Pity Party (One-Shot)
Un día normal en el reino de Fiore, en la ciudad de Magnolia… o tan normal como puede ser un lugar cuando hay un integrante de Fairy Tail cerca.
El gremio estallaba entre platicas y risas, peleas y discusiones. Y es que no era un día como cualquier otro, de hecho, todos los integrantes del gremio estaban festejando a su querida Mirajane.
Durante la mañana, los hermanos menores Strauss se llevaron a su hermana mayor para festejar su cumpleaños por adelantado en “un día de relajación”, aunque esto era más una excusa para sacarla del gremio y que el resto organizara su fiesta
Fairy Tail siempre ha sido reconocido por sus grandes fiestas, incluso entre sus propios integrantes, las fiestas de cumpleaños sorpresa, realmente no eran tan “sorpresa” pero aun así se esforzaban por hacerlas memorables.
Todos seguían bebiendo, riendo, bailando… peleando.
La festejada esta felizmente consumiendo más alcohol de lo que está acostumbrada, pero es su fiesta, así que ¡Qué más da!
- ¡Quiero abrir mis regalos!
Gritaba felizmente deslizándose hasta la mesa llena de regalos (La única mesa que permanecía intacta de todo el gremio).
- ¡Mira-nee! ¡Ten cuidado!
La menor de las Strauss tiró de su hermana, a quien casi le impacta una silla.
- ¡Pero quiero abrir mis regalos!
Lloriqueo tratando de zafarse del agarre de Lissana.
- Tranquila los veremos.- Erza se acercó colocando su mano en el hombro de la peli blanca.- Pero antes ¡Oigan ustedes!
Grito hacia donde se desarrollaba la pelea actual.
- ¡Dejen de pelear!
Al final, Mira terminó abriendo sus regalos con algunas de las chicas a su alrededor, fue divertido, algunos regalos eran fáciles saber quien los había dado.
- Oww ¡Pero si soy yo!
Mira mostró a las chicas un peluche de ella misma con su vestido usual.
- Este regalo es de, hmmm ¡Oh ya se! Es tuyo Juvia ¿Cierto?
Se giró para ver a la peli azul a su lado. Quien realmente no estaba prestando tanta atención ya que veía a su amado a la distancia teniendo una competencia de bebidas con algunos de los chicos.
- ¿Eh? Perdón Mira-san, Juvia no te escucho.
Soltaron una risita, eso es típico de Juvia.
- Preguntaba ¿Si este regalo es tuyo?
- ¡Oh! ¡Si! ¿Te gusta?
- ¡Me encanta! Lissana tiene el suyo en su cama, creo que también lo pondré en la mía.
La chica le sonrió con cariño. La peli blanca colocó su regalo de vuelta en la caja.
Casi de madrugada, mientras algunos se quedaban dormidos en lugares al azar en el gremio, otros ya se iban yendo a sus casas.
- Rival de amor ¿Esta bien si Juvia te acompaña? Va a pasar a casa de Gajeel-kun a tomar unas cosas.
- Ya te dije que no soy tu rival.- Lucy bostezo.
Realmente tiene sueño ahora. Iba a irse más temprano, pero se entretuvo con Mira abriendo los regalos y había bebido más de la cuenta.
- Está bien, vamos- le contesto caminando tambaleante a la salida.
La verdad Juvia no tenía que pasar a casa de Gajeel, pero vio la manera en que se tambaleaba la rubia, no iba a dejar que la chica se fuera de esta manera sola a su casa; ella no se encuentra realmente borracha, con su cuerpo de agua puede procesar el alcohol rápidamente cuando quiere.
Y Natsu no se ve por ningún lado, así que no podía pedirle que acompañara a Lucy a su casa.
Ambas magas se fueron juntas, platicando en el camino sobre la recién terminada fiesta.
- Fue bastante complicado para mi encontrar un buen regalo para Mira, al final tuve que preguntarle a Lissana que podría regalarle.
- Juvia cree que cualquier cosa que le hubiese dado, le encantaría.
- Probablemente.- suspiro feliz.- Es lo que amo de Fairy Tail, siempre hay amor en todos lados.
Lucy se rió por su propio comentario.
- Aunque tus regalos siempre son los mejores ¿Sabes?.
- ¿De verdad lo cree Lucy-san?
- ¡Si! ¡Además! ¡Tus muñecas de peluche son adorables! A todos nos encantan.
Sonrió la rubia, recordando a su “yo” muñeca, que recibió de cumpleaños, antes de que el gremio se disolviera.
La maga de agua miro al suelo sonrojada.
- J-Juvia le agradece por eso.
- ¿Siempre las haces con anticipación? No puedo imaginarme que las hagas días antes de la fecha.
- Bueno, Juvia se tarda ¿Una semana? En hacer que las muñecas queden bien, sobre todo si Juvia quiere prestarle atención a los detalles. Así que suele hacerlas, por lo menos, unos meses antes. Juvia ya tenía hecha la muñeca de Mira-san, solo que no pudo dársela el año pasado porque el gremio se disolvió.
- Es cierto…- recordó con tristeza.- ¿Ya les regalaste a todos una? ¿No?
- Bueno, aún hay algunas personas a las que Juvia no les ha dado su muñeca, la verdad ella está esperando a que sean sus cumpleaños.
En ese momento, llegaron al edificio de Lucy.
- Bueno aquí nos separamos. - dijo la maga celestial señalando su cuarto.
- ¡Si! Nos vemos mañana, rival de amor.
- ¡Que no lo soy!
Grito Lucy juntando las palabras sin darse cuenta. Se despidió de Juvia que se alejaba asegurándose que la rubia entrara a su edificio.
Apenas entrando a su departamento, recordó la pequeña conversación que tuvo con Juvia, se dirigió a una de sus repisas y tomó la muñeca de la que hablaban; siempre le sorprendida la atención a los detalles que le prestaba su amiga, la suya tiene incluso sus llaves tejidas y los bordes cosidos de la ropa.
- Quisiera saber hacer estás cosas, así podría regalarle algo parecido en su cumpleaños, aunque probablemente cualquier cosa que tenga la cara de Gray le encante.
Se rió para sí misma, dejando la muñeca de nuevo en la repisa.
Entonces se congeló.
Nadie en el gremio había hecho una gran fiesta para Juvia en todos estos años ¿Cómo era eso posible? ¿Se les había pasado? No, ni siquiera puede recordar la fecha.
- ¡Hey, Lucy! -grito Natsu que se encontraba sobre el borde de la ventana, entrando con Happy en su hombro.- ¡Vamos a dormir aquí!
- ¡Natsu! - gritó en tono preocupado corriendo hacia el chico, y jalandolo de su bufanda. Poco le importó que este acabara de colarse en su apartamento y se auto invitara a dormir, como siempre.
- ¿Ahora que te sucede Luce!
- ¡Es Lucy!
- Lucy está actuando raro otra vez Natsu. - bostezo el gato azul sentándose en la cama de la rubia.
Había sido una noche larga, solo quería acostarse en la cama de Lucy y dormir.
- ¡Tú no hables! ¡Acabo de darme cuenta de algo!
- ¿Eh? ¿De qué cosa? - preguntó él peli rosa causalmente sentándose en la cama de su amiga.
- Jamás hemos festejado el cumpleaños de Juvia.
- Eso no es cierto, lo festejamos…- el chico se quedó pensando un momento solo para darse cuenta de que la chica tenía razón. - ¡Es cierto, jamás le hemos hecho una fiesta! ¿Cómo es posible?
- Es lo mismo que me pregunto. - Lucy se sentó en la silla de su escritorio abatida.
Todos saben que Juvia es una persona muy sensible, todos pensarían que si esto pasara Juvia habría hecho un drama o por lo menos hubiese cambiado su estado de ánimo, y no pasó solo una vez, sino ¡Dos veces!, o bien tres, si cuentan el año en que el gremio se separó, eso sin contar los años en Tenrou.
- Ahora me siento terrible, ni siquiera puedo recordar la fecha.
La rubia suspiro.
- Yo tampoco ¿Aunque sea alguna vez lo mencionó? - pregunto el peli rosa tratando de recordar.
- Natsu, deja de pensar así o se te va a derretir el cerebro. - comentó Happy viendo a su amigo esforzándose por recordar.
- ¡Oye! - le grito molesto a su amigo azul al darse cuenta de que básicamente lo insultó.
Antes de que fueran a iniciar una pelea en SU apartamento, Lucy les tiró una de sus sandalias a cada uno.
- ¡Ya cálmense! No creo que sea momento para esto.
- ¡Pero el inicio! .- grito Natsu señalando al Exceed.
- Solo me preocupo por ti, si hubieses seguido así, probablemente te hubieras enfermado.
- ¡Hijo de- ¡
Fue interrumpido, esta vez por un libro que le dio en la cabeza.
- Ya les dije que no es momento.
- Si realmente queremos saber cuando es el cumpleaños de Juvia solo hay que preguntar a Gajeel.- dijo Happy alzando la pata.
- ¿La cabeza de lata? -Pregunto Natsu sobándose la cabeza.
- ¡Claro! Él es el más cercano a Juvia, son casi como hermanos, tal vez incluso Lily lo sepa, ya que están juntos todo el tiempo.
- ¡Happy eres un genio!
Lucy sostuvo al Exceed en sus brazos antes de abrazarlo fuertemente en su pecho.
- ¡Oye! No es justo ¡Yo recibo un golpe! ¿Y él un abrazo?
- Estassss celossso. - dijo Happy divertido.
