Shameless: La hermanita de Trunks

Summary

[Segunda parte de "La hermanita Trunks"] El romance de Gohan y Bra está en su mejor momento, pero hay una cosa que puede arruinarlo todo: Sus hermanos al enterarse de la verdad. Bra está cansada de ser la hermanita de Trunks y decide forjar su propio camino en la preparatoria. Es momento de crecer, superar dificultades, integrarse con nuevas amistades, tomar riesgos y, por momentos, ser líder. ¿Pero qué pensará Trunks cuando vea que su hermanita está arriba de la cadena alimenticia? ¿La amistad de Goten y Bra está en riesgo ahora que él sabe la verdad? ¿Bra podrá estar en el equipo más aclamado de la preparatoria y sobrellevar su nuevo romance secreto? ¿Gohan y Bra están listos para decir la verdad? ¿Alguien sabe algo de Pan Satán?

Status
Ongoing
Chapters
24
Rating
n/a
Age Rating
18+

01| They Don't Know About Us


Gohan acaricia mi cabello, consolando mi estado, corresponde a mi abrazo y me deja llorar un rato en su pecho. Intento mantener el tono de mi voz bajo, no quiero despertar a Trunks o que Goten me escuche.

Me siento tan tonta, comienzo a creer que no actúe de la mejor manera. Tal vez tuve que decir más, responder algo más agradable, algo que no lo haga sentir tan mal a Goten.

Pero me quedé en shock. No pude hacerlo, al contrario, lo hice sentir como la misma mierda.

Tras sollozar un rato en silencio y calmarme un poco, decido contarle lo que sucedió a Gohan. No quiero hacerlo, siento que si se lo digo todo será más real. Pero no me queda de otra.

El silencio se apodera de él, apoya sus codos sobre sus rodillas y su mirada baja al suelo. Pensativo. Suspira pesado y pasa su palma por su rostro, tampoco se lo esperaba.

— Mierda.

Llevo mi cabeza a su hombro y me apoyo sobre él.

— Juro que no lo sabía, de ser así...— guardo silencio, tampoco quiero mentir, no sé si hubiera sido capaz de rechazar a Gohan de saberlo—. No lo sé.

— ¿Crees que está molesto?

— Creo que está muy avergonzado— completo con dificultad.

El silencio se apodera de los dos unos momentos.

— Seguro me odia.

— Me debe odiar más a mí.

— Supuestamente te ama así que...

Golpeo su hombro, no es momento para bromas.

Él se acomoda de nuevo en el sofá y confiesa—. Lo siento es que... Ni si quiera yo te he dicho que te amo aún y...

Me siento a su lado—. Sí, pensé lo mismo. Es una palabra muy grande y...

Él me interrumpe— No, no es que no la sienta, es solo que dijimos de ir lento, por eso...

Sonrió comprensiva. Lo interrumpo:— Lo sé. Tranquilo.

El silencio se apodera de nosotros otra vez, sin saber qué hacer al respecto. Siento su mano en mi pierna, acaricia con cuidado mi muslo.

— Tal vez no encontró las palabras adecuadas. Además, estaba muy ebrio.

— Sí, lo sé. Solo me duele no saberlo en todo este tiempo— confieso—. Además, sabes que las cosas entre ustedes son complicadas. Siempre nos sentimos opacados por tí y por Trunks. El que ahora yo te elija a tí es espantoso.

Siento como golpea mi pierna juguetón y río.

— No por tí, bobo. Por él— aclaro—. Me siento la peor amiga del mundo.

— No lo eres.

Suspiro. Sí lo soy—. De todas las personas del mundo, nunca creí que también entraría en ese catálogo de cosas con las que se siente desplazado por tí.

— Sabe que no...—busca las palabras adecuadas—, quiero decir que...

— Sabe que no lo haces a propósito. Eso es mucho peor, créeme— afirmo. Acaricio su mano que reposa en mi pierna, con intención de relajarlo—. Pero tranquilo, el odio ira más por mí. Se supone que soy su mejor amiga, que no hago nada que lo lastime.

— No lo hicimos a propósito— insiste—. Solo paso, ambos sabemos que siempre nos sentimos así. Siempre fue mutuo. No podíamos evitarlo por siempre, linda Bra.

Gohan llega su mano derecha a mi mejilla y acaricia aquella con ternura.

— Siento que tampoco actúe de la mejor manera. Fui muy boba y me quedé en shock, pude decir algo que no lo hiciera sentir tan miserable.

