visita al medico
Jiang Cheng entra al consultorio de su doctor, no tiene cita, pero no la necesita. Lo único que necesita es que su doctor lo inspeccione profundamente.
Cierra la puerta y en cuanto lo hace se adentra hacia la oficina, mientras avanza quita y desabrocha su ropa, dejando algunas prendas en el suelo. Entra a la oficina sin zapatos ni ropa, llevaba puesto una lencería transparente de color lila.
Con un rostro sonrojado y un tono coqueto pidió ser atendido- doctor necesito que me revise con urgencia, últimamente he tenido mucho calor y me mojo con solo pensar en usted- se sentía avergonzado al hacer eso por lo que mantuvo la mirada hacia los lados
-parece que es un asunto urgente, no debería hacerte esperar.
Cheng comenzaba a arrepentirse por lo que se levantó y quiso irse, pero unos grandes y fuertes brazos lo rodearon,
-a-Cheng, debo curarte, tardare unas horas, pero valdrán la pena. Te lo aseguro.
Xichen tomo a Cheng de su barbilla y lo hiso voltear a su dirección detrás de él.
-será mejor qu…mmmm- no pudo continuar su frase al ser besado por Xichen. El beso fue muy brusco y hambriento. Debido al trabajo de Xichen no se habían visto en una semana razón por la cual decidió visitarlo en su consultorio.
Xichen lo giro haciendo que quedaran de frente, tomo a Cheng de su trasero y lo hiso colocar sus piernas alrededor de su cadera. En ningún momento soltó sus labios tenía una semana sin comer y ahora se daría un festín. Acomodo a Cheng sobre su escritorio tirando todo lo que había en el.
-en serio es grave, estas ardiendo y estas tan mojado, ¿te preparaste antes de venir? -Abrió sus piernas y noto como de su entrada escurría un líquido viscoso, también detecto un leve olor a fresa, su fruta favorita.
Cheng asintió con la cabeza, mientras estaba en su departamento sintió el deseo de tener a Xichen dentro de él, tomo un dildo y quiso satisfacerse, pero no lo conseguía por más que lo intentara se sentía insatisfecho.
-mi a-Cheng incluso te vestiste con el regalo que te di, aunque falta algo- de debajo de su escritorio saco una caja de zapatos- te los pondré- Cheng no pudo ver que era lo que quería ponerle- ya está, te ves hermoso- beso uno de sus muslos internos.
Cheng se enderezo un poco para ver qué era lo que le puso Xichen tenía una sospecha la cual se confirmó al ver unos tacones de aguja negros.
- ¿no los modelaras para mí? Los compre al ver que no dejabas de verlos en el mostrador el otro día, creo que me merezco un premio.- Cheng tenía unas hermosas piernas y un trasero redondo y firme, no lo pensó dos veces al imaginar a Cheng con aquellos tacones que harían ver sus piernas más largas y su trasero aun ms redondo, pero tuvo que controlarse al estar en público.
JC- y lo tendrás Xichen, no seas impaciente. - se levantó del escritorio camino hacia la puerta dio media vuelta y camino como suele hacerlo en sus pasarelas, al quedar enfrente de Xichen se sentó en su regazo y comenzó a mover sus caderas en forma circular y después dando leves brincos, acompaño el movimiento con leves gemidos en el oído de Xichen. Sintió como las grandes manos de Xichen agarraban con algo de fuerza sus caderas y simulaba embestidas.
Incluso con la ropa puesta podía sentir el gran tamaño de Xichen y casi puede jurar que incluso el calor de su entrepierna. Al imaginar cómo esa dureza lo atravesará y lo hará gritar de placer gimió alto.
-a-Cheng estoy completamente duro, tendrás que hacerte responsable. - hundió dos dedos en su entrada, los cuales entraron sin ninguna resistencia al momento de sacarlos estaban completamente mojados. -a-Cheng en verdad estas ansioso, ¿acaso tus juguetes no pudieron complacerte?
-a-huan~, ninguno se compara contigo, solo tú sabes cómo satisfacerme.
-a-Cheng, deberías ayudarme a quitarme la ropa ¿no lo crees?
Cheng se hinco enfrente de Xichen y estiro sus brazos sobre sus piernas y subió a su pecho donde comenzó a desbotonar su camisa, al terminar solo el bajo hasta sus antebrazos, se agacho hasta quedar frente a su entrepierna desabrocho el cinturón y lo quito por completo entregándoselo a Xichen, desabrocho el botón y con su boca bajo el cierre. Xichen se puso de pie y Cheng bajo sus pantalones y froto con su mejilla izquierda el pene erecto que seguía en la ropa interior.
