Capítulo 1
La casa siempre está llena de vida.
El aroma de la comida se entrelaza con el murmullo de conversaciones animadas y el tintineo de los cubiertos chocando contra los platos.
Entre tanto bullicio, hay una rincón de la casa donde reina la calma, ahí Jeon Jungkook se refugia para escapar del caos qué su madre, Im Jia, trae consigo.
Jungkook está sentado en el salón, en la silla de su abuela que debe estar con las demás en la cocina, de ahí proviene risas exuberantes. A sus diecisiete años, se siente más cómodo entre las páginas de sus cómics qué entre las personas reales, su timidez lo protege del mundo exterior.
Su madre Jia es todo lo contrario a él, ella es una mujer esbelta y alta, siempre se ve genial, tiene una risa contagiosa y una energía que no parece agotarse, llena toda la casa, cada rincón. Con su cabello corto pero ondulado, ojos chispeantes, ella irradia una confianza que Jungkook admira pero teme en igual medida.
—Jungkook —exclama Jia entrando al salón con unas tres galletas en un plato —. ¿Por qué estás aquí? Debería venir a la cocina y conocer a la nueva vecina. Es tan encantadora y adivina, es soltera.
Jungkook levanta la mirada de su cómic, siente un calor subir por su cuello al escuchar la palabra “soltera”. Jia siempre está buscando oportunidades para hacer de celestina y su hijo es su principal objetivo.
—Estoy bien —murmura tratando de ocultar su incomodidad detrás del cabello de su frente qué va más allá de sus ojos.
Para Jia esa no es una respuesta válida. Se sienta al lado de Jungkook dejando las galletas en sus piernas.
—Deberías darle una oportunidad, hijo —continúa con una sonrisa pícara —. ¿Quién sabe? Podría ser este el comienzo de una hermosa historia de amor.
Jungkook suspira resignado, sabe que es inútil resistirse a la determinación de su madre. Se hunde más en la silla deseando poder desaparecer entre los cojines y escapar de las miradas de complicidad de Jia.
Jia se levanta del sofá, esa no se rinde nunca. Toma a Jungkook de su mano y lo obliga a ponerse de pie.
Jungkook tiene que preocuparse más por las galletas que por su cómic que cae al suelo.
—Vamos, te presentaré a Haneul. Es la hija de la nueva vecina —dice con entusiasmo mientras arrastra a su hijo hacia la cocina.
¡No quiero! ¡No quiero conocer a nadie!
A Jungkook no le queda de otras que seguirla a regañadientes, siente los nervios acumularse en su estómago. Al entrar a la cocina, ve a una chica de su edad junto a la mesa, su sonrisa tímida, ojos brillantes. Es delgada y con un cabello largo y negro con suaves ondas.
—Haneul, mira, este es mi hijo, Jungkook —dice Jia empujando suavemente a Jungkook hacia delante —. Jungkook, ella es Haneul.
Jungkook apenas puede esbozar una sonrisa antes de que sus nervios tomen el control. ¿Sus orejas estarán en llamas o por qué se siente tan caliente?
—Hola —dice ella con una voz suave y dulce que hace que Jungkook se sienta más torpe.
—Hola —murmura Jungkook sin atreverse a mirarla a los ojos.
—Jungkook, dale esto a Haneul, dijo que le faltaba azúcar a su café.
Lee Eunji aparece en escena, es su abuela, madre de Jia. Ella está sentada en la mesa porque por la condición de sus piernas no puede estar de pie como lo están los demás.
Jungkook mira a su abuela, trata de moverse hacia la mesa pero en su nerviosismo, tropieza con el borde de la alfombra y pierde el equilibrio. En un desesperado intento para no caerse, se sostiene de lo primero que encuentra su mano y es el mantel de la mesa.
El desastre es inevitable, nadie pudo haberlo evitado.
El mantel se desliza junto a todos los platos y vasos sobre la mesa. El sonido de la cerámica rompiendo se y el agua derramándose llena la cocina entera y seguramente toda cuadra lo escuchó también.
Jungkook cae de rodillas al suelo, rodeado de los restos de había sido una perfecta mesa acomodada.
Haneul dejó escapar un pequeño grito, retrocedió al ver el desastre frente a ella.
—Vamos —la vecina toma a su hija Haneul de la mano y se la está llevando —. Lo siento, tenemos que irnos, nos acabábamos de dar cuenta de que dejamos el arroz puesto.
Están escapando avergonzadas, ni siquiera ayudan a Jungkook o escuchan como él les quiere pedir disculpas.
