Guía para padres primerizos ➳ KaiSoo

Summary

Kyung Soo y Jong In ya llevan 15 años de matrimonio y tienen dos hijos, piensan que tienen ya todo controlado, pero... ¿Qué pasaría con un nuevo Kim en camino? Los invito a descubrir lo que puede ocurrir. Secuela de "Planes Saboteados" ✨Esta historia hace alusión a partos masculinos naturales. ✨En esta historia se les dice madre a los que pueden quedar en cinta, ya sean hombre o mujeres, todo esto se avisa sin ánimo de ofender a nadie. ✨Historia creada en el 2016. ✨Historia siendo corregida y re-subida, corrección a partir del 15/03/24

Status
Complete
Chapters
15
Rating
n/a
Age Rating
18+

1





― ¿Y bien, Joonmyeon? ¿Qué le ocurre a mi Soo Soo?.


Rodeé inevitablemente los ojos al escuchar a Jongin decirme así, últimamente le ha dado por decirme Soo Soo, ni siquiera en los pasados 15 años que llevamos de casados me había puesto un mote tan meloso como aquel, siempre era muñeco o bonito, más no Soo Soo.


¿La razón?


Como bien sabrán, Taemin y Jongin nunca congeniaron mientras me tuvieran a su alrededor, ya que los dos pelearían por mi atención y hace exactamente un año atrás, a Taemin... ¿Les dije que mi pequeño ya tiene 17 años? Ha crecido bastante mi parásito y está muy guapo, claro, es idéntico a Jongin, pero tiene rostro de niña y Jongin lo molesta mucho por eso, al igual que Eunhee, ambos se suman para molestarlo y en castigo, esos dos terminan sin su preciada banana milk. ¡Oh! Y Eunhee es la princesa de papi, con sus 15 años es la versión femenina de Jongin. Es como ver a Jongin con peluca, pero con senos y más pequeño.


Pero bueno, me salí del tema, la cosa es que hace un año a Taemin le dió por volver a ser cómo cuándo era pequeño frente a su padre, lo que significa que mientras está Jongin en casa, no le da ni un momento a solas conmigo, de hecho, le dió por dormir con nosotros y Jongin no se aguanta y se lo lleva cómo un saco de papas en el hombro a su habitación para volver y encerrarse conmigo, pero siempre, y digo siempre, Taemin encuentra la manera de entrar a la habitación.


Pero hace unos meses Jongin descubrió la manera de que Taemin no interfiera con sus planes, lo que significa, que el muy idiota le da pastillas para dormir a nuestro hijo.


Bueno, no me quejo, me encanta pasar tiempo a solas con mi moreno, pero por esa razón estamos hoy aquí, frente a Joonmyeon en su consulta.


Ya tengo treinta y cuatro años, pronto a cumplir los treinta y cinco.


¡Sí! ¡Estoy viejo! ¿Algún problema?


Además este viejo es un exitoso actor y además tengo un sexy moreno que me espera en la cama todos los días.


Y cómo me encanta eso.


―Pues... Jongin, no crees que después de vivir dos embarazos junto a Kyungsoo, ¿No deberías haberte dado cuenta? ―Dijo Joonmyeon con una mueca.


Al escucharlo decir eso, casi se me salen los ojos de la impresión al saber lo que decía o intentaba decir.


No puedo creerlo, ¿Por qué me ocurre esto a mí?


― ¿Q-quieres decir qué...?


Solo podía oír a Jongin tartamudear de la impresión mientras yo aún me encontraba en estado de shock.


Con una tenue sonrisa, nos dijo:―Así es hermano, un nuevo Kim está en camino.


Y un golpe seco contra el piso me sacó de mi estado de shock. Miré a Joonmyeon, pero él solo reía mientras apuntaba el piso, con mi vista seguí su dedo y pude ver a mi moreno en el suelo.


Parpadeando, solté:―Oh mierda...


―Suerte con el tercero, es el más difícil de criar.


Miré con temor a Joonmyeon, para luego largarme a llorar allí en el asiento, dejando a Jongin inconsciente en el piso.







―Oh vaya, no me la creo cariño. ¿Acaso es posible?


