1.- Si… ese soy yo.
—Oye... Maldito idiota, ¿Por qué no respondes? ¿Estás listo?
Sí, ese soy yo ingresando a la habitación de Jungkook por milésima vez sin avisar. Y dirás ¿Quién es Jungkook? Bueno, pues ese «troglodita pito fácil» es mi mejor amigo ¿el problema? Si, ya sé, en estas historias siempre hay un "pero" y el mío era que mis ojos estaban viendo otra vez esa escena que rompía mi alma en silencio.
Jungkook con una chica... mi peor pesadilla.
Ni siquiera sé porque duele ¿Ok? porque ya estoy costumbrado a encontrarlo en esas situaciones. No es la primera vez, pero lamentablemente no puedo manejar mis sentimientos y mi corazón siempre duele como si lo fuera, casi puedo sentir cómo se rompe en más pedazos cada vez que pasa. Ok eso sonó muy dramático, pero sí, él me gusta y no lo puedo evitar.
—Tae... ¿cuántas veces te he dicho que toques antes de entrar? O al menos avísame que vendrás.
—Lo siento.
—¿Puedes cerrar? En un momento salgo...
Y así lo hice, podía escuchar el malestar en sus palabras. Por supuesto que le molestaba que lo interrumpiera en pleno acto sexual, ¿a quién no le molestaría? Si fuera mi caso le aventaría el zapato o lo que sea que encontrara en mi camino. Horror que alguien me vea, me sentía incómodo de verlos desnudos, aunque, ya no tanto como las primeras veces, casi puedo decir que me estoy acostumbrado a esto.
Incluso a la estúpida en su cama parecía que le divertía la situación, ante mis ojos creo que se está burlando de mí porque no cubrió su cuerpo ni siquiera lo intentó cuando los interrumpí, por el contrario, su mirada no dejaba de observarme mientras mordía su lengua y seguía moviéndose contra la pelvis de Jeon.
Esa situación era asquerosa
«¿Hasta cuándo Taehyung? ¿Hasta cuándo estarás así?»
Hasta que me mire y sepa que siempre lo he amado. ¿Quizá?
«Si... definitivamente eres un estúpido»
Y esa es mi estúpida conciencia que no se cansa de recriminarme el que sea un idiota enamoradizo de alguien que jamás pondría un ojo sobre mí, mucho menos el pene. Patético ¿cierto?
Y con mi maquillaje de payaso, cierro la puerta, alejándome como perro con la cola entre las patas, no teniendo otra más que esperar por ese estúpido mientras escucho música y finjo estudiar. Ellos follaban, aun podía escucharlos porque ni siquiera el sonido de los auriculares mitigaban sus gemidos. La verdad, desearía ser yo quien estuviera en su lugar…
«Vergüenza pensar de esa manera»
Oh, ya cállate.
—Adiós, Taehyung hyung.
Dijo ella de pronto mientras pasaba por mi lado demasiado sonriente, arreglándose el cabello y saliendo de esa casa. Si… la detesto con todo mi ser, pero no solo a ella sino a todos aquellos que se meten en la cama de Jeon.
—Hola, bonito.
Y ese era Jungkook besando mi mejilla como si nada hubiera pasado, comportándose de esa manera tan acaramelada como si fuera mi novio y volviendo loco mi tonto corazón haciéndolo palpitar como burro sin mecate. Y es que eso era justo lo que me confundía… bueno, mejor dicho, yo solo se confundía porque Jungkook siempre me ha dicho que me ve como un amigo o un hermano. ¡Un maldito hermano! ¿pueden creer eso? ¡Un hermano! Lo que me hace preguntarme ¿cómo demonios es que Jeon me ve como un jodido hermano? ¿Por qué? ¿era tan mínimamente agraciado para que se pudiera fijar en mí? ¿O es que la relación que tienen nuestras madres como mejores amigas era lo que impedía el siquiera contemplar una follada?
No lo sé, pero lo que se me hace realmente patético de mi parte era tener que estar viviendo de migajas por mi cobardía, por no tener el valor de pararme delante de él y decirle “Ey, estúpido Jeon, me gustas”
Si… ese soy yo, y si quieres saber más de mí no te pierdas “El secreto de Kim Taehyung” escribir aquí...