Jia luego de quedarse boquiabierta, mira el desastre que se había producido en cuestión de segundos. Ignora completamente a la vecinas nuevas, su mirada se suaviza y suspira.
Se acerca a Jungkook.
—Lo siento, mamá. Hice que pasaras vergüenza —murmura Jungkook, sin atreverse a levantar la vista del suelo.
Jia sonríe —No te preocupes, hijo. Vamos a limpiar esto.
Y a esa edad de 17 años Jungkook esperaba que su torpeza y timidez pudiera superarla, aunque empezó a crecer con un poco más de cuidado.
A sus 24 años no hay mucho que haya cambiado.
Ahora trabaja en una empresa llamada Agencia de Alianza Artística como un simple redactor publicitario, es un genio con las palabras, aunque su timidez le impide expresarse con confianza, si las escribe es un poco mejor.
La tarea de su madre Jia no se ha acabado, cada año se preocupa un poco más y es que a los 24 años de su hijo nunca ha salido a citas, ¡Está a solo dos días de tener 25 años y nunca ha tocado a una mujer!
Su apariencia ha mejorado, prefiere hacer ejercicio en su habitación que ir a un gimnasio, donde hay tantas personas con diversos olores curiosos y personalidades molestas que lo abruman, ya no tiene el cabello cubriéndole hasta sus ojos, pero es un poco descuidado o no le pone la suficiente atención.
No ve el porqué de arreglarse tanto.
Ahora mismo está bien con su trabajo, le gusta esta vida, es tranquilo... Pero aburrido, tiene que ser sincero con eso.
Jungkook mira el teclado, las ideas fluyen dentro de su cabeza, la concentración está al 100%, que nadie se atreva a interrumpirlo porque necesita terminar este reporte antes que nada.
Golpea las teclas del teclado y escribe palabras que están siendo muy buenas.
Hasta que siente una mano en su hombro, además lo gira en su silla, genial, ¿Quién osa interrumpirlo así en su trabajo?
—Oye, Jungkook, me estaba preguntando... —claro, tenía que ser Kim Namjoon, su molesto colega. Está sentado en la sección detrás de Jungkook pero es como si tuviera un parásito directo en sus hombros.
La agencia está dividida en varias áreas funcionales y flexibles. En el centro, se encuentra el área de trabajo funcional, con escritorios individuales pero unidos entre sí, escritorios equipados con monitores y sillas ergonómicas. Cada escritorio en realidad está lleno de papeles aquí y allá.
Jungkook por su personalidad no puede demostrar que está molesto, pero en serio lo está porque de 8 horas que trabaja, 7 Namjoon pasa molestándole.
—Chaewon mencionó en el almuerzo que no ha tenido novio en los últimos 5 años, es curioso, porque ella es realmente bonita, pero pensaba... ¿Desde hace cuando no tienes una novia?
—¿Yo? —no quiere ser evidenciado como el virginal de la oficina, tal vez pueda cambiar de tema, ¿No estará hablando con él o sí?
—Sí, no estoy hablando con nadie más —ríe Namjoon.
—Mucho tiempo —responde Jungkook en pocas palabras, ¿Para qué abunda en algo que es vergonzoso?
—¿Cuánto es mucho tiempo?
—Un tiempo... —mira a otro sitio para no mostrar que está nervioso por esa pregunta, su cuerpo entero está tenso.
Namjoon ríe de Jungkook —Vamos, dímelo, ¿No soy tu amigo?
Jungkook asiente con su cabeza, es cierto, Namjoon a la fuerza se ha vuelto un colega que puede considerar, él le habla en exceso y no le queda de otra que escuchar.
—¿Entonces?
—Hace 24 años.
—¿Hace 24...? —Namjoon casi se ahoga con su saliva, se lleva una mano a la boca y arruga sus cejas ante la gran sorpresa —. ¿Dijiste 24 años?
—Sí.
—¿Así que eres un virgen a tus 24 años? —exclama, no mide el volumen de su voz por lo que muchos alrededor escucharon muy bien, voltean a ver y provoca que Jungkook se ponga rojo de la vergüenza.
—No hables tan alto, por favor.
—¿Cómo es posible que nunca hayas tenido una novia? ¿Aunque sea sujetando la mano de una novia?
—No, nunca he tenido novia.
Namjoon se lleva las manos a la cabeza, él incluso tiene esposa y un hijo pequeño a sus 31 años, ¿Cómo es posible que alguien con 24 años no haya tenido una sola experiencia romántica?