Nos encontrábamos en el auto a las afueras de nuestra casa, en todo el camino no dije nada, mientras Jongin tenía una sonrisa pegada en el rostro. Debería estar igual de feliz que él, pero a me preocupaba mi edad y los posibles problemas que podría o no traer el bebé.


Preocupado, Jongin dijo:―¿Soosoo? ¿Ocurre algo?


Sentí el tacto de su mano sobre mi mejilla e inevitablemente, recargué mi rostro en su mano soltando un suspiro cargado de preocupación.


―Sólo... Me preocupa el niño. Ya no tengo edad para quedar embarazado Jongin...


― ¿Acaso piensas abortarlo?


Me alejé horrorizado al escucharlo decir eso. ¿Abortarlo? ¿Cómo se le puede ocurrir eso?


― ¡¿Qué?! ¡No, Jongin! ¿Cómo piensas eso? ―Le grité con pánico, es que estaba demente. Sé que es idiota, pero no sabía que tanto.


Su expresión se relajó rápidamente al escucharme. Dios, ¿Un aborto? Estoy en contra de eso, ni siquiera pensé en aquello al quedar embarazado de Taemin y era bastante joven para ser padre, como para venir a pensar en eso a estas alturas, el pobre niño no tiene la culpa de las cochinadas que hacemos.


Con un puchero, mi moreno habló:―Es que, no lo sé Kyung... No te pusiste feliz cuando Joonmyeon nos lo dijo, y en todo el camino estuviste callado y serio. ¿Qué querías que pensara? ¿Eh? ―Me reprochó.


Suspirando, dije:―Nini... ―Me acerqué a él para tomar su rostro entre mis manos para que me mirase, pero se negaba a hacerlo, a pesar de que ya tiene 37 años se comporta como un niño pequeño:―Hey, cariño, sólo estoy asustado. Piensa que ya no soy un adolescente hormonal con un buen cuerpo...


―Pero si tu cuerpo me encanta.


Sonreí al escucharlo decir aquello, así que no aguanté y le di un pequeño beso.


―Cariño, 34 años, casi 35 y a esta edad un embarazo puede ser complicado. ¿Qué pasa si el niño viene con problemas? ¿Te imaginas el dolor que sentiría yo al saber que soy el culpable de lo que pueda pasarle?


Con pena, mi moreno asintió resignado:―Tienes razón, pero es nuestro hijo... Lo amaremos igual.


―Claro que es nuestro hijo o hija, Jongin, le amaremos igual y por eso hay que arriesgarse, ¿No crees?―Le dije con una leve sonrisa para intentar convencerlo.


Asintió lentamente para luego estrecharme contra su pecho, en un muy incómodo abrazo debido a que estábamos dentro del auto y con los cinturones puestos.


Después de eso, nos adentramos a nuestra casa para mimarnos un poco viendo televisión, bueno de hecho, estaban transmitiendo el drama que acababa de terminar de filmar y Jongin no quiso dejar de verlo.


―Rayos Soosoo, ¿Cómo es posible que parezca que de verdad te golpearon? ―Dijo abrazándome aún más a mí, haciendo un puchero y besando mi mejilla:― Además con ese uniforme, haces que recuerde cuando asistías a la escuela, te ves sexy usando uniforme.


Sentí como tomaba mi tomaba mi lóbulo derecho entre sus dientes y lo mordía levemente, atrayéndome ahora en un abrazo contra su pecho, dejando mi espalda contra su trabajado abdomen. Mierda Jongin, sí que estás apretado, agradezco la jodida genética que le heredaron Jaejoong y Yunho, porque sí que ma disfruto.


―Jon-Jongin, Taemin y Eunhee...― No pude modular bien la última frase ya que pegó un mordisco en mi cuello, haciéndome temblar de la excitación que estaba sintiendo en este momento. Ya había olvidado la sensación de excitarse durante el embarazo.


―Tranquilo, están con tus padres...


Sin más que decir lo dejé hacer conmigo lo que se le antoje. Hoy no dormía y eso me agradaba.


― ¡Jongin!




