♡
Su amor era incorrecto en muchos aspectos para los que le rodeaban, decían que no debían estar juntos eran muy diferentes para perdurar. Eran muy jóvenes para conocer de lo eterno según sus conocidos .
El observar aquel anillo de diamante reluciendo en el dedo anular de la mano izquierda de Jisoo levantó todo ese tipo de comentarios por milésima vez.
¿Quién había visto a un CEO de salir con escritor de novelas? ¿Quién había visto a un alfa preferir a uno de su misma casta por sobre todos los omegas y betas?
Era inaceptable, más cuando comparabas sus distintas maneras de percibir el mundo, pero, ellos no sabían que en parte sus grandes diferencias los unían.
Ninguno sabía cuanto habían esperado esos dos para que el hilo rojo atado a sus meñiques se tensara causando que sus caminos se cruzaran y Cupido los flechase con gran intensidad.
Los espontáneos encuentros pasaron a ser citas , y pronto era normal encontrar a Jeonghan esperando afuera de la editorial donde trabajaba Joshua.
Su amor se volvía cada vez más fuerte y el de angelicales rasgos no podía esperar a gritar que estaba enamorado de Hong Jisoo.
Hace unos meses con una rodilla hincada al suelo Jeonghan se confesó y compartió la alocada aventura que deseaba escribir junto al menor.
A diferencia de lo esperado Joshua negó, negó entre lágrimas al sentir que podía arruinar la vida de su amado si tomaba aquella decisión egoísta que su caprichoso corazón dictaba en aquellos minutos .
──¿Por qué?── Fue lo único que se atrevió a cuestionar el CEO Yoon en una quebrada frase. ──Shua.
El menor volvió a negar, cubrió sus labios intentando no sollozar mientras sus lágrimas se deslizaban por sus pómulos, queriendo obedecer aquella voz que le decía que debía decir adiós antes de que fuese demasiado tarde.
──No puedo, no puedo arruinar tu vida.
Aquellas palabras fueron como la nieve en septiembre, algo helado más el de angelicales facciones sabía que detrás de las gélidas palabras había un cálido motivo.
Jeonghan odiaba esa mirada en los ojos de Jisoo, odiaba que los felinos ojos reflejaran dolor e inseguridad.
¿Su amor no era suficiente? ¿Aquellos años habían sido sólo una improvisación? ¿Había sido todo como un simple amor de verano?
No, Jeonghan sabía que no, su amor permanecía durante todas las estaciones aunque poseía la calidez del verano .
──Ellos hablarán de ti, no quiero que discutas con tu familia, ni que te beten de tus derechos, no quiero que vivas a mi lado si tienes que renunciar a tanto, no quiero que se convierta en una de esas novelas donde todo es tan extremista. No quiero que vivas con la única opción de tener que adoptar, porque es casi imposible que pueda concebir una vida. No quiero que estés expuesto a tanto hablar. Esto no es un cuento de hadas, Han-ah.── Explicó dolorosamente el menor intentando regular su llanto .
Era verdad los padres de Jeonghan enloquecerían si se enteraban que su hijo estaba saliendo con un alfa y había solicitado la mano a este en matrimonio.
Pero ninguno de ellos ni la sociedad sabía cuan correcto se sentía ese amor que ambos vivían.
──Ellos no saben de lo que hablan, ellos no saben lo que hacemos, ellos no saben sobre los miles de te amo que nos hemos profesado. Pero apuesto que si supieran, simplemente estarían celosos de lo nuestro. Ellos no saben lo que es pasar todas las noches en vela, ellos no saben que he esperado toda mi vida para enamorarme de ti y sentir que es la decisión más certera que he tomado.── Expresó suavemente el mayor de los alfas quien se levantó para acariciar los húmedos y sonrojados pómulos de Jisoo quien lloraba a mares por aquella confesión. ──Déjalos que hablen , ellos no saben cuán especial eres, ellos no saben como has encantado a mi corazón. Pueden decir lo que quieran, porque no nos conocen. Ninguno de ellos sabe lo que mejor hacemos y eso Shua, es nuestro secreto, bebé.── Añadió.
El de orígenes americanos sólo pudo abrazarle tan fuerte sumergiéndose en el suave aroma a Agave del de perezosos ojos quien se aferraba a su cintura susurrando miles de dulces frases que agitaban ambos corazones.
No estaba siendo un iluso y cada beso que Jisoo y él compartían se volvía más dulce como si de la mismísima ambrosía se trataba.
──Quiero decirle al mundo que eres mi amor.── Sentenció el de angelicales facciones besando las mejillas del de acaramelada piel para luego besar la nariz y la frente de Joshua quien tenía el ceño ligeramente fruncido y sus labios en un puchero pareciendo un gatito confundido. ──Así que te pregunto por segunda vez ¿Te casarías conmigo? ¿Me aceptarías formando parte de tus días hasta que te hartes de cuan cursi puedo ser cuando se trata de ti?
──Nunca me cansaría de ti.── Por inercia Hong respondió provocando que una dulce sonrisa fuese esbozada por los finos labios de Jeonghan.
Traviesamente con el menor aún entre sus brazos luego de perderse en los ojos contrarios besa los esponjosos labios del de felinos ojos, juraba que cada minuto al lado de Jisoo era mejor que el anterior, todo el tiempo.
Aturdido Joshua se separa observando como con una de sus manos el mayor acariciaba su rojizo labio inferior para luego recorrer sus pómulos y atraerle a otro ansiado encuentro entre sus labios, apropiándose y saboreando cada suspiro que abandonaban los labios del menor.
No podía dejar de besar aquellos pétalos de rosas que le llevaban al delirio y recordando que su pregunta no fue respondida por su amante esta vez fue el quien rompió el beso mientras con su nariz acariciaba el cuello de Jisoo quien cerraba los ojos ante la agradable sensación transmitida .
──No has respondido a mi pregunta Joshuji.── Recordó continuando con sus caricias en la nívea piel del menor .
──Acepto.── En un susurro afirmó siendo ese el mejor de los secretos que reveló al de perezosos ojos quien no se contuvo a hacerle girar mientras le abrazaba por su diminuta cintura.
──¿De verdad aceptas?── Incrédulo cuestionó aunque en ningún momento había perdido la esperanza de obtener esa ansiada respuesta por parte de su amado .
──Acepto, me encantaría casarme contigo.── Aseguró el de orígenes americanos apreciando como preso de la euforia Jeonghan le atrajo a un baile de celebración donde le hacía saltar abrazado a él y le besaba infinitas veces, cayendo cada vez más enamorado.
Nadie sabía que sentían ambos , nadie sabía cuán especial era aquello que atesoraban en sus corazones, nadie sabía cuán preciosos era el uno para el otro.
Hablarían, es la verdad, todos lo hacen, mas , ninguno de ellos sabía lo que era sentir aquel amor,
no sabían nada de ellos.