitación
-Maestre Luwin- dicen ambos hermanos al unísono.
-Lord y Lady Stark requieren la presencia de Lady Alyssa Snow-
-¿A mí? ¿Para qué?- pregunta extrañada
-No tengo permitido hablar de eso, pero las órdenes de los señores de Invernalia fueron claras-
-Está bien- se agacha para agarrar a Baela
-Lo siento, pero no puede llevarse a su loba huargo con usted-
-Pero ¿Por qué?-
-Lady Catelyn pidió...-
-Lo lamento Maestre Luwin, pero Baela viene conmigo-
-Como quiera Lady Snow- se retira
-Aly- dice Jon deteniendo a su hermana -ten cuidado ¿Sí?-
-Por favor Jon ¿Qué me puede hacer Lady Stark frente a padre?- dice Alyssa convencida -no creo que se atreva-
-Lord Stark- se inclina hacia su padre y luego ve a Lady Catelyn -Lady Stark- se inclina ante ella -¿Para que me mandaron llamar?-
Lord Eddard Stark miraba con cariño, mientras que Lady Catelyn Stark la miraba con indiferencia. Esto Alyssa lo notó, pero no era extraño para ella ver esas miradas en los señores de Invernalia cuando se dirigían hacia su persona.
-Seremos directos contigo- dijo Catelyn -estabamos hablando sobre un matrimonio adecuado para tí-
-¿Cómo?- exclama
-Nos llegaron propuestas de diferentes casas del Norte, también de las Tierras de los Ríos y del Valle de Arryn e incluso, recibimos propuestas por parte de Las Islas del Hierro y del Dominio. Me sorprende que lo hayan hecho muy a pesar de tu bastardía-
-No te preocupes Alyssa- dice Eddard -tú tendrás la última palabra-
-Esposo, ya hablamos de esto, ella...-
-Ya veo Lady Stark- comenta Alyssa -lo que usted pretende es deshacerse de mí, quiere que mandarme lejos de Invernalia- Baela le gruñe a Catelyn desde los brazos de Alyssa -Baela ya- casi de inmediato, la cachorra huargo deja de gruñir
-Creí haber ordenado que no viniera con su bestia- dice en un susurro que solo Eddard pudo escuchar
-Mujer por favor- susurra Ned -su loba huargo aún es muy pequeña como para que la deje sola- se dirige a su hija -Alyssa, si quieres, puedes revisar las diferentes cartas que han enviado las casas-
-Está bien padre- dice Alyssa mientras se acerca al escritorio -sí que son bastantes- revisa las cartas con la mano derecha mientras trata de sostener firmemente a Baela con el brazo izquierdo
-¿Y bien?- pregunta Catelyn con algo de impaciencia luego de que Alyssa vió y leyó las cartas
-Pues que NO me voy a casar con ninguno de ellos- comenta haciendo énfasis en NO -y tampoco le voy a dar el gusto de no verme por estos pasillos- acomoda a Baela entre sus brazos -si me disculpan- hace una reverencia antes de irse
A veces, siente la necesidad de darle una cachetada a Lady Catelyn Stark por tratarla a ella y a Jon como los trata. Ellos no tenían la culpa de que su padre le haya sido infiel durante La Rebelión de Robert.
A veces piensa en huir de Invernalia para no volver a ver a la esposa de su padre, pero ya le dijo que no le iba a dar ese gusto y era algo que iba a cumplir.