Comencé a removerme entre las sábanas, estirandome en el acto para intentar quitar el sueño que aún mantenía en mi ser, para luego sentarme en la cama y mirar a ambos lados en busca de Jongin, pero como aún me encontraba adormilado, no veía nada pero sentía frío, así que de nueva cuenta me acosté y cubrí mi desnudo cuerpo, quejándome un poco por el frío que estaba haciendo aquel diez de enero por la mañana.


Y luego sentí la risa de Jong In inundar la habitación mientras yo me escondía aún más dentro de las suaves sábanas que estaban un poco pegajosas por lo que hicimos la noche anterior en la gran cama, no pude evitar sonreír ante el recuerdo de la noche que pase, fue realmente excelente y cómo no, sí Jongin sabe cómo moverse y no sólo en la pista de baile, sino que en la cama también.


―Muñeco, es hora de levantarse.


Dijo mientras se recostaba a mi lado, depositando besos por sobre la sábana, pero yo gruñí, no quería salir del calor que me estaba llegando de a poco al cuerpo.


>>Oh, vamos Kyung, recuerda que debes ir al canal a informar sobre tu estado, no puedes seguir grabando nada por el momento...


―No me quiero levantar...


―Bebé, sé que no quieres, pero debes hacerlo. ―Dijo con dulzura.


Sentí como mi escondite era arrebatado lentamente hasta dejar mi rostro al descubierto, para luego ser girado por Jongin, dejando nuestros rostros frente a frente mientras el sonreía.


―Hace frío, quiero dormir. ―Me acomodé sin su permiso sobre su pecho, tumbándolo en el proceso para poder dormir un poco más, pero sólo sentí la vibración que hizo su pecho al reír por mi actuar:―Quédate quieto, quiero dormir. ―Regañé e hice un mohín, cerrando los ojos para luego pasar una de mis desnudas piernas por las suyas ya cubiertas por un pantalón de tela. Jongin sólo me cubrió con las sábanas y el cubre cama para que volviera a dormir.


―Niño mimado, eso es lo que eres. ―Dió una suave nalgada y depositó un beso en mi sien para luego moverse un poco, acomodándose para que ambos pudiéramos dormir cómodamente, creo yo:―Me quedaré hasta que te duermas, luego llamaré a la empresa, avisando que no iré y luego me dirigiré al canal para decir la razón por la que ya no puedes ir. Dejó un beso en mi nariz para luego tararearme una canción.


Cerré los ojos y sé que a las horas después al haber despertado, me encontraba solo y con hambre, así que me di un baño para poder bajar a la cocina para comer algo.


― ¡Oh mierda! ¡¿Cómo es que puede hacer tanto frío?!―Prácticamente chillé al sentir la corriente de aire rozar mi cuerpo al salir de la bañera, así que rápidamente tome una toalla para secarme rápidamente, pero me detuve al observar mi costado en el espejo, notando una pequeña curvatura que se comenzaba a formar.


>>Ya se nota... Oh, pequeño bastardo, no querías mostrarte hasta que estuvieras seguro allí dentro, ¿No es así? ―Sonreí y acaricié la pequeña curvatura en mi vientre.


Me sorprendí bastante al saber el día de ayer que ya contaba con trece semanas de embarazo, lo que era extraño, ya que no tuve ningún síntoma o antojo durante estos tres meses transcurridos. Exceptuando la banana milk que tomé ayer frente a Jongin y fue por esa mínima cosa por la que sospechó y de inmediato me llevó a la consulta de Joonmyeon, comprobando así, que efectivamente estaba embarazado.


―Uh, que frío. ―Me envolví tiritando en la toalla para luego ir por ropa y poder vestirme acogedoramente.


Me puse un pantalón deportivo suelto junto a uno de los suéteres de Jongin, de esos que me quedaban gigantes y con cuello de tortuga, no olvidemos también a mis infaltables pantuflas de pororo, están ya viejas, pero bueno, son cómodas y calientitas, aunque no le queda tanto relleno para pisarlas.


Iba ya en los últimos escalones cuando la puerta principal se abrió, dejando a la vista a mis dos hijos junto a todos sus primos entrar alegremente, hasta que Taemin se dio cuenta de mi presencia y vino corriendo hacía mí.


― ¡Mami! ―Con una gran sonrisa en sus labios se acercó rápidamente a abrazarme, mientras sus primos y hermanas le hacían burla por aún llamarme de esa manera, pero Taemin solo los ignoró y siguió pegado a mi mientras me abrazaba como si me fuese a ir:―Volviste...