- Bueno, al menos Happy fue de ayuda. Como sea, mañana le preguntaré a Gajeel sobre eso, ahora estoy muy cansada. Esta vez le celebraremos su cumpleaños a Juvia y la compensaremos por haberlo olvidado los años anteriores. Y ahora…-. Tomó la primera cosa que estuvo a su alcance. - ¡Ustedes dos! ¡Largo de aquí!
✩✩✩✩✩✩
Al día siguiente Lucy llegó al gremio buscando al Dragon Slayer del hierro, pero no lo encontró.
Se acercó a Levy, quien platicaba con Jet y Droy, tal vez ella sabría algo.
- ¡Hola Levy! ¡Hola chicos!
- Buen día Lucy-chan.- le respondió su amiga haciéndose a un lado para que se sentara.
- Hey Lucy.- saludaron ambos chicos a la vez.
- Oye Levy ¿Sabes dónde está Gajeel?
- El se fue de misión con Juvia y Lily ¿Porque?
Pregunto curiosa, no era común que su mejor amiga buscara a su novio.
- Bueno, quería preguntarle algo…¡Oh! Tal vez tu sepas ¿Sabes cuándo es el cumpleaños de Juvia?
- ¿El cumpleaños de Juvia?- la peli azul cerró los ojos tratando de recordar pero nada se le vino a la mente.- La verdad es que no lo sé.
Respondió desconcertada.
- ¿Ustedes saben? .- les preguntó Levy a los chicos.
Pero ellos estaban igual que ella, trataban de recordar pero nada se les venía a la mente.
- No tengo idea.- dijo Droy.
- Oye jamás le hemos hecho una fiesta ¿Cierto?.- pregunto un poco asustado Jet.
Ambos pasan bastante tiempo en el gremio, por lo que han presenciado de primera mano lo que pasa cuando Juvia está bastante emocional, no pueden ni contar las veces que por una u otra razón el gremio terminó inundado por las lágrimas de la maga de agua.
Lucy suspiro.
- Pensaba preguntarle a Gajeel cuando es el cumpleaños de Juvia, me siento culpable por no saberlo, ella siempre se acuerda de los cumpleaños de todos y de darnos regalos increíbles, y nosotros ni siquiera podemos recordar la fecha.
Levy miró sus propias manos con culpa.
Ella también se siente mal por no saberlo, dada la relación que tienen su novio y ella, Juvia es básicamente su nuera, ella siempre le ayudó a entender a Gajeel, siempre estuvo para apoyarla con sus sentimientos por el Dragon Slayer.
Y con su embarazo ella ha sido una salvación cuando se siente sin energía para hacer algo; incluso entre ella y Gajeel tienen la broma de que Juvia es la “esposa” de ambos, la maga de agua va seguido a la casa a dejarles comida o limpiar el lugar cada que puede. Por que, sinceramente, ambos son un desorden; ella se enfrasca en sus libros e investigaciones y Gajeel no es el rey del orden exactamente, por no mencionar que ambos no son grandes expertos en la cocina, pueden salvarse preparando lo básico, pero cuando llega Juvia con una verdadera comida es una bendición para ambos.
- Oye.
Levy levantó la vista mirando a la rubia.
- Yo también me siento terrible, pero, tal vez podamos hacerle algo ¿No?
Trató de animar a su amiga, parecía sentirse tan culpable como ella.
- ¿Comó que?
- Bueno ¿Una fiesta sorpresa? Es decir, no sabemos cuándo cumple años, pero tal vez podamos hacerle una para compensarla por los años anteriores. Sería ¿Como tres fiestas en una?
- ¿Una fiesta? ¿Para quién?
Erza se acercó al grupo al ver desde la barra que el estado de Levy había decaído.
- Para Juvia.
- ¿Una fiesta para Juvia? ¿Por qué?
- Bueno, al parecer jamás le hemos festejado su cumpleaños, apenas nos dimos cuenta de eso.- explicó Jet.
Erza estaba a punto de decirles que eso no es verdad, pero se quedó en blanco unos segundos antes de gritar:
- ¡Mierda! ¡Es cierto!
Todos sintieron que un escalofrío recorrió su espalda cuando escucharon a Erza maldecir, eso no es usual en ella.
- ¡Ja! ¡Ja! Dijiste una mala palabra eso es-
Natsu había aparecido para burlarse de la peli roja, pero este fue lanzado por el aire por un puñetazo de esta.
- No es momento para eso Natsu.- Titania suspiro.- No puedo creer que lo olvidaramos ¿Cuándo es su cumpleaños?
Preguntó a Lucy.
Esta se encogió de hombros incomoda.
- Ninguno tiene idea, quería preguntarle a Gajeel, pero al parecer él salió de misión con Juvia hoy.
Para este punto de la conversación, después de escuchar a Erza maldecir, todos los presentes en el gremio estaban prestando atención a la conversación.
- Deben regresar en un par de días. Tal vez podamos hacerle una fiesta sorpresa durante ese tiempo.
Sugirió Mirajane que se acercó con su hermana. La mayor se veía agotada por la fiesta de ayer, pero aun así se había presentado temprano a trabajar como siempre.
- ¿No sería mejor esperar a saber el día de su cumpleaños?
Pregunto Wendy.
- Bueno, creo que solo Gajeel lo sabe y no está. Además, si aún no ha sido su cumpleaños, serán como dos fiestas en un año ¡Eso sería maravilloso!
Exclamó la menor de las Strauss.
Todos comenzaron a murmurar entre ellos tratando de pensar en alguna idea para la fiesta.
- Oigan ¿Dónde está Gray?
Pregunto la peli roja observado alrededor buscando al chico.
Gray estaba fuera del gremio simplemente recargado cerca de la puerta, la conversación que sus nakamas estaban teniendo le puso incómodo, él había vivido un año, o bien, por lo menos seis meses con ella, y en todo ese tiempo jamás le preguntó algo como eso, pero ella siempre era la primera en felicitarlo por cualquier cosa.
Él sabe que ha sido un imbécil con ella varias veces, cualquiera puede decirlo, y ha tratado de corregirlo, incluso comenzó a tomarse más en serio los sentimientos de la chica, pero esto sigue siendo algo nuevo para él, y lo aterra.
Pero toda esta situación lo está frustrando ¿Como no se dio cuenta que nunca festejaron el cumpleaños de Juvia? Conociéndola, este sería el tipo de celebración que le encanta, sobre todo si lo involucra a él o al resto del gremio ¿Porque jamás había dicho algo?
Gray suspiró.
- ¿Estás bien?
El mago de hielo se giró para ver a Erza saliendo del gremio.
- Todos están planeando la fiesta sorpresa de Juvia, pensé que te interesaría.
- Perdón, pensé que después irían a preguntarme a mí si sabía cuándo cumple años.
- Dejame adivinar ¿Tampoco lo sabes?
No hizo falta una respuesta, su mirada lo dijo todo.
- Entonces es momento de corregirlo.- dijo la peli roja más animada.- Estoy segura que Juvia apreciará que hagas esto por ella.
- Es una manera de decirlo.- contestó divertido, ya podía imaginarse a Juvia haciendo y diciendo sus locuras.- Está bien, veamos qué tienen en mente.
✩✩✩✩✩✩
Durante el resto de la tarde empezaron a planear cómo sería la fiesta, para el día de mañana empezarían la preparación y el tercero cada uno lo usaría para encontrar un buen regalo.
En un principio pensaron en hacerlo de alguna temática, algunos sugirieron que fuese “Temática de Gray-sama”, al final se descartó después de varias protestas de Gray. Otros sugirieron que fuese con la temática del océano o de alguno de sus libros favoritos. Pero nada les terminaba de convencer, descartaron la idea.
Al final, sería algo más simple, sobre todo porque no tenían tanto tiempo. La decoración sería azul, gris y blanco, el pastel sería enorme, una gran pancarta y comprarían un libro donde cada uno escribiría algo, incluso buscarían algunas fotos para ponerlas en el libro.
Se dividieron las tareas. Y al día siguiente empezaron a preparar todo.
Muchos estaban preocupados porque Erza estaba siendo mortalmente exigente, parecía realmente dispuesta a que todo saliera perfecto.
Gray caminaba sin rumbo entre las tiendas de Magnolia, en un principio iba a ayudar en la preparación de la fiesta, pero Erza lo saco a patadas diciéndole que tenía que encontrar el regalo “perfecto” para la maga de agua, literalmente le dijo que SU regalo tiene que ser perfecto. Una parte de él está aliviado de no tener que quedarse en el gremio, Erza está bastante intensa, por otro lado…
Se detuvo frente a una tienda de sombreros, ese sería un buen regalo ¿Cierto? Ella ama los sombreros, pero… no sería el regalo perfecto, además de que ella fabrica los suyos propios.
Este iba a ser un largo día.
Lucy y Levy caminaban juntas. Una bella puesta de sol caía sobre Magnolia, pintando todo de un pacifico naranja.
- Estoy agotada, no es justo que Gray no ayudará en preparar todo.
La maga estelar se estiró mirando a su amiga que lucía pensativa.
- ¿Estás bien?
- Si, es solo que no puedo pensar en un buen regalo. Realmente quiero darle algo que compense los años anteriores.
Ambas suspiraron.
- Yo pensaba regalarle algo para el té, se que le encanta.
Levy asintió. Ella no era muy fan del té, es más del café, pero es cierto que a Juvia le encanta, la maga de agua muchas veces la había invitado a tomar el té y muchas veces se negó.
