Customize readability
Aa

Pussy por accidente

Summary

Kacchan se ve envuelto en un accidente de dones. Su pene ha sufrido las consecuencias y ahora tiene un lindo y regordete pussy en su lugar.

Genre
Lgbtq
Author
El_0taku
Status
Complete
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

¡¿Pussy?!

—¡Kacchan, abre!


—¡Que no, mierda! Ya lárgate


—¡Por favor!


—¡Jódete!


—Kacchan, respeto tu privacidad, pero como tu futuro esposo reafirmo mi autoridad entrando de todos modos.


—¡¿Qué?! ¡¡No!!


—¡Smashss!


—¡Deku! ¡¡¡Voy a matarte bastar!!!—cuando se da cuenta Izuku ya ha roto la cerradura de la puerta de una patada.


Pero no es una escena de violencia domestica, para nada. Aunque la vecina chismosa del apartamento de enfrente tiene el teléfono en la mano para llamar al encargado de piso por si acaso.

En realidad la situación es un mero acto de preocupación genuina.

Izuku había notado comportamiento esquivo en su compañero cuando se trataba de afecto (Sí, más de lo normal) y si se trataba de algún contacto íntimo era aún peor. Lo dejó pasar, quizá Kacchan no estaba de humor, pero pasaron días y la cosa no mejoró.

Hoy que llegó antes del trabajo sin avisar se encontró con Katsuki encerrado en la recamara compartida, ¿haciendo qué? Masturbandose en su soledad, creyéndose solo. Ahí fue cuando Deku explotó. Sabía que su prometido tenía el sexo como necesidad, era: Dormir, comer y coger. Entonces ¡¿Por qué no lo deja complacerlo como siempre?! ¡¿Ya no lo ama?! ¡¿No lo desea?!


Katsuki observa anonadado y sumamente encabronado al idiota pecoso frente a él, con los ojos glaucos llenos de preocupación, mientras los suyos son carbón encendido.


Izuku por su parte no sabe si la exitación de ver a Katsuki con solo una camisa cubriendo pobremente sus mejores atributos; supera la preocupación de hace unos minutos, esa que le orilló a romper la puerta que ahora tendrá que pagar.


—¡Te dije que no, imbécil!


—Kacchan


—¡No!—se aleja, dando vueltas alrededor de la cama y buscando con qué cubrirse el trasero. ¿Dónde dejó el estúpido calzón de All Might que Deku le había regalado en su primer aniversario?


La desesperación de Katsuki por cubrirse es grande. Ahí es cuando cae en cuenta que él no es el problema. Hay algo que no quiere que vea.

En lugar de ser brusco con sus palabras y obligarlo a confesar, usa una técnica aún más sucia—Mi amor–llama y Katsuki casi parece un cachorro bajando las orejas y mirando con suplica a su dueño–¿No me dirás que pasa, mi cielo?—El rubio frunce el entrecejo y niega, claro, para esto Izuku ya está abrazándolo por la espalda—¿Hay algo que te esté molestando, cariño? Puedes decirme. Perdóname por entrar así, pero estoy preocupado—lo toma de la cintura haciéndolo girar para verlo a la cara. Le alza el rostro y sonríe—Puedes confiar en tu futuro esposo—


Katsuki cae completamente, ahora es solo una masita escondiéndose en el pecho del nerd que rápidamente lo había superado en tamaño y musculatura.

—¿Te enojarás si te digo?


—Para nada


—¿Y si piensas que soy un maldito raro asquerosos mal parido, sucio, perro de la calle?


Izuku ríe—No pasará, Kacchan—.


—Bueno, pero como empieces a gritar y hacer más escándalo voy a explotar tu cara fea—advierte. Se aleja para sentarse en la orilla de la cama, levanta la camisa y separa las piernas con miedo. Ni en su primera vez con él se había sentido tan tímido, nerviso y asustado.

La falta de reacción no ayuda.


—¡¿Y tu pene?!—es lo primero que pregunta el pálido Deku al ver lo que hay entre las piernas de su compañero. Katsuki vuelve a cubrirse.


—¡Te dije! Déjame solo, por eso no quise decirte nada, Deku metiche, ve a decirle a la vieja de enfrente para que se hagan comadres los dos—


—No, no, perdón, Kacchan es solo que... ¿puedo verlo?—


—No...—


El pecoso se arrodilla frente a él, pone las manos en las rodillas temblorosas—Perdona la reacción, no lo esperaba. Anda, déjame ver. No es tan malo, Kacchan—


El rubio suspira, confía en él una vez más. Izuku sonríe con las mejillas rojas cuando Katsuki le da el privilegio de enseñarle el coño. Vaya.

