𝐈𝐭'𝐬 𝐁𝐒π₯π₯𝐒𝐞 𝐁𝐒𝐭𝐜𝐑 <π“πŽπ‹π‹>

Summary

Primera temporada de cuatro

UNO

Siempre que llegaba de la escuela subΓ­a hecho flash a mi habitaciΓ³n para escribir en mi diario personal como iba mi dΓ­a a dΓ­a, era un cuadernillo negro como el resto de mis cosas, ropa, zapatos y cama. TenΓ­a un estilo tan ΓΊnico que me hacΓ­a sentir como una estrella del rock y me emocionaba demasiado pero querΓ­a experimentar algo mΓ‘s profundo.


Querido diario:


Hoy en la universidad amΓ© el estilo que tenΓ­a mi mejor amigo Geo, habΓ­a ido con una falda acampanada, unas medias mallas de red, una camisa que le llegaba mΓ‘s arriba del ombligo y su cabello suelto en ondas. A el no le da vergΓΌenza vestirse como una mujer y es algo que admiro demasiado.


CerrΓ© el diario y me hechΓ© en mi cama abrazando ese cuadernillo que tenΓ­a ahora entre mis manos, una idea se me cruzΓ³ por la mente y no la dejarΓ­a pasar a si que sin mΓ‘s corrΓ­ hasta la habitaciΓ³n de Sam (mi hermana adoptiva) y me colΓ© en ella hasta llegar a su closet bien organizado, agarrΓ© una mini falda de cuero, una blusa de un escote descarado y salΓ­ corriendo de ahΓ­ hasta volver a mi habitaciΓ³n asegurandome de ponerle seguro.

Me desvestΓ­ en un abrir y cerrar de ojos, me coloquΓ© aquella blusa color rosa y despuΓ©s la mini falda y me mirΓ© al espejo.


Me veΓ­a perfecto, mis largas y delgadas piernas se veΓ­an muy bien. Me girΓ© para ver como me quedaba de atrΓ‘s y wow, vaya que definitivamente empezarΓ­a a comprar ropa de mujer.


- Β‘Bill! - oΓ­ gritar a Sam al otro lado de la puerta tratando de abrirla. - Te estamos esperando para comer, apresurate por favor.


- Β‘Ahora voy!. - respondΓ­ sin dejar de mirarme al espejo.


Si algo sabΓ­a bien era que el rosado no iba conmigo, a si que desde el dΓ­a de maΓ±ana irΓ­a de compras con Geo para que me ayudara a buscar ropa obviamente negra para empezar a vestirme como Γ©l. TerminΓ© de sacarme la ropa para ponerme de vuelta la mΓ­a y bajar hasta donde se encontraban mis padres.


- Hola ma. - salude dandole un beso en la mejilla luego me acerquΓ© a Gordon para repetir el mismo acto y me sentΓ© a su lado.


- ΒΏCΓ³mo te fue hoy, cariΓ±o? - preguntΓ³ mi mamΓ‘ poniendo el plato de sopa en la mesa.


- Muy bien, he sido el primero en acabar la tarea de filosofΓ­a.


- ΒΏFilosofΓ­a? Β‘Eso es demasiado complicado! Hablar de esos putos filΓ³sofos me ponen los nervios de punta.


- Sam, por favor ten mΓ‘s cuidado.


- Oh, sΓ­ Sam. Recuerda que a papΓ‘ le molesta que hables malas palabras en la mesa. - me burlΓ© de mi hermana.


- Lo mismo aplica contigo, Bill.


- Pero no he dicho ni una mala palabra.


- Por el momento. - mirΓ© a Sam con una mala cara.


- ΒΏPodemos empezar a comer, por favor?


Y en un absoluto silencio empezamos a comer de la exquisita comida que preparaba mi mamΓ‘, era una sopa de verduras y sabΓ­a que esto era obra de Sam. A ella le encantaban las verduras y a mi me daban igual, comida es comida.


Mi mirada se posΓ³ en ella, era una chica de 23 aΓ±os, tenΓ­a unos ojos color cafΓ© casi negros, era mΓ‘s bajita que yo, de buen cuerpo, cabello castaΓ±o oscuro en pocas palabras la mujer perfecta a la vista de cualquier hombre.

Sam habΓ­a sido adoptada por mis padres antes de casarse con el unico objetivo de reemplazar ese dolor de haber perdido uno de sus hijos. No entendΓ­ bien la historia sobre ese suceso ya que no le daba mucha importancia aunque me carcomΓ­a la duda porque cada vez que le pedΓ­a que me hable de ello me dejaba solo y con la palabra en la boca.


Joder, con lo mucho que ansiaba un hermano para hacer cosas de... hermanos.


No le hago de menos a Sam porque siempre ha estado conmigo en momentos tan agradables y ha sacado la cara por mi en diferentes situaciones.


Al terminar agradecΓ­ por los alimentos y me levantΓ© para lavar el plato y volver a mi habitaciΓ³n, estaba seguro de que maΓ±ana iba a ser un gran dΓ­a y empezarΓ­a de cero con un nuevo look.


A la maΓ±ana siguiente me levantΓ© a las 6 a.m. como de costumbre, me di una ducha al rededor de 15 minutos y luego salΓ­, elegΓ­ un pantalΓ³n negro con cierres, una correa de cuero con una hevilla de una calavera, mis botas nuevas que me comprΓ© hace unos dΓ­as y una camisa negra con un logo de una guitarra en llamas; obviamente no podΓ­a faltar el maquillaje en mi rostro.


Me veΓ­a muy guapo.


BajΓ© a la sala y ahΓ­ estaba Sam esperandome para irnos, yo no desayunaba para ir a la escuela porque ahΓ­ siempre nos formabamos y recibiamos el desayuno.


- Amo como te ves, Bill.


- Gracias Sam, tu no te quedas atrΓ‘s.


Ella vestΓ­a un pantalon jean ancho, una camisa de cuello de tortuga y sus zapatos de tacΓ³n, estudiaba en la misma escuela que yo pero me llevaba dos aΓ±os mΓ‘s.

Llegamos a la escuela y ahΓ­ estaba mi mejor amigo esperandome, me despedΓ­ de Sam y corrΓ­ hasta Γ©l para saludarlo.


- Hasta que al fin llegas.


- Disculpa, Sam siempre tarda cuando viene con tacones a la escuela. - bromeΓ© haciendo reir a mi amigo, nos adentramos hasta llegar a formar la fila para poder recibir el desayuno.


- ΒΏSabΓ­as que hoy ingresaron dos tipos nuevos a la escuela? - neguΓ© con la cabeza mirandolo. - Β‘Son muy guapos!


- ΒΏY quienes son? - preguntΓ© con curiosidad.


- No los he visto solo se que uno de ellos se llama Tom y el otro es un rubiecito de nombre Gustavo.


- ΒΏTom? ΒΏGustavo? - preguntΓ© cruzandome de brazos. - Seguro son como esos niΓ±os nerds, tu entiendes...


- Cuando los veamos lo sabremos.


AsentΓ­ y cuando estuvimos cerca, un tipo casi de mi tamaΓ±o y uno mas bajito se metieron delante de mi empujandome casi haciendome caer por meterse a coger el desayuno.


- Β‘Oye! - le gritΓ© molesto. - Β‘Ponte a la fila! - este se girΓ³ mirandome timidamente, nunca lo habΓ­a visto en la escuela a si que supuse que eran los chicos nuevos.


- Lo siento, es mi culpa.