La maga de escritura sonrió con cariño. Ahora con el embarazo ha tenido que dejar varias cosas, entre esas, su preciado café, un día le contó a Juvia sobre cuánto deseaba tomar una gran taza de café, y al día siguiente Juvia apareció en casa de Gajeel con un té extremadamente fuerte que decia tenia un sabor parecido al café ¡Y era cierto! Su sabor es bastante parecido y ha logrado calmar sus ansias por la bebida marrón.
- ¿Sabes? Juvia me contó que en el centro hay una tienda de tés, deberíamos ir mañana para buscar un buen regalo. Incluso podríamos preguntar a la persona de la tienda que suele comprar Juvia, estoy segura de que es un cliente recurrente.
La rubia asintió entusiasmada con la idea.
- ¡Me parece bien! Solo espero que a los demás no se les ocurra la misma idea.
Cana estaba discutiendo con el señor de la tienda de vino.
- ¡Pero si lo tenía! ¡Recuerdo haberlo comprado aquí!
-Ya le dije. Ya no lo vendemos desde hace meses, no era un producto muy popular y dejamos de pedirlo.
La chica suspiro frustrada. Ya tenía una idea de que regalarle a Juvia, la chica no era mucho de alcohol, lo único que llegaba a disfrutar era el sake y un vino afrutado que le dio a probar alguna vez; incluso la maga de agua le había regalado una botella de ese vino en su cumpleaños para que pudieran compartirlo, y así disfrutar de beber con ella.
Fue un lindo detalle en opinión de Cana, comprar algo que sabia que les gustaba a ambas para poder pasar tiempo juntas con su pasatiempo favorito. Hasta donde ella sabía, este era el único lugar que vendía esa clase de vino, ahora tendrá que pensar en otro tipo de regalo para la peli azul.
- Lamento decepcionarla .- el señor miró preocupado a la chica.- Sabe, no suele ser un vino del gusto de todos, pero si tanto lo quiere, puede tratar en la otra ciudad, tengo un conocido allí, se que sigue pidiéndolo a pesar de no ser tan popular.
- ¿De verdad!
El señor asintió, con una sonrisa nerviosa por el ánimo de la morena.
- Claro, puedo llamar y preguntar. Si lo tiene, le daré la dirección de su local.
- ¡Por favor hágalo!
El Equipo del Trueno camina hacia el hogar de su líder, todos conversaban sobre la fiesta que se daría en dos días.
- ¿Una muñeca? No te ofendas, pero dudo mucho que siga jugando con esas cosas.
Evergreen veía con duda a su amigo que parecía realmente convencido de que regalarle una muñeca era un buen regalo.
- ¡Oh créeme! Le encantará, ella me ha ayudado con mis bebes varias veces, y me ha ayudado a remendar la ropa de las muñecas antiguas que colecciono, se que le parecen lindas. Incluso trataré de encontrar una que tenga el pelo azul.
- No juzgues el regalo de Bixlow. La intención es lo que cuenta al final.- dijo Feed, con voz tranquila.
- Bueno ¿Y tú qué piensas darle?
- Un libro de poesía romántica.
Evergreen tarareo de acuerdo, eso sí suena como algo que le gustaría.
- ¿Qué hay de ti, Laxus?
Preguntó el mago de runas a su líder con voz animada.
- Probablemente cualquier cosa con la cara de Gray estampada le guste.
Aunque trato de sonar serio, se podía escuchar la burla en su voz.
- ¡Oye! No es justo. Probablemente habrá quienes le den cosas así, debes esforzarte, se lo debemos por haber olvidado su cumpleaños todo este tiempo.
El líder equipo resoplo, puede que tuviesen razón, pero no había convivido tanto tiempo con ella para saber que le gustaría, su mayor interacción había sido en los Grandes Juego Magicos. Aunque… un pequeño recuerdo llegó a su mente.
“- Juvia no puede creer que tenga que salir en traje de baño.
La peli azul se movía nerviosa, pronto anunciarán la siguiente competencia, aunque ninguno entendía porque estaba en traje de baño, la chica no había encontrado a Gajeel y le pidió que le pusiese bloqueador en la espalda porque no alcanzaba.
- ¿Qué tiene? Estoy seguro que antes has salido así.- dijo Laxus.
- Pero en la playa. Esto es diferente Juvia nunca ha peleado en, bueno, tan poca ropa, además Juvia se tuvo que poner un montón de bloqueador.
- Entonces es una pelea en trajes de baño.- afirmó.- Se puede notar que quienes organizaron todo esto fueron hombres ¿A quien más se le ocurriría algo así?
- Al menos Juvia podrá mostrarle este traje de baño a Gray-sama.- murmuró feliz.- Juvia nunca sabe qué elegir para estas cosas. Juvia quería mostrárselo en una ocasión especial, pero supone que así está bien.
- ¿No sabes elegir un traje de baño?-se burló.
- Es que a Juvia le da mucha pena, pero no está tan mal ¿Cierto!
Pregunto mortificada.
- Nah, se te ve bien.
- ¡Muchas gracias Laxus-san!”
- Ever.
- ¿Si?
- ¿Sabrás qué talla es?
Para el día siguiente, casi no había gente en el gremio, la mayoría estaba fuera, buscando un buen regalo para su maga de agua.
Todos estaban entusiasmados por el día de mañana.
✩✩✩✩✩✩
- ¿Nadie sabe a qué hora regresan?
Lissana suspiro cansada, aunque todo estaba listo, Erza los había obligado a llegar temprano, saben que Gajeel y Juvia regresan ese día, pero nadie sabía el momento exacto.
- Tengo mucha hambre.- murmuró Happy, llevaba un gorrito de fiesta azul en su cabeza como muchos otros.- ¿No puedo comer un poquito de la comida?
- Happy tiene razón ¡Estoy hambriento! .- grito Natsu tirándose en la mesa.
- De verdad que no tienen fondo.- les recrimino Lucy.
- No deben tardar mucho. Solo hay que esperar un poco más.
Erza lo decía con tanta seguridad que muchos deciden creerle.
La puerta del gremio comenzó a abrirse. Todos se prepararon para gritar sorpresa al ver que alguien cruzaba el umbral.
- ¡Sorpre-!
Todos se detuvieron, el único que cruzó la puerta fue Gajeel.
- ¡Maldición! ¡Es solo la lata!- grito Natsu con frustración tirando el silbato de fiesta al suelo.
El Dragon Slayer de hierro se quedó quieto en la entrada. Su cara basicamente decia “No tengo ni puta idea de que está pasando”
-… ¿Felicidades? La verdad no tengo idea de quién es la fiesta.
Comentó Gajeel totalmente desconcertado.
- ¡Gajeel! Que bien que llegaste. - dijo Levy tomando la mano del Dragon Slayer.
- Estoy perdido ¿Para quien es la fiesta?
- Es para Juvia.
- Si, nos… nos dimos cuenta de que en todos estos años jamás habíamos festejado su cumpleaños, así que aprovechando que ella no estaba, quisimos hacerle una fiesta sorpresa. – explicaba Lucy nerviosa, sintiéndose mal de nuevo por no haberle festejado antes a su amiga.
- Aunque ahora que estás aquí, puedes unirte ¿Sabes si ya viene para aca? También podrías decirnos cuándo es realmente su cumpleaños, tu debes saberlo ¿no?
Decía Erza acercándose al pequeño grupo que se iba formando alrededor de Gajeel.
Por un momento todos esperaron que Gajeel aceptara la propuesta y solo les molestara por olvidar el cumpleaños de su amiga. Pero lo que dijo nadie lo esperaba.
- No.
- ¿Eh? – Levy se alejó de él algo sorprendida.
Erza se acercó más, con los hombros erguidos para confrontar a su compañero.
- Oye, sé que debe ser horrible que nos hayamos olvidado de su cumpleaños, pero estamos tratando de compensarlo y-
- No es eso, es complicado. - Pasó su mano por su cara como si estuviera frustrado. - Miren no soy quien debería explicarles esto, así que solo les diré, a ella no le gusta celebrar su cumpleaños, así que será mejor que quiten todo, tienen suerte que ella quisiera ir a cambiarse antes de venir al gremio, solo olviden todo esto.
Levy se puso frente a él, tal vez a ella la escucharía.
- Pero Gajeel-
- No, Shrimp, de verdad dejen esto. - dijo calmado, tomando a su novia de los hombros.
- No. - murmuró alguien detrás.
- ¿Qué?
El mago de hielo se abrió paso entre todos hasta llegar frente al chico más alto.
- Ella se merece esto, ella es el tipo de persona que le encantan estas cosas; los regalos, pasar tiempo con sus amigos, la atención, incluso los abrazos, así que vamos a seguir haciendo esto, con o sin tu ayuda.
- ¿Se te congeló el cerebro o no quieres escuchar? Ya lo dije. A ella no le gusta celebrar su cumpleaños. - dijo recalcando cada palabra.
- En ese caso dinos, al menos el porqué. Porque, para ser sincero, no lo entiendo.
- Gray…- murmuró Titania viendo a su amigo, que, sin darse cuenta las marcas de Devil Slayer comenzaron a aparecer en su cuerpo.
Ambos hombres se quedaron viendo fijamente, el ambiente se formó más incómodo de lo que fue cuando Gajeel les dijo que quitaran todo.
Finalmente, el más grande cerró los ojos suspirando. Él realmente no quiere decir nada, sobre todo porque no le corresponde contarlo, pero conociendo a todos, si no es Gray, sería alguien más quien le insistiría en que seguirán con todo esto si no les contaba el porqué.
- Bien.
Se dirigió a una de las mesas del gremio.
- Pero ni siquiera se les ocurra decir algo al respecto, si ella no lo ha contado es por algo. Les diré, pero tienen que empezar a quitar esto, no puede estar tardando tanto en llegar.
