Parte 1
Las brujas son reales, dijo su mamá. Ellas vivieron hace mucho tiempo y les gustaba comer la juventud de los niños, su vida.
Aléjate del bosque, cariño. La casa Hale no debe ser tocada.
Realmente no quería ir a esa fiesta.
Stiles no es el tipo de persona que goza de estar en una fiesta, menos en una donde todos lo consideran raro.
Scott le había suplicado que lo acompañara a la fiesta de Halloween de Jackson Whittemore, esta vez en la casa embrujada de las hermanas Anderson.
Beacon Hills tiene una leyenda, dice que hace muchos años las brujas intentaron robar el alma de todos los niños del pueblo para mantenerse vivas eternamente pero entonces los hombres lobo las quemaron vivas después de que ellas mataran a toda su descendencia.
Puras tonterías que cuentan las madres para que no aceptes dulces de extraños o para que te portes bien y si no lo haces las brujas te llevarán.
Estúpido, lo sé.
O bueno, eso es lo que pensaba Stiles hasta que pasó.
En su mano tenía un vaso de alcohol, demasiado alcohol para su gusto pero tal vez es lo que necesita después de haber sido aventado dos veces por Jackson, definitivamente ignorado por Lydia y puesto de lado por Scott.
La preparatoria es un asco.
-Stiles, vamos a jugar verdad o reto ¿Vienes? -Pregunta Scott.
Es la primera vez que le habla estando en este lugar, así que no puede evitar decir que sí.
La mayoría de su salón de clases se encuentra en la habitación. Chicos que conoce desde hace años y aun así no se siente cómodo junto a ellos, a excepción de su amiga Erica y su novio Boyd pero ella no va a este tipo de fiestas.
Stiles no va a este tipo de fiestas.
La botella comenzó a girar, haciendo que Lydia Martin se quitara la camisa (Y Stiles debe admitir que miro un poco sus bellos y redondos pechos), Jackson bebió directo de la botella hasta caer mareado y otras tonterías más.
-Scott, te reto a besar a tu noviecito –Dijo el idiota de Jackson, refiriéndose a que Scott besara a Stiles.
Scott le sonríe nervioso y le da un pequeño beso rápido de piquito en los labios, Stiles se ríe por lo incomodo que fue eso y que obviamente no fue la primera vez.
-Ahora Stilinski –Le llama Jackson -¿Verdad o reto?
-Verdad –Espeta Stiles.
-¿Es cierto que tu madre robaba comida por lo loca que estaba? –Pregunta burlándose. Un "Uh" hecho por la multitud hace sentir a Stiles humillado.
Stiles lo mira herido por un momento, con ganas de darle un gran golpe en la cara, pero entonces Scott pone una mano en su pierna lo que hace a Stiles suspirar. Solo debe de ignorarlo.
-Reto. –Le dice, mirándolo con furia. Jackson se ríe.
-Bien, pero vendrá con un obvio castigo por no responder.
Stiles pone los ojos en blanco pero asiente.
-Pídelo ya, entonces. –Dice molesto.
Jackson sonríe con malicia mientras lo considera. Conoce desde siempre a cada una de las personas que están en esta habitación, pero fue amigo de Stiles por mucho tiempo, lo conoce realmente y sabe dónde pegar.
Mira alrededor de la casa embrujada. Debe de buscar algo que enserio asuste a Stiles y conociéndolo no cualquier cosa logra asustarlo. Pero podría asustar a Scott.
Bingo.
-La vela negra –Dice Jackson con una gran sonrisa. Stiles lo mira confundido. –Tu reto es encender la vela negra.
Jackson le avienta un encendedor y Stiles lo mira con sorpresa, se siente más confundido cuando Scott le arrebata el encendedor y luego Allison se lo quita a él.
-No. –Dice Allison ocultándolo.
-Vamos, es solo un juego –Dice Jackson.
-Las leyendas existen por algo, Jackson –Lo regaña Allison. –No podemos simplemente jugar con cosas que no entendemos.
Jackson se ríe –Solo pasaría algo malo si tu raro amigo fuera virgen, pero no lo eres ¿Cierto, Stilinski? –Pregunta sarcástico.
Ahora que lo recuerda, no sabe porque dijo que sí. Bueno, lo sabe en realidad.
Cuando estas en la escuela lo único que quieres es ser aceptado, no ser mirado como alguien extraño y aunque es el deseo más mundano de Stiles, pero no se le podría juzgar por ello, es una persona sociable con nada más tres amigos, encajar era lo único que deseaba.
-Sin problema –Dice con una mirada llena de ego a Jackson. Sabe que puede con esto, después de todo son solo cuentos, como el coco y Santa. Nada va pasar si un virgen enciende la vela negra.