- ¿no quieres probarlo, a-Cheng? - acaricio su cabeza y tomo un puñado de su cabello jalándolo hacia abajo y haciendo que Cheng lo viera y gimiera.
-ahhhh~, si~, si quiero - bajo la ropa interior y el miembro quedo justo enfrente de él, no sabía si era por el tiempo en que no se vieron o si no le había puesto bastante atención, pero creía que se veía más grueso y venoso que antes, tomo la punta y con sus manos comenzó a masturbarlo, lo saco de su boca y metió un poco más. Xichen noto sus intenciones por lo cual afianzo su agarre en su cabello y metió la mitad de su pene de una sola estocada, provocando que ambos gimieran.
Cheng sintió como el pene de Xichen llenaba cada espacio de su boca, apenas podía respirar, y lejos de retirarse se excito más al sentir que Xichen comenzaba a mover sus caderas y soltaba leves gemidos. Comenzó a mover su cabeza y lengua, coloco ambas manos en las caderas de Xichen y siguió con el vaivén cada vez tomaba un poco más del pene en su boca hasta casi tomarlo por completo, cuando sintió que Xichen estaba por correrse se negó a sacarlo de su boca deseaba comer todo lo que le dé.
Xichen soltó una gran carga de semen en su boca, incluso escurrió por sus labios, barbilla y cuello. Cheng se levantó y recargo su pecho en el escritorio y movió su trasero invitando a Xichen a entrar en él, no tardo en tener respuesta ya que Xichen ansiaba tanto como el perderse en el placer carnal.
Sus embestidas eran lentas pero fuertes en cada empujón, no tardo en encontrar aquel bulto de nervios de hacía a Cheng gritar, al encontrarlo sus embestidas eran dirigidas en ese punto y se volvieron casi bestiales.
-ahhhh~…a-huan, más rápido. - sabía que Xichen estaba perdiendo el control, no controlaba su fuerza en el agarre de su cintura ni en sus embestidas, incluso movieron un poco el escritorio
Plaf- sintió como su trasero ardía debido a la fuerte nalgada recibida. Eso era un aviso, si quería que se detuviera o controlara sus embestidas podía hacerlo recapacitar, pero una semana en abstinencia hiso que su cerebro solo pensara en ser destruido por Xichen- a-huan, más rápido- sabe que al terminar no dejara de quejarse por el dolor en su cintura y trasero, pero eso lo dejara al Cheng del futro ahora solo quería pensar en el miembro que lo abre tan deliciosamente y lo llenara hasta que escurra por sus piernas y deje un rastro en el suelo.
a-huan~. - Sintió como Xichen lo llenaba con su caliente semen, esta vez no tardó mucho en correrse, y a pesar de ello aun lo sentía duro en su interior. Salió de él y lo puso boca arriba, coloco sus rodillas en sus antebrazos y lo embistió nuevamente, metiendo todo su pene de una estocada, las cuales seguían siendo bestiales. Cheng quiso apoyarse en sus brazos y ver cómo era atravesado por Xichen, pero rápidamente se cansó y volvió a recostarse.
Xichen seguía dando palmadas en su trasero y estimulando sus pezones ya sea mordiéndolos pellizcándolos o apretándolos. Cambio de posiciones dos veces más: recargándolo en la pared y en el suelo en cuatro patas, masturbaba el pene de Cheng que se había corrido ya cuatro veces manchando a ambos y algunas que otras cosas cerca, Xichen se había corrido una vez en cada posición que habían hecho. En la última Cheng ya no podía más estaba tan cansado que si no fuera porque Xichen sostenía su trasero estaría totalmente tendido en el suelo, tenía un rastro de saliva en su mejilla derecha dejando un pequeño charco.
Al sentir como era llenado nuevamente solo pudo soltar un gemido prolongado, ya no eran gritos de placer, había sido placenteramente derrotado, que después de amenazar a Xichen de ya no continuar se quedó dormido.
Al despertar estaba en su cama entre los brazos de Xichen estaban limpios, pero por algún motivo el pene de Xichen seguía en su interior. No intento quitarlo o despertar a Xichen y reclamarle ya que le gustaba el sentirse llenado por él. Tenían el siguiente día libre por lo que se concentraría en disfrutarlo y le pereció buena idea despertar con la sensación de estar unidos más allá de lo físico.