Con una gran sonrisa, le devolví el abrazo:―Oh, mi pequeño parásito, claro que volví y no me iré por un largo tiempo. ―Taemin rió y me abrazó aún más, bajo las miradas burlescas de sus primos.


Miré a todos los mocosos y dije:―Oigan, a ustedes mocosos mal educados, ¿No les enseñaron a saludar en sus casas? Y eso te incluye a ti Kim Eunhee. ―Mi hija solo bufó pero luego sonrió y se acercó a abrazarme, diciendo que me había extrañado mucho y ya no quería seguir cocinando. Obviamente reí ante lo dicho por mi pequeña hija.


>>Bien pequeños parásitos, ¿Supongo que se quedarán a comer? ―Todos asintieron, pero una cabeza rubia me dejó extrañado, no recordaba a otro rubio aparte de Soonyoung:―Y tú quién eres?―La chica levantó la cabeza sorprendida, no me parecía familiar, conocía a todos mis sobrinos y sobrinas, pero ella no me era familiar.


―Tío Kyung, soy Minki.


Me quedé callado, no diría nada, pero si me acerqué y le di un abrazo.


―¿Qué mierda te hiciste en el cabello, Minki? ―Él solo se encogió de hombros y puso esa típica cara con la que se cargaban los Wu, para luego dirigirse al salón junto a sus primos:― ¡Bien pequeños parásitos! ¿Qué quieren comer?


Y obviamente la pizza ganó este round.





―Y eso es lo que ocurrió hoy en la escuela, tío Kyung.


Reí al escuchar a Jungkoo decir que el nuevo chico anda detrás de Seungkwan, pero este se negaba a hacerle caso y lo puteaba.


Burlesco, dije:― Seungkwan, solo utilicen condón.


Avergonzado y con mejillas rojas dijo:― ¡Pero tío! ¡Él ni siquiera me gusta!


Con una mueca burlona, dije:―Oh, Seungkwan, yo decía lo mismo de tu tío Jongin y ya ves cómo acabamos. ―Me encogí de hombros mientras llevaba un trozo de pizza a mis labios y mi sobrino sólo se cruzaba de brazos enojado a la vez que murmuraba un "Ese idiota nunca se relacionará conmigo."


―Soonyoung, devuélveme mi trozo de pizza. ―Escuché una suave voz.


Me volteé a ver a mi otro par de sobrinos, a Minghao y Soonyoung, este último se negaba a darle su trozo al otro y solo deseaba jugar. Soonyoung se parecerá a Minseok, pero el mocoso es igual de jodido que Jongdae.


―Sí me das un beso, te lo regresaré mi girasol. ―Reí al escuchar eso.


Si bien, Minseok quedó embarazado a los diecinueve, dando a luz a Sohee y un año después nació Soon Young, quién era mayor por un año que Minghao, el último hijo de los Park.


―Soonyoung, te pareces tanto a Jongdae, igual de hormonal a tus doce años que él.


Solo se encogió de hombros y una vez más intentó persuadir a Minghao para que lo besara, pero Minki decidió rescatarlo, diciéndole que se sentara a su lado para darle otro pedazo de pizza.


Ni tonto ni perezoso se fue donde Minki y comenzaron con su charla sobre Gucci y los nuevos productos que estaba sacando al mercado.


Mientras que Soonyoung apretaba los puños celoso y viendo la escena, sí tan sólo se comportara normal, quizás Minghao lo tomaría en cuenta.



―Bien, ya hablé con sus padres, así que llegó el momento de pasar lista y se vayan a cambiar.


Había llamado hace unas horas a los chicos diciéndoles que haría una pijamada para los mocosos, ya que era viernes por la noche y quería tiempo con mis sobrinos, además teníamos pijamas de sobra para todos. Caminé hacia el pie de las escaleras y con una libreta y lápiz en mano comencé con mi revisión de mocosos:―Tae Min.


Saltando y con su mano en alto, mi hijo apareció:― ¡Aquí estoy, mami!


Apunté las escaleras para que se fuera a cambiar, pero al estar a mi altura me besó la mejilla y se fue. ¿Acaso puedo pedir un mejor hijo?