— No estaba en sus mejores condiciones, tal vez es mejor que lo hablen mañana cuando se sienta mejor y que este sobrio también.

— ¿Y qué se supone que deba decir? ¿Lamento que me guste tu hermano y no tú? Suena horrible.

— No, boba— ríe—. Le dirás que te sientes halagada, porque sabes que es un gran chico.

— Claro que lo es, cualquier muchacha sería afortunada de estar con él. Incluso intenté que salga con Marron, ella es tan fabulosa que hasta mi madre me preguntó ayer si no haría buena pareja contigo.

—¿Conmigo?— ríe de nuevo.

Yo asiento, de mala gana al recordar. Él deja un beso en mi mejilla.

— ¿Le dijiste que me gustan las que se llaman Bra?

Sonrió entretenida, sin creer como este muchacho puede mejorarme el humor sin mucho esfuerzo. Me puedo sentir como la mierda, pero él siempre sabe qué decir.

— Lo pensé, pero me conforme con saberlo.

Él sonríe. Prosigue con el tema anterior:— Entonces, luego le dirás lo que sientes. Que lo amas pero no de esa forma, o lo que sea que pienses que es correcto, y que nosotros...

—¿Nosotros?—lo detengo extrañada.

Noto como guarda silencio de nuevo, veo como su mirada baja hasta el suelo y su mano deja mi mejilla.

— ¿Qué quieres hacer con nosotros?

Lo observo sin comprender.

— E-Es decir, no pensaste que si esto afecta a Goten lo correcto sería...

Y sé lo que va a decir.

Tenso mi mandíbula, aterrada, ya que también lo pensé. ¿Pero él no lo sugerirá, verdad?

— ¿Q-Qué quieres decir?

Gohan aclara su garganta—. Sé que dijimos que no importaba lo que piensen los demás, igual seguiríamos con esto. ¿P-Pero el que Goten sienta esto no cambia las cosas?

Veo como se acomoda en su lugar y quedamos frente a frente. Mi deje cambia a uno decaído, él lo nota y se apresura en llevar sus palmas a mi rostro con ternura.

— Yo quiero estar contigo, cariño. Créeme que sí, no tengo ganas de dejar esto aquí o hacer como que lo nuestro no pasó.

Trago fuerte. Vaya. Nunca se me ocurrió lo horrendo que sería hacer eso ahora, no sé si soy capaz de hacer que nunca pasó. No sé qué sería de mí. No puedo aceptar que solo llegamos hasta aquí.

— Pero Goten es mi hermano y tu mejor amigo también. No quiero lastimarlo y sé que tú tampoco.

— L-Lo sé—afirmo—. ¿P-Pero sería muy egoísta que nosotros continuemos como estamos?

Noto como sonríe enternecido. Pues sí, me conoce, sabe que soy la segunda persona más egoísta del planeta. La primera es Trunks.

— Sí, linda Bra. Si no hablas con él primero, sí.

Noto como baja sus manos de mi rostro, para mantener las distancias.

— ¿Y qué haremos?

— No lo sé.

Guardamos algo de silencio, esperando que alguna milagrosa respuesta caiga del cielo y nos ayude a buscar una solución. Una que sea la correcta, que no afecte a nadie y nos deje estar juntos.

— De acuerdo, hablaré con él y buscaremos una solución.

— Sí, es lo correcto.

— Sí— igualo.

Él se acerca de nuevo— Tal vez él comprende y...

Yo me giro igual— Sí, tal vez él está confundido y...

— Claro. Sí, es Goten, tal vez no es tan así o...

— Además, estaba ebrio.

— Es cierto, muy ebrio. Tal vez solo...

La tensión entre ambos es imposible de evitar. Mis ojos se pierden en sus labios, tanto como los de él en los míos.

— Sí— finalizamos a la par. Y sin aguantar, rompemos las distancias.

Me aferro de su cuello, tanto como él a mi cintura. El beso se da de manera desesperada.

El imaginar dejar esto atrás, o dejarlo aquí, nos atormenta lo suficiente para dejarnos llevar.

Él entierra sus dedos en mi cuello con profundidad. Subo mi muslo sobre sus piernas, él toma aquel con su mano izquierda y aprieta su agarre.

No, es imposible que pueda dejar esto aquí. Llegamos tan lejos y a tan poco a la vez que no pienso darme por vencida.

