Tragos
11:00 p.m....
Oficina del director....
Dire: no pensé que de verdad fueras a aceptar. Mañana tienes clases.
Divus: lo mismo digo.
Ambos estaban reunidos para darse unos tragos. Crowley había invitado al profesor de alquimia para que se desahogara un poco de las responsabilidades.
Un trago: todo perfecto.
Dos tragos: quejas sobre alumnos
Tres tragos: alcohol muy fuerte
Cuatro tragos: mareos
Cinco tragos....
Divus: por que hay dos tu?
Dire: no sabía que tenías tan poco control sobre el alcohol. Te veías como esos que toman grandes cantidades sin marearse.
Y si. Divus Crewell se había emborrachado con tan solo cinco tragos. El director tenía sus tragos pero estaba consciente.
Dire: creo que debería llevarte a dormir.
Iba a cargarlo pero Divus fue más rápido y lo empujó a la mesa.
Dire: auch. Eso dolió.... Divus?
Divus: te deseo.
Divus comenzó a besarlo. Un beso apasionado.
Crowley estaba sorprendido. En los años que lleva conociendo a Divus jamás se hubiese esperado eso de él. Sabía que era por el efecto del alcohol y su mente también se estaba nublando.
Volteó la situación. Ahora era el profesor quien estaba acorralado en la mesa siendo besado por el director.
Divus retiró la máscara del rostro de su contrario dejando ver esos hipnotizantes ojos dorados en la oscuridad de la oficina.
Las prendas eran retiradas mientras compartían un ansioso beso. Las manos del de cabello bicolor se aferraron a la espalda de su contrario. Ambos semidesnudos, apunto de cometer una locura sin que nadie los interrumpiera.
Dire dirigió sus besos al cuello y clavícula de Divus, quien empezó a soltar suspiros.
Divus: C-Crowley...
El director bajó su mano derecha a la entrepierna del profesor, acariciandola sobre la tela para luego retirar sus boxers y masturbarlo.
Divus: ah~
Dire; Estás bastante caliente.
Divus: E-es el alcohol.
Dire: estás consciente de lo que vamos a hacer?
Se apartó un poco para ver el erótico cuerpo del profesor.
Divus: casi...
Dire: ya ve... oye! Que haces!?
Crewell bajó de la mesa y se arrodillo frente al Crowley. Acarició la zona del abdomen y besó delicadamente cada punto llegando a su erección. Luego comenzó a lamerla sobre la tela.
A la vista de Dire, la cara del profesor era muy erótica. Se sentía bien lo que estaba haciendo pero necesitaba más.
Dire: o-oye... l-lamelo directamente.
Divus: no te vengas todavía.
Dejó al descubierto la erección del mayor y comenzó a chuparla mientras jugaba con su propia erección.
Dire sentía que estaba a punto de correrse, por lo que separó a Divus de su entrepierna y lo cargó. Lo sentó en la mesa y separó sus piernas dejando ver su entrada.
Acarició sus labios y metió sus dedos en la boca del contrario para así lubricarlos. Al rato sacó sus dedos, lo besó e introdujo uno en la entrada del profesor quien ahogó un grito en la boca del director.
Dire: como se siente?
Divus: r-raro.
Dire: es tu primera vez con un hombre?
Luego introdujo otro dedo. Divus soltó un gruñido.
Dire: estas apretando alrededor de mis dedos. Puedes sentirlo?
Movía sus dedos en el interior buscando el punto débil del profesor. Cuando lo encontró se escuchó un sonoro gemido por todo el lugar. Divus tapó su boca con su mano.
Dire: hey. Si te sientes bien jadea sin retenerte.
Divus: y-ya, ya fue suficiente. S-saca tus dedos y pon dentro otra cosa.
Dire: estamos impacientes.
Dire sacó sus dedos y posicionó su miembro en la entrada de Divus. Lo besó y poco a poco introdujo su miembro. Sintió un gemido ahogado en el beso. Empezó a moverse lento y recibió un golpe en su espalda que lo hizo romper el beso.
Dire: oye!!
Divus: hazlo rápido idiota!!
Dire: a tus órdenes.
Las embestidas eran rápidas y profundas, dando justo en el punto donde Divus mejor se sentía. Dire mordía y chupaba el cuello contrario por lo que quedarían marcas.
Unas cuantas embestidas más y ambos sentían que se iban a correr.
Divus: ah~ D-Dire voy a...
Dire: Yo también.
Divus: t-te a.. ah!
Y se corrió entre los abdómenes. Poco después Dire se corrió dentro de Divus.
Ambos con la respiración agitada se besaron. El director sacó su miembro y se dispuso a hablar con el profesor pero este ya se había quedado dormido.
Dire: maldito alcohol.
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Al día siguiente Divus se despertó. Notó que estaba en la silla, sentado en las piernas del director, con sus sacos cubriéndolos. Se sonrojó demasiado al recordar lo que habían hecho esa noche.
Como pudo se levantó. Casi se cayó por el dolor pero lo soportó, debía ir a clases. Se puso su ropa y dejó una nota en la mesa.
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Cuando el director despertó se encontraba solo. Se colocó si ropa y limpió un poco el lugar. Descubrió la nota sobre la mesa y de su boca salió una pequeña risita.
Estoy más que seguro que está claro que de esto no se puede enterar nadie.
Maldito cuervo idiota me destrozaste las caderas!!!
Att: Divus Crewell.