―Eunhee.


―Sí, sí, ya voy mamá. ―Subió las escaleras lentamente, el mismo caminar de Jongin.


―Tan iguales... ―Murmuré y luego seguí con el repaso―Jungkook.


Un pelinegro de mejillas rechonchas dijo:―Yep.


Rodé los ojos:―Es presente.


―Oh, cierto...¿Estamos en la escuela?


Todos llevamos una mano a nuestro rostro por la respuesta que nos dió.


Resignado, dije:―Se nota que eres hijo de Yixing.


―¿Quién?


Señor, dame paciencia.


―Kookie, es nuestra mamá. ―Seungkwan apareció de la nada, explicándole a su hermano quien era Yixing.


Con cara de sorprendudo dijo:―Oh, cierto...¿Ahora qué hago?


Dándome con la libreta en el rostro, le dije amablemente:―Sólo ve a ponerte la maldita pijama, Jungkook.


―Pero tío Kyung, no estoy en casa.


Todo el mundo suspiró al unísono en la habitación, conteniendo las ganas de golpear al pequeño chico.


O de ahorcarlo.


―Kwannie, ¿Puedes llevarte a tu hermano? ―Pedí, supliqué, rogué a mi sobrino.


Seungkwan sólo asintió ante mi pregunta para luego llevarse a su hermano en busca de un pijama.


>>Taehyung, Daehyun y Minghao.


―Aquí, tío.


No fue necesario decirles nada para que subieran directo y rápidamente a cambiarse.


―Sohee y Soonyoung, ya saben que hacer.


―Abran paso mortales, dejen pasar a esta sensualidad hecha persona ―Exclamó altanero Soonyoung.


―Y después por que no le doy oportunidad. ―Dijo Minghao en alto mientras negaba.


El comentario de Minghao fue muy oportuno para la ocasión, haciendo que todo el ego de Soonyoun se le fuera a los pies y subiera acompañado de su hermana que lo regañaba por ser un engreído como Jongdae.


―Minki, ¿Podrías llevar Beibei a dormir?


El ahora rubio se acercó a la pequeña de siete años que se encontraba ya en la séptima nube sobre el sofá, no pudo resistir como los mayores, pero por lo menos se quedaría con nosotros para que Tao y Kris tuvieran su tan ansiado tiempo a solas.


―Jimin ,Wonwoo y Yerim...―Eran los últimos, así que se levantaron de dónde se hallaban para dirigirse escaleras arriba a cambiarse.


Mientras los chicos se cambiaban, decidí preparar unas cuantas cosas para picar y poner una película para ver, sin consultarles, decidí poner una de terror, no se lo esperarían para nada.


―Hola, cariño.


Me volteé asustado al escuchar a Jongin, no me esperaba que me sorprendiera el muy bastardo, pero allí estaba, mientras se quitaba la corbata y desordenaba su cabello bien peinado.


Mierda, que no hagas eso, moreno estúpido, me calientas.


―Me mentiste, al final no volviste, bastardo infeliz. ―Me di la vuelta ignorándolo por completo. ¿Qué se creía? ¡Me mintió! Se largó y no volvió, de no ser por los chicos hubiera estado solo todo el puto día, ya que el señor Kim no se dignó a aparecer el muy puto hijo de Jaejoong.


―Pero muñeco... Surgió algo en la empresa de mamá, por eso no pude volver. ―De un momento a otro ya lo tenía en frente, haciendo un puchero y ojitos de cachorro para que cediera, pero no lo haría, claro que no:― Además, ya le conté a mamá del bebé, se puso muy feliz con saber que estamos esperando nuevamente un bebé...


― ¿Qué bebé? ―Observé a Taemin en el marco de la estancia, ya cambiado y con el entrecejo fruncido. Oh mierda, se me olvido contarles a los chicos, creo que juntarme con Yixing todos estos años ya está haciendo efecto.


Confundido, Jongin me preguntó:― ¿No les dijiste, Kyung?


Avergonzado y nervioso, respondí:― Lo olvidé. ―Y es nunca olvido algo tan importante como esto, pero lo hice. Aunque no es muy tarde para contarlo.