- ¿Happy a dónde vas?
Pregunto Natsu viendo a su amigo dirigirse a la salida del gremio, muchos voltearon para ver al Exceed.
- Voy a distraer a Juvia, quitar todo esto va a tomar tiempo y no se si quiero escuchar lo que Gajeel va a decir… y tengo mucha hambre.
Natsu asintió entendiendo a su amigo. Los demás solo vieron cansados al gato , claro que también se iba a comer.
- Bien, solo asegúrate de no hablar de más.- dijo Gajeel.
- ¡Aye!
Exclamó, saliendo del edificio.
La atención de todos los presentes se dirigió de nuevo a Gajeel.
Este solo suspiró acomodándose en su asiento.
- A ella no le gusta hablar del pasado, no solo del tiempo en que estuvo en Phantom Lord, sino, incluso de antes. Ella es huérfana, se que por un tiempo una pareja la adoptó, pero la devolvieron al orfanato al ver que ella causaba la lluvia.
- Eso es horrible. - murmuró Mirajane detrás. - ¿Eso es, aunque sea legal?
- Ni idea. - se encogió de hombros el mago del hierro. - De cualquier forma, a ella la rotaban de orfanato en orfanato por la misma lluvia, sobre todo si el lugar era una tierra de cultivos. En parte es por ello, nunca se quedó el tiempo suficiente para que alguien la festejará, incluso si lo hicieran, en esos lugares no te hacen la gran fiesta.
Una vez ella trató de organizarse su propia fiesta, ella misma hizo las decoraciones y todo, invito a todos los niños en el orfanato, incluso si no iban por ella, lo organizó cerca de la hora de la comida así que al menos abría alguien; pero nadie fue, al parecer todos los niños se organizaron para ni siquiera presentarse, solo estaba ella y una de las cuidadoras que tuvo que dejarla para hacer otras cosas. Me contó, que ese día los dueños del orfanato la regañaron y la encerraron, a ella siempre se le complicó controlar su magia, realmente aprendió a controlarla mejor cuando llego a Phantom, pero ese día, de su enojo y tristeza hizo explotar las tuberías de agua y el lugar se llenó de agua hirviendo. - Gajeel volteo a ver a todos.
Muchos desviaban la mirada o se quedaban sin palabras. Levy se había sentado a su lado, colocando su mano en su rodilla para que continuara.
- Ella siempre trata de desviar el tema cuando alguien intenta hablar sobre ello, no me sorprende que ninguno de ustedes lo supiera. Pero supongo que, a pesar de todo, realmente no le gusta festejarlo porque, en sus palabras, ni siquiera sería su verdadero cumpleaños, el día que “oficialmente” es su cumpleaños es el día en que la encontraron en la playa.
- ¿En la playa?
Preguntó Lucy sorprendida.
- Si. Unos pescadores que tuvieron que detenerse en la costa la encontraron en la orilla, no debería de tener más de un año, pero no había manera de saberlo, de cualquier forma, la llevaron al orfanato. Lo que ella sabe es que hubo una investigación, trataron de averiguar si hubo algún naufragio, si alguien había perdido un bebe, esas cosas, al final no dieron con nada, así que asumieron que ella había sobrevivido al acantilado.
- ¿Qué quieres decir con un acantilado? – pregunto Gray en un tono realmente molesto.
- Gray. - le murmuro Erza como advertencia. - Deja que lo explique.
- En esa ciudad, hay un acantilado donde existe una clase de leyenda sobre una mujer que se suicidó con sus hijos, donde cualquier niño que se pierda allí terminará muriendo y siendo cuidado por la mujer fantasma o algo así. Como sea, por esa leyenda al parecer hubo un tiempo en que las personas que no querían a sus hijos los llevaban al acantilado y los tiraban o abandonaban, al parecer creían que si los niños morían ahí sus espíritus estarían cuidados por la mujer fantasma o una mierda así.
El punto es que fueron bastantes casos, por lo que, terminaron por restringir el acceso al lugar, pero aún se daba uno que otro caso de personas que se colaban y dejaban o tiraban a los niños, y los cuerpos aparecían en esa playa.
Así que asumieron que Juvia fue tirada del acantilado para que muriera pero que de alguna manera había sobrevivido, ella cree que fue el momento en que usó magia por primera vez y que por ello seguía con vida, lo que me parece ridículo porque ni siquiera podía hablar, mucho menos lanzar un hechizo, pero es lo que ella cree, y, de cualquier forma, el hecho de que haya nacido con una magia específica sigue siendo raro.
Gajeel miró hacia Levy que tenía la cabeza baja, el trataba de contarlo de la manera más sencilla posible, pero sabe que no debe ser fácil escucharlo, mucho menos de él.
- No puedo creer que Juvia-san haya pasado por todas esas cosas. Debió haberse sentido terrible al saber que sus propios padres la querían muerta.- murmuró Wendy.
- Si.. es por ello que no le gusta festejar su cumpleaños, como ni siquiera es el verdadero día en que nació siempre dice que no vale la pena festejarlo, aunque supongo que es por todas las malas experiencias que tuvo en ese día, y esas, son al menos las que le pasarón en su infancia. - Gajeel volteo a ver todos en el gremio. - Se que quisieron hacer algo bueno por ella, pero créanme, lo mejor será que dejen esto, ni siquiera deja que yo le de un regalo o algo, se pone bastante depresiva ese día, suele irse de misión para distraerse, a veces, voy con ella solo para evitar que haga algo estúpido o termine herida por distraerse en la misión.
✩✩✩✩✩✩
- Happy-san realmente está disfrutando de estar allí ¿No es verdad?
Pregunto Juvia divertida viendo al gato azul que se encontraba sobre su sombrero en su cabeza.
- Es realmente cómodo y reconfortante.
Contestó retorciéndose en el lugar. Juvia se rio divertida.
- Gracias por ayudarme a pescar Juvia. - agradeció el Exceed. - ¡No sé por qué no lo había pensado antes! ¡Pescar con una maga de agua! ¡Es tan lógico!
- Bueno, Juvia está bastante feliz de ayudar, no puede creer que Natsu-san se haya terminado todo su pescado.
- Que puedo decir, Natsu es un glotón.
La verdad él mismo se había acabado su pescado hace unos días, pero esa fue la mejor idea que se le ocurrió para distraer a la maga de agua, además de calmar su hambre.
- Bueno, Happy-san no se queda atrás.
- ¡Oye!
- Pero es cierto Happy-san. - se rió acariciando la cabeza de su amigo por encima de ella. - Como sea, hay que apurarnos en dejar esto en su casa, Juvia está emocionada por ver a Gray-sama.
- ¡Aye!
Ambos siguieron caminando hasta llegar a la casa en el bosque de Natsu y Happy.
- ¿No cree que Natsu-san se enojara si Juvia entra a su casa sin permiso?
- Pues también es mi casa, y yo digo que no hay problema.
Juvia sonrió, eso de hecho tiene mucha lógica.
- ¡Bien! ¿Dónde quiere Happy-san que deje el pescado?
- En el refrigerador, por favor.
Mientras Juvia guardaba el pescado, Happy subió volando hasta su cuarto.
Busco su lacrima de comunicación y llamó a Mirajane, para decirles que ya iban para allá.
- ¿Hola?
- ¡Hey Mira! ¡Solo quería decir que ya voy de regreso con Juvia!
- Oh, está bien, ya terminamos por aquí.
Happy se quedó un rato viendo a la peli blanca a través de la lacrima.
- Mira ¿Estas bien? Te escuchas triste.
- ¿Eh? Si, no te preocupes ¿Cómo está Juvia?
- Ella está bien, la entretuve yendo a pescar ¡Fue divertido! Con su magia hizo que llovieran pescados, pensé que estaba en el cielo.
Happy tenía expresión de felicidad al decirlo.
Mira se rio ligeramente por el comentario.
- Me imagino.
- Mira
- ¿Sí?
- Lo que les contó Gajeel ¿Fue muy malo?
- Bueno… supongo que puedes decirlo así, fue triste.
Happy se quedó un momento pensativo viendo la lacrima.
- ¿De verdad no podemos festejar su cumpleaños?
- No, creo… es mejor que lo dejemos así.
El Exceed suspiro
Él y Natsu habían pasado el día anterior buscando un buen regalo para la maga de agua. Al final Natsu decidió que secuestrarían a Gray después de la fiesta y lo obligarán a tener una cita con la peli azul. Ambos sabían que lo harían más que nada para molestar a Gray, pero parecía una buena idea.
Molestaban a Gray y Juvia tendría su regalo. Dos pájaros de un tiro.
- Bueno, ya vamos para allá.
- ¡Si! Bye, bye.
El gato apagó la lacrima y la colocó en su lugar, y por su lugar es que realmente la botó en un lugar al azar de la habitación.
Bajo hacia la cocina, encontrando a Juvia terminando de guardar todo el pescado.
- Happy-san, Juvia no quiere sonar grosera, pero ¿No creen que deberían limpiar este lugar? Está, algo, bueno…
- ¿Ehh? Pero sí está bastante limpio, aunque sí es cierto que la vez que Lucy vino a limpiar se veía más limpio.
- ¿Y cuánto tiempo fue de eso?
- ¡Mucho!
Juvia suspiro.
- Como sea, vamos al gremio.
- ¡Aye! ¡Oh, pero antes! - Happy se acercó a una de las alacenas y comenzó a sacar cosas hasta encontrar algo. - ¡Para ti! ¡Como-! Emm, agradecimiento por ayudarme a pescar.