Era pequeño, regordete y rosado. Amaba el detalle del dorado cabello extendiéndose sin ser exagerado.


—El miércoles que hubo el derrumbe en el hospital-—comienza Katsuki—clínica de fertilidad resultó afectada. Era una histeria de gente. Una enfermera activó su don sin querer, estaba muy asustada al quedar bajo los escombros. Me dijo que solo debo resistir un tiempo. Pero es insoportable—


—¿Molesta?


—¡Como el infierno! Más si tengo que compartir cama con un nerd tan caliente. Es tan extraño. No puedo ni besarte porque esta... este...¡lo que sea! Se calienta y empieza a humedecerme la ropa interior. Y como si fuera poco empieza a molestarme, duele. Exige atención. Voy a volverme loco. Estaba tratando aliviarlo, pero es muy difícil.... Lo más cerca que he estado de una de estas cosas fue cuando nací, y ni tanto porque fue por cesárea—la frustración es evidente, casi siente suplicantes y mansas a las llamas rojas de su mirada.


—Déjame ayudarte—propone. Katsuki se muerde el labio con duda. Siente un escalofrío en la parte baja de su vientre al observar la oscurecida mirada glauca y sentir las manos firmes adueñarse de su cadera desnuda.


Una pantomima afirmativa da luz verde. No va a negar que extrañaba el dulce y fuerte toque de su prometido, se derretía por él. Aunque esto era extraño y muy diferente a lo que solían hacer.


Izuku está que le revienta la cabeza cuando se encuentra cara a cara con el húmedo calor de su amado rubio. Lo hace recostarse y tira de sus piernas para acercarlo.

Katsuki apenas se queja cuando los toscos dedos se pasean sobre el par de labios, abriéndolos descuidadamente y observando el rosado interior. Carne blanda y húmeda.

—Con cuidado imbécil, esto es diferente a masturbar un pene. Sé delicado o te arranco las bolas—, gruñe Katsuki aferrándose a las blancas sábanas y apoyándose sobre sus codos para supervisar el trabajo. Estaba listo para borrarle las pecas hasta su cuarta o quinta generación.


Izuku cae en cuenta que está siendo desconsiderado.

Necesita relajar a Kacchan, es verdad, aunque ambos disfrutaran del sexo rudo y salvaje, estaban explorando terrenos desconocidos. Era una segunda "primera vez" para ambos.


Deja las piernas descansar sobre sus hombros.

—Todo está bien, mi cielo; te tengo—tranquiliza entre besos suaves que recorren desde sus pantorrillas hasta llegar a sus muslos; a la par que se arrodilla para quedar frente al húmedo calor destilando aguamiel.

Izuku está maravillado. Es una dulce flor abriendo sus pétalos llenos de delicado rocío.

Prueba de él, es un beso tímido que se vuelve desordenado conforme avanza. Es un mundo nuevo y totalmente exquisito de conocer.

Siente las palpitaciones de la piel sensible. La incipiente calidez.


El agarre de Bakugo en las mantas se intensifica. El pulso se dispara, son los nervios combinados con la excitación de tener a su amante entre las piernas; profundizando con esa hábil lengua que le folla tan bien el coño. Lo siente en todos lados. Quiere más.

Él mismo impulsa sus caderas.

Ahoga un grito cuando la nariz del pecoso roza esa parte tan sensible, esa que se endurece y palpita con dolorosa satisfacción; tan necesitado que la simple fricción funge como descarga eléctrica por toda su columna y le deja temblando. Estuvo cerca. Debe ser más cuidadoso si no quiere que su ascenso a los cielos termine tan pronto y caiga en picada.


Los ojos verdes se alzan. Lo notan. Es muy atento a la respuesta corporal asertiva que tiene. No deja de atender lo otro cuando ya está chupando lo que es un erecto clitoris e introduciendo dos de sus dedos en el cálido interior desbordante de lubricante natural. A Izuku le impresiona la cantidad. Hace que dos de sus gruesos dedos entren como si nada, estirando la piel y logrando hacer que Katsuki pierda la cabeza, se retuerza y casi llore por la sobrecarga de estímulos.

—Tan fascinante, Kacchan, lo haces tan bien con mis dedos. Podrás recibirme sin problemas—


Como si fuera posible las mejillas anteriormente pálidas compiten con el rojo intenso de su propia mirada—Cállate—reclama cubriéndose el rostro con el antebrazo. Las vibraciones de voz eran peligrosas.




