【Prólogo】
-¿Porque lo hiciste?-preguntó el castaño mientras apuntaba con su revólver al joven peliazul.
-Primero respóndeme: ¿Estás aquí como Minho o como el oficial Know?
-Eso no te importa, yo soy el que hace las malditas preguntas
-lo amenazó aún apuntando con su arma.
-Ok, ya veo por donde va el asunto, en ese caso, te daré dos opciones: Me matas y todo queda ahí, o me acompañas y entenderás por qué la maté-habló el peliazul mientras extendía su mano.
Minho seguía apuntando al chico, pensando en el camino lo había llevado hasta aquí, ante el estaba la decisión de poner punto final a su historia o ir más profundo y comprender a quien le había arrebatado lo que más apreció en su vida.
-Un año antes-
-
Mañana cumples 6 años de casado, ¿Verdad, Minho?
-Aqui soy el oficial Know, ¿Ok?-exclamó el pelinegro.
-Si, claro, "oficial Know"-dijo el uniformado mientras sonreía.
-Y si, hoy cumplo 6 años, vuelve a al trabajo-dijo para luego suspirar.
-¿Que le vas a le vas a dar a tu esposa?
-Eso no te importa...pero le voy a dar una pulsera de pareja.
-Awww, no conocíamos ese lado tuyo-dijo otro de sus compañeros.
-Si, si, ya no digas nada, ¿Ok?-dijo medio sonrojado.
Más tarde...
Minho tomo su chaqueta del perchero de la oficina.
-Bueno, ya me voy.
-¿Tan pronto?
-Dejalo Richard, hoy es su noche, ve por ella tigre.
-Deja de decir eso, pareces mi abuelo-respondió Minho aunque no le tomó mayor importancia.
El celular de Minho empezó a sonar, sus compañeros empezaron a reír cuando escucharon su tono de llamada, pues era un audio de la esposa de Minho.
-Se ve que te quiere mucho, Know.
-Ya cállate
-dijo para luego contestar, aunque a Minho le encantaba ese audio
-¿Si?, ¿que pasa querida?
-"Querida"-dijo uno de los compañeros de Minho entre pequeñas risas.
Minho lo miró con odio para luego seguir con la llamada.
-Si, ya voy para allá. Ya reservé desde el mes pasado así que no debería haber problema. Ok, te veo al rato, te amo.
-Ojala tener a alguien así en mi vida
-dijo una de las compañeras de Minho.
Minho soltó una pequeña risa, se retiró de la habitación.
-Es un buen chico, se merece todo esto-dijo el uniformado de mayor edad.
-Supongo que si, "abuelo".
-Callate
-En la carretera-
-No quiero llegar tarde, tomaré un atajo.
-Minho dio vuelta en una esquina, siguió adelante pero se dio cuenta de que la calle estaba cerrada por una fiesta.
-Mierda, maldita sea mi suerte.
El castaño dio reversa y se reintrego a la carretera principal.
-Espero no llegar tarde-dijo para después suspirar.
Minho siguió adelante hasta llegar a su casa, miró su teléfono que marcaba las 9:30 pm.
-La reservación es a las diez aún hay tiempo.
Minho salió del auto y se dirigió a la puerta, pero escuchó los lamentos de alguien que gritaba: "No, no te vayas, Minho te necesita".
Al escuchar eso Minho entro y se dirigió a cocina, detrás de la barra.
Vio al mejor amigo de su hermano sosteniendo el cuerpo de una mujer, la esposa de Minho.
-Hyunjin... qué... ¿Qué demonios haces aquí?