Juvia tomó la caja que Happy le ofrecía, eran unos chocolates, la caja incluso aún estaba envuelta en plástico, así que ni siquiera había sido abierta.
- No es necesario, Happy-san, Juvia está feliz de ayudar.
- ¡Insisto! Además, si no te los come tu. Lo hará Natsu, y no quieres saber como se pone cuando come chocolate.
Juvia miro la caja con cariño.
- Juvia no está acostumbrada a recibir regalos… ¡Muchas gracias!
Exclamó feliz abrazando al Exceed.
- ¡Si, pero no me apastles!
Después de eso ambos fueron al gremio, durante todo el camino, Juvia se la pasó murmurando sobre lo entusiasmada que estaba por ver a su Gray-sama después de tres días.
Cuando finalmente llegaron el gremio estaba como siempre, tal vez, extrañamente, un poco más callado de lo usual; Juvia comenzó a buscar a Gray, ignorando las miradas que algunos le enviaban.
- Hola, Gajeel-kun, Levy-san. - se acercó hacia ellos.
Mientras él bebía, Levy leía recargada sobre él.
- ¿De casualidad saben dónde está Gray-sama?
- ¿El Stripper? Se fue hace rato.
- ¿Qué? ¿De verdad? Owww, Juvia quería saludarlo, pero Juvia se entretuvo pescando con Happy-san.
- ¿Happy te pidió que pescaras con él? - preguntó la maga de escritura.
- Si. Incluso le dio a Juvia esta caja de chocolates por ayudarlo.
Dijo mostrando felizmente dicha caja.
- ¿Quieren uno? - preguntó abriendo la caja.
- Nah. Así estoy bien.
- Muchas gracias Juvia, pero, no tengo antojo.
Juvia frunció un poco el ceño. Usualmente Gajeel no se negaría, o terminaría por quitarle sus dulces solo para molestarla, y está segura de que a Levy le gusta el chocolate, pero está embarazada, así que, probablemente no tiene antojo de esto ahora.
La maga de agua decidió dejarlo pasar y comer algo de sus chocolates.
Happy se había acercado a la barra donde estaba Natsu y Lucy hablando con Mira.
- Este sitio se ve como si no hubiéramos hecho nada. - mencionó el Exceed sentándose en la barra.
- Si, tuvimos que quitar todo bastante rápido.
Dijo la peli blanca con voz triste.
- Oye ¿Tú le diste esos chocolates a Juvia?
Pregunto Natsu viendo a su compañera comerlos felizmente.
- Si.
- No se supone que le dieras nada. - dijo Lucy mirando al gato. - ¿No se te salió lo de la fiesta sorpresa? ¿Cierto?
- ¡Por supuesto que no! Le dije que eran por ayudarme a pescar.
- ¿Pescar?
Preguntaron Natsu y Lucy a la vez.
- Si, cuando Mira me dijo que lo que Gajeel les contó fue triste, me sentí mal por ella, y quería darle algo. Un regalo como agradecimiento fue lo primero que se me ocurrió, además es el tipo de cosas que ella hace.
- Bueno, es cierto que ella siempre suele ayudar en lo que puede o solo dar regalos porque sí, sobre todo a Gray.
Mencionó Mira recordando todas esas veces que Juvia se quedaba a ayudarla o daba todos esos regalos al mago de hielo y a otros de sus compañeros (aunque claro, estos solían ser más pequeños detalles que las cosas que le daba a Gray).
- ¡Exacto! Pero ella no lo aceptaría sólo porque sí, así que aproveche el momento.
Dijo Happy mostrándose orgulloso de su idea.
- Sabes, esta es una de esas pocas veces que dices algo coherente.
Lucy giró su vista a la maga de agua.
- ¡Yo siempre digo cosas coherentes! - reclamo el gato.
✩✩✩✩✩✩
Al día siguiente. Juvia llevaba una canasta de galletas al gremio.
Había mejorado últimamente en la repostería, todavía le costaba moldear la masa para que tuviesen la forma que ella quería, pero tenían buen sabor.
Anoche se sintió mal por no llegar a tiempo para ver a su amado, así que hizo estas galletas para compensarlo, quería hacer sus “Gray-pan” pero como fueron rechazados la última vez, pensó que algo como unas galletas estaría bien.
Como solía hacer, llegó temprano, apenas algunos de los integrantes más madrugadores habían llegado.
- ¡Buen día Mirajane-san!
- Buen día Juvia.- le saludo de vuelta.- Ya te dije que solo me llames Mira.
La maga de agua le devolvió la sonrisa nerviosa, todas las mañanas siempre tenían esa misma conversación, pero ella se sentía rara hablándole a la gente sin un sufijo, sentía que les faltaba al respeto.
- ¿Eh? ¿Qué es esto?
Pregunto Juvia viendo el trozo de pastel que Mira le coloco enfrente junto a una taza de té.
- Esto, Mira-san, Juvia no pidió nada.
- Lo sé, es de agradecimiento.
- ¿Agradecimiento?- ladeo la cabeza curiosa.
- ¡Si! Por todas esas veces que te quedaste a ayudarme a limpiar.
- ¡Pero no hace falta! ¡Mira-san siempre le dio las gracias a Juvia! Y a Juvia le gusta ayudar.
Contestaba nerviosa moviendo las manos.
- Anda insisto. Además es tu favorito.
Juvia miro unos segundos el pequeño almuerzo.
- Bueno, Juvia acepta ¡Pero solo por esta vez!
Mira se rió feliz. Tomando su bandeja.
- Buen provecho.- mencionó llendos
Juvia probó un trocito del pastel.
- ¡Está delicioso! .- se dijo a sí misma dando otro bocado.
Comió con tranquilidad su pastel hasta que su Gray-Alert se activó.
De inmediato se levantó yendo a la entrada con sus galletas.
- ¡Gray-sama! .- gritó. Saltando al mago de hielo apenas este cruzó la puerta.
- ¡Mierda!
Exclamó el chico cayendo al suelo con la maga de agua sobre él; en este punto pensó que ya estaría acostumbrado o que, por lo menos, sería capaz de mantener el equilibrio cada que ella hacía esto.
- ¡Gray-sama! ¡Juvia está feliz de verlo! Ayer no pudo saludarlo porque Happy-san distrajo un poco a Juvia.
- Oh, claro…
Respondió recordando el día de ayer.
- ¿Gray-sama?- pregunto la peli azul escuchandolo desanimado.
Como no dijo nada, se levantó de repente sacando su canasta con galletas.
- Como Juvia no pudo ver el día de ayer a Gray-sama, ella le trajo unas galletas ¡Son galletas normales! N-no tienen la mejor forma, pero saben bien ¡Juva lo promete!
- N-no hace-
- Juvia tiene suficientes galletas para darles a todos, pero Gray-sama puede tomar las que quiera.
Gray se vio dudoso de si tomar las galletas o no. Antes de que dijese algo, Natsu abrió la puerta con una patada como siempre, con Happy y Lucy detrás de él.
- ¡Buenos días!- gritó a todo pulmón. - ¡Oye eso huele delicioso!
Grito yendo directo a la canasta de Juvia.
- Muchas gracias Natsu-san, Juvia pensaba darles a todos pero primero quiere que Gray-sama tome algunas.
- Bueno, si el cabeza de hielo no las quiere ¡yo si!
Antes de que Natsu metiera la mano, Gray básicamente lo empujo y tomó algunas.
- Se ven bien, gracias Juvia.- dijo a la peli azul sonando causal.
Gray empezó a comer las galletas que había tomado, pero antes de que las terminara Natsu le regreso el golpe… y bueno, sucede lo que siempre pasa, una pelea entre los dos terminó en una pelea entre varios integrantes de Fairy Tail, sobre todo porque muchos iban llegando.
Al final, Juvia terminó por repartir sus galletas a todos esquivando mesas, vasos y otros objetos (o personas) que salían volando en todo el gremio.
Se acercó a un Gajeel en el suelo; que, a pesar de que evitaba entrar en las peleas del gremio desde que Levy le dijo que está embarazada, para estar junto a ella y evitar que saliera lastimada por accidente, a veces terminaba involucrado en la pelea como ahora; se agacho metiendo casi a la fuerza una de sus galletas a su boca.
- Para que le de fuerza Gajeel-kun.- dijo burlonamente.
Juvia se sentó junto a Levy mirando el desastre que es el gremio.
- Juvia es muy afortunada.
Se dijo a sí misma mirando con cariño a toda su familia. Sin darse cuenta que había sido escuchada por la otra peli azul.
✩✩✩✩✩✩
Al día siguiente, la maga de agua siguió su rutina diaria antes de ir al gremio.
Para cuando la gran pelea de ayer terminó, Gray se sentó con ella para platicar sobre la misión que hizo, Juvia estaba más que feliz de contarle todo. Ella realmente aprecia que su amado finalmente empiece a tomar más enserio sus sentimientos y que la busque para pasar tiempo con ella, aunque tenía una sensación rara… por momentos sentía miradas sobre ella, pero cuando volteaba para ver a sus nakamas, todos estaban haciendo sus cosas ¿Tal vez estaba imaginando cosas?
No sería raro, le pasa seguido.
Llegó al gremio felizmente, solo para ser recibida por Cana apenas cruzando la puerta.
- ¡Cana-san!- exclamó sorprendida.
- ¡Hey! ¡Juvi! Para ti.
- ¿Eh?
Juvia tomó lo que Cana le ofrecía, era una botella de vino.
- ¿Por qué es esto?
- Oh, solo un agradecimiento por las galletas de ayer, ya sabes.