—¡Kacchan, abre!

—¡Que no, mierda! Ya lárgate

—¡Por favor!

—¡Jódete!

—Kacchan, respeto tu privacidad, pero como tu futuro esposo reafirmo mi autoridad entrando de todos modos.

—¡¿Qué?! ¡¡No!!

—¡Smashss!

—¡Deku! ¡¡¡Voy a matarte bastar!!!—cuando se da cuenta Izuku ya ha roto la cerradura de la puerta de una patada.

Pero no es una escena de violencia domestica, para nada. Aunque la vecina chismosa del apartamento de enfrente tiene el teléfono en la mano para llamar al encargado de piso por si acaso.

En realidad la situación es un mero acto de preocupación genuina.

Izuku había notado comportamiento esquivo en su compañero cuando se trataba de afecto (Sí, más de lo normal) y si se trataba de algún contacto íntimo era aún peor. Lo dejó pasar, quizá Kacchan no estaba de humor, pero pasaron días y la cosa no mejoró.

Hoy que llegó antes del trabajo sin avisar se encontró con Katsuki encerrado en la recamara compartida, ¿haciendo qué? Masturbandose en su soledad.

Ahí fue cuando Deku explotó. Sabía que su prometido tenía el sexo como necesidad, era: Dormir, comer y coger. Entonces ¡¿Por qué no lo deja complacerlo como siempre?! ¡¿Ya no lo ama?! ¡¿No lo desea?!

Katsuki observa anonadado y sumamente encabronado al idiota pecoso frente a él, con los ojos glaucos llenos de preocupación, mientras los suyos son carbón encendido.

Izuku por su parte no sabe si la exitación de ver a Katsuki con solo una camisa cubriendo pobremente sus mejores atributos; supera la preocupación de hace unos minutos, esa que le orilló a romper la puerta que ahora tendrá que pagar.

—¡Te dije que no, imbécil!

—Kacchan

—¡No!—se aleja, dando vueltas alrededor de la cama y buscando con qué cubrirse el trasero. ¿Dónde dejó el estúpido calzón de All Might que Deku le había regalado en su primer aniversario?

La desesperación de Katsuki por cubrirse es grande. Ahí es cuando cae en cuenta que él no es el problema. Hay algo que no quiere que vea.

En lugar de ser brusco con sus palabras y obligarlo a confesar, usa una técnica aún más sucia—Mi amor–llama y Katsuki casi parece un cachorro bajando las orejas y mirando con suplica a su dueño–¿No me dirás que pasa, mi cielo?—El rubio frunce el entrecejo y niega, claro, para esto Izuku ya está abrazándolo por la espalda—¿Hay algo que te esté molestando, cariño? Puedes decirme. Perdóname por entrar así, pero estoy preocupado—lo toma de la cintura haciéndolo girar para verlo a la cara. Le alza el rostro y sonríe—Puedes confiar en tu futuro esposo—

Katsuki cae completamente, ahora es solo una masita escondiéndose en el pecho del nerd que rápidamente lo había superado en tamaño y musculatura.

—¿Te enojarás si te digo?

—Para nada

—¿Y si piensas que soy un maldito raro asqueroso mal parido, sucio, perro de la calle?

Izuku ríe—No pasará, Kacchan—.

—Bueno, pero como empieces a gritar y hacer más escándalo voy a explotar tu cara fea—advierte. Se aleja para sentarse en la orilla de la cama, levanta la camisa y separa las piernas con miedo. Ni en su primera vez con él se había sentido tan tímido, nerviso y asustado.

La escandalosa reacción no ayuda:—¡¿Y tu pene?!—es lo primero que pregunta el pálido Deku al ver lo que hay entre las piernas de su compañero.

Katsuki vuelve a cubrirse. —¡Te dije! Déjame solo, por eso no quise decirte nada, Deku metiche, ve a decirle a la vieja de enfrente para que se hagan comadres los dos—

—No, no, perdón, Kacchan es solo que... ¿puedo verlo?—

—No...—

El pecoso se arrodilla frente a él, pone las manos en las rodillas temblorosas—Perdóname, no lo esperaba. Anda, déjame ver. No es tan malo, Kacchan—

El rubio suspira, confía en él una vez más. Izuku sonríe con las mejillas rojas cuando Katsuki le da el privilegio de enseñarle el coño. Vaya.

Era pequeño, regordete y rosado. Amaba el detalle del dorado cabello extendiéndose sin ser exagerado.

