Nodus tollens

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Summary

El mundo se convirtió en un lugar de convivencia entre criaturas fantásticas y seres humanos. Los seres humanos se han hecho responsables de la educación y conducta de las criaturas para organizar la sociedad. De todas las criaturas, en Japón, los yokais antropomorfos eran un problema, ya que eran seres que no sentían empatía, no soportaban ser amaestrados y solían causar caos en las ciudades. Gin Takahashi es un joven universitario que quiere dedicarse a educar a los seres que no eran como él. Para graduarse, tiene que asistir a un tipo de yokai que es considerado como uno de los más peligrosos.

Status
Ongoing
Chapters
28
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prefacio

Estaban haciendo formaciones para recibir su prueba final, poner en práctica sus conocimientos de maestría hacia las criaturas que deseaban pertenecer a la sociedad humana. Gin sabía que a cualquiera le puede salir una prueba de valor alto, como bajo, algo que ponía un poco nerviosos a sus compañeros.

Cuando terminaron de repartir informes de sus pacientes, unos se aliviaron y otros se desconcertaron; Gin pertenece al grupo de los desconcertados, no solo porque le tocó uno de valor alto, sino que se trataba de un daiyōkai, cuando los daiyōkai deberían estar prohibidos como asignación de prueba. Es cierto que le fascina la mentalidad de los yōkai, sin embargo, nunca se esperó el nivel de yōkai más problemático que puede existir.

Se dirigió a la oficina de la directora, rezando porque fuera alguna equivocación por parte del sistema de repartición. Los pasillos están repletos, pero logró llegar a directoria. Fue atendido por el administrador antes de dejarle entrar.

Su directora: Miko Yamamoto, le mira de manera fija con esos ojos marrones y con una sonrisa amable en el rostro, le pidió que tomara asiento y le preguntó por su presencia, a lo cual, Gin contestó:

—Creo que cometieron un error al poner este archivo en el registro de asignación, Yamamoto-sama —respondió mientras colocaba la carpeta azul sobre el escritorio.

—Déjeme ver.

La señora Yamamoto se quedó leyendo detenidamente el archivo y debió estar buscándolo en la base de datos de su computador. El sonido de las teclas fue lo que escuchó por unos minutos que le parecieron eternos. Ella cerró la carpeta y dijo:

—No hay ningún error, Takahashi-kun, puede leerlo si quiere.

Gin arqueó una ceja y decidió leer la descripción del caso y los registros de conducta del daiyōkai.

—Aquí dice que le fueron asignados tres maestros, el cual, el último, presentó resultados favorables con su conducta. En ningún lado dice que haya presentado otra mala conducta, así que no entiendo por qué me toca evaluar a un ser que ya está habilitado para la sociedad —protestó.

—Verá, Takahashi-kun, el daiyōkai Shiromaru sí pudo presentar resultados favorables de conducta, sin olvidar que finalmente está cumpliendo con la abstinencia requerida, más, sin embargo, no convive con seres humanos —aclaró con un tono de voz firme.

—Si no presenta problemas, no debería ser de mucha importancia el que no se relacione con seres humanos —argumentó mientras cerraba la carpeta.

—La Organización de la Conducta de Seres No-Humanos no fue la encargada de asignarle nuevamente un mentor, fue petición del mismo paciente.

Gin se sintió sorprendido, los yōkai son seres orgullosos que suelen preferir no ser habilitados a la sociedad, por eso eran más complicados de amaestrar, pero nunca esperó escuchar en que un daiyōkai solicitaría ayuda de comportamiento.

—Vive en la zona rural de Nara, y asegura en que su tutor se le otorgará una habitación y comida. No podemos negarnos a esta solicitud, además, no exige a ningún profesional y suponemos que sus resultados anteriores hará un poco más sencillo el proceso.

—Si es tan sencillo, ¿por qué categorizaron la asignación de valor alto?

—Tomamos en cuenta la especie, es una de las más antiguas y peligrosas. Como sabe, anteriormente los daiyōkais eran considerados como los superiores de los otros yōkais. Además, el señor Shiromaru es un ser muy importante para el bienestar de nuestra sociedad, que no desarrolle empatía, es un poco dificultoso para nosotros.

Gin suspiró con resignación.

—Bien, aceptaré esta prueba de final, ya que parece que no tengo opción.

—Es bueno que lo asimile, Takahashi-kun.

No puede creer en que pasará la mitad del año con el ser más peligroso de Japón.

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