Juvia estaba a punto de negarse pero la morena se alejó gritando que no aceptaba devoluciones. La peli azul suspiró llevándose la botella con ella a la barra.
Apenas se sentó pudo ver un cupcake y una taza de té frente a ella. Alzó la mirada encontrando a Mira con una sonrisa inocente, tal vez, bastante inocente.
- Las galletas de ayer estaban deliciosas, y gracias por ayudarme a limpiar de nuevo.
Dijo simplemente yéndose de la barra.
De acuerdo… Esto ha sido raro, pero esto se ve realmente delicioso, si Mirajane-san sigue agradeciendo a Juvia, Juvia terminará subiendo de peso.
Pensó mordiendo el cupcake.
- ¿Te gusta?- preguntó la menor de las Strauss sentándose a lado de Juvia.
- Está realmente delicioso.- comento la peli azul.- ¿Lo hizo Lissana-san?
Pregunto al ver lo feliz que se veía la peli blanca al decir que estaba delicioso.
- ¡Si! No soy tan buena como Mira-nee, pero me alegra que te guste.
Siguió hablando un rato con Lissana, en ese transcurso de tiempo, Romeo y su padre vinieron a darle un broche; una pequeña mariposa azul, como agradecimiento “por las galletas”. Evergreen, llegó dándole una bolsa que contenía un babydoll de encaje y lleno de listones, diciendo que se lo compro pero no le gusto y que pensó que tal vez le gustaría a ella; Juvia aceptó el regalo dudosa, aunque la prenda es bastante reveladora como era de esperarse, le desconcertó que Evergreen comprara algo con tantos volantes y listones, no es muy su estilo.
Durante el transcurso del día, no fueron los únicos que se acercaron a Juvia, dándole algo en “agradecimiento” por otras cosas o por las galletas de ayer.
En este punto, Juvia estaba segura de que había algo más detrás. Ya no se creía la historia de “gracias por las galletas”, “casualmente lo vi y pensé que te gustaria” o “gracias por esto que hiciste hace mucho tiempo”, Juvia ahora se sentía frustrada viendo la barra que estaba llena de los regalos que le dieron sus compañeros.
- ¿Y esa cara? Oye ¿Qué es todo esto?
Juvia se giró aún con un puchero en el rostro viendo al Dragon Slayer de Hierro.
- Eso es lo que Juvia quisiera saber, desde la mañana todos han estado dándole cosas a Juvia, incluso rival de amor le dio esto.
De entre los regalos sacó la tetera que Lucy compró en la tienda de té con Levy, esta tenía demasiados detalles, combinando los colores blanco, azul y dorado en una hermosa pintura por toda la tetera.
Gajeel se acercó mirando el objeto más de cerca.
- Se ve caro.
- ¡Es lo que Juvia pensó! Trato de rechazarla pero Lucy-san insistió mucho, incluso a Juvia le da pánico tenerla aquí, en cualquier momento alguien empezará una pelea y puede romperse
- No lo creo, se ve tranquilo y-
En ese momento una silla se rompió en la espalda del chico, Juvia alejó la tetera colocando un brazo entre sus cosas y Gajeel, tratando de protegerlas.
- ¿Decía?- preguntó Juvia divertida viendo la cara molesta de su amigo.
Gajeel tomó aire, no iba a seguir el juego de la pelea, no ahora por lo menos.
- Bien, tienes un punto ¿Quieres que te acompañe a dejar todo eso a tu departamento? No puedo entrar pero al menos puedo ayudarte en el camino.
- ¡Muchas gracias Gajeel-kun! Pero ¿Y Levy-san?
Preguntó asomándose detrás de Gajeel al no ver a la chica.
- Shrimp se quedó en casa, dijo que tenía que hacer algo.
- ¡Está bien!
Cuando ambos magos salieron del gremio, todos dentro del edificio suspiraron.
- ¿Porque a todos se les ocurrió darle sus regalos hoy!
Pregunto Cana levantándose de su lugar y mirando a todos.
- Yo escuche que Laki le iba a dar su regalo a Juvia como la excusa de que fue por ayudarle a limpiar todas sus cosas de tortura. Pensé que sería una buena idea.- contestó Evergreen.
- Nosotros escuchamos a Levy decir que le daría su regalo por cómo la ha estado ayudando con su embarazo, pensamos que podríamos hacer lo mismo y no sería sospechoso.- dijo Jet.
- ¡No sabíamos que todos tenían la misma idea!- gritó Droy.
- Happy había mencionado sobre darle a Juvia un regalo como agradecimiento, por eso Lissana y yo lo hicimos.
Respondió Mirajane.
- ¿Creen que lo haya notado?- preguntó Elfman.
- Estoy segura de que lo noto.
Suspiro Lucy chocando su frente contra la mesa.
✩✩✩✩✩✩
Al final Gajeel terminó por cargar a todos los regalos a excepción de algunos que se veían delicados como la tetera.
Ambos caminaban en silencio hacia Fairy Hills.
- ¿Gajeel-kun? ¿Sabe porque todos les están regalando cosas a Juvia? Lo que le decían parecían excusas.
- ¿Por qué? ¿Te molesta que te den cosas?
- ¡No! Bueno… molestar no sería la palabra, pero Juvia se siente rara, no está acostumbrada a estas cosas y no se supone que te regalen cosas solo porque sí.
- Tu haces eso todo el tiempo con el stripper.
- ¡Pero eso es diferente! Juvia le da regalos a Gray-sama porque lo ama, a no ser que… ¡Todos en el gremio están enamorados de Juvia!
- ¿De dónde mierda sacas esas ideas tuyas?
- ¡Es que Juvia quiere una explicación! Y está segura de que si pregunta, solo van a tratar de cubrirse.
- Bueno, eso no importa, solo alégrate de tener ¿Eso es vino? - pregunto viendo la pila de regalos.
- Ese fue un regalo de Cana-san. Juvia le había regalado uno parecido cuando fue su cumpleaños.
Juvia se detuvo a medio camino cuando lo dijo. Ya estaban a pocos metros de la entrada a Fairy Hills.
- Gajeel-kun.
El chico se volvió para ver a la peli azul.
- ¿Qué les dijo?
- N-No se a que te refieres.
Gajeel no es del tipo que se pone nervioso, así que Juvia supo que algo escondía.
- ¡Gajeel-kun!.- le grito molesta.
El chico suspiró.
- Mira, solo déjalo pasar ¿Bien? Y alégrate de tener todo esto.
El Dragon Slayer se giró para seguir su camino, pero Juvia convirtió su cuerpo en agua materializandolo frente al chico.
- Le vas a decir a Juvia que paso.
Los dos se quedaron viendo lo que parecía una eternidad hasta que el más alto suspiro cansado.
- Sabías que en algún momento lo iban a notar ¿No? No había manera de que se les escapara algo como esto.
Ambos sabían perfectamente de lo que hablaban.
- Y tú les contaste.- le recrimino.
- De otra manera te hubieran hecho esa fiesta sorpresa, eso solo te hubiera molestado y puesto triste. Pensé que se olvidarían de todo, claramente no fue así.
- Juvia no puede creer que les contaras.- dijo mirando al suelo.
Juvia se acercó a Gajeel y le dejó en los brazos el resto de los regalos.
- Déjalos en la entrada.
Dijo simplemente yéndose del lugar, el chico iba a reclamar, pero poco a poco las nubes grises iban cubriendo el cielo.
- Mierda.- murmuro para si mismo. Viendo a su amiga irse mientras comenzaba a llover.
✩✩✩✩✩✩
- Esto es ridículo.
Gray suspiró por milésima vez en el día. Una parte de él estaba agradecido porque se cancelara todo eso de la fiesta sorpresa, no había conseguido algo que considerara un buen regalo para Juvia, tuvo suerte de que Erza no supiese que mintió; pero después Lucy le contó que Happy le había regalado unos chocolates a la maga de agua, diciendo que eran en agradecimiento por ayudarlo a pescar y que ella se veía muy contenta con estos.
Al parecer Lucy iba a ocupar la misma excusa para darle su regalo, fue cuando cayó en cuenta de que si había alguien que debería regalarle algo a Juvia, era él.
Al final, pasó por un sin fin de tiendas que ya había recorrido antes, sin encontrar algo que lo convenciera. Terminó comprando un montón de cosas que no estaba seguro de que fueran un buen regalo, pero que no pudo evitar pensar en ella cuando las vio.
¿Tal vez juntando todos los regalos serían un buen regalo?
No.
Eso lo haría ver patético, en comparación con las cosas que habían escogido los demás. Se suponía que su regalo debía ser el mejor, ella significa mucho para él, tal vez no sea capaz de ser claro con sus sentimientos hacia la chica, pero sabe que es importante en su vida.
Esta algo loca y sin duda puede llegar a ser algo asfixiante para su gusto, pero eso solo hace que la ame más; antes le había parecido molesto, pero ahora no podría verse vivir sin todo eso.
Goteo.
Alzó la vista al sentir una gota caer en su cabeza.
- ¿Lluvia?
Entonces comenzó a llover, no era una tormenta, pero sin duda caía con fuerza, se quedó un momento de pie bajo la lluvia sin importarle quedar empapado, esta lluvia, le es familiar.
- Es ¿Es de Juvia? - se preguntó a sí mismo.
¿Pero porque estaría ella triste?
Antes de pensar en algo, comenzó a correr, él sabe de un par de lugares a los que podría ir.
✩✩✩✩✩
Juvia se abrazó a sí misma ocultando su rostro entre sus brazos.
¿Por qué Juvia tiene que ser tan patética? Ni siquiera puede estar triste sin arruinar el día a los demás.