—El miércoles que hubo el derrumbe en el hospital—comienza Katsuki—clínica de fertilidad resultó afectada. Era una histeria de gente. Una enfermera activó su don sin querer, estaba muy asustada al quedar bajo los escombros. Me dijo que solo debo resistir un tiempo. Pero es insoportable—

—¿Molesta?

—¡Como el infierno! Más si tengo que compartir cama con un nerd tan caliente. Es tan extraño. No puedo ni besarte porque esta... este...¡lo que sea! Se calienta y empieza a humedecerme la ropa interior. Y como si fuera poco empieza a molestarme, duele. Exige atención. Voy a volverme loco. Estaba tratando aliviarlo, pero es muy difícil.... Lo más cerca que he estado de una de estas cosas fue cuando nací, y ni tanto porque fue por cesárea—la frustración es evidente, casi siente suplicantes y mansas a las llamas rojas de su mirada.

—Déjame ayudarte—propone. Katsuki se muerde el labio con duda. Siente un escalofrío en la parte baja de su vientre al observar la oscurecida mirada glauca y sentir las manos firmes adueñarse de su cadera desnuda.

Una pantomima afirmativa da luz verde. No va a negar que extrañaba el dulce y fuerte toque de su prometido, se derretía por él. Aunque esto era extraño y muy diferente a lo que solían hacer.

Izuku está que le revienta la cabeza cuando se encuentra cara a cara con el húmedo calor de su amado. Lo hace recostarse y tira de sus piernas para acercarlo.

Katsuki apenas se queja cuando los toscos dedos se pasean sobre el par de labios, abriéndolos descuidadamente y observando el rosado interior. Carne blanda y húmeda.

—Con cuidado imbécil, esto es diferente a masturbar un pene. Sé delicado o te arranco las bolas—, gruñe Katsuki aferrándose a las blancas sábanas y apoyándose sobre sus codos para supervisar el trabajo. Estaba listo para borrarle las pecas hasta su cuarta o quinta generación.

Izuku cae en cuenta que está siendo desconsiderado.

Necesita relajar a Kacchan, es verdad, aunque ambos disfrutaran del sexo rudo y salvaje, estaban explorando terrenos desconocidos. Era una segunda "primera vez" para ambos.

Deja las piernas descansar sobre sus hombros.

—Todo está bien, mi cielo; te tengo—tranquiliza entre besos suaves que recorren desde sus pantorrillas hasta llegar a sus muslos; a la par que se arrodilla para quedar frente al húmedo calor destilando aguamiel.

Izuku está maravillado. Es una dulce flor abriendo sus pétalos llenos de delicado rocío.

Prueba de él, es un beso tímido que se vuelve desordenado conforme avanza.

Siente las palpitaciones de la piel sensible. La incipiente calidez.

El agarre de Bakugo en las mantas se intensifica. El pulso se dispara, son los nervios combinados con la excitación de tener a su amante entre las piernas; profundizando con esa hábil lengua que le folla tan bien el coño. Lo siente en todos lados. No es suficiente.

Él mismo impulsa sus caderas.

Ahoga un grito cuando la nariz del pecoso roza esa parte tan sensible, esa que se endurece y palpita con dolorosa satisfacción; tan necesitado que la simple fricción funge como descarga eléctrica por toda su columna; generando espasmos de manera peligrosa—Lento, idiota—

Los ojos verdes se alzan, atenentos a la respuesta corporal asertiva. No deja de atender lo otro cuando ya está chupando lo que es un erecto clitoris. Su recompensa radica en los gemidos llenos de exigencia y suplica de Katsuki; tan contradictorios, pidiendo que lo tome con calma y al segundo exigiendo que no pare ni baje el ritmo.

A Izuku le impresiona la cantidad de lubricante natural que desborda. Hace que dos de sus gruesos dedos entren como si nada, estirando la piel y logrando hacer que Katsuki pierda la cabeza, se retuerza y casi llore por la sobrecarga de estímulos—¡¡Ah!! ...Deku, imbécil...—reclama titubeante, sin dejar la expresión de enojo que poco a poco deforma el placer—¿Quién te dijo que... ¡Ah, mierda!... Sácalos, bastardo—

—Tan fascinante, Kacchan, lo haces tan bien con mis dedos. Podrás recibirme sin problemas—piensa en voz alta con descaro; fascinado, endiosado y totalmente enamorado de la nueva habilidad de su prometido.