― ¿Decir qué cosa? ―Y ahora se sumaba Eunhee a la conversación.


Emocionado, Jongin me soltó para ir frente a nuestros hijos:―Campeón, princesa... Van a tener un hermanito o hermanita dentro de poco.


Eunhee quedó sin habla, mientras que Taemin frunció el ceño en un notable enojo, no entiendo sus actitudes infantiles, no es cómo que ellos fueran nuestros padres y nosotros los adolescentes.


― ¿Es que acaso no piensas en la salud de mamá? Si te das cuenta, mamá ya no tiene veinte putos años, puede correr riesgo en este embarazo al igual que el bebé, papá.


Jongin se quedó callado al escuchar el diálogo, sí bien, Taemin no estaba celoso, sino que estaba preocupado, al igual que yo el día de ayer al recibir la noticia.


― ¿No estás celoso? ―Preguntó con miedo Jongin.


―Un poco, pero piensa en la salud de ambos, puede que el bebé venga con problemas, ¡Incluso mamá puede sufrir de preeclamsia! Podríamos perderlos papá. ―Soltó mi mocoso con preocupación.


―Todo saldrá bien, hijo, lo sé. ―Dijo con total seguridad Jongin, mientras posaba sus manos sobre mi vientre. Pero me preocupe al no escuchar hablar a Eunhee en todo este tiempo.


Me acerqué a ella y dije:―Cariño, ¿Estás bi...?


― ¡No quiero que nazca! ―Me quedé mudo al escuchar a mi hija decir eso, fue como si me hubieran dado un golpe en las bolas, así de doloroso fue para mí:― Ahora por tu culpa ya no seré la bebé de papi, ¡Ojalá se mueran! ―Y huyó.


― ¡Kim Eunhee! ―Gritó Jongin enfadado.


― ¡Eunhee!


Después de que Taemin gritara enojado a su hermana, me largué a llorar, pensando en el por qué de su actitud. Sí bien, apenas supimos de que esperábamos una niña, Jongin la consintió desde antes de nacer. Pero al momento de nacer, ambos fueron muy unidos, como lo éramos y seguimos siendo con Taemin, pero lo de Eunhee empeoró con el tiempo. No me dejaba ni siquiera darle un beso a Jongin porque ella se ponía a llorar o hacer berrinches, cosas que no eran justificadas en su comportamiento. Cuando ella cumplió los cinco años, Jongin ni siquiera podía dormir conmigo porque ella hacía cualquier cosa para llamar la atención.


Peleamos bastante en ese entonces por ella, distanciándonos bastante, incluso estuvimos a punto de divorciarnos, pero no lo hicimos, porque Jongin luego se dio cuenta del error que estaba cometiendo con Eunhee, pero solo le duró un tiempo, ya que volvió a consentirla.


―Mami...


Intenté secar mis lágrimas al escuchar a Taemin regresar a la cocina, pero no hubo caso, ya que un sollozo lastimero salió de mis labios, preocupando a mi hijo. Taemin no dijo nada, pero me abrazó mientras acariciaba mi espalda y me desahogaba en su hombro, viendo a Jongin ingresar en la cocina preocupado por mi estado.


―Esto es mi culpa Kyung, la consentí mucho...


―Papá, ¿Por qué mejor no te llevas a mamá a descansar? Creo que le haría bien dormir un poco, no le hacen bien este tipo de emociones a él ni a mi hermano. ―Dijo Taemin mientras se alejaba y secaba mis lágrimas para dedicarme una de sus escasas sonrisas, dándole indicaciones a su padre como si fuera mayor que él.


―Sí, tienes razón hijo.


―Mami, yo hablaré con esa pequeña mocosa consentida con complejo de princesa, ¿Está bien? Así que no te amargues, solo preocúpate en estar bien por mi hermano. ―Con sus pulgares secó mis lágrimas para luego darme un último abrazo y entregarme a los brazos de Jongin, quién me recibió apenado a la vez que se encontraba preocupado por mi actual estado.


Creo que con este embarazo las cosas serán un tanto difíciles, aunque no creo que sea como cuando quedé esperando a Taemin.