La maga de agua se abrazó a sí misma más fuerte de ser posible.
De repente dejó de sentir el picor de la lluvia sobre su espalda.
- Sé que la lluvia no te enferma, pero deberías cubrirte.
Juvia alzó la vista ante la voz, ella la conoce.
- Gray-sama.
- Hey…
Gray no está seguro de que hacer, lidiar con personas que lloran no es lo suyo, mucho menos con mujeres, se movió un poco incómodo en su lugar hasta decidir sentarse a lado de la chica, sosteniendo un paraguas negro sobre ambos.
- Si Gray-sama se sienta se va a mojar.
La voz de Juvia sonaba demasiado seria para ella, cuando habla de esa manera (lo que es muy raro) le recuerda la primera vez que se conocieron, fría, sin emociones, le cuesta creer que antes era así todo el tiempo.
- ¿Estás bien?- preguntó.
Claro Gray, eres un puto genio. Literalmente puedes ver las lágrimas en su rostro y le preguntas si está bien.
- ¿Qué es todo eso?
Pregunto desviando la conversación, no quiere hablar del tema; se quedó viendo las bolsas de compra que traía Gray.
- Oh ,eso no es... Nada, solo unas cosas que compre.
- ¿De una boutique?
- ¿Eh?
- Esa bolsa es de una boutique del centro de Magnolia.
Juvia se quedó un rato mirando de manera fría las bolsas.
- Gray-sama también le compro algo a Juvia ¿Verdad?
Por un momento el mago de hielo estuvo a punto de negarlo, como suele hacerlo cada vez que hace algo para Juvia, pero las palabras se quedaron en su boca al ver la expresión de la maga de agua.
- Si fuera así ¿Sería un problema?
Pregunto seriamente.
Juvia se sonrojo por el tono que usó; no es sorpresa que ella ame todo de Gray pero cada vez que se ponía así de serio la ponía nerviosa, de la buena manera.
- No, bueno, Juvia sería feliz con cualquier cosa que Gray-sama le de pero…- suspiro cansada.- Gajeel-kun les contó sobre el porqué a Juvia no le gusta celebrar su cumpleaños, ahora todos le están dando regalos a Juvia …
Gray se acercó un poco más a ella para escucharla.
- Es, ni siquiera vale la pena, pero Juvia está molesta porque Gajeel-kun les contó sin preguntarle...
- …Por un tiempo también odie festejar mi cumpleaños. Después de perder a mis padres, simplemente no quería hacerlo sin ellos, aun recuerdo que ese primer año, Ur se esforzó por hacerme sentir cómodo, luego llegué a Fairy Tail, y bueno, no es fácil sentirse mal con ellos.
Juvia soltó una risita.
- Eso es parte del problema.- murmuró en voz baja.
- ¿Qué?- preguntó el mago de hielo sin estar seguro si escuchó bien.
Juvia desvió la mirada de su amado mirando el suelo. Suspiro cansada mirando a la nada.
- Es que Juvia no ha sido quien la ha pasado peor.
Gray solo la observó, no entendía nada.
- ¿Qué quieres decir?
- Si, Juvia es huérfana, la gran cosa. Juvia la paso mal cuando era niña, pero no es la peor historia.- su voz era una mezcla entre frustración y angustia.- Juvia conoce la vida de todos, sabe que por lo que han pasado, lo que han superado pero todos parecen estar tan bien… a pesar de todo lo malo, todos son capaces de seguir adelante, celebrar sus cumpleaños sin problema, ser felices…
Pequeñas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.
- Entonces ¿porque Juvia no puede ser igual? En Fairy Tail Juvia es feliz, se siente amada y tiene una maravillosa familia, pero aun así… ¿Porque Juvia no puede intentar tener una fiesta de cumpleaños sin llorar o arruinar el día? ¿Por qué Juvia se siente tan… molesta? ¿Por qué Juvia está estancada y se sigue sintiendo tan mal por el pasado? ¿Porque Juvia sigue siendo tan deprimente?
Mientras sus palabras subían de intensidad, la lluvia caía con más fuerza.
Gray no sabía bien qué hacer ¿Abrazarla? ¿Darle palabras de aliento?
- No es una competencia ¿Sabes? De quien la pasó peor-
- ¡Juvia lo sabe! .- grito abrazándose a sí misma.- Juvia no es quien la ha pasado peor en el gremio, Juvia no es quien ha sufrido más, incluso debe haber gente que la debe estar pasando peor, entonces ¿Porque Juvia se queja? Porque ella… Juvia es una llorona.
Sus palabras perdían fuerza, hasta convertirse en llanto.
Llanto.
La única cosa que pone incómodo a Gray y no sabe cómo lidiar. Sin saber qué más hacer, la rodeó con uno de sus brazos.
- Lo siento.
- ¿De que se disculpa Gray-sama? Juvia es la que está haciendo que se empape, Juvia es la que está siendo molesta.
El chico suspira. Si le decía que no es molesta, probablemente ella encontraría otra cosa de ella que esté mal.
- Siempre has sido así ¿Cierto?
Ella bajó la vista avergonzada.
Juvia siempre ha sido una molestia, solo esta estorb-
- Sensible.
La maga de agua levantó la vista al chico.
- Siempre parece que cargas el corazón en la mano. Vives tus emociones. Demostrando cómo te sientes todo el tiempo y sin embargo te guardas todo esto. Tienes razón, todos hemos pasado por cosas terribles, pero a pesar de todo, seguimos adelante, eso no quiere decir que estemos bien… Natsu parece estar feliz todo el tiempo pero cada vez que lo veo destruir algo solo pienso que tiene mucha ira acumulada y no sabe cómo manejarla; Cana podrá estar arreglando las cosas con Gildarts pero es obvio que le duele no haberlo tenido en su vida, su alcoholismo es bastante obvio; Levy no querrá hablar mucho sobre su pasado, pero es obvio que se refugia en sus libros; de Erza podría decirte un millón de cosas que hace, cosas que dicen que no está bien.
Gray suspiró, aferrándose más a la maga de agua.
- Y claro que podría hablar de mi. Se que tengo… cosas, con las que lidiar, se que estoy dañado como todos, pero lidio con eso a mi manera, y tú, las sientes, no ocultas lo mal que te sientes o pretendes que está bien. Si te sientes como una mierda el día de tu cumpleaños y solo quieres llorar hazlo, pero no trates de alejarte para no ser “molesta”. Todos queríamos hacerte una gran fiesta sorpresa ¿Sabes? Para compensar los años anteriores, cuando Gajeel nos contó que no te gustaba celebrarlo cancelamos todo, pero aun así, creo que todos nos sentimos mal y queremos demostrarte que te queremos.
Juvia lo observaba con ojos brillantes, el mago de hielo no sabría decir si era por las lágrimas o de felicidad.
La chica se inclinó más cerca de su amado dejando su cabeza descansar su cabeza en su hombro.
- Gracias, Gray-sama.
- Honestamente, soy pésimo consolando a la gente, pero me alegra haberte ayudado.
Ella soltó una risita.
Poco a poco, la lluvia se fue deteniendo, hasta que de un segundo a otro el cielo se despejó por completo.
- Gray-sama siempre sabe como llevarse la lluvia.- comentó feliz la maga de agua.
Aunque era un comentario más para sí misma, Gray no pudo evitar sonrojarse por ello.
- De-de cualquier forma, creo que ya debemos irnos.
Comentó separándose de Juvia, quien solo hizo un puchero al sentir que Gray se separaba. El chico cerró el paraguas colocándolo a lado de las bolsas, levantándose antes de ayudar a la peli azul a hacer lo mismo.
- Por cierto, Gray-sama.
- ¿Hm?
- ¿Juvia puede ver lo que le compro?
Gray oculto las bolsas detrás de él. Juvia lo miraba intensamente, con una sonrisita traviesa, es obvio que sabe que esto lo avergüenza.
- Pensé que no querrías esto, ya sabes…
- Cualquier cosa que Gray-sama le de a Juvia la hará feliz.
El rostro brillante de la chica fue suficiente para que el extendiera las bolsas hacia ella; qué más daba, de cualquier forma él no sabría qué hacer con las cosas que compro.
Evito mirar a la peli azul mientras está abría las bolsas emocionada.
- No tenía idea de que darte, y tu siempre me das regalos, y, si bueno, eso…
- ¡Es hermoso Gray-sama!
Gray levantó la vista, observando como Juvia se quitaba su usual sombrero ruso para colocarse el sombrero de playa que compro. Este tenía una cinta tejida en diferentes tonos de azul en la orilla y un listón celeste con adornos de mar enrollado.
Juvia volvió a asomarse dentro de la bolsa. Había un par de cajas dentro, sacó una de las más pequeñas.
- Es para tu paraguas. Sé que tienes uno mio, pero pensé que lo podrias cambiar.
Era un llavero con el sello de Fairy Tail, dorada con pequeñas borlas de color blanco colgando.
- ¡A Juvia le encanta! Juvia lo pondrá en su paraguas, pero no quitará el que tiene de Gray-sama.
Gray suspiró ante eso, bueno lo intentó.
Había más cajas en la bolsa, pero decidió ver la otra.
- ¿Bloqueador?- preguntó Juvia mirando las botellas de bloqueador dentro de esta.
- Cuando vivíamos juntos recuerdo que te pregunte porque siempre te ponías bloqueador a pesar de que no hacía tanto sol ¿Recuerdas? Me contaste que después de haber pasado tanto tiempo bajo la lluvia tu piel se volvió sensible al sol, que incluso te quemaste durante la primera semana después de conocernos.