Stiles se acerca a Allison para que le dé el encendedor pero ella al verlo acercarse lo avienta lo más lejos que puede.
-¡Ally! –Espeta Stiles.
-¡Un virgen no puede encender esa vela! –Le regaña Allison.
-Obviamente no soy virgen y tampoco estúpido, Allison. –Se burla. Jackson le sonríe y se levanta junto a él dándole otro encendedor.
-Exacto, Allison, si no pasa nada significa que Stilinski aquí es todo un hombre o que es solo una estúpida leyenda.
Stiles asiente dirigiéndose hacia la vela. Su corazón late muy fuerte y su cara comienza a sudar. Esto es estúpido, debería de estar viendo películas en su casa o dando dulces en la comisaria no encendiendo una vela embrujada.
Sin que el tiempo pasara más, Stiles con rapidez enciende la vela.
-¡NO! –Grita Allison.
Stiles no ve nada, solo nota como todos a su alrededor corren gritando, la luz se va y bajo sus pies ve que la casa, hecha de madera, comienza a temblar mostrando una luz verde.
No, no puede ser cierto.
-¡Ally, Stiles! –Grita Scott corriendo hacia ambos para abrazarlos -¿Qué está pasando? –Pregunta histérico.
-¡Un virgen encendió la vela! –Espeta Allison viendo a Stiles.
La puerta es tirada y tres sombras aparecen en la entrada. Stiles las reconoce a la perfección por las pinturas en los libros de historia, Winifred, Sarah y Mary Sanderson. Las brujas.
"Si las brujas son liberadas, el lobo lo será. Aléjate de esa casa, cariño. "escucha Stiles dentro de su cabeza.
Los tres corren a esconderse mientras ellas entran.
-Tanto tiempo dormidas, hermanas –Dice Winifred jubilosa, sus hermanas saltan de felicidad.
-¡Luna llena, tan perfecto como lo dijiste, Wini! –Dice Mary.
-¡Libro! -Grita Winifred cantando. Los adolescentes pueden ver como un libro de piel corre hacia ella y abre un ojo que ninguno de ellos sabia que tenia.
Scott está apunto de gritar por el miedo pero tanto Stiles como Alisson ponen una mano en su boca para evitar que lo haga.
Mary mira confundida alrededor en busca del sonido. Las hermanas miran alrededor con una sonrisa divertidas. Las tres, como si fueran robots, caminan hacia ellos y los corazones de ellos se paralizan por un momento.
Stiles piensa con rapidez, no puede dejar que nada malo les pase a sus amigos, este es su error y no va dejar que Scott ni Allison paguen por él, así que salta presentándose ante las hermanas quienes gritan sorprendidas al verlo.
-Pero si es solo un chico –Dice Mary con sorpresa olfateando a Stiles. Sarah sonríe intentado tocar a Stiles.
-Déjame jugar con él –Dice antes de que Winifred le pegue en la mano y ella se retira con un gemido casi sexual.
-No asustemos a nuestro invitado hermanas –Dice intentando ser encantadora. Stiles la mira aterrorizado. –Gracias por despertarnos, cariño.
Stiles se ríe nervioso –No hay de que, hermanas –Dice con seguridad –supuse que el mundo merecía tener un poco de su magia.
Las brujas lo rodean y lo encaminan hacia una silla donde Mary, con una gran fuerza, lo sienta.
-Entonces eres un mártir. Un pequeño brujito que decidió sacrificarse por nosotros.
Stiles niega. –Las desperté, claramente pero yo... -Para por un momento mientras piensa que decir y le hace señales a Scott y Alisson para que se vallan. –No tengo la intención de morir. –Dice levantándose de la silla. Debe conseguir una distracción.
-¿Ah no? Entonces como supones que viviremos –Espeta Winifred, perdiendo su encanto.
-Dije que el mundo necesita de su magia, pero obviamente no de ustedes –Se burla –Unas brujas tan viejas como ustedes. –Las tres hacen un sonido de sorpresa y Winifred ya está levantando su mano para probablemente matarlo así que debe de actuar rápido.
-Maldito, muchacho ¿Tu madre no te enseño a tratar a una dama?
Stiles encuentra la solución levantándose sobre una mesa cerca de la alarma contra incendios. Pone el encendedor justo en la entrada y sonríe
-Mi madre, me enseñó a cómo tratar a las brujas.
Entonces el agua comienza a caer alrededor y las brujas gritan.
-¡Me estoy quemando! ¡Me quema! –Grita Sarah. Las tres corren para refugiarse y ese es el momento exacto para que Stiles escape, pero no sin antes tomar el extraño y perturbador libro que esta en la mesa.
