🔥CAPITULO 1🔥
— Mierda.. estoy harto de esto.— aflojando el nudo de su corbata, se dejó caer en el respaldo de su silla de cuero tratando de despejar su mente cinco segundos.
Era el presidente de la compañía pero una mala jugada de su mano derecha lo había hecho perder millones de wones al revelar un nuevo sistema de seguridad, que la empresa contraria al darse cuenta de ese error, tomó ventaja para lanzarla primero al público. Lo que si sabía era que iba a matar a Kyuhyun por ese error.
Volteando a su lado izquierdo del escritorio, sonrió levemente al ver la foto de su hijo de 8 meses. En ella el bebé sonreía mostrando sus encías y sus ojitos cerrados.
— No lo sabes pero esos ocho meses fueron los mejores de mi vida — susurró sonriendo mientras acariciaba la imagen con mucho amor.
Negando con la cabeza, volvió a reincorporarse en su asiento pensando en que haría para enmendar el error de Kyuhyun. Era su primo así que no podía ser cruel con el pero si lo reprenderia de alguna manera.
La cabeza ya le dolía por lo que mejor se puso de pie, tomó su saco que estaba en el respaldo de su silla junto con sus llaves, cartera y celular para ir a dar una vuelta a despejar su mente y pensar que hacer.
Viéndose frente al espejo que tenía en su oficina, acomodó su traje, vistiendo impecable de pies a cabeza. Siwon siempre había sido una persona pulcra en su vestir. Todo tenía que ser perfecto para él.
Abriendo la puerta de su oficina, camino con el porte que lo caracterizaba hasta los elevadores. Una vez entró, presionó planta baja. Al cerrarse las puertas, soltó un suspiro a la par que se recargaba en el frío acero del elevador.
Un sonido hizo que su paz desapareciera. Las puertas se habían abierto en un piso superior y quién entró, era a quién menos quería ver. Rodó los ojos al sentir el golpe en su hombro.
— No estoy de humor Kyuhyun. Me duele horrible la cabeza gracias a ti. ¿En qué demonios estabas pensando?. — volvió a recargarse en las paredes oprimiendo un botón para que las puertas se cerraran.
— Sabes que no fue con intención de molestar. Estaba contándole la idea a Min y para mala suerte alguien escuchó. Nunca lo hubiera hecho para molestarte. Además... — se paró justo enfrente de Siwon viéndolo serio. — Desde que sucedió lo de SeongJoon, cambiaste demasiado. Ya no sonríes, ya no eres el Siwon de antes. Han pasado varios meses y sigues igual que el primer día. — agradeció que habían llegado al lobby por lo que salió aún cuando Kyuhyun seguía hablando.
Se dirigió a la salida donde con una reverencia a los guardias, subió a su auto listo para distraerse un rato. No quería atormentarse con las palabras de su primo pero sabía que tenía razón. Desde que había perdido a su bebé, ya no era el mismo.
Habían pasado varios meses como Kyuhyun había mencionado sobre la pérdida de su bebé pero todos los días dolían como el primero. Sin duda alguna, una parte de él había muerto ese día junto con SeongJoon. Toda la emoción que había tenido, toda la ilusión qué pasó en el embarazo con su esposa al saber sería papá, se habia ido al demonio en un abrir y cerrar de ojos.
Flashback
Su celular había caído al suelo cuando había recibido una de las peores noticias de su vida. Su esposa Soojin lo había llamado para decirle estaba en el hospital con su hijo quien se debatía entre la vida y la muerte. ¿Qué había pasado para terminaran ahí?. Una vez reaccionó a lo que estaba pasando, salió corriendo del trabajo y así dirigirse al hospital.
Había conducido a máxima velocidad. Había cometido más de una infracción pero eso no importaba para Siwon. Sólo quería llegar para ver a su campeón y que todo fuera una maldita broma.
Su corazón latía muy fuerte. Sus manos apretaban muy fuerte el volante del auto como si lo quisiera arrancar de su lugar. Al irse acercando al hospital, se volvió más frágil. Tenía que limpiar sus lágrimas con sus manos cada cinco segundos ya que le impedían ver con claridad el camino.
Una vez llegó, estacionó en el primer lugar que encontró. Bajó rápido sintiendo como sus piernas se volvían gelatinas pero eso no fue impedimento para entrar corriendo por las puertas de cristal. Sabía donde era pediatría pero algo recordaba de terapia intensiva en la llamada con su esposa.
Preguntó al primer médico que vió por su pequeño Choi SeongJoon, le habían indicado estaba en el piso dos en terapia como le habían comentado antes. Rápido se dirigió al piso y así estar con su primogénito.
Una vez llegó, vio a su esposa a medio pasillo caminando de lado a lado con su celular en mano. No dudo en ir con ella sabiendo no era un sueño o una broma; realmente la vida de su hijo estaba en peligro.
— ¿Que fue lo que sucedió? ¿Cómo está SeongJoon? ¿Te han dicho algo? ¡Dime algo!. — Soojin sólo estaba con la mirada perdida hacia el piso.