La maga de agua se sonrojo ligeramente.
- J-Juvia no creía que lo recordara.
- Lo que no recuerdo es que tipo de bloqueador usabas. Le pregunté a la chica de la tienda, pero honestamente no entendí la mitad de lo que me dijo.
Juvia sacó varios botes de bloqueador de la bolsa, cada uno tenía una descripción diferente en su envase.
La maga de agua se río viendo lo diferente que es un producto de otro. Decidió que vería el resto de las cosas en su casa. Guardando las que ya había sacado.
Se lanzó hacia Gray en un efusivo abrazo.
- ¡Muchas gracias! ¡Gray-sama!
Tal vez no fuese su cumpleaños, ni siquiera sabía cuál era su fecha real de nacimiento, pero este momento se sintió tan perfecto como si realmente festejara que está viva, es hermoso, tan cálido.
Juvia le debe una disculpa a Gajeel-kun, y debe agradecerles a todos por los regalos de su “no cumpleaños”. Juvia todavía no se siente lista para celebrar su cumpleaños, quizás… algún día, pero mientras, Gray-sama tiene razón, Juvia vivirá sus emociones, incluso las malas.
Juvia se volvio para ver a su amado felizmente, solo para notar que este empezaba tornarse de color azul.
- ¡Gray-sama!
Grito conmocionada soltando al mago de hielo que cayó al suelo desmayado.
- ¡No puede ser! ¡Juvia asfixió a Gray-sama! ¡Gray-sama no se muera por favor!
✩✩✩✩✩✩
Juvia camino felizmente a la casa de su mejor amigo; llevando consigo en un brazo una bolsa con piezas de metal y en el otro una bandeja con galletas.
Cuando regresó a casa después de su conversación con Gray noto que todos sus regalos estaban dentro en la entrada de Fairy Hills, se sintió mal por hacer que Gajeel cargara todo hasta allí sin siquiera agradecerle después de su discusión.
Ella sabe que él tiene razón, tarde o temprano todos iban a notar que nunca festejaron su cumpleaños; en ese momento se sintió traicionada, pero viéndolo ahora, lo hizo por que le importa y una parte de ella se siente más tranquila al saber que ahora no tendría ser ella quien contara toda la historia.
La peli azul golpeó la puerta un par de veces por educación, es bastante temprano y conoce bastante al Dragon Slayer de hierro para saber que todavía no está despierto, además ambos tienen copias de las llaves del hogar del otro, aunque Gajeel nunca a usado las suyas por las estrictas reglas de Fairy Hills.
Sacó la llave del bolsillo de su falda, entrando a la casa, aunque más que casa es un departamento ya que es de una sola planta.
Juvia dejó las cosas en la cocina antes de dirigirse al cuarto de su amigo. Encontrándose a Lily durmiendo en el sofá.
Que raro ¿Lily-san se habrá peleado con Gajeel-kun? Siempre duerme en su cuarto.
- ¿Gajeel-kun?.- murmuro.- ¿Por qué Lily-san esta-? ¡Ahh!
La maga de agua cubrió su rostro totalmente rojo, mientras humo salía de su cabeza, había olvidado que a pesar de tener su apartamento en Fairy Hills, Levy vive técnicamente con Gajeel desde su embarazo.
- ¡Mierda mujer!
Gritó el chico cubriendo el cuerpo más pequeño debajo del suyo.
- ¡Juvia!
La maga de escritura trató de esconder su desnudez tanto como pudiese debajo de Gajeel y las cobijas.
- ¡Juvia lo siente! ¡Juvia no vio nada!
Grito mortificada, cerrando la puerta con fuerza tras de ella.
Todo el escándalo empezó a levantar al pobre Exceed que miraba a su alrededor desconcertado.
- ¿Señorita Juvia?- pregunto adormilado.
- ¡Un segundo! .- se gritó a sí misma volviendo cerca de la puerta que había azotado.- ¡Gajeel-kun, Levy-san! Juvia no sabe mucho de esto pero ¿Es seguro hacer “eso” si Levy-san está embarazada?
- ¡Me tienes que estar jodiendo! ¡Solo-! ¡Solo sal de aquí mujer lluvia!
- ¡Si! .- chillo la maga de agua saltando fuera del lugar.- ¡Juvia dejo unas cosas en la cocina! ¡Que las disfruten!
Gritaba saliendo de la casa de su amigo.
Lily solo se hizo bolita en el sillon, es muy temprano para lidiar con eso.
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Juvia se encontraba en una de las bancas fuera del gremio, no podía entrar mientras la imagen de su mejor amigo y su “nuera” haciendo sus cosas seguía en su mente, se había calentado tanto de la vergüenza que todavía salía vapor de su cuerpo de agua.
- ¿Juvia? ¿Estás bien?
La peli azul levantó la vista encontrándose con la maga celestial.
- S-Si, Juvia solo está tratando de enfriarse.
- ¿Viste a Gray sin ropa de nuevo?- preguntó sentándose a lado de la chica.
- Ojalá fuera eso.
Lucy se rió por el comentario. Si no fue por Gray, entonces debió ver algo que la dejará muy avergonzada como para estar echando humo. Se quedó un rato al lado de la maga de agua en un cómodo silencio.
- Gracias por la tetera Lucy-san, realmente le gusto mucho a Juvia.
- No hay de que, ya sabes, tus galletas estaban deliciosas.
- Juvia sabe que no se la dio por eso.
Lucy se puso nerviosa, mirando a la peli azul. ¡Sabía que todos fueron muy obvios!
- ¿Eh?
- Gajeel-kun le contó a Juvia, además, fue bastante sospechoso que de repente todos quisiera regalarle algo a Juvia.
La rubia suspiro, era obvio que se iba a enterar, solo había esperado que la chica no tratará de analizar la situación.
- ¡Lo sentimos! Creo que todos pensamos lo mismo. Ya habíamos comprado los regalos, y-
- Está bien.- le interrumpió, levantándose para estar frente a la otra chica.- Juvia no está molesta. Ella sabe que lo hicieron con las mejores intenciones, Juvia aun no se siente lista para celebrarlo, sabe que puede sonar tonto, pero, no es un día que haga feliz a Juvia.
Lucy la miró curiosa. No lo entendía, no del todo, realmente tiene ganas de preguntar; Juvia es la clase de persona a la que pareciera gustarle este tipo de celebraciones, sin embargo, debe de tener sus razones.
- Está bien. Aunque, lamento si te hice sentir incómoda.
- No importa.- le sonrió.- Un día Lucy-san debería venir a tomar el té con Juvia.
- No soy una persona de té, pero ¡Claro!
Si me gusta el té, la verdad, es que me da miedo volver a ir a la casa de Juvia y que me de algo que no sea té.
- ¡Juvia guardará sus cosas de Gray-sama! ¡Para qué rival de amor no piense en robarlas!
- ¡Pero yo no quiero nada de eso!
- ¡Mujer lluvia!
Ambas se giraron ante el grito de ira del Dragon Slayer de hierro.
Juvia se preparó para echarse a correr. Gajeel la tomó del cuello de su blusa antes de que pudiera correr.
- ¡Tú y yo tenemos que hablar!
- Sí.- contestó Juvia desanimada mientras era cargada como si fuese un perro.
Lucy solo vio toda la escena nerviosa. Terminó suspirando y encogiéndose de hombros, este sería otro día normal en Fairy Tail.
- ¿Qué fue lo primero que te dije cuando empecé a vivir con Levy?
- Que Juvia tocará antes de entrar.
- ¿Y qué fue lo que hiciste?
- ¡Pero Juvia si toco! Nadie contestó, pero toco.
Afirmó poniendo sus manos en su cintura e inclinándose hacia delante. Gajeel gruño, cuando Juvia hacía eso, era obvio que no le iba a ganar en una discusión porque iba a ser más necia de lo usual.
- Como sea. Gracias por las galletas y eso.
Volvió a gruñir al no tener respuesta.
- Pensé que estabas molesta conmigo.
- Juvia lo estaba. Juvia conversó con Gray-sama ayer ¡Ahora se siente mucho mejor! Ella sabe que solo lo hace porque la quiere, aunque Gajeel-kun nunca lo diga con palabras.
- Al menos el Stripper sirve para algo gi-hi. ¿Y entonces? ¿Vas a dejar que te hagan una fiesta? Ya sabes con serpentinas y todo.
La maga de agua miro al suelo.
¿Sería muy complicado explicar cómo se siente? Gray pareció entenderlo, pero incluso decirlo ahora le parece… agotador, tal vez, solo dijo lo que dijo ayer porque estaba bastante sensible.
- Juvia, Juvia aun no esta lista. Pero, tal vez, algún día.
Su amigo solo la observó.
- Bien. Pero cuando eso pase, quiero ser el primero en enterarse, ya te debo demasiados regalos de cumpleaños y no quiero tener que escucharte quejarte sobre eso.
- ¡Si! Gajeel-kun será uno de los primeros en enterarse.
- Genial, ahora ¿Quieres ir a una misión? Se que apenas regresamos de una, pero Shirmp está entrando modo mamá pájaro. Apenas tenemos el dinero para ampliar la casa y ella ya está pensando en que tanto quiere redecorar.
- Oww ¡Juvia no puede esperar a ver la habitación del bebé!
Ambos se dirigieron a la entrada del gremio.
Juvia sonrió saludando a todos los que se encontraba, agradeciéndoles por sus regalos, le pareció gracioso que algunos actuarán nerviosos por ello, solo se hizo la tonta dándoles una sonrisa.
Sin duda tuvo suerte de encontrar una familia tan maravillosa.