Jongin me sacó de la cocina para ir en dirección a nuestra habitación, pero al ir a las escaleras, encontramos a todos nuestros sobrinos con cara de preocupación mientras me miraban.


―Tío Kyung, ya todos sabemos como es Eunhee, es caprichosa y mimada, así que creo que deberías ignorarla. ―Dijo Jungkook, haciendo que todos sus primos asintieran ante lo dicho por él:―Ahora, ¿Qué te parece si vemos esa película que nos prometiste?


Un "Sí tío, por favor." se escuchó a coro por parte de los chicos, incluso de la pequeña Beibei que venía bostezando en dirección a los brazos de Minki, quién gustoso la recibió para luego bajar de la escalera, seguido por todos en dirección a la sala.


― ¿Qué dices si vamos con los chicos y te olvidas de lo que paso? ―Me dijo Jongin mientras me daba un abrazo reconfortante.


No fue necesario articular una palabra, solo con un asentimiento nos dirigimos al sofá a disfrutar de la noche con nuestros sobrinos.


El Kyungsoo del futuro podría preocuparse de lo que pasará mañana, hoy voy a disfrutar la velada.





Después de la noche de películas con los chicos, todos nos fuimos a dormir y a la mañana siguiente aparecieron todos en busca de sus hijos, claramente la bola de flojos en vez de irse y desayunar en sus casas, decidieron quedarse aquí y comer todos, debo decir que no es fácil cocinar para veintinueve personas. No, claro que no lo fue y por esa razón obligué a que ellos cocinaran, pero tampoco lo hicieron, así que optaron por lo fácil, que claramente fue llamar a una tienda y que vinieran a dejar los pedidos.


Luego de que todos comimos (excepto Eunhee, que no quiso bajar), lo más extraño fue que Tao salió corriendo y detrás de él salió Kris persiguiéndolo para luego escuchar la risa de Minki diciéndole a su hermana que tendrían un hermanito.


¡Claramente me sorprendí!


Y por esa razón, luego de correrlos a todos, me encuentro con Tao en el jardín, escuchando su vergonzosa noche junto al amor de su vida, padre de sus hijos, el único que se la ha metido.


Ustedes me entienden.


―Arruiné nuestra noche Kyungsoo, ni siquiera puedo mirar a mi FanFan a la cara por la vergüenza.


Estaba aguantando la risa, se los juro que lo hacía, pero en cualquier momento se me escaparía la risa que tenía guardada.


―Pero, ¿Qué hiciste? ―Me mordí el labio para que la sonrisa no surcara mi rostro y Tao la viese, pero me era muy díficil.


―Lo estaba montando cuando...―Me acerqué más a él ya que se quedó callado.


―¿Cuándo...?


Sus mejillas se tornaban cada vez más rojas:―Justo cuando...


―¿Sí...?


―Le vomité encima...―Tao me miró, yo lo miré, me volvió a mirar y luego... Me reí.


― ¡Jajajajaja! ¡¿Cómo mierda es posible?! ¡Mientras follaban le vomitaste! ―No podía parar de reír histéricamente ante su situación, la desgracia de los demás con sus parejas me divierte de vez en cuando.


― ¡No te rías, Kyungsoo!―Tao hizo un mini berrinche, no paré por eso, si no porque ya tenía los ojos llenos de lágrimas a causa de la vergüenza, obviamente era culpa de las hormonas que se aglomeraban en su cuerpo a causa del embarazo, por que el verdadero Tao, como ya lo conocemos, no se avergonzaría de decir cómo es que le hicieron una mamada, o claro que no.


―Lo siento, es que nunca escuché algo como eso. ―Quité una lagrimilla que se me había escapado a causa del ataque de risa que me había dado.


―Aún así no es gracioso, Kyung. ―Se cruzo de brazos haciendo un puchero mientras me ignoraba.


―Bueno, admítelo que si lo es, además, ¿Cuántos meses dijiste que tenías?


―Tengo nueve semanas, Kyung. ―Se puso a jugar con su tarta con tal de no mirarme.


Mocoso berrinchudo, deberías respetarme, soy mayor que tú.


―Tks, yo te gano, tengo trece semanas. ―Y fue en ese momento en el que levanto la mirada sorprendido y sin habla.


Creo que todos quedarán de esa manera al contarles.