— Fue ... Un accidente. Estaba en la piscina con mis amigas y... no me di cuenta cuando SeongJoon cayó al agua. Fue Suny quien lo encontró flotando boca abajo y rápido venimos aquí. Dios ... No quiero que nada le pase a mi bebé — se había acercando a mi para abrazarme, sin embargo retrocedi unos pasos. — ¿Amor?... Bebé... —
— ¡¿Cómo mierda se te ocurre dejarlo solo?! ¡¿Estás loca?! — había explotado una vez había asimilado su historia. Llevé mis dedos a mi cabello tirando de estos, caminando de lado a lado sin poder creer sus palabras. — ¿Te das cuenta que ... —
— ¿Familiares de SeongJoon?. —
— Si, soy su papá. — había ido con el médico al escucharlo salir de una habitación. — Dígame, ¿Cómo se encuentra mi bebé? Haré todo lo que me pida para salvarlo. Por favor ayúdeme. —
— Yo, lo siento mucho pero su bebé falleció. Sus pulmones dejaron de funcionar por el agua que tragó. Tuvo un traumatismo que... Lo llevó a perder la vida. — había sentido como un balde de agua fría había caído sobre mí. Eso no podía pasar. No con mi hijo.
— ¿Qué?... Dígame qué es una broma por favor... Doctor ... Por favor dígame qué es una broma... Mi.. mi bebé... —
— Lo siento mucho señor, créame que desearía fuera una broma pero no, el pequeño no sobrevivió a los daños causados.
Puede... Pasar a despedirse — aún no lograba asimilar sus palabras. Lo miré ingenuo para de ahí entrar rápido a la habitación.
Al acercarme a la cuna dónde se encontraba, mis lágrimas salieron con fuerza al verlo con sus ojitos cerrados. Lo moví pero su pecho no subía y bajaba como todos los días. Estaba frío de sus mejillas. Su bebé ya no estaba con él.
Sin importarle las voces de los médicos diciendo no lo podía sacar de la cuna, lo llevó contra su pecho gritando el nombre del bebé con un llanto desgarrador. Sentía cómo una parte de él se había ido junto con su hijo. Tenía tantos planes a su lado que habían sido terminados de una manera trágica. Un maldito descuido de su esposa, había acabado con la vida de SeongJoon.
Fin del flashback.
— ¿Diga?. — respondió el mano libre que traía en su oído al conducir. - Oh... Eres tú. — observó rápido el nombre en la pantalla del carro. Era su adorable primo. — Estoy ocupado Kyuhyun, ¿Qué quieres?... Déjame en paz con eso y no, no voy a ir con tu novio a su fiesta... ¡Porque no y ya déjame en paz! Kyu...— apretó el volante ante la desesperación que le causaba la insistencia de su primo. — Si, está bien, iré, déjame en paz. ¡Adiós!. — dió por terminada la llamada soltando un suspiro. A los segundos una notificación se escuchó con la dirección de la fiesta.
Observó la hora. Aún faltaba tiempo para la "susodicha" fiesta por lo que quería descansar un poco. Tenía muchas cosas en la cabeza por lo que sólo deseaba desconectarse un rato de todo y no precisamente con una fiesta, Siwon quería un momento de paz consigo mismo.
Manejó hasta su hogar para darse un baño y cambiarse. Una vez estacionó frente a la fuente de la entrada, bajó del auto con pesadez. Dió unos pasos lentos mientras iba sacando las llaves de la puerta principal. Al entrar, observó rápidamente su hogar. Tenía el silencio que tanto quería. Al fin podía tener un poco de paz. Esa paz se vió interrumpida por fuertes sonidos provenientes de la escalera, acompañados de una sombra en la pared, indicando su esposa venía bajando.
— ¿Siwon? ¿Qué haces aquí tan temprano?— miró su reloj extrañada de ver a su esposo en casa tan temprano. — Bueno... como sea... — Después alzó la mirada hacia él sonriendo. Dió pasos largos hasta estar más cerca suyo. — Voy a salir con mis amigas, ¿No me veo hermosa?. — dió una vuelta modelando el vestido que llevaba puesto. Siwon sólo la observó a la par que desabrochaba su corbata.
— Se que no vas a llegar a dormir. Esas salidas con tus "amigas" se han vuelto muy seguidas.— pasó por el costado de ella, yendo a la cocina. — Usa condón y procura bañarte. No quiero olor de otro sujeto en la cama. — no pasaron ni diez segundos cuando la mejilla de Siwon había recibido una cachetada por sus palabras tan crudas. Soojin lo miraba furiosa y a Siwon no le había importado.
— Eres un maldito Siwon. ¡Te odio!. No puedo creer que me enamoré de un maldito idiota. — llevó su mano a su mejilla limpiando una lágrima. Viendo que Siwon la había ignorado, se dió media vuelta enojada para mejor irse con "sus amigas".
Se escucharon sus pasos fuertes y apresurados por los tacones que llevaba. Poco a poco el sonido fue disminuyendo, siendo reemplazado por el sonido de la puerta ser azotada con fuerza.
Siwon le restó importancia al comportamiento de su esposa. En varias ocasiones había visto que llegaba con el maquillaje corrido. Otras veces el olor a sexo era demasiado que le daba asco estar cerca suyo. Amor ya no había en esa relación.
Tomando un vaso de agua con hielo, se dispuso minutos después a ir a tomar un baño a su habitación. Aunque no quería ir con su primo, no tenía nada que hacer en casa así que a fin de cuentas no le venía mal ir a tomar un par de tragos.