Inmarcesible

Summary

π‘°π’π’Žπ’‚π’“π’„π’†π’”π’Šπ’ƒπ’π’†: π‘žπ‘’π‘’ π‘›π‘œ 𝑠𝑒 π‘šπ‘Žπ‘Ÿπ‘β„Žπ‘–π‘‘π‘Ž. π΄π‘’π‘›π‘žπ‘’π‘’ π‘šπ‘– π‘π‘’π‘’π‘Ÿπ‘π‘œ 𝑠𝑒 π‘Ÿπ‘œπ‘šπ‘π‘Ž 𝑦 𝑠𝑒 β„Žπ‘Žπ‘”π‘Ž π‘π‘’π‘‘π‘Žπ‘§π‘œπ‘ , π‘Žπ‘’π‘›π‘žπ‘’π‘’ π‘šπ‘– π‘π‘Žπ‘Ÿπ‘›π‘’ 𝑠𝑒 π‘π‘’π‘‘π‘Ÿπ‘Ž 𝑦 𝑑𝑒 π‘šπ‘–π‘  π‘Ÿπ‘’π‘ π‘‘π‘œπ‘  π‘›π‘œ π‘žπ‘’π‘’π‘‘π‘’ π‘šΓ‘π‘  π‘žπ‘’π‘’ 𝑒𝑙 π‘π‘œπ‘™π‘£π‘œ, π‘ŽΓΊπ‘› π‘π‘œπ‘› π‘‘π‘œπ‘‘π‘œ, π‘šπ‘–π‘  π‘ π‘’π‘›π‘‘π‘–π‘šπ‘–π‘’π‘›π‘‘π‘œπ‘  π‘π‘œπ‘Ÿ 𝑑𝑖 π‘π‘’π‘Ÿπ‘šπ‘Žπ‘›π‘’π‘π‘’π‘ŸΓ‘π‘› π‘–π‘›π‘‘π‘Žπ‘π‘‘π‘œπ‘ .

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

[Parte ΓΊnica]

β€”ΒΏQuΓ© haces aquΓ­?β€”La voz es un gruΓ±ido que perece ante la falta de aliento.


Katsuki empuja la pesada puerta con lentitud. Su mirada vidriosa guiada por la exhausta queja llega a un rincΓ³n del cuarto donde el carmesΓ­ rastro se transforma en charco. Observa horrorizado la mano ensangrentada que hace de torniquete a un costado del abdomen.


Los ojos verdes le devoran. No es un buen sentimiento el que le transmiten.

β€”LΓ‘rgateβ€”gruΓ±e de vuelta. Ahora le figura un poco mΓ‘s amenazante, como un leΓ³n herido mostrando sus fauces y estudiando sus movimientos casi nulos, listo para atacar.


Pero no tiene miedo. Se ha tragado todo sentimiento de cobardΓ­a al estarle siguiendo el rastro.

Cierra la puerta, y a paso firme se acerca al hombre que le mira como si en cualquier momento le fuera a lanzar un zarpazo.


β€”Β‘Te dije que te largues!


β€”Β‘Te escuchΓ©! Ahora cΓ‘llate y dΓ©jame atender tu heridaβ€”reclama con molestia, oponiendo a la fuerza su dominio sobre la agresividad ajena.


Los segundos se acumulan en el silencio de la habitaciΓ³n. Katsuki toma esto como seΓ±al afirmativa, lo arrastra con delicadeza hasta la cama.

β€”ΒΏCΓ³mo me encontraste?β€”pregunta mientras observa con recelo la vasta paciencia que tiene para tratar la herida.


β€”Fue fΓ‘cil seguir el rastro de sangre hasta tu madriguera.


β€”Sabes que no me refiero a esoβ€”el tono se vuelve frΓ­gido y la mirada escrutadora.


La sutura sin anestesia queda a la mitad.

Las manos le tiemblan y su vista empieza a desenfocarse del paisaje rojo.


β€”ΒΏQuΓ© es lo que quieres de mΓ­? ΒΏBuscas entregarme a la policΓ­a, a los hΓ©roes? Si es asΓ­


–‘No es eso!β€” interrumpe logrando el silencioβ€”. Lo ΓΊnico que quiero es que no termines muerto en algΓΊn callejΓ³n, justo como el tipo que te hiriΓ³β€” no aguanta un segundo mΓ‘s de esos penetrantes ojos escudriΓ±ando como buitres su desgarrada alma; aparta la mirada, pero Izuku le niega el privilegio de hacer lo que le place. Lo obliga a verle. La fuerza con la que le atenaza la barbilla es escalofriante, pero mΓ‘s lo es la sonrisa que se forma en el desencajado rostro.


β€”Te preocupas por mΓ­. A estas alturas de nuestras vidas, aΓΊn te preocupas por mΓ­β€” susurra Izuku con un extraΓ±o brillo en los ojos, Katsuki quisiera creer que es nostalgia o algo parecido, pero la mezcla de mofa en la voz le dice que se equivoca, y que lo ΓΊnico que lo hace aferrarse a esa idea son las voces de sus propios anhelos por reunir las piezas de una mente rotaβ€” patΓ©ticoβ€”escupe con desprecio, soltΓ‘ndole de la misma forma.