—Jungkook, dijiste que tienes 24 años, pero esto es peligroso, muy peligroso.
—¿Por qué? —hasta ahora no ha habido nada malo con que no haya tenido una novia.
—Dice una mala lengua, que hay una leyenda de un hombre en la guerra de las dos Corea —ahora Namjoon se apoya de los dos reposa brazos de la silla de Jungkook acercándose a él peligrosamente.
Jungkook olvidó completamente su trabajo para ahora darle toda su atención a Namjoon, parece que lo que va a decir es importante para su interés.
—Este hombre en el campo de batalla fingió estar muerto porque los militares de Estados Unidos venían sobre él y otros compañeros muertos —se sigue acercando y Jungkook intenta retroceder en su propia silla.
Su mente es creativa, y ya se siente ahí, ya se siente ese soldado coreano en la guerra.
—Había cumplido 25 años hace unos días y era virgen porque se dedicó a la guerra y nunca tuvo tiempo para una mujer, pero uno de los militares estadounidenses le tocó para tantear si estaba vivo, y ahí fue cuando escuchó una voz en su mente: “este parece estar muertooo” —Namjoon está agregando mucho drama a la historia, pero está incluyendo a Jungkook en el sentimiento —, fue cuando se dio cuenta que podia leer las mentes de los demás cuando lo tocaban.
Namjoon deja la cercanía con Jungkook y retrocede a su silla. Vuelve a la normalidad.
Jungkook está aterrado con la historia, ¿Leer las mentes? Se lleva la mano a su boca, exactamente su dedo índice y empieza a mordisquear la piel lleno de nervios y preocupación.
—Ese soldado se volvió en un mago que leyó las mentes de sus enemigos y pudo sabotear muchos de sus planes al comunicarlos a la base militar.
—¿Un mago?
—Sí, un magooo —ondea sus dedos hacia Jungkook —. Tal vez empieces a leer las mentes de todos cuando cumplas 25 años, pero suena un poco fantasioso, ¿No crees?
—Un poco...
No, él no es de esos que cree cualquier cosa, los fantasmas no lo asustan y las leyendas mucho menos al no haber pruebas.
—Jungkook-ssi, Namjoon-ssi, hola.
La presencia repentina de Chaewon hace a Jungkook asustarse, estaba pensando en su futuro, en sobre si se convertirá en mago, y Chaewon llega así, por supuesto que lo asusta.
—Hola, Chaewon-ssi, ¿Estás trabajando bien?
—Sí, lo hago.
Namjoon codea a Jungkook, él mira a Chaewon, hace una pequeña reverencia.
—¿Necesitan algo de la bodega? Iré a traer unas hojas blancas.
—No, a mi no me falta nada —Namjoon le sonríe, gira a Jungkook y sigue codeando el costado de su cuerpo. Jungkook trata de detenerlo poniendo su mano en su cuerpo —. ¿Jungkook? ¿Te falta algo? Escuché que tu lápiz dejó de funcionar de la nada.
—¿Mi lápiz? No, escribe bien.
Jungkook lo toma de su escritorio y se lo enseña a Namjoon para que vea que está bien.
Pero Namjoon toma el lápiz arrebatado de la mano de Jungkook, con la fuerza de sus dos manos lo quiebra a la mitad. Jungkook se sorprende, ¿Por qué le hizo eso a su lápiz?
—Chaewon, por favor, trae un lápiz a Jungkook, ¿Sí?
—Sí, claro...
Jungkook vuelve a hacer una reverencia a Chaewon.
Mira a Namjoon y él solo le palmea la espalda y le sonríe. Él se desliza con su silla hasta su escritorio. Jungkook suspira y también seguirá trabajando.
Nota de Autora:
¡Bienvenidos a una nueva historia! Esta es una historia inspirada en Cherry Magic, si no han visto este drama japonés se los recomiendo muchísimooooo.
Realmente es una historia inspirada porque seguirá la base de la historia original, pero cambiarán algunas cosas como más detalle, más contexto familiar y algunos cambios que solo leyendo se darán cuenta, les aseguro que será una historia hermosa, linda y tierna.
Una guía rápida para los diálogos de esta historia:
—Si el diálogo de un personaje se ve así es porque son los pensamientos que escucha Jungkook (O Yoongi) usando su poder.
Si un diálogo se ve así es porque son los pensamientos internos del propio Jungkook (O de Yoongi también)
Quédense a leer, díganme que opinan, comenten y síganme para estar muy pendientes de cuando actualice. Los quiero mucho ❤️