Como si fuera posible las mejillas anteriormente pálidas compiten con el rojo intenso de su propia mirada—Cállate—reclama cubriéndose el rostro con el antebrazo, tratando de estabilizarse. La vista es demasiado buena, lo haría enloquecer. Las vibraciones de voz son peligrosas. Lo tienen demasiado aturdido; sedado.

Escucha los ruidos húmedos de Izuku. Sus propios gimoteos de placer mezclados con un llanto de suplica.

Era lo que quería, ahí estaba la satisfacción que tanto anhelaba. Lo extrañaba tanto, lo necesitaba tanto.

—¡Ahí! Justo ahí, bastardo—logra hilar mientras se aferra a los suaves rizos como si su vida dependiera de ello. Izuku suelta un suspiro enredado de gozo, dando justo en el punto cuando Katsuki lo empuja aún más. Bebe de él, succiona, lame; lo devora—¡¡Mierda!! Mierda, Izuku, ya no puedo, no puedo—se dobla hacia el frente. Le tiemblan las piernas, mismas que mantienen al pecoso hundido en él.

El orgasmo lo golpea como una descarga eléctrica. Siente el cuerpo demasiado liviano y los músculos demasiado relajados como para mantenerse erguido. Se deja caer por completo a la cama entre jadeos que buscan llenarlo de oxígeno y estabilizar su aturdido cerebro.

Le toma alrededor de tres minutos hacerse consciente de su propia existencia.

—'zuku—llama y se incorpora. Siente un escalofrío al ver la mancha húmeda que empapa la mitad inferior del rostro de su prometido y escurre hasta el colchón–¡¿Yo hice eso?!—se sienta de golpe y observa incrédulo. Era tan diferente a lo que estaba acostumbrado—Perdón, amor, no me di cuenta—murmura avergonzado. Había hecho un desastre.

Claro que Izuku lejos de molestarse porque se haya corrido en su cara sin avisar, está más que deleitado.

—Tan dulce, Kacchan—murmura recogiendo el resto de la liberación para lamerlo. No iba a desperdiciar nada.

—¡Imbécil, no! No te lo tragues—regaña y sujeta su mano para evitarlo.

Izuku ni siquiera presta atención. Hala de él usando el mismo agarre—Hazlo de nuevo...—suplica con la mirada nublada por una espesa capa de placer y lujuria—pero esta vez sobre mi polla—

Katsuki casi da un salto. Sus ojos de abren con sorpresa y sus mejillas se enrojecen. Trata de soltarse, pero es tarde. Esa erección entre las piernas del pecoso no va a bajarse sola. Y su propio cuerpo cachondo lo traiciona. Siente su intimidad palpitar y mojarse tan pronto lo ve desabrocharse los pantalones.

—Oh, mierda...—se le hace agua la boca. ¿Eso entraría en él? Iba a destrozarle el coño.

Tampoco es que tenga muchas opciones. Toma la corbata malhecha y hala. Lo acerca y aprisiona con sus largas piernas alrededor de la cintura—¿Qué demonios esperas entonces? Ven aquí y fóllame—ordena antes de alcanzar sus labios y robarle un exigente beso. Probablemente no dormiría en toda la noche, pero era un riesgo que estaba dispuesto a correr.

📣¡¡¿Hay alguien aquí con vida?!!📣

Let El_0taku know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

1

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

1

Strong Dialog

Further Recommendations

Die Wölfe von Welby

maryketteler: Ich bin von diesem Roman sehr angetan. Es handelt sich um eine wunderschöne Geschichte, die durch ein tolles Happy End abgeschlossen wird.

Read Now
Luna auf der Flucht

N.: Ich mag die Idee der Geschichte und die Charaktere sind sympathisch und die Handlungen nachvollziehbar. Ich würde das Buch uneingeschränkt jedem empfehlen, der dieses Genre mag

Read Now
Alpha Zach

Viviana Lorena: La trama de la novela, me encanta.

Read Now
The Orc's Pet

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now
Ruthless Lord

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now
Mated to the Wrong Alpha

Victoria: Hi,I analyzed your work, and I think it has a very unique and engaging storytelling style. The way you present your ideas and emotions really stands out. By the way are you currently working on any other stories or writing projects?

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

NOOB: Loved the story and glad that it's only 17 chapters. Short and precise. That's how I love it

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

sabinedecastellane: Merci pour ce moment de lecture, c'est émouvant et tendre, un petit moment hors du temps

Read Now
A Blessing in Disguise

Khayena Zee: It was fun but got boring in the endI wished the book went onOr maybe if there was a better endingBut all in all it was a great experience

Read Now