No agacha la cabeza, dentro de sΓ­ halla el valor para dar respuestaβ€”Al menos estoy tratando de corregirme, de enmendar lo que hice en el pasado, y de paso, salvar nuestras carcomidas almas.


Izuku arruga la nariz. La declaraciΓ³n del hΓ©roe nΓΊmero uno y amigo de infancia le ha calado hondoβ€”Hay cosas que no pueden enmendarse. Fuiste un hijo de puta la mayor parte de mi vida, ΒΏY ahora vienes a sermonearme con la boca llena de hipocresΓ­a? Β‘Eres un maldito fraude! Β‘Un maldito espejismo de lo que deberΓ­a ser un hΓ©roe!β€”lo manda al suelo de un golpe, provocando un ruido sordo y una nube de polvo que parece afectar los pulmones del hΓ©roe.

Se acerca con amenaza, y como si se tratara de una de sus vΓ­ctimas arremete contra las costillas, haciΓ©ndolo doblarse de dolor y hasta cierto punto encender la chispa de la rabia en Katsuki. Las palmas brillan. Izuku sonrΓ­eβ€”Eso es; activalo β€”casi saborea el momento, pero su manΓ­aca sonrisa se apaga junto al don del rubio. Combatir fuego con fuego solo lo llevarΓ­a a ese cΓ­rculo vicioso del que ya no podria salir


β€”Lo lamentoβ€”reconoce con dolorosa pena.

Izuku retrocede temiendo a los ojos que le figuran mansas llamas a punto de extinguirse. Sabe que no es una disculpa para "Deku", ni siquiera para Γ©l. Katsuki se lo dice directamente al niΓ±o dentro, al pequeΓ±o pecoso de mejillas sonrosadas y hΓΊmedas por el llantoβ€”PerdΓ³nameβ€”; "por no salvarte aΓΊn cuando te tengo delante" quiso decir, pero solo fue un pensamiento vago flotando en su cabeza y perforando su corazΓ³n.


Ya no tenΓ­a fuerzas para seguir luchando con la culpa, el arrepentimiento. Estaba cansado. La cruz que Γ©l mismo de habΓ­a echado al hombro lo habΓ­a consumido hasta los huesos. Su ΓΊnico motivo para vivir era el emnendamiento de sus fallos, pero al parecerβ€”Es inΓΊtilβ€”susurra Izuku sin aliento, observando casi con lΓ‘stima el cuerpo que sabΓ­a vivΓ­a porque lo veΓ­a respirar, pero cualquiera que observara esos ojos tan opacos, tan vacΓ­os, tan dolidos que la sola imagen era digna de pintarse en un cuadro agΓ³nico; dirΓ­a que el alma lo habΓ­a abandonado ya.

Se acuclilla a su lado. La mirada es rΓ­gida y despectivaβ€”EstΓ‘s rotoβ€”declara.


Dynamight ni se inmuta ante el frΓ­o caΓ±Γ³n del arma en su sien. Ni siquiera cuando el sonido del seguro resuena vibrante en su oΓ­do.

Izuku observa aburrido la falta de interΓ©s, la falta de emociones al estar viendo a la muerte de frenteβ€”No eres mΓ‘s que un cascarΓ³n vacΓ­o. Lo mejor serΓ­a matarte.


β€”Adelanteβ€”murmura tan calmado, tan pacΓ­fico e irΓ³nicamente causando tanta inquietud y molestia en el villano.


β€”Β‘Cierra la boca!β€”ordena, alterado, hiperventilando, como si hubiera escuchado la peor de las blasfemias. Lo golpea con la cacha. La sangre brota desde la frente. Lo toma de los cabellos con fuerza, haciΓ©ndole levantar la cabezaβ€”Β‘No se supone que lo aceptes asΓ­ de fΓ‘cil! ‘¿Por quΓ© no haces nada?! ‘¿DΓ³nde estΓ‘ tu orgullo, tu arrogancia, tu maldita egolatrΓ­a?!β€”la expresiΓ³n del rubio apenas cambia a una mueca de confusiΓ³n cuando las lΓ‘grimas ajenas le empapan las mejillas. HabΓ­a olvidado que esos enormes ojos verdes podΓ­an expresar la mΓ‘s profunda pena ademΓ‘s del odio mΓ‘s cruel. CΓ³mo le hubiera gustado observarlos llenos de algΓΊn otro sentimiento que no le partiera tanto el almaβ€”. TΓΊ no. No. No puedes acabar asΓ­. TΓΊ, tan perfecto, tan inalcanzable, tan invencible, tan fuerte. No puedes haber acabado asΓ­β€”; "TΓΊ que nunca pierdes, que nunca te rindes, tΓΊ que eres la definiciΓ³n de victoria en mi cabeza" debiΓ³ decir, pero la voz de su corazΓ³n ahora era demasiado dΓ©bil para transformarlo en verbo. Katsuki no lo entiende, no entiende la tristeza que nubla esos ojosβ€”No eres mΓ‘s que una rosa marchitaβ€”acaricia la pΓ‘lida y ensangrentada mejillaβ€”pero sigues siendo la mΓ‘s hermosa de todasβ€”brillan los jades con melancΓ³lico anheloβ€”es una lastima que deba terminar asΓ­ para nosotros, mi amado Kacchanβ€”susurra contra los labios ajenos. Y acompaΓ±ado de ese lastimoso beso, suena el gatillo con brutal estruendo.