Con miedo corre lejos de la casa de las hermanas Sanderson cuando algo lo golpea.
Más bien alguien.
Un hombre con la cara deformada como si fuera un monstruo le gruñe en la cara y pone una mano con garras gigantes cerca de su cara. Siente que va gritar, pero entonces la otra mano del hombre se pone sobre su boca y técnicamente lo carga como costal.
-¡Stiles! –Escucha a Scott gritar, pero entonces Allison enciende el auto y se va en dirección opuesta.
El hombre monstruo tira a Stiles contra la pared. Puede notar que todo está completamente oscuro y encerrado, huele mucho a tierra.
-¿Qué diablos crees que hacías? –Le grita mientras lo mantiene contra la pared. Stiles lo mira nervioso. El hombre es de espalda ancha, mucho más alto que él y para acabar de intimidar a Stiles, no tiene camiseta así que sus bíceps perfectos se hacen relucir y Stiles no puede dejar de mirar.
-Y-yo –Tartamudea todavía estupefacto por la vista.
-Tantos años para que un idiota encendiera la maldita vela, solo fui al baño por dos minutos ¡DOS! –Le grita molesto.
Stiles quiere sentirse mal por sí mismo. Tiene brujas que están intentando matarlo y a este tipo que definitivamente no es humano y tampoco está bien de sus facultades mentales, pero parece tener un día peor que él de Stiles, así que se relaja un poco.
-¿Quién eres? –Pregunta Stiles confundido. Lo que realmente quiere preguntar es "Que"
-Derek Hale, el protector.
-Un... -Dice en tono de pregunta inseguro de lo que dirá.
-Winifred Sanderson me convirtió en un hombre lobo después de matar a mi hermana –Espeta enojado. –Después de tantos años lo único que tenía que hacer era asegurar que nadie encendiera esa maldita vela. Cosa que arruinaste, obviamente.
Stiles asiente repetitivamente nervioso –Y ahora...
-Ahora ellas tienen hasta la media noche para beber tu alma. –Dice mientras toma el libro.
Stiles tiembla. -¿Q-qué se supone que debo hacer?
Derek gruñe mirándolo con enojo –Obviamente no puedo dejar que mueras aunque me satisfaga –Espeta. Stiles lo mira ofendido. –Necesito mantenerte a salvo hasta que la luz solar llegue, entonces ellas serán polvo.
Stiles niega y se levanta, plantándole cara a Derek –No puede simplemente esconderme. Son brujas en Beacon Hills, todos en el maldito pueblo están en peligro por mi culpa.
-¡Y lo estarán más si tu matan! –Le grita.
Stiles suelta una risa sin gracia y comienza a caminar en busca de la salida.
-¿A dónde crees que vas...? –Dice dejando un pequeño momento de hablar al darse cuenta que no se sabe su nombre.
-Stiles.
-Stiles –Repite Derek irritado -¿A dónde diablos crees que vas? –Espeta.
Para eso, el menor ya había encontrado algo que parecía una puerta, por lo que decide abrirla solo para darse cuenta de que es una lápida, dejando a relucir huesos humanos.
-¡Oh por dios! –Se aleja queriendo vomitar.
-¡Stiles! –Espeta Derek al verlo vomitar.
-¿Dónde estamos? –Pregunta molesto y asqueado -¿El cementerio, enserio? –Espeta.
-Es tierra santa, las brujas no se acercaran a este lugar, así que estas a salvo.
Stiles asiente enojado pero aun así se levanta aun buscando una salida.
-¿Podrías quedarte quieto? –Espeta Derek tomando la mano de Stiles y acercándolo hacia él dejándolos en una posición incómoda.
Stiles se aleja aventándolo. –Scott, mi amigo, probablemente piensa que estoy muerto o siendo secuestrado por ti y mi padre es el sheriff, así que si piensa que estoy en peligro ira a buscarme ¿Y sabes que va encontrar? A un trio de brujas maniáticas que van a matarlo. Él es lo único que tengo así que a menos que quieras ser culpable de homicidio vas a ayudarme, porque no pondré a mi padre en peligro.
Derek suspira enojado –Si vas hacia él estará en peligro.
-Y si no voy lo estaremos todos ¿No?
Derek gruñe enojado –Esta bien, pero pasaremos primero por mi casa. Debemos cambiar tu olor.
-¿Mi olor? –Pregunta confundido.
-Eres puro, corazón y físico, así que necesitamos que tu olor se manche, tardaran en encontrarte así.
-Okay... -Susurra.
-Quítate la ropa.
-¿Qué? –dice asombrado.
-Si la dejas aquí ellas seguirán pensando que estas en este lugar.
-¡No puedo ir desnudo por todo el maldito pueblo! –Espeta.