Está mal, muy mal, no podemos seguir con esto como si nada y evitar el hecho de que Goten debe sentirse miserable por ambos. Pero no puedo parar, no puedo dejar de besarlo.

Besar al muchacho de mis sueños, a Gohan, como si fuera la última vez se siente mucho mejor de lo que imaginé.

Abro mis ojos aterrada al escuchar como se abre una puerta, nos separamos de inmediato.

— Mierda. ¿Está allí verdad?— pregunta el Son mayor. Él baja su cabeza hasta mi cuello, resignado, su respiración está tan alterada como la mía.

Maldigo a mis adentros. Mis ojos no se despegan de Goten, él está enshock, me pongo de pie e intento acercarme.

— Goten, yo... — intento excusarme.

Gohan se acerca a mi lado y ambos llegamos con el Son Menor—. Goten, lo siento, juro que no sabía que tú...

— Dormiré en la otra habitación con Trunks, eso les quería decir.

Llevo mi derecha a su mano, espero llamar su atención y que me escuche unos momentos. Lo logro. Sus ojos chocan con los míos, también están hinchados y me miran de una forma dolorosa.

— Goten, en serio lo siento. ¿Podemos hablar? A solas.

Él suspira. Suelta mi mano y aclara su garganta—. ¿Luego sí? Estoy cansado y... Creo que necesito estar a solas un rato.

Mierda. Lo arruine, de nuevo. Debo tener más autocontrol cuando se trata de Gohan.

— Cómo sea, compartan la habitación, no quiero incomodarte.

— No, nunca me incomodas, Goten— aclaro de inmediato.

Él se acerca hasta la puerta de al lado—. Igual quiero estar solo y ustedes también, así que...

— Goten, n-no es lo que piensas, bueno sí, pero si nos dejas hablar contigo...—intenta aclarar Gohan.

— No importa, tranquilos. Hablamos mañana. ¿Sí? Descansen.

Cierra la puerta luego de ello, nos deja a solas otra vez. Suspiro pesado y dejo caer mi cabeza en la pared. Soy tan idiota.

— Ahora sí, nos odia.

Gohan toma mi mano y tira de ella, para acercarnos a la habitación de al lado.

— Mañana hablaremos con él. ¿Sí? Necesitas descansar también.

Cierro la puerta a mis espaldas al entrar en la habitación.

—Lo sé.

Estoy tan molesta. ¿Cómo nos vamos a besar justo ahora? Cuando estamos en medio de todo esto y las cosas parecen derrumbarse.

Bostezo. Sí, estoy agotada. Me siento en mi cama y quitó mis zapatos, hago hincapié de abrir las sábanas. Observo como el Son cambia su camiseta por otra para dormir, de espaldas a mí. Pero cuando se acerca a la que iba a ser la cama de Goten, pregunto extrañada:

— ¿No dormirás conmigo, Arroz?

Él se da la vuelta y me observa apenado— Creo que nos arriesgamos lo suficiente.

Suspiro. Tiene razón. Después de todo, me apena que nuestra primera noche durmiendo juntos, en la misma habitación y a solas, sea de esta forma.

—Tienes razón.

Me meto en mi cama y tomo mi antifaz de la mesa de luz, para tapar mis ojos y dormir más tranquila. Escucho como Gohan se mete en la otra cama individual a unos metros. El silencio nos abruma.

— Buenas noches, Arroz.

Espero su respuesta, pero extrañamente tarda en llegar. Pienso en sacar mi antifaz para ver qué sucede, pero el sonido de sus pasos acercándose me hace dar la vuelta.

Saco mi antifaz rosa, confusa, y ahora sí, lo observo curiosa.

— ¿T-Todavia puedo...— intenta completar.

Sonrió entretenida, al reconocer su timidez por cambiar de opinión. Me hago más a un lado y abro las sábanas. Él se mete en mi cama con un deje más tranquilo.

— ¿Entraremos?

El ríe—. Si me dejas abrazarte sí.

—¿Para eso dormimos juntos no?—. Dejo mi antifaz nuevamente en la mesa de noche—. Ya no lo necesito, quiero dormir mirándote, Arroz.

Él sonríe por igual. Pasa su brazo por debajo de mi cuello y yo me acerco para abrazar su pecho. Estamos, ahora sí, frente a frente. Abrazados. Puedo perder mi mirada con total tranquilidad en su rostro y él en el mío.

La emoción no se despega de ambos, al poder estar con total tranquilidad y dormir de esta forma.

