ENAMORADO DE MI PROFESOR

Summary

Stiles es un chico de 20 años, que está intentando sacarse el carnet de conducir. Él ha tenido varios problemas con algunos profesores de la autoescuela en la que está apuntado. Ya está cansado y pensando en dejarlo, cuando de pronto contratan un nuevo profesor en su autoescuela que lo cambiará todo.

Status
Complete
Chapters
5
Rating
n/a
Age Rating
13+

Capítulo 1


STILES


Buenos días, tardes o noches. Depende de a qué hora leáis esto, esta historia que os estoy a punto de contar.


La historia de mi experiencia sacándome el carnet de conducir.


De mi horrible experiencia sacándomelo para ser más exacto.


Al menos fue así hasta que él llegó.


Sin embargo me estoy adelantando.


Empezaré por el principio de todo.


Me llamo Stiles Stilinski y recuerdo exactamente con mucha claridad como empezó todo.


Era 3 de julio.


Ese día tenia mi último examen de recuperación, bueno esa asignatura era la única a la que tenía que ir a recuperación.


Estaba en mi primer año de universidad y había sido un completo infierno.


Constantemente me preguntaba porque me había metido en una carrera universitaria.


Tras acabar el examen y volver a mi casa mi padre me dijo que me llevaría a una autoescuela para apuntarme y empezar a sacarme el carnet de conducir.


Después de estarle insistiéndole mucho por fin había logrado lo que quería, que me apuntara a la autoescuela y me ayudará a sacarme el carnet, ya que debido al dinero que costaba sacarme el carnet yo solo nunca habría podido pagarlo.


Pobre.


Mi padre más tarde lamentaría muchísimo esa decisión.


Él me llevo a la que decían que era la mejor autoescuela de la ciudad.


Una vez allí entramos al edificio y subimos la escalera, la cual era de caracol, para llegar al piso donde se encontraba la autoescuela.


En el mostrador se encontraba un hombre de pelo moreno.


Era el dueño de la autoescuela.


Se llamaba Bobby, Bobby Finstock.



Era un señor muy majo y divertido y que explicaba los temas bastante bien, y de una forma que bastantes datos se te quedaban rápido en la cabeza.


En cuanto le di mis datos y mi padre pago el precio de inscripción y la tasa de tráfico, los cuales fueron bastante caros, me dijo que justo ahora iba a empezar una clase de introducción con unos alumnos que también empezaban desde cero y me preguntó si quería podía asistir.


Yo acepté, debido a que no tenía planes ni nada que hacer.


Después de media hora de introducción, acabo la clase y Bobby me dio el libro de temas cuyo contenido debía saberme para el examen teórico de conducir y la clave para la aplicación para hacer test teóricos de preguntas que suelen caer en los exámenes teóricos.


Me dijo que había horarios de mañana y de tarde para asistir a las clases teóricas, y me preguntó a cuál prefería ir.


Yo obviamente le dije que al de tarde, debido a que acababan de empezar mis vacaciones y no iba a madrugar ni de broma.


Sin embargo yo no estudiaba mucho el libro, ya que acababa de terminar mi primer año de universidad, el cual fue horrible, estaba empezando el verano y quería disfrutar de las vacaciones sin tener que estudiar, ni tocar un libro hasta que empezara el siguiente curso a principios de septiembre así que lo máximo que hacía era asistir a las clases de la autoescuela.


Cuando comenzó de nuevo el curso las cosas no fueron muy diferentes, solo que esta vez no miraba el libro no porque no quisiera estudiar, si no debido a todos los trabajos y exámenes con los que me cargaban en la universidad.


Fue pasando el tiempo y a base de asistir a las clases de la autoescuela me fui aprendiendo la teoría, hasta que un día Bobby me dijo que tenía que ir ya a examen teórico.


Yo me puse nervioso pero le dije que estaba bien. Que iría al siguiente examen.


Esa misma tarde quede con mi mejor amigo para dar una vuelta y recuerdo muy bien lo que me dijo para ayudarme a quitarme los nervios y animarme.


— Vas a suspender– dijo mi mejor amigo con una sonrisa en su rostro.


Maldito rubio.


Más él tenia razón, cuando llegó el día estaba tan nervioso que suspendí.


A las dos semanas volví a ir.


Recuerdo que era 28 de junio, el día del orgullo, cuando fui por segunda vez a examen.


Estaba tan nervioso como la primera vez, o incluso más, me temblaban las manos de los nervios, pero por fortuna conseguí aprobar esa vez.


Ahora tan solo tenia que aprobar el examen práctico de conducir y al fin tendría mi carnet.


Más esa fue la parte más dura, al menos hasta que él llegó como si fuera un hermoso milagro.


Pero aún falta un poco para llegar a esa parte.


La tarde del 28 de junio, antes de recibir el resultado del examen, había quedado con mi mejor amigo para tomar algo y dar una vuelta.


Hacia mucho que no nos veíamos en persona y teníamos un montón de cosas que contarnos.


Como siempre él llegó tarde, por lo que yo le protesté, más el tan sólo ignoró mi reproche.


Estuvimos dando una vuelta mientras hablábamos y nos poníamos al día después de un montón de tiempo sin vernos hasta que me di cuenta de algo.




— Liam– dije mirándole con sospecha.


— Dime– contestó con una sonrisa en el rostro.


— ¿Porque caminas así?– pregunté moviendo mi mano y señalándolo.


Entonces su sonrisa desapareció.


— ¿Así como?– dijo algo inquieto.


— De esa manera tan extraña– eleve una ceja mientras miraba la rara forma en que caminaba mi amigo.


— No se a que te refieres– se le veía algo incómodo y nervioso.


— ¿Que no? Andas como si...


Entonces caí en la cuenta.


— Oh no. No, no, no– pronuncie alarmado al darme cuenta de lo que ocurría con los ojos muy abiertos y dando un paso hacia atrás– No me jodas, Liam. No puede ser. Has vuelto a quedar con tu ex, ¿verdad?


Mi querido y rubio amigo no contestó, no dijo nada. Simplemente se quedó ahí quieto, de pie, sin decir ni una sola palabra.


Yo me pase la mano por la cara con frustración, y tras ver esto fue cuando él habló.


— Puede– susurró muy bajo


— ¡¿Como pudiste?!– dije alarmado– Después de todo lo que hizo, de todo lo que pasaste, tú vas y vuelves con él.


— No he vuelto con él– se defendió– Solo quedamos de vez en cuando. Tengo necesidades y él está muy bueno y es increíble en la cama, y mientras no encuentre al chico indicado para mi, él me sirve para saciar mis necesidades.


Yo rodé los ojos


— Eres muy puta.


— Puede, pero tampoco es que acabáramos tan mal.


En ese momento abrí los ojos como platos al escucharle mientras recordaba todos los momentos en que Liam estaba llorando por culpa de su querido novio Brett Talbot, y yo estaba a su lado consolándolo.


— Vamos a dejar el tema por que si no te voy a acabar dando una hostia, pero por mentirme e intentar ocultármelo me invitas a un cubata.


Él suspiró pero no dijo nada para protestar.