-Es eso o que te maten. –Gruñe –Si quieres deja tu ropa interior.
Stiles suspira frustrado pero asiente para comenzar a quitarse la ropa menos su ropa interior de Batman frente a Derek.
Debió ponerse algo mejor.
Se abraza a si mismo con frio y suspira.
-¿Nos vamos? –Pregunta incómodo. Derek asiente y lo encamina hacia su hogar.
Stiles no sabe porque le sorprende que la casa de Derek sea la pequeña cabaña en las montañas.
Una vez, hace nueve años se encontró con la cabaña pero su mamá lo saco en cuanto abrió la puerta y tomo el auto para ir a casa. Sabe que en ese momento vio unos ojos rojos.
Derek busca ropa mientras que Stiles está en la pequeña sala acariciándose por el frio.
-Eres inmortal ¿Cierto? –Pregunta con la voz en alto para que Derek alcance a escucharlo desde la otra habitación. –Mi mamá hablaba de los lobos que tenía que cuidarme de ellos.
Derek asiente dándole la ropa a Stiles.
-Claudia Tomaszewski –Dice a la perfección el apellido de su madre. Stiles lo mira sorprendido, solo él y su madre podían decirle.
-¿Conocías a mi madre? –Pregunta Stiles con una sonrisa mientras se viste. Derek asiente.
-Buena mujer. –Es lo único que dice, Stiles asiente incomodo –Me preguntaba qué fue lo que le paso, pero por tu olor supongo que no fue bueno.
-No, no lo fue. –Dice con tristeza. Derek siente pesadez por el chico, tal vez merecía más que ser comida para brujas considerando quien es su madre. Él no permitirá que muera.
-Bien, vamos. Te llevare por los túneles. –Dice mientras abre una puerta que se encuentra debajo de su mesa. Stiles frunce los labios pero asiente.
-Okay, nada raro. –Se burla entrando en ella.
La ropa de Derek le quedaba grande, en su mayoría era color negra, desde la camiseta, pantalones y una chamarra de cuero, la cual agradece, ya que esta noche es demasiado fría para vivir en california.
Derek guio el camino llevando a Stiles de la mano hasta llegar a la alcantarilla que se encontraba en la carretera que da hacia la comisaria.
Stiles es ayudado a subir por Derek hasta que ambos están afuera.
-Bien, te presentaras ante tu papá y luego ambos iremos de vuelta al cementerio. –Ordena Derek tomando el libro de las hermanas Sanderson de las manos de Stiles.
-O podríamos simplemente evitar el cementerio –Dice incomodo –Ese lugar es una pesadilla.
-No me hagas noquearte, por favor.
Stiles suspira incomodo pero asiente. Bien, veré a mi papá y podremos irnos.
Ambos entran a la comisaria. Derek puede notar que el menor camina en ella como si fuera su casa. Hay varias personas presas, probablemente por ser el día de Halloween.
Entre ellos Stiles puede ver a Jackson, lo cual le sorprende, ya que su padre es fiscal y el sheriff hace todo lo posible para no molestarlo.
-¿Qué hiciste? –Pregunta con burlas.
Jackson se mueve borracho hasta Stiles, jalándolo contra la celda. Entonces Derek llega y aleja a Jackson gruñéndole.
Por un momento Stiles había olvidado la cara poco humana de Derek, pero es Halloween y como nadie lo cuestiona él no debería de hacer un alboroto.
-¡Se lo que hiciste, maldita rata! –Espeta Jackson, notablemente intoxicado –Tú y esas malditas brujas van a matarnos a todos.
Derek pone una mano sobre el pecho de Stiles y lo aleja.
-¡Les diré a todos lo que hiciste! –Le grita.
Stiles se mueve nervioso hasta la oficina de su padre, solo para encontrarse con que no está ahí y el único que se encuentra es Parrish.
-Stiles, tu padre te estuvo buscando –Dice con una voz tranquila. Stiles asiente. –Dijo que Scott se volvió loco, o algo por el estilo.
-¿Sabes dónde está, Parrish? –Pregunta.
-Bueno, la madre de Scott llego y lo convenció de ir a la fiesta de disfraces que organiza el hospital, así que esto a cargo –Dice mirando a los dos. Ve a Derek por un buen rato y se acerca más a Stiles -¿Necesitan algo? –Pregunta.
Stiles niega. –No, solo debo verlo. –Suspira. –Si llama ¿Podrías decirle que lo estoy buscando?
Parrish asiente –Claro, niño.
Stiles asiente y le hace una señal a Derek para que ambos salgan de la oficina.
-¡Se ven bien juntos! –Grita Parrish con tono de burla.
-¡Jordan, cállate! –Espeta Stiles con las mejillas rojas.