Suspiro al sentir su mano derecha llegar a mi mejilla y como recorre cada esquina de mi rostro. Cómo si aún no sé lo supiera de memoria, sus ojos se profundizan en mí.

— Me gusta esto— confiesa.

— A mí también. Eres muy cómodo.

— Tú hueles muy rico.

— ¿Ah sí?

Él asistente con su cabeza.

— Siempre me gustó como hueles— confiesa—. De una forma para nada extraña ni acosadora, lo juro.

Río. Ya que sí, suena algo raro, pero lo entiendo por completo.

— Bueno tú también hueles muy bien, siempre lo hiciste. De una forma para nada extraña ni acosadora— bromeó igual.

Gohan deja un corto beso en mi frente, haciéndome sentir aún más cómoda.

— ¿Intenta dormir sí?

— Tú también, Arroz. Descansa.

— También descansa, Linda Bra.

Dejo mis ojos pesar hasta cerrarse y me duermo más rápido de lo esperado. Me siento cómoda, tranquila, en el lugar donde quiero y siento que debo estar.

Es chistoso, siempre ví al Son Mayor como algo intocable para mí, pero hoy tengo el placer de dormir en sus brazos y debo admitir que no hay nada mejor que eso.

En la mañana del domingo, estoy tan relajada que siento que podría dormir todo el día si fuera por mí. El torso de Gohan esta pegado junto a mí, me abrazo más contra él. Sus manos acarician mi cabello. Parece que ya está despierto. Sonrió. Vaya. Siento que podría despertar así todos los días de ser por mí y sería la mujer más feliz de todas.

Momentos después, algo abruma mis oídos, voces se escuchan a mí alrededor. Reconozco la del Son Mayor y segundos después la de mi mejor amigo. Intento despertar.

Rayos. Bostezo y abro mis ojos con pesadez. Me cuesta levantarme, sigo muy cansada.

— No quiero hablar ahora, Gohan.

— ¿Y cuando querrás hacerlo?

Me siento en mi lugar entonces y paso mis palmas por mi rostro. Observo bien al Son menor, el cambia su mirada hacia otro punto. Suspiro pesado.

— Goten.

— Iré con Trunks a recorrer la isla, solo les vengo a avisar— me interrumpe—, y no dudo que él venga también en segundos, así que les conviene levantarse o...

La puerta a espaldas de Goten se toca dos veces y no tarda en abrirse, Gohan y yo aprovechamos para ponernos de pie. Él se acerca a la que se supone que es su cama y yo tomo distancias también.

— Hey, Gohan, Goten y yo iremos a recorrer la isla. ¿Quieres venir?

Trunks lo observa con total tranquilidad. Gohan rasga su nuca un tanto nervioso, sin creer como no lo notó.

— No— suelta Goten—. Digo, ya le pregunté y dijo que no.

— Sí. Digo, no iré, creo que me quedaré. Quiero leer un poco.

Trunks observa a ambos extrañados, no tarda en comprender que algo sucede entre ellos.

—¿Tú quieres venir?

Me extraña su pregunta, pensé que me dejaría fuera de la diversión.

— No, gracias, Trunkis. Pero me quedaré también, quiero pasar tiempo con papá.

Decido hacer lo mismo que Gohan y darle espacio a Goten. Aunque no sé cuánto aguantaré sin arreglar todo esto, necesito hablar con él.

— De acuerdo—. Trunks me observa por unos segundos y se acerca, me toma por los hombros preocupado—. ¿Todo en orden? ¿Estuviste llorando? Tienes los ojos hinchados.

Mierda.

— ¿Yo? Eh... No, claro que no. Creo que tengo alegrías, eso es todo.

Trunks me observa dudoso—. ¿Segura?

— Sí, bobo— finalizó. Golpeo levemente su abdomen y me dirijo al pasillo—. ¿Ya desayunaron? Muero de hambre.

Trunks no pregunta más al respecto, pero sabe que algo anda mal. Nos conoce a la perfección y sé que está lo suficiente atento como para que no se le escape nada. Como el que Goten y yo no nos dirigimos la palabra el resto del desayuno y el que Gohan solo se dedicó a leer.

Ambos se fueron a recorrer la isla el resto de la mañana, nos sorprendió cuando no volvieron a almorzar. Mamá dijo que Trunks le aviso que comprarían algo por allí.

Goten no tiene intenciones de vernos un rato más al parecer.

— ¿Creés que le diga algo? A Trunks.

Gohan niega—. Puede estar molesto, pero no creo que lo haga.

Suspiro—. Lo extraño.

—Ya hablaremos cuando vuelva, tranquila.

Pierdo mi mirada en mis padres, al igual de los de Gohan, parecen divertirse en el mar. Nosotros estamos en las reposeras, junto al mar.

— ¿Crees que quiera hablar? Siento que podría ignorarnos hasta volver a casa— confieso del todo apenada—. Nunca estuvo tan molesto conmigo, menos por tanto tiempo.

El silencio nos invade, Gohan sabe que tengo razón.

— Hay que darle el tiempo que necesite. Después de todo, es Goten, no podrá estar mucho tiempo molesto contigo. No te preocupes.

— ¿En serio lo crees?— pregunto, ahora volteando para verlo.

El perfil de Gohan se ve del todo atractivo, baja su libro y me observa también.

— Sí, cariño—. Se acerca con intención de relajarme—. Debe estar buscando las palabras adecuadas para decirte lo que siente o... Debe pensar cómo actuar con todo esto. Pero creeme, no creas que hará una locura como dejar de ser tu mejor amigo. No enloquezcas. ¿Sí?

Asiento con mi cabeza. Confío en lo que dice. Él siempre suele tener razón en estas cosas y espero que esté también sea el caso.

Río al notar como mi madre sorprende a mi padre en el mar y salta sobre su espalda. Pero él, para vengarse, cae de espaldas al agua con ella encima.

—¿Quieres ir?

Observo al Son Mayor y suelto una carcajada—. No, gracias.

A mí pesar, él se pone de pie.

— Ya te dije que no, Son. No me apetece morir hoy.

— No morirás, boba. Yo estaré contigo.

Ruedo mis ojos, en estos casos, ni él puede convencerme.

— Además, tu padre también está allí. Sabes que intentaría asesinar al mar mismo de ser por tí.

Río. Es cierto.

— No, en serio. Ve tú, yo...

Él me ignora y se acerca a mis manos para ponerme de pie.

— ¡No, ya te dije, no quiero morir!

Gohan ríe otra vez—. Por favor, no es la piscina de prácticas y ya no tienes cinco años.

— ¡Es el mar y es mucho peor!

— ¡No te pasará nada!

— ¡¿Y tú qué sabes?!

El Son frena sus vagos intentos y se agacha a mis pies, ya que me vuelvo a sentar en la reposera.

— Solo un rato, diez minutos. ¿Sí?

Observo su tierno rostro suplicante y me maldigo a mis adentros. Rayos. Este muchacho tiene mucho poder sobre mí, debe de sentirse muy afortunado.

Me pongo de pie tras un gruñido agotado. — ¡Solo diez minutos! ¿Escuchaste?

Gohan asiente con su cabeza emocionado y comenzamos a caminar.

— Solo porque estoy loca por tí.

— Gracias, linda Bra. También estoy loco por tí.

Golpeo su abdomen descubierto enternecida e intento ocultar mi boba sonrisa tras esa confesión.

Llegamos al agua, nuestros padres se divierten en el mar. Pues, en un rato bajara el Sol y es nuestro último día completo aquí. Mañana ya volveremos a casa.

Wow. Gohan. ¿Ahora logras milagros?

— ¡Mamá!—la regaño—. Solo arriesgaré mi vida diez minutos, no cantes victoria.

Una ola parece acercarse y me sujeto del brazo del Son Mayor. Aterrada. Este me sujeta igual y ríe levemente al notar como el agua nos impulsa un poco más, pero no lo suficiente para tirarnos.

Observo la mirada llena de picardía de Milk sobre mí y me separó de su primogénito. No quiero dar ideas locas, aunque no lo sean.

— Listo, suficiente por este año, iré de nuevo a la... ¡Papá!— chillo aterrada al sentir como el susodicho tira de mi antebrazo para que lo siga e ir más profundo en el mar.

— ¡Papá nada! ¡Los Oujis no le tenemos miedo a nada, aún menos a algo tan simple como el mar!

— ¡P-Pero... No quiero morir! Soy joven aún.

— Lo seguirás siendo, no te sucederá nada—afirma él.

Observo a Gohan al darme la vuelta, él se encoge de hombros, pero nos sigue. Goku sigue en las profundidades. Nos llama entretenido.

—Tranquila, princesa. No te sucederá nada mientras yo esté aquí.

Suspiro. Sé que es verdad, con él y Gohan aquí no hay nada que me pueda pasar. Pero de igual forma, el miedo me supera.

La tarde termina más rápido de lo esperado. Aunque no lo admitiré en voz alta, me divertí la mayoría del tiempo.

Para la cena, Gohan y yo ayudamos con la comida a su madre. La cual, también está preparando de postre el delicioso pay de limón que me gusta.

— Te lo comerás todo, tiene que quedar para el pay.

Mis ojos chocan con los del Son Mayor disgustada. Gohan cambia su deje a uno rendido y me pasa la cuchara otra vez.

¡Sii!— suelto agradecida—. No es mi culpa, cocinas casi tan bien como tu madre.

— Ese es un muy buen halago. ¿No mamá?

Ma azabache se da la vuelta y toma el rostro de su hijo mayor entre sus manos apretando aquel cariñosa—. Claro que sí, cielo.

Río enternecida. Gohan nunca aparta a su madre con sus ataques de ternura, siempre los acepta con todo y gusto. Tal vez la regaña cuando se pasa de halagos conmigo o dice algo que lo pueda incomodar.

Tal vez por ello le tiene tanto cariño.

— ¿Entonces, cariño? ¿Qué me decías?

Me torno pensativa, sin recordar.

—Lo del equipo.

—Oh, sí, gracias—le agradezco al Son y vuelvo al tema principal:—Entonces me dijeron que me quieren agregar al cuadro principal.

—¡¿En serio?!— chilla Milk.

— ¿En serio?— pregunta también Gohan del todo extrañado—. Pero estás en segundo año.

— Lo sé, es extraño. Supuestamente hicieron votación y los votos hablan solos, no lo sé. De todas formas les dije que no y cuando vuelva daré mi baja.

—¡¿Qué?!—exclaman ambos—. ¿Por qué?

Vaya. Ahora suenan como Goten.

—Solo hay una vacante.

Gohan parece insistir, pero cuando recuerda otro detalle guarda silencio y asiente con su cabeza.

—Sí, no quiero hacerlo sin Kokoa y Marron.

—¿Pero qué importa, cariño? Es una gran oportunidad. Además, no te fuimos a ver ni a un partido aún.

— Porque no hago nada. Solo me tienen sentada en la banca y nos llaman para pasarles agua o esas estupideces.

— ¡Ese no es lugar para tí!—exclama Milk. Saca la bandeja del horno y la apoya en la mesada muy molesta.

— ¡Lo sé!

— ¡Tu deberías estar en el centro! ¡Ser la capitana incluso!

— ¡Lo... Bueno eso es imposible. ¡Pero sí!—insisto igual—. No seguiré solo para estar de adorno, por eso me iré.

— Pero quieren ponerte en el cuadro, así que tampoco quieren que estés de adorno.

Ruedo mis ojos, sé a lo que Gohan se refiere—. Lo sé, pero no estaré en el cuadro sin Kokoa y Marron, ellas son mi equipo, sería como abandonarlas y no sería divertido. Hasta fue idea de Kokoa que me una.

— ¿Y no puedes, ya sabes, conversarlas?

Niego—. No creo, Milk. Esas muchachas son insufribles, se supone que sería divertido, pero sin Marron y Kokoa moriré allí.

—Pensé que te agradaban—agrega Gohan.

—Lo hacen, pero no es lo mismo. Y sabes cómo son con las muchachas del cuadro, tienen que cumplir todas esas bobas reglas y hacer todo juntas. Sentarse enciertamesa, entrarjuntasa la preparatoria. No lo sé, sin Kokoa y Marron eso sería del todo aburrido.

— Ellas se lo pierden—finaliza Milk—. Solo me apena que me hubiera encantado ir a verte en uno de esos partidos con mi Gohan, pero si no saben lo que vales no tiene sentido, cariño.

Sonrío. A veces me pregunto cómo es que Milk piensa tantas cosas buenas de mí, pues sí, me conoce desde que uso pañales. Y me atrevo a decir que pasó casi tanto tiempo conmigo como mi madre cuando crecí. Ya que, como mamá trabajaba mucho, Milk siempre venía a casa o íbamos a la montaña Paoz. Pero siempre estábamos con la manada Son.

Me gusta que me aliente tanto, pero a veces me preguntó si en serio cree esas cosas de mí o si las dice solo porque me quiere como si